POR FAVOR LEER: ¡Adoro que me hagan escribir con inspiración! XD

¿Quieren saber más de nuestro pequeño amigo Damen y de cómo es la nueva Lucy en comparación a la anterior? Pues estoy trabajando en el diseño de ambas y próximamente lo publicaré en mi Deviantart, en cuanto termine haré un anuncio para que puedan ver a las nuevas criaturas. Por cierto, nos vemos nuevamente el Lunes espero les guste éste capítulo, esperare ansiosa los review's) (Cualquier pregunta que tengan hagan un review o envíen un mensaje privado, todos los review's que hagan los contesto con PM)

¡NO SE MARCHEN SIN HACER REVIEW! ¡Suerte y que Lucy los ayude en todo lo que deseen!

Capitulo 07: Todos a Asia.

El viento lo llevaba volando tan rápido como éste podía, gritaba sonriente una y otra vez, lo que no sabía era dónde estaba ella por lo que sería difícil encontrarla, fue entonces cuando recordó que él no era el único guardián que podía volar, recordó a la hermosa hada de los dientes, Tooth— ¡Viento llévame con Tooth! —Grito con decisión y el viento así lo obedeció.

En cuanto llego a la guarida del hada ella se encontraba muy ocupada dando órdenes a sus pequeñas haditas, debían ir a una parte de su hogar asiático, Europa y a una pijamada que se estaba dando en Australia, 6 hermosos dientes esperaban por las hadas en ese lugar. Jack descendió cuidadosamente sin hacer mucho ruido, esperaría a que ella de cierta forma terminara su trabajo, pero pasaron 15 largos minutos de órdenes y Tooth aún no paraba.

—Cof, cof —fingió toser para captar la atención del hada.

— ¡Jack! —Grito alegremente, se abalanzó sobre él dándole un gran abrazo— ¿Cómo estás, Jack? Espera no me lo digas. ¿Cómo están esos perfectos dientes? —Preguntaba rápidamente, abrió la boca de Jack para ver sus dientes pero entonces el la detuvo.

—Todo está bien Tooth —Le respondió cálidamente alejándose lo suficiente como para que no volviera a tomarlo por sorpresa— Verás, necesito tu ayuda para…

—Espera Jack —Le interrumpió Tooth— Hadas hay 15 dientes en juego, 10 están en Estados Unidos los otros 5 están en china —Decía dando órdenes a las pequeñas hadas— Y… ¿Qué decías Jack? —pregunto esta vez con más calma.

—Necesito tu ayuda para encontrar a Lucy —Dijo Jack con emoción pero el hada sólo se entristeció.

—Oh, Jack —dijo con sutileza— ya habíamos hablado de eso…Lucy está muerta.

—Bien podría estarlo —Hablo él aun con una sonrisa en su rostro— ¡pero ahora es un espíritu como nosotros!

— ¿Qué? —pregunto ella sin poder creerlo.

—Es sorprendente —continuaba Jack con entusiasmo— Sandy la vio en…

— ¿en?

—Ok, olvide esa parte —murmuro— pero si les pudieras a decir a tus hadas que mientras hagan ronda, pues vean si la encuentran —continuaba feliz.

—No es mala idea —Agrego ella con felicidad— ya serian dos personas que buscar…

— ¿dos personas? —pregunto Tooth.

—Sí, Lucy y Pitch Black —dijo el último nombre con desagrado— si me permites, tengo unos cuantos dientes que recoger —comento con entusiasmo— ¡Baby Tooth! —Grito el hada llamando la atención de la pequeña amiga de Jack— quédate con Jack, yo iré por los dientes. Por cierto Jack, aun me tienes que terminar la historia de cómo Sandy encontró a Lucy.

—Sí, recordaré contarte —Sonrió él divertido.

—Bien hadas, es hora de buscar a Lucy —Dijo ella emocionada esta vez dirigiéndose a las hadas. Las hadas se dispersaron por todo el mundo, la mayoría buscaban sus dientes y luego observaban su alrededor por algún indicio de la pequeña Lucy.

En algunas regiones era un día precioso para buscarla, habían flores por todos lados. Mientras en otros sitios era de noche y hacían difícil su búsqueda.

—Jack, aun no la encontramos —Se dirigió Tooth a Jack luego de una hora de búsqueda— aun así continuaremos ¿de acuerdo? —él asintió con esperanza, no podía hacer más que esperar.

—Hay un diente que buscar en los Andes —Aviso Tooth. Un hada poco conocida pero muy querida fue en busca del diente, hacía frío en aquél lugar pero debía resistir por un tiempo. Observo en la lejanía la casa del pequeño Tod, entro sigilosamente por la ventana de la pequeña casa de madera y encontró sin dificultad al niño recostado en su cama, unos hermosos caballos purasangre corrían sobre su cabeza en forma de sueño, gracias a la arena de Sandy, la pequeña observo bajo la almohada y se llevó una gran sorpresa, no era un solo diente, eran tres bajo la pequeña almohada, la pequeña hada sonrió, tomo los dientes y dejo las monedas. En cuanto iba a cruzar el umbral de la puerta escucho un ruido, decidió esperar un momento y observo arena negra entrar bajo la puerta, rápidamente se escondió debajo de la cama de Tod y observo entrar al creador de las pesadillas. Pitch Black.

Pequeño niño —comenzó a hablar— que hermosos caballos veo aquí, lástima que se vuelvan malignos —toco con la punta de su dedo el sueño de Tod y todo el sueño se volvió oscuro.

—Deja al niño —el hada escucho a una voz desconocida pero sin duda era de una chica.

¿por qué habría de dejarlo? —Le reto Pitch a la chica.

— ¿Tienes algún problema con los sueños? —Cuestiono la chica— ¡nunca está mal soñar y creer, ser maligno!

Ni siquiera sabes mi nombre chica —escupió él acercándose a ella— te ves bien como espíritu guardián pero cuando estaba viva no eras así… o quizá sí, no lo sé…

—No sé cómo te llamas —admitió ella— lo que sé es que tú hace mal a los niños.

A nadie le importa —culminó él desapareciendo del lugar. El niño sufría por las pesadillas, se notaba en su rostro.

—A mi si me importas pequeño —afirmo ella acercándose al pequeño, tomo su cetro verde floral e hizo aparecer muchas flores en el cuarto del pequeño— no puedo hacer más por ti por ahora… —se lamentó la chica y con un gran pesar salió de la casa. La pequeña hada había escuchado todo pero no había reconocido a la chica, salió de su escondite y la busco por toda la casa, salió por la ventana y la busco por un gran bosque, pero todo estaba tan oscuro que no observo cuando alguien maligno la tomo en manos.

Oh, una pequeña hada del hada de los dientes —Dijo Pitch Black apresándola aún más, no quería dejarla ir— ¿no le dirás nada a tú jefa o sí? —Pregunto con maldad en su voz, ella lo miro con gran desprecio— no me mires así, no quiero hacer esto, pero no me dejas elección —con gran enojo le arranco las alas a la pequeña hada— ¿Dónde están tus guardianes ahora? —pregunto mientras desaparecía en la oscuridad. Todo se volvió oscuro para el hada, tenía frío y estaba sola, y lo más importante ya no poseía sus hermosas alas.

Una pequeña criatura verde apareció frente a ella. Tenía las orejas puntiagudas como un duende, pero tenía alas verdes parecidas a las hojas de un hermoso árbol joven, estaba desnudo y sus ojos eran blanquecinos, el pequeño la observaba con curiosidad, hizo un gesto con sus manos casi preguntando "¿Que te pasó?", el hada solo negaba con su cabeza. El pequeño se sorprendió, pues el ser era muy curioso y estaba dando vueltas alrededor del hada cuando observo que no tenía alas, frunció el ceño con enojo y se fue volando del lugar dejando al hada nuevamente sola, sin nadie con quien contar. La pequeña afronto la situación y comenzó a caminar, caminaba y caminaba sin encontrar alguna salida fuera de ese bosque, comenzaba a anochecer así que la pequeña decidió encontrar un sitio en donde pasar la noche. Los sonidos de la naturaleza comenzaban a tomar lugar, los grillos cantaban alegremente por todo el lugar, era una melodía nueva pero emocionante para la pequeña. Al fin, encontró un sitio en donde descansar, cerca de un hermoso rio a medio congelar. Creyó que era una hermosa noche como para dormir, así que con gran esfuerzo se subió a un árbol y contemplo a las estrellas, al hermoso mundo y pensó en Tooth, Jack, Bunnymund, Sandman, Norte… debía volver cuanto antes, tuviera o no sus alas, debía informar sobre el paradero de Pitch.

—Allí estás —Escucho una voz dulce tras de sí, se giró y observo a Lucy. Grito con tanta emoción que la rama en la que estaba se rompió en dos y comenzó a caer, cuando pensaba que iba a chocar contra el suelo abrió los ojos y observo a la pequeña criatura de antes, verde y con una gran sonrisa en su rostro— Gracias Damen —musitó Lucy al verlo con el hada en manos. El hada, que esta vez pudo observar mejor a Lucy quedo sorprendida, una hermosa corona de flores adornaba su cabello marrón, sus ojos eran de un hermoso color verde y su ropa era de tonalidades blancas con verde y marrón, incluso dorado, lo que le entristecía era su capa marrón oscura, le quitaba la belleza en cierta forma o eso pensaba el hada— ¿estás bien pequeña? —Pregunto ella al ver al hada con la boca abierta, la pequeña asintió rápidamente— eso no es lo que me ha dicho mi amigo, veamos esas alas —la tomo en brazos y se lamentó al ver que la pequeña no tenía remedio, sus alas ya no volverían— Pitch Black —murmuro con rencor en su voz— Pequeña, ¿de dónde eres? Yo te llevare a casa.

El hada se alegró al escuchar eso, seguramente Jack y Tooth se alegrarían muchísimo al ver a Lucy, al saber que ella había llevado a Lucy. Busco en el lugar una pequeña vara de madera y comenzó a dibujar en la tierra el mundo— eres buena dibujando ¿no lo crees Damen? —el pequeño asintió. La pequeña hada Tooth continuaba dibujando y luego señalo el continente del que provenía— ¡Vienes de Asia! —Agrego Lucy con gran alegría y el hada asintió— Pues entonces vamos… —comento— Damen informa a los demás que voy a Asia, encárguense de los bosque yo volveré luego —Damen asintió sacando a relucir su responsabilidad— cuida de los demás —dio un beso en la frente a Damen, tomo a la pequeña hada en manos y se dispuso a volar por el lugar. Desplego sus hermosas alas sorprendiendo a la pequeña y comenzó a volar, a Asia, al palacio de Tooth.