Capítulo 04
Tan solo con un pequeño salto, Danny había llegado a los labios de Morinozuka, por culpa de los gemelos Hitachiin. Todos estaban sorprendidos. Danny se separó de él rápidamente, totalmente sonrojada, vergüenza, terror, calidez, ternura, confusión, un montón de emociones surgieron ante Danielle. Ambos se miraron a los ojos sorprendidos.
"Corre, Corre…" Le decía su mente a Danny pero ella no se movía, había entregado inconscientemente su primer beso a su enemigo, ahora estaba molesta, furiosa por lo sucedido, el tiempo parecía haberse parado luego de aquél beso fugaz e improvisto.
Cuando al fin sus sentidos volvieron a ella, se dio cuenta al observar su alrededor que todos estaban sonrojados, muchas chicas estaban con sangre saliendo de sus narices y muchas otras se habían desmayado. Los Hosts estaban sorprendidos, mientras los gemelos reían cómplices, Honey se veía muy frágil y sonrojado observando aquella escena. Mori estaba más nervioso que antes, nunca había recibido un beso en sus labios, aunque hubiera sido por mero accidente sintió una gran calidez en él. Corrió lejos de allí, cabizbajo, quería alejarse de todo y de todos. Los chicos se sorprendieron por aquella reacción tan impulsiva, Danny estaba devastada seguro él había pensado que ella le había dado el beso a propósito. No era así, no lo era, pero… ¿Cómo explicarlo?
No dudo ni un segundo para correr tras él, quitándose en el camino la peluca y la chaqueta de cuero. Necesitaba que en esos momentos él la reconociera como su amiga, sin embargo, no lo alcanzaba Mori corría realmente rápido "No dejare que te vayas así, Takashi" pensó para sus adentros aumentando su velocidad.
-—o—o—
Las chicas y los miembros del club estaban sorprendidos con la agilidad de escape de ambos.
—Bien, es todo por hoy… —Dijo Kyoya muy serio, mientras con su dedo índice acomodaba sus lentes— Nos vemos mañana nuevamente —Culmino él, sacando a las chicas fuera del club y volviendo su vista hacia los gemelos, observándolos con rabia a ambos. Los gemelos se asustaron de tan solo sentir su aura oscura.
—¿Por qué hicieron eso? —Les pregunto Honey, molesto por la acción de ambos. El ambiente se mostró tenso.
—Fu…Fue una pequeña broma —Se intentaban excusar ambos.
—Pobre Mori-sempai y Sato-sempai —Dijo Haruhi algo dolida— Se veía que ambos estaban confundidos —Dijo ella, haciendo sentir mal a los gemelos.
—Discúlpense —Ordeno Tono.
—Si… —Dijeron resignados. Y así comenzaron a buscar a los dos Hosts fugados, sin darse cuente qué el que realmente quería ir tras Danny era Honey. Sin embargo, todos acabaron buscando a los juguetitos de los gemelos.
—-—o—o—
Danny había perdido de vista a Mori pero eso no impedia que ella se sintiera comprometida a buscarlo y explicarle que había sido una travesura de los gemelos. Caminaba pasientemente buscándolo de clase en clase, sin embargo, dejo de hacerlo ya que su sexto sentido le avisaba que él no estaba en ningún salón, así que dejo de hacerlo.
Caminando por los pasillos del Ouran High School, observo a la lejanía a Mori distraído, observando el cielo detenidamente, pensativo.
"¿Debería dejarlo solo?" pensó ella "siempre tan callado teniendo como única compañía a Honey…" Se sintió triste, pero no por él sino por ella misma, ella había pasado su vida sola, apenas ahora llegaba a conocer la amistad…
**Su madre, japonesa, una mujer magnifica, de principios y hermosa a ojos de todo empresario y persona que la conocía, la llamaban la flor de loto, Aiko Himitsu, era la heredera de una empresa muya amplia de música, asi que pasaba el tiempo de trabajo en trabajo y aunque adora a sus hijas nunca ha tenido el tiempo suficiente para hablar con ellas. Su padre, Hunter Sato, ejecutivo y empresario de una gran empresa de pasteles, además de ser socio de otras multiples empresas no tenia mucho tiempo libre, sin embargo, conocía los gustos de cada una de sus hijas y le gustaba hacerlas hermana, Gabrielle Sato, aprendio a ser una gran empresaria, además sus estudios médicos ayudan diariamente a crear pasteles cada vez más sanos. A pesar de que esta era la 10ma generación del Sato, las costumbres no perdían así que tal como sus leyes decían:
"El menor de los Sato, hombre o mujer, sustituirá el puesto del Gran mayor en cuanto muera" —Esto significaba que Danielle como la menor de todo el clan Sato, sustituiría a su abuelo en cuanto este muriera.
Siendo así criada por su abuelo desde su nacimiento, para estar preparada a todo. Shinji Sato, un as en los negocios, creía que su pequeña nieta asistia normalmente a una institución perdería su tiempo y perdería de vista el objetivo de los miembros del clan. Ser los mejores en todo. Artes marciales, cocina, música, ciencias, todo era indispensable en aquel singular clan.
Así que contrato a un sinfín de buenos profesores privados, solo para ella, pero no era suficiente. Si su nieta se acostumbraba a la mejor vida, simplemente se aburriría y dejaría pasar las oportunidades, además de olvidar de donde proviene todo millonario. De la pobreza.
—Danielle —Comenzo a hablar el Gran Mayor a su nieta de 10 años de edad— como miembro sucesor del clan Sato no solo debes ser perfecta…también se debe ser humilde y tener dedicación —Dijo su abuelo decidido.
—¿Para que ser humilde? —Pregunto ella. Él suspiro.
—Para reconocer de donde venimos…y como logramos tener todo esto —Dijo el mayor de los Sato— pero recuerda que hay muchas personas que hacen perder el tiempo, aléjate de esas personas —Culminó su abuelo.
Luego de aquella conversación, Danielle fue enviada a una ciudad humilde de China, para que aprendiera a sobrevivir sola y el trayecto aprendiera chino. En su periodo en china no obtuvo ningún amigo, no porque los demás hayan sido racistas, sino que ella tomo a pecho las palabras de su abuelo "los amigos son solo perdida de tiempo". Vivió allí hasta que cumplio los 18 años de edad. A pesar de ser heredera de cosas multimillonarias obtuvo una beca y fue así como ahora estudia en el Ouran High School, la institución más prestigiosa de Japón.
Ella, la mejor mujer en kendo conoció a Morinozuka Takashi tras ver una lucha de él en TV El mejor en kendo.
Una chica de cabellos negros amarrados en una coleta, con hermosos ojos azules como el cielo y un traje de kendo, se encontraba en el Instituto Ouran, dando pasos agigantados caminando por aquél Instituto de millonarios.
–Tercera clase de música, tercera clase de música –Decía con impaciencia creando un ambiente oscuro a su alrededor, haciendo que todos le temieran –Aquí es…–Dijo finalmente abriendo aquellas gigantes puertas, cegándola con la luz del interior. Y fue entonces cuando abrió esa puerta que conoció al Host Club, sus primeros amigos en 18 años.**
Danielle soltó una lágrima rebelde, había pasado tanto tiempo sola "¿Quién querria estar solo en estos momentos?" pensó la menor de los Sato.
Y con gran determinación, se limpio la lágrima y se acerco a Mori, sentándose a su lado con sumo silencio. Él le miro sorprendido y algo sonrojado.
—En estos momentos es mejor tener amigos a tu lado, Mori-kun —Dijo ella sonriéndole. Él asintió y siguió observando el horizonte en silencio, junto a Danielle.
Vivian un momento silencioso entre ambos, como muchas veces habían tenido. Pero… era muy diferente nunca se habían quedado en silencio luego de un beso. ¿era normal actuar de esa forma tan indiferente luego de lo que sucedió? No lo sabían, pero tampoco buscaban la respuesta los dos estaban bien juntos, en silencio.
Desde lejos los Hosts corrian para acercarse al par silencioso. El primero en el gropo el "líder" de aquella carrera era Haninozuka, seguido por Kyoya, los gemelos, Tamaki y Haruhi.
—¡Sato-chan, Takashi! —Grito Honey abalanzándose sobre Takashi y Danielle. Los demás guardaron distancia y solo observaron.
—Parecen una familia… —Soltó tamaki inconscientemente, captando la atención de sus acompañantes. Haruhi sonrio tras él haber dicho eso, sin duda los dos se complementaban.
—No se vayan así nuevamente ¿está bien? —Los regañaba Honey a ambos a lo cual ellos asintieron sin decir palabra.
—Sato-sempai disculpanos —Dijeron los gemelos suplicantes— usted también Mori-sempai, lo sentimos mucho —Dijeron culminando sus disculpas.
—No los perdono —Dijo Danielle viéndolos con un aura asesina, asustandolos. Mori coloco su mano sobre su cabellera negra, se miraron ambos.
—Esta bien —Dijo él. Ella asintio— perdonados —Culmino él.
—Si, perdonados —Dijo Sato repitiendo la frase de Takashi mientras asentia y sonreía sin parar, era la primera vez que se enojaba y se reconciliaba con sus amigos. Sus primeros amigos, tras su primer beso…
Este día sin duda estaría grabado en su mente por siempre…
-o-o-
N/A: Mañana creo que no publicare ningún capitulo aunque ya lo termine de escribir a mano en mi notebook… ¡Aumenten review's! XD
