Capitulo 05:
"—Cómeme, Haninozuka —Le decía un pastel de chocolate a Mitsukuni— Cómeme —le insistía. Honey se acercó a él y sin soportar la tentación lo comió sin compasión.
—Haz comido mi pastel, Mitsukuni Haninozuka-kun —Se escuchó a una voz hablar. Mitsukuni observo por todos lados sin conseguir a nadie a su alrededor, hasta que "ese" alguien tocó su espalda— Era mi pastel, Mitsukuni-kun —Era Danielle, observándolo desafiante, como un DEMONIO que lo acechaba, todo se volvió oscuro repentinamente."
—¡Lo siento, Sato-chan! —Grito Honey saliendo de su sueño y exaltando a la sirvienta que estaba presente en su habitación.
—¿Esta bien, Haninozuka-sama? —Le pregunto la sirvienta algo extrañada.
—Sí —Dijo él muy serio. "Desde aquél beso entre Takashi y Sato-chan no dejó de tener constantes pesadillas…" pensaba para sí mismo.
—Es una maldición —Dijo su sirvienta, está vez muy seria— Una maldición que le traerá dolor —Continuó, sorprendiendo más a Honey que se escondió tras su manta, en modo de protección.
—Y…¿Hay salida? —Le pregunto aun tras su manta.
—Traiga a la causante de sus miedos —Le dijo mientras arreglaba la ropa de Honey en un vagón del mueble— Yo le diré que es lo que debe hacer luego de que la allá traído aquí… —Culminó la conversación, haciendo una reverencia y retirándose de la habitación dejando pensativo a Honey.
—o—o—
—Sato-chan —Le llamaba una chica rubia, ojos verdes y de una gran familia rica, Sara Strenford, compañera de clases de Danielle, Haninozuka y Morinozuka, conocida por hablar de más…en resumen, era el tipo de persona que Danielle más detestaba, envidiosa, falsa, chismosa, entre muchas otras cosas más que Danny despreciaba, suspiro. Además de que ella había interrumpido su lectura de un interesante libro.
—¿Qué sucede, Sara-san? —Le pregunto con una sonrisa, si no hubiera conocido el Host Club no podría aguantar a ese tipo de persona.
—¿Haz notado que Honey-sama te observa demasiado? —Dijo Sara sentándose en una silla frente a Danielle. "Que confianza tiene está chica" Pensó Danielle algo molesta por la acción. Ella observo a Honey pero en cuanto cruzaron miradas, él aparto la suya y observo hacia otro sitio.
—¿No crees que es algo extraño? —Continuaba Sara— ¿Acaso le debes algo, Sato-chan? —Preguntaba ella curiosa.
—No, no le debo nada… —Dijo esta vez muy seria y volviendo nuevamente la vista hacia su libro, Sara bufó molesta "Joo, está chica es demasiado cerrada así no podré decir nada sobre ella…" Pensaba Sara para sí misma algo molesta, Danielle era nueva y ella aún no había dicho algo sobre ella en todo ese tiempo.
— Por cierto, eres becada ¿cierto? —Dijo ella intentando formar nuevamente conversación.
—Si… —Dijo Danielle aun en concentrada en la lectura.
—Ohhh, pero ¿por qué si tú familia es una de las más millonarias? —Continuo "molestando" a Danielle. Ella la miro nuevamente, retándola con la mirada.
—Si…es multimillonaria la empresa y el clan Sato también… —Dijo suavizando un poco su mirada— Pero para desarrollarse como persona hay que saber cómo vivieron sus antecesores —Sonrió, recordando las palabras de su abuelo.
—¿Y… cómo vivieron? —Pregunto interesándose en el tema.
—Comenzando como personas normales y luego perfeccionándose poco a poco —Dijo aún más feliz— deberías intentarlo —Culminó con una gran sonrisa, cerrando su libro se levantó, hizo una reverencia y se retiró del aula, dejando a Sara confundida. "¿Cómo se atreve?" se preguntaba ella misma "¿habrá querido decirme algo con eso?" por su mente se cruzaban miles de preguntas acerca de esa última frase "Deberías intentarlo…" imitó la voz de Danielle en sus pensamientos "¿Qué debería intentar?...ser una chica pobre, no tener familia, ignorar el montón de dinero que tiene mi cuenta bancaria…¿qué?" se preguntaba, aumentando cada vez más su ira mental hacia Danielle. Decidida decidió seguirla por todo el campus, seguramente ella tenía algo entre manos y por eso la dejo allí dubitativa.
Danielle caminaba tranquilamente por toda la institución rumbo al comedor de la institución, ya iba siendo tiempo de comer un poco de chocolate "Gracias Colón por descubrir América y con ello más chocolate" pensaba ansiosa y babeando por ir y tener ese delicioso elixir en su boca…derritiéndose poco a poco.
—¡Danielle-san!, ¡Danielle-san! —Le llamaba alguien corriendo para alcanzarla, ella giro y observo a un chico exhausto por tal carrera, apoyando sus dos manos en sus rodillas.
—¿te encuentras bien? —Le pregunto ella colocándose a su misma altura, preocupada por el chico. Él levanto su cabeza y se encontró con la mirada de Danielle, los ojos de ella le parecían lo más hermoso que jamás allá visto.
—Zafiro… —Dijo él inconscientemente, refiriéndose a los ojos azules de la chica.
—¿Zafiro? —le pregunto ella sin comprender. Él asintió. Se miraron el uno al otro por un tiempo— y… ¿Qué sucede? —preguntó ella, ya molesta de tanto tiempo de silencio.
—¡Ah! —Grito él colocando su mano tras la nuca como si acabara de recordar algo— Vine a entregarte esto… —Dijo ocultando su sonrojo tras su cabellera rubia y extendiéndole una carta a Danielle.
—Una…carta… —Dijo ella sorprendida tomándola en sus manos y leyendo el nombre que realzaba en el sobre de la misma— Louis… Strenford —Hablo sorprendida— ¡el padre de Sara! —Gritó aún más sorprendida, el chico solo asintió para luego salir corriendo. Desde lejos Sara aún más enojada que antes, maldijo para sus adentros el día en que Danielle había nacido.
Primero (según Sara) Danielle la quería hacer parecer inferior "Deberías intentar…aunque ya te vez bastante pobre" pensó imaginándose a Danielle de forma maléfica y cambiando el 90% de lo que ella había dicho.
Segundo… ¿su padre enviándole una carta a la competencia? ¡Qué horror!
—Imperdonable…Imperdonable —Murmuraba con malicia.
Danielle haciendo caso omiso de la reacción de aquél chico guardo esa carta en su libro para seguir caminando hacia su esperado postre y elixir de los dioses…el chocolate. Inconsciente de que poco a poco y sin querer se estaba ganando una enemiga.
Faltaba poco para llegar a su destino, cuando vio por primera vez el…Bullying. Unos chicos altos y con sus cabelleras pintadas de rojo y azul eléctrico molestaban a otro más pequeño que ellos y de lentes.
—Deberías apreciar más tu vida…pequeño —Dijo el de cabellera roja tomando al chico bajito por su camisa.
—¡Suéltame! —Gritaba suplicante.
—Te dejaremos ir cuando aceptes ir a comprar nuestra comida —Hablo el otro.
—Él no ira a ninguna parte… —Dijo Danielle, haciendo que los dos chicos giraran a mirarla, ellos rieron ya que veían divertida la situación.
—Vete de aquí si no quieres problemas —Dijo el de cabellera roja volviendo a "sus asuntos" con el pequeño.
—…Problemas…—Dijo ella acercándose poco a poco hacia ellos y coloco su mano en el hombro del peli-rojo— tú eres el que estará en problemas si no lo sueltas ahora mismo —Dijo esta vez aún más desafiante.
—¿Eh? Y quien eres tú para decir eso…—Dijeron los dos esta vez aún más molestos.
—¿Yo? —Sonrió maliciosa— Yo soy… Danielle Sato —Dijo confiada.
—Dan…Danielle… —Dijo el peli-rojo, soltando al chico por la sorpresa— del clan Sato… —Dijo el otro chico completando la frase. Danielle los empujo a ambos y cayeron de bruces en el suelo por el susto.
—Váyanse de aquí —Finalizo, haciendo que esos chicos corrieran con todo su poder para huir de ella— levántate —Dijo ella extendiéndole su mano al chico de lentes con una gran sonrisa.
En la lejanía, nuevamente estaba ella, Sara.
—No la soporto, no la soporto —Murmuraba nuevamente para sí misma, observando aquel heroísmo por parte de Danielle. Otra cosa que agregar a su lista de odio.
Tercero, heroísmo falso.
Por fin, a pesar de las adversidades había llegado a la cafetería. Se sonrojo de tan solo pensar en su amado…chocolate.
Había una gran fila de personas en la parte de postres, pero ¡todo sea por su amor! Y con todas las de la ley se fijó de última en la gran multitud, con total paciencia. Como habían aproximadamente 30 personas en fila decidió aprovechar y leer la carta del chico.
Señorita, Danielle Sato.
¡Esta cordialmente invitada a un concurso de música!
Queremos que sea la invitada especial de tan magnifico evento, estamos seguros de que si usted asiste grandes celebridades asistirán ¡la esperaremos con ansias!
Lugar: Seúl, Corea del Sur.
Hora: 17h.
Organizador: Louis Strenford.
PD: Cualquier duda puede consultar con alguno de mis hijos, bien sea Sara o Haruto, en verdad la esperaremos con ansias que confirme su asistencia, puede llevar compañía si usted gusta.
—No es como si quisiera asistir de todos modos… —Dijo de forma fría y calculadora. ¿Desde cuándo la invitaban a un concurso de música? Además, ya por el día de hoy se había cruzado suficientemente a los Strenford como para ir y toparse con ellos nuevamente.
La compañía Strenford, la competencia actual más ruda que está en contra de la compañía de su familia, invitando a la heredera del Clan Sato a un concurso ¿Qué pensaba ese Louis Strenford?
—Sato-san —Hablo alguien tras ella sorprendiéndola— al parecer tiene una invitación muy interesante a la cual asistir —Dijo él haciendo que ella girara para observarlo, Kyoya Ootori. Él sonreía con malicia.
—¿Quién te da el derecho de leer cartas ajenas? —Dijo ella enojada guardando nuevamente aquella carta en su libro.
—Es tu culpa por colocar esa carta de modo que todo el mundo pueda leerla —le dijo él desafiante.
—Deberías cuidar tu modo de hablarme Ootori-san —Dijo ella amenazante.
—Lo mismo digo…Sato-san —Dijo él de igual forma. Los dos se veían de forma tan amenazante que las chicas admiradoras del Host Club no dejaron pasar por alto aquella escena.
—Kyaaaaa, un amor prohibido para Kyoya-sama —Dijeron todas emocionadas.
Los dos se ignoraron mutuamente, sin embargo a Kyoya no le convenía mucho estar en contra de ella en esos instantes en verdad él quería asistir a ese concurso. Su razón: Habían beneficios para él. Si la carta era cierta y ella asistía muchas personas irían por curiosidad de conocer a la heredera de los Sato, la cual es desconocida para ellos. Podría conocer sin duda alguna a muchas personas interesantes en aquel concurso.
—Sato-san —Le llamo él.
—¿Qué quieres? —Le dijo ella desinteresada.
—¿puedo ser tu compañía ese día? —Dijo él con total naturalidad.
—¡Le está pidiendo una cita! —Gritaron las chicas exagerando aquella escena.
—¿en serio irías conmigo, Ootori-san? —Pregunto ella muy seria, ocultando su rostro. Él asintió. —Hugh… ¡gracias, tenía miedo de ir sola Kyoya-san! —Dijo ella abalanzándose sobre él, con lágrimas en los ojos. —¡En verdad, muchas gracias!
—¡Ha aceptado! —gritaron las chicas que estaban presentes, incluyendo a Sara.
El colmo de las cosas que odiaba de Danielle:
—Salir con el amo de su vida…Kyoya Ootori.
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En realidad el capítulo no iba a ser así y pues…quienes hayan viso el manga sabrán quien es Satoshi (el hermano de Takashi) y quería que él apareciera pero luego me dije a mi misma ¿no crees que es demasiado pronto?
Y pues… cambie el 90% de las cosas XD
¡Acepto review's de todo tipo! Además me alegro de que les guste e iré intentando perfeccionar mi escritura y descripción de las cosas. ¡Gracias por leer!
