Capitulo 09: Adiós lobo.

Los tres chicos estando aun en el jardín del Teatro seguían analizando la peligrosa situación en la que se hallaba Haruhi. ¡Un secuestro!

— ¿Qué deberíamos hacer, Danielle? —Dijo Hikaru, en su voz se notaba preocupación.

— Espera un momento —Encendió su MP3 y coloco –Misión Imposible Song— ¡Listo! —Dijo decidida.

— ¡Oye! —Se molestaron ambos— ¿¡En que se supone que nos ayude esa música tuya!?

—Es solo la emoción —Dijo con misterio en su voz, ignorando totalmente a Danielle ambos decidieron ir dentro del salón y buscar a Haruhi para resguardarla en el camino la chica tarareaba la canción, si querían pasar desapercibidos lo estaban haciendo realmente mal al estar acompañados de una chica tan extraña como Narnia –O como Nekozawa- con pasos rápidos llegaron al jardín principal, los hermanos Hitachiin rieron a más no poder al ver la forma de dormir de Morinozuka –Sí, aún dormía plácidamente en la hierba del jardín- se encontraba abrazando (inconscientemente) un árbol del lugar. Danielle solo intentaba ahogar una carcajada, cuando por fin el trio decidió dejar descansar un poco a su "sempai" Dan no pudo pasar algo por alto.

—Hikaru, Kaoru —Los llamo con tono siniestro en su delicada voz— Saben… hace poco aprendí algo muy particular en la Tv y viendo a Mori-kun tan desprotegido y sabiendo que es mi enemigo no puedo evitar querer hacerlo…

— ¿Q…qué quieres hacer? —Tartamudearon con un claro miedo.

— ¡Pintémosle su rostro! —Dijo decidida con un tono infantil y con estrellitas en los ojos que denotaban una clara emoción, aun extrañados por aquella petición accedieron. Tomaron marcadores en sus manos e hicieron dibujos en el rostro de Morinozuka, ahora un bello bigote, unas grandes cejas y unas arrugas adornaban –lo que era- su bello rostro. La chica soltó una carcajada repentina y sintió que debía cambiar la música de su MP3 –La Pantera Rosa- y esta vez los tres con paso decidido, sin distraerse esta vez, fueron en busca de Haruhi no sin antes hacerse los "geniales" pues compraron unos lentes negros y se vistieron en su totalidad de un negro que nunca se vería en la oscuridad, aunque aún estos eran trajes de gala.

Cada uno observaba a una dirección distinta. Izquierda, el centro, a la derecha. Hasta que divisaron a Haruhi la cual –casualmente- estaba teniendo una conversación muy amena con Strenford y los otros dos hombres de negro "los secuestradores" En cuanto se dirigían -a paso airado- a salvar a Haruhi, la única chica del actual trio tomó un pedazo de pastel de chocolate para luego proseguir al rescate de Haruhi.

— ¡Hola Haruhi! —Gritaron ambos Hitachiin tomando a Haruhi de sus brazos, Kaoru a la izquierda y Hikaru la derecha.

— ¿Cuándo cambiaron de ropa? —Musitó por lo bajo observando el nuevo atuendo que llevaban los Hosts para luego observar a Danielle que corría con pastel en sus manos— ¿Sempai también? —Musito sorprendida.

—Lo siento me distraje con el chocolate —Dijo totalmente avergonzada y con migajas de chocolate en sus labios sin embargo nadie sonrió ni hablo en ese instante, todos la observaban expectantes— ¿Qué?

—Nada —Dijeron los gemelos callando a Haruhi con sus manos cuando supieron que le iba a decir lo de las migajas. La tomaron nuevamente con fuerzas renovadas y se la llevaron corriendo del sitio musitando un "hasta luego" y dejando atrás a la heredera de los Sato. Miro desafiante a los tres hombres presentes y sonrió sarcásticamente para luego ir en busca de los demás Hosts pues ya era tiempo de "partir" si querían salvar a Haruhi del secuestro.

Busco por todos lados pero no dio ni con Kyoya ni con Tamaki así que prosiguió a buscar a Honey. Él se encontraba dormitando en una silla de la sala mientras varias chicas a su alrededor gritaban —Si lo llegan a despertar verán el infierno… —Murmuro para sí misma pues sus amigos alguna vez le advirtieron que Haninozuka odiaba que lo despertaran de alguna siesta— Vamos, déjenlo dormir —Dijo acercándose a esas chicas y apartándolas del lugar claro que estas chicas no se fueron sin antes soltar un último suspiro por Honey. Se veía tal cual como un niño, sí, un niño durmiendo plácidamente "Ahora que recuerdo Morinozuka también está dormido" —recordó— "Debería despertarlo antes de despertar a Honey" —suspiro, en un momento ya estaba en el jardín pero Mori no estaba allí— ¡Mori-kun! —Le llamó, una y otra vez pero él no aparecía "¿Dónde estás Mori-kun? Es que acaso… ¿te secuestraron a ti?... Mori…" —Pensó asustada, escucho una respiración cerca de sí pero al girar solo pudo encontrar oscuridad.

Todo estaba oscuro.

— ¿Cuándo mejorara? —Escuchó a una voz muy dulce, supuso que era Honey.

— No sé —le contesto otra, algo grave y seria "Quizas sea Mori" —Pensó Danielle aún con los ojos cerrados, se sentía bastante comoda la verdad aunque no recordaba haber ido a su casa a dormir después de la fiesta, de hecho no llegaría tan rápido de Corea a Japón, ni en sueños. "Espera, ¿Mori no estaba secuestrado?".

— ¡Mori-kun! —gritó exaltada buscando a Mori en aquél cuarto blanco en el que se encontraba, era de un blanco puro ¿era acaso el cielo? No lo sabía, pero en cuanto vio a sus amigos allí se precipito y saltó sobre ellos sorprendiéndolos, aunque solo estaban Mori y Honey se sentía extremadamente feliz. Tanto que por primera vez en mucho tiempo comenzó a llorar y a balbucear— Pen…sé que te habían secuestrado —balbuceaba entre lágrimas y sollozos. Sorprendiendo a ambos, tanto a Mori como a Honey.

Pasó un tiempo antes de que Danielle se calmara pues aun ella no sabía por qué había tenido ese momento de debilidad con mayor enemigo ¿Qué le importaba a ella lo que le sucedería a Mori? Los chicos tomaron un respiro y prosiguieron a contarle la historia luego de ella ver tan solo oscuridad.

No querían secuestrar a Haruhi, no, ellos querían secuestrar a Danielle. Por ello al verla frágil mientras buscaba a su amigo para despertarlo ellos tomaron ventaja y sin molestias lograron introducirla en aquella bolsa negra. Ella cayó desmayada pues al parecer aquella bolsa contenía algo que hacia caer en un sueño profundo a cualquiera entrara allí, Mori –que estaba recostado en ese momento de un árbol- vio lo que esos hombres habían hecho con Danielle, así que con rápidos movimientos los dejo fuera de lucha, y así la llevaron rápidamente a un hospital. La historia pasó rápido pues la contaba Haninozuka mientras Mori solo asentía en algunas partes.

Comenzó a sentirse cabizbaja, no podía ver a la cara a Mori, no más. Si su plan anterior era "hacerse amiga de él y después atacarlo" lo estaba haciendo muy mal. ¿Enemigo o amigo?... una incógnita que para ella no tenía respuesta, por lo menos no ahora.

— ¿Dónde está mi teléfono? —pregunto cabizbaja. Sin rechistar Honey se lo entrego, marcó un número con agilidad y espero— ¿Jiff? —Habló— ¿Dónde estás? —Esperó la respuesta tras el auricular— Ohh, entonces te espero en el aeropuerto… —Dicho esto, tomo sus cosas sin mirar a otro sitio y corrió del lugar dejando a los miembros del host sorprendidos.

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Adelanto:

¿Aceptando los sentimientos?, ¿Odio?, ¿Amor?... ¡Te extrañe, madre!

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Notas:

-gracias por la espera (para quienes esperaron y para quienes no) XD

Pues era algo así como el cuento de la caperucita roja:

Danielle (Caperucita) Mori (El leñador) y Strenford (el lobo).