Capítulo 02

Vencer a Morinozuka, esa fue la razón por la que Danielle se unió al Host Club. Ahora sería el Host Rebelde…con un nombre distinto, ahora Danielle Sato sería conocida en el Host Club como: Danny… Usando una peluca rojiza junto con el uniforme masculino de la escuela y actuando como chico siempre, podía pasar desapercibido que era claramente una chica.

—Danny-sama ¿quiere un poco de pastel? —pregunto una chica a Danielle con sonrojo en sus mejillas.

— ¡Oh! De acuerdo… —Dijo ella tomando el pastel de sus manos y llevándoselo a la boca— Está delicioso… aunque con un poco más de azúcar y algo más de harina hubiera alcanzado el mayor sabor… —continuaba ella haciendo notar de que sabe de pasteles.

—Sabes mucho sobre pasteles —Continuo otra chica— Danny-sama, aunque escuche que también suele cantar —Dijo emocionada.

—Claro, se cantar muy bien —Respondió con orgullo— pero es difícil…

— ¿Difícil? —preguntaron las dos chicas al unísono.

—Sí, es difícil —Dijo nerviosa al ver una mirada reprobadora por parte de Tamaki— tener a dos chicas hermosas y no desafinar se me hará muy difícil así que dejémoslo para otro día —Dijo "coqueteando" como lo haría el mismísimo Rey del Host, Tamaki. Aunque en realidad lo menos que quería en ese momento era cantar. Culminando su tiempo como Host, se dirigió a los vestuarios para cambiarse, colocándose nuevamente el uniforme femenino de la escuela, en verdad no sabía cómo habían chicas que agradaran estar en su presencia pues solía ser molesta, fastidiosa, egocéntrica y un sinfín de cosas más pero aun así sus dos primeras clientas estaban encantadas con Danny.

—Sato-chan —Le llamó Honey sacándola de sus pensamientos.

— ¿Qué sucede Haninozuka? —pregunto ella con mirada seria y penetrante. Haciendo que al loli-shota se le llenaran los ojos de lágrimas.

—Ya, ya —Dijo Morinozuka cargándolo como a un bebé. No comprendía la escena, dos chicos de su grado actuando como si fuesen padre e hijo además, ella no le había hecho nada al pequeño y había comenzado a llorar.

— ¿Qué quería…Hanino…Honey? —Pregunto algo nerviosa, pues había recordado que en días anteriores Haninozuka le había dicho: "Llámame Honey" pero aun así no estaba acostumbrada a llamarlo de forma tan melosa, que le gusten los dulces no significa que sea muy dulce.

—Pues, verás estaba pensando en comer muchos, MUCHOS pasteles —Dijo contento— pero, recordé que a ti también te gustaban así que decidí invitarte.

— ¿invitarme? —pregunto la chica sonrojada de tan solo pensar en unos pasteles diciéndole "Eat me".

—Sí —Asintió— por ello quiero que mañana en el almuerzo vayas a la cafetería y me esperes ¿está bien? —pregunto de forma inocente.

—Bueno… si es por un pastel —Dijo sonrojándose— pero, ahora que recuerdo… —Se exalto— Aun no he luchado contra ti Morinozuka Takashi —Dijo señalándolo mientras este la observaba indiferente, suspiro— No puedo… —Dijo resignada.

— ¿no…puedes? —Pregunto Honey.

—No, no puedo… —Dijo sonriendo nostálgica, algo que no logró pasar por alto Morinozuka— Debo ir a hacer algo en el club de teatro, luego nos vemos… —Estaba a punto de caminar hacia la puerta pero una mano la detuvo.

—Espera, Sato-chan —Hablo Morinozuka.

— ¿Qué sucede? —Se preguntó si esta era una de esas escenas de las películas románticas que muy pocas veces veía, en la que tomaban a la protagonista de la mano y le declaraban su amor, desconcertada sintió que sus sospechas eran ciertas pues Mori se acercaba a ella, Danielle obtuvo un leve sonrojo pero era por simple enojo, de todas formas él era su enemigo.

—Aún tienes la peluca de Danny… —Dijo Mori quitándole la peluca que usaba para hacer de Host, haciendo caer su larga cabellera negra.

— ¡Oh! Gracias —Dijo algo decepcionada, pues quería patearlo si se le llegaba a declarar— "Hubiera sido muy genial" —pensó recibiendo la peluca en sus manos. Se dirigió a los vestuarios nuevamente y guardo la peluca en su sitio. Suspiro.

— ¿Te encuentras bien, Sato-sempai? —pregunto Haruhi mientras se acercaba un poco hacia ella.

—Si… —Mintió con un aura oscura a su alrededor— "Aunque nunca antes nadie me había detenido una patada épica" —pensó con algo de maldad.

—Pues… no parece —Dijo Haruhi con una gotita en su frente.

—Vaya, vaya… —Dijo Kyoya acercándose al par de chicas— Al parecer ambas han aumentado bastante los ingresos del club —Dijo sonriente, la única forma de que él estuviera feliz.

—Claro… considerando que es lo único que te hace feliz —Dijo Danielle— supongo que este club no hace felices solo a las chicas… —Dijo resignada aun con el aura oscura a su alrededor.

—Que digas algo tan emotivo… con esa aura tan tenebrosa… sempai —Hablo Haruhi con la gota en su frente nuevamente.

Sin fijarse mucho en lo que decían los demás miembros del club se retiró de allí para dirigirse al club de teatro pues tenía asuntos pendientes desde hace muchísimo tiempo y no había podido solventarlos, los demás miembros también se habían retirado de la sala pues cada uno se iría a su mansión –Apartamento en el caso de Haruhi- Haruhi junto a Kaoru y Hikaru caminaban por la escuela tranquilamente.

—Haruhi, ¿sabes que festividad se aproxima, verdad? —pregunto Kaoru.

— ¿festividad? —pregunto Haruhi.

—Sí, es una festividad muy importante… ¿sabes cuál es? —Agrego Hikaru algo sonrojado.

—Pues no recuerdo ninguna —Dijo pensativa.

—Te daré una pista —Dijo Kaoru— Mira a esa pareja feliz de allá —Señalo a una pareja sonriente— O quizás a ese chico que se declara a esa chica —señaló un sitio de la escuela donde estaba un chico confesándose a una chica.

—Oh, ¿te refieres a esa época del año donde las parejas celebran? —pregunto Haruhi inocente.

—Sí —Dijo Kaoru— y no solo las parejas celebran…

—También los amigos celebran esa fecha, Haruhi —Culminó la explicación Hikaru.

—Oh —Suspiro indiferente— ¿y qué haremos en el Host? —pregunto haciendo que los hermanos Hitachiin sonrieran de forma macabra.

—Pues… —Dijo uno de ellos.

—Pensábamos jugar con nuestro nuevo juguete… —agrego el otro.

— ¿nuevo juguete? —Pregunto Haruhi sin sorprenderse— no me digan que se refieren a…

—Si… —Dijo Kaoru.

—Por fin ya tenemos un nuevo juguete —Dijo Hikaru— pero tú sigues siendo nuestro juguete favorito aun, Haruhi…

—De todas formas, dejen a Sato-sempai en paz… chicos —Dijo nerviosa Haruhi pues ya sabía lo suficiente lo que era ser un juguete para ellos.

— ¿y dejar a nuestro juguete? —pregunto Kaoru.

—Eso no sucederá —Dijo Hikaru— además, el plan que tenemos es genial ¿verdad, Kaoru?

—Sí… espera y verás Haruhi —Culminó Kaoru.

Dejando los planes del Hitachiin atrás, la noche había pasado y nos encontramos en otro día del Ouran aún muy lejos de lo que será San Valentín, todo marchaba a la normalidad, con excepción de que Danielle llegaba tarde a su clase por un motivo muy particular, corría a toda velocidad dejando sus pulmones atrás y dando un fuerte empujón a la puerta de su clase dijo:

—Disculpe por la demora sensei —Dijo totalmente exhausta.

— ¿Cuál es su excusa señorita Sato? —pregunto el profesor viéndola de arriba abajo, pues era extraño ver a una señorita de la alta sociedad con un traje de kendo en plena jornada educativa.

—Es que… tuve un percance con mi otro uniforme y tuve que venir a clases con mi uniforme de Kendo —Se excusó apenada.

—Ya veo… —Dijo el profesor pensativo— ¿y su excusa para interrumpir MI clase cuál es?

—Ninguna —Hablo cabizbaja.

—Entonces vaya directamente a dirección —ordeno.

—De acuerdo —Dijo ella— pero… —miro el pizarrón, en donde explicaban una división de polinomios— esta división es errónea —Murmuro ella acercándose al pizarrón y arreglando la división— ahora si esta mejor —sonrió victoriosa— nos vemos luego sensei… —Finalizo con una reverencia para luego irse a dirección –feliz pues había corregido a un profesor- dejando a su profesor muy molesto tras ella.

—Sorprendente —Dijo Honey— ¿no crees que Sato-chan es genial, Takashi? —le pregunto.

—Sí… —Dijo Morinozuka con un destello brillante en sus ojos mientras asentía, al parecer le tenía un aprecio muy grande a la chica.

—Solo espero que vaya a comer pastel conmigo —Finalizó Honey con honestidad, pues en el rectorado solían castigar muy a menudo a los alumnos si no se comportaban.

Mientras tanto en la sala directiva.

—Y bien… Sato-san repítame ¿Por qué llego tarde? —Le pregunto el director de forma seria.

—Ya le dije que no conseguí mi uniforme y tome el primero que vi en un intento de llegar a tiempo, pero de igual forma llegue tarde —se excusó Danielle.

—Ya veo… —Dijo el director pensativo— puedes irte…

—Gracias, con su permiso —Dijo levantándose de su asiento y dirigiéndose a la puerta.

—Sato-san, espero que no estés encubriendo a nadie —Hablo el director pues aunque sabía que en su escuela no hacían bullying puede que en la casa de la chica hubiera sucedido algo que la haya retrasado.

—No, para nada —Dijo retirándose del salón— Vaya… estos profesores de hoy día…

Sin pensar lo suficiente, Danielle se encaminó al prestigioso comedor del Ouran donde se encontraría con Honey y probablemente a Morinozuka. Aunque en su mente solo cabía el enojo que en esos momentos sentía por su padre, pues aunque el casi no estaba junto a ella cuando lo estaba solía suceder algo malo para ella:

"—Sato-chii Llamo un hombre con bigote y gran cabellera negra, vestido con un traje a Danielle, era su alegre padre, Hunter Sato -de padre japonés y madre italiana- se ganó el nombre de Hunter "Cazador de negocios" Sato por conseguir siempre un buen y magnifico negocio, además de que su nombre no ayudaba mucho a ser llamado de otra forma.

¿Qué sucede, Otou-san? pregunto la chica indiferente.

Te deseo mucha suerte en retar a Morinozuka Takashi, ¡espero ganes! Dijo dándole ánimos.

Quien sabe…quizás gane, quizás no Hablo sin prestarle la suficiente atención.

Pero quiero que tengas suerte así que…

así… ¿Qué? pregunto extrañada.

Lleva este uniforme que te traerá la victoria Concluyo sonriente, entregándole el uniforme de Kendo a Danielle."

En cuanto llego al comedor del Instituto vio lo prestigiosa que podía llegar a ser esa escuela, chefs de primera, asientos de primera, todo lo que necesitaba la gente de primera.

Observo a su alrededor pero no conseguía a Honey, siguió mirando hasta que por fin consiguió encontrar a Mori sentado al final de una de las mesas. Pero irremediablemente los Host como siempre llaman la atención de todos en el lugar y como ninguna de las chicas alrededor de Takashi reconocía que Danielle era Danny: el tipo rebelde, nadie le daba paso.

—Mori —Lo llamo de entre la multitud.

—Oh, Sato-chan —Murmuro saludándola.

Poco a poco Danielle se fue abriendo paso a la mesa de Mori, aunque con muchísimas dificultades, ya que las chicas gritaban un montón de cumplidos a Mori como "Kawaii", "es tan serio", "es genial", "es único". Algo que hizo molestar a Sato, por ello en cuanto tomo asiento junto a Mori se rodeó de un aura tenebrosa alrededor de ella.

— ¿ya terminaron sus cumplidos? —grito muy seria.

—¡SI! —Dijeron todas asustadas por tal reacción y se fueron del lugar.

Ahora el silencio se había apoderado del sitio, Mori que no hablaba más de lo necesario y Danielle que no sabía de qué temas hablar con Mori, pues el enemigo es el enemigo ¿no?

—Y… ¿sabes dónde está Honey? —pregunto Sato nerviosa pues a pesar de todo debía admitir que el chico era sorprendentemente intimidador.

—No… —Negó Morinozuka— Dijo que vendría luego de buscar el "pastel perfecto"…

—Así que un pastel perfecto… —Murmuro imaginándose que el pastel sería totalmente de chocolate, sin notar que se le hacía agua la boca. Morinozuka se acercó a ella y saco un pañuelo del bolsillo de la chaqueta escolar para limpiar su boca.

—Ah, disculpa Mori —Dijo la chica excusándose al darse cuenta de lo sucedido— Es que de solo pensar en algo dulce… —Dijo apenada.

—Descuida, no hay problema —Dijo guardando el pañuelo nuevamente. Mientras la menor de los Sato no dejaba de observarlo— ¿sucede algo? —le pregunto nervioso, pues en realidad no le gustaba hablar más allá de lo normal y esta pequeña chica no dejaba de hacerlo conversar.

—No, nada —Dijo sin dejar de mirarlo— Dime…Mori ¿Qué clase de música te gusta? —Pregunto sonriente.

—Cualquiera estaría bien…

—Oh… —Dijo pensativa— En verdad no te gusta hablar más de lo necesario Morinozuka —Concluyo fastidiada apoyándose de la mesa.

—Mientras en otro sitio del comedor se encontraban Honey y Haruhi captando miradas de muchos por los pasteles que cargaba la chica.

—Honey-sempai ¿Por qué compro tantos pasteles? —se quejaba Haruhi cargando cuatro cajas de pasteles.

—Es que no sé qué tipo de pasteles le gusten a Sato-chan —Dijo inocente.

— ¿Es que acaso te gusta Sato-sempai, Honey-sempai? —Le pregunto Haruhi, pues no pasaba desapercibido que el loli-shota pareciera no querer dejar a Danielle nunca.

— ¿Eh? —Musitó sorprendido— Claro que no… —Finalizo este sonrojado, aun con su inocencia respectiva.

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N/A: Otro capítulo re-editado, gracias por volver a leer o incluso si eres nuevo leyendo este fanfic espero te agrade.