Capítulo 13: One feeling.

Tomada de manos con su padre y su madre Danielle meditaba lo que le deparaba el futuro, desvió su mirada a la ventanilla del avión, pero su madre la había cerrado para que no se viera envuelta en recuerdos tan felices que le hicieran olvidar su deber como heredera Sato.

"Bienvenidos a bordo, damas y caballeros. Para abrocharse el cinturón de seguridad, meta la lengüeta de metal en la hebilla, y tense la correa. Funciona como cualquier otro cinturón de seguridad y, si no sabe usted cómo se usa, probablemente no debería andar por la calle sin vigilancia" —Habló el piloto del avión tras la cabina silenciosa del avión, no volaban en uno privado, querían darse el lujo de que aquellos murmullos molestos de las personas desviaran la atención de Danielle, pues su despedida del Host había sido dolorosa y a la vez divertida.

¿Irse a Londres? —Pregunto Honey exaltado y disgustado, apoyando sus manos sobre una mesa con gran furia miró aquél artefacto, que le disgusto, aunque no más que la voz que salía de él.

—"Sí" —respondió aquella voz, vieja pero no destruida por los años— "Conocerá a su futuro esposo, un joven coreano de tu misma edad Danielle" —continuo, dirigiéndose a la joven chica confundida— "Choi Seung Min, hijo de un gran empresario además, lo mejor de él es que es un Ídolo…estoy totalmente de que te agradara, no es para nada ególatra" —Iba a continuar pero Danielle le interrumpió: — ¿Cuándo debo irme? —preguntó con tristeza, pero se sentía con decisión de seguir con lo que su abuelo le impusiera. En ese momento recordó una frase que le dijo su abuelo dos semanas antes de irse a China: —Un Sato hace lo que un Sato debe hacer.

En una semana… —Su madre respondió con pesar aquella pregunta.

"Las precipitaciones han pasado, si gustan pueden quitarse el cinturón de seguridad, claro si es que sienten que están seguros" —Al piloto parecía hacerle gracia ese tipo de comentarios, novato, seguramente lo era. Se acomodó en su lugar y desabrocho su cinturón de seguridad aunque no planeaba moverse de su lugar.

Con más seriedad de la debida Takashi murmuró algo a los oídos de los Hosts.

De acuerdo —Dijo Danielle, sin sentimientos, hacía mucho tiempo que no vivía esa triste experiencia. No hablaba con su abuelo porque cada vez que lo hacía se volvía una militar andante, sin sentimientos, sólo buscaba la perfección, un Sato es perfecto.

Con un movimiento rápido Takashi tomo a Danielle por la cadera y la subió a sus hombros como si fuera una simple niña de cinco cortos años, dijo: —Nos vamos —Y con ese simple mensaje corrió con todas sus fuerzas fuera del edificio, por más que quisieron los padres no les detuvieron. Los chicos del host sonrieron con maldad.

¿Cree que podrá quitarnos a nuestra acompañante de juegos? —Habló Kaoru, dirigiéndose al Jefe Sato— Pues ni lo sueñe —Completo Hikaru. Kyoya sonrió un poco ante tal atrevimiento pero sabía que enfrentarse a los Sato era un gran riesgo.

De todas formas somos una familia —Dijeron todos al unísono.

— Señorita, ¿desea alguna bebida? —preguntó un mozo ofreciendo un sinfín de bebidas refrescantes, no lo podía negar, necesitaba tomar algo para refrescar su mente un poco.

—Pepsi por favor~ —Dijo con una gran sonrisa, sonrojando así al joven chico, con movimientos temerosos le tendió la bebida enlatada, rosaron sus manos un poco y el chico sintió una corriente eléctrica en su columna.

— ¿Algo más? —pregunto nuevamente, Danielle negó con la cabeza sin prestarle mucha atención al chico, prosiguió con pensamientos que iban y venían…sus amigos, los Hosts.

Se encontraba pataleando como una pequeña niña encima de los hombres de aquél hombre robusto, Takashi.

Bájame, oye, bájame —gritaba una y otra vez, mientras él sólo la ignoraba.

No recordaba las veces que intento huir de Takashi, sentía miedo de que los chicos hicieran algo que no debían, retar al Jefe Sato.

"Hay un poco de turbulencias, siéntase cómodo de colocarse nuevamente el cinturón de seguridad y no intente quitárselo, ¡oh! Esperamos y sepa las precauciones a tomar" —Su humor negro era tan detestable ¿acaso sabia el montón de muertos que hay en un accidente de avión? No, seguramente no. Molesta se levantó de su asiento dirigiéndose con gran actitud hacia la cabina del piloto, sus padres ni se inmutaron de aquella acción pues se rindieron ante los extensos brazos de Morfeo.

Idiota, Takashi, fui una…tonta…—Hipeaba y sollozaba una y otra vez, Takashi yacía en el hospital del centro de Japón ¿razón? Pues el viejo Jefe Sato no podía dejar que se llevaran de esa forma a su nieta, un disparo en la pierna había sido suficiente para hacerlo caer, los hosts no pudieron interrumpir, pues estaban muy lejos de ellos para hacerlo, ni siquiera habían podido presenciar lo ocurrido, aún seguían con los padres de Danielle. Con gran energía hablo: — ¿Qué creen que hacen? —Gritó haciendo frente a los causantes de la caída de Mori, unos quince hombres, con grandes armas y entrenados en las artes marciales.

Señorita, debemos llevárnosla junto a Sato-sama —Dijo uno de aquellos hombres, Danielle miró con cierto deje de molestia al hombre que disparó, parado junto al jefe de los hombres le miraba sin ninguna expresión.

¿¡Con quién creen que están hablando!? —Gritó con autoridad, ya no se veía más como la chica que lloró al regazo de Morinozuka, ahora él la observaba a ella con ese lado que nunca había tenido la oportunidad de conocer, la heredera Sato, y sí que reflejaba respeto. Sentía un gran dolor en su pierna a tal punto que sudaba pero aun así estaba maravillado por aquella aura que invadía a Danielle.

Los hombres no contestaron, solo miraron a la Sato.

¿Y? —Instó— ¿Dónde está la energía que tenían hace poco? —Muchos de los hombres sentían miedo de ella, excepto el Jefe.

Tenemos órdenes claras…

Ordenes de… ¿herir a mi amigo? —Los miro con cierto desafío— Pues ahora tienen la orden de llevarnos a ambos al hospital, debemos tratar su herida…

Pero —Intento hablar uno de ellos pero Danielle lo interrumpió: — ¿Qué?... ¡Les estoy dando una orden, soy una Sato, pero más que eso…soy amiga de Morinozuka Takashi, la amiga del chico al que acaban de disparar, además —continuo— como amiga, como humana…les pido…ayuda para llevarlo a ser tratado al hospital…

Y allí estaba ella, sosteniendo la mano de Mori en el hospital. Él dormía plácidamente sin saber que al día siguiente Danielle tendría que irse a Londres.

— ¿señorita? —Hablo una azafata— ¿desea algo? —pregunto.

— Deseo hablar con el piloto —comento con semblante serio.

—Lo siento, no se permite la entrada a… —No terminó de hablar pues Danielle la había pasado y entró en la sala del piloto sin permiso. Sorprendida, la sorpresa fue inmensa…

Con una carta deseaba despedirse de los chicos, con eso estaría bien, reprimiendo sus lágrimas y con decisión dejo una carta para cada uno de ellos…ese sería el fin, del Host Club. —Adiós chicos…los extrañaré —fueron sus últimas palabras al despedirse del Host.

Había entrado en la cabina mientras la azafata decía una y otra vez "Lo siento, la chica entró sin supervisión" sin darse cuenta que era ignorada olímpicamente.

— ¿Cómo es que te dan permiso de entrar sin tocar? —Dijo Kyoya con su seriedad respectiva, así era…todos los chicos del club estaban allí, en el avión, junto a ella. Sentía felicidad, pero estaba anonadada, Tamaki, Honey, Haruhi, incluso los gemelos, Kyoya y Mori la abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos.

—No vuelvas a irte así, Sato-sempai —Habló Haruhi con la voz quebrantada.

— Buaaaahhh~ —lloraba Honey en el regazo de su compañera, por la que sentía muchos sentimientos.

—No creas que escaparas de ser nuestra compañera de travesuras —Dijeron al unísono los gemelos Hitachiin, recordando sus travesuras. Kyoya y Mori la observaban con una sonrisa en sus rostros y como era típico del afecto de Mori él coloco su mano sobre la cabeza de Danielle, alegría. Mori tenía una muleta y caminaba con torpeza pero aun así se mantuvo de pie mirándola fijamente con una sonrisa. Por ella le dispararon, pero con ella disfruto y se mantuvo a su lado a cada momento, no le odiaba y aunque le hubiera dejado allí, en el suelo, tendido él aun la seguiría queriendo pues la carta había sido muy especial para ambos.

—No vuelvas a dejar cartas… —Habló Tamaki con su aspecto principesco.

—Dinos las cosas de frente —Comentó Hikaru— Sino de nada valdrían las aventuras que tuvimos —Completo Kaoru.

Kyoya y Mori asintieron a ese pensamiento mientras le sonreían.

— ¿Por…qué? —Logró hablar aunque con dificultad.

—Porque somos amigos —Dijo Morinozuka. ¿Amigos? Aun cuando ella lo reto, aun cuando le dispararon por su culpa…entonces… ¿así son los amigos? Una lágrima surco su rostro y fue retirada rápidamente por Honey, y con una sonrisa le preguntó: — ¿Estas bien? —Ella, de la alegría lo observo y lo abrazo con mucha fuerza para luego abalanzarse sobre los demás. Sonriendo y sollozando sobre ellos.

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El piloto y el copiloto veían la escena felizmente y con una voz cambiante y relajante el piloto habló: — ¡Esperamos disfrute de la compañía de sus seres queridos, la amistad es valiosa, asegúrese de hablar de que esta unidad está a su servicio, duerman bien!

Ese fue el último mensaje dado, o eso creían los usuarios de la línea aérea: — ¡Estaba bromeando! —Habló nuevamente el piloto— Permanezca despierto, nunca se sabe cuándo se estrelle un avión —Su humor negro reapareció nuevamente.

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Cuando Takashi despertó observo que en una mesita a su costado estaba una nota "Dar sobre a la persona correspondiente". Cada carta tenía un nombre: Tamaki Suoh, Haruhi Fujioka, Kyoya Ootori, Kaoru Hitachiin, Hikaru Hitachiin, Haninozuka Mitsukuni, Morinozuka Takashi. Los chicos llegaron preocupados por el estado de Mori así que comenzaron a preguntar ¿Cómo estás?, ¿te sientes bien?, ¿cómo está tu pierna? Mori sin contestar las preguntas les tendió a los chicos cada una de sus cartas correspondientes y sólo musito: Dan…Danielle-san las dejo —Dijo con voz temblorosa pero sólo Honey –y Haruhi- había notado aquella reacción.

"Querido Tamaki-kun —Comenzó a hablar Tamaki en voz alta— gracias… —le fue difícil pronunciar esa simple palabra—…por aceptarme en el Host, fue realmente divertido y extraño a la vez, no quería admitirlo pero en verdad pareces un príncipe esperando que su corona se la concedan no por ser el heredero o algo, sino porque realmente merece tenerla, cuida a tus princesas y a las que Danny-kun, el rockero rebelde, dejo atrás. Con amor, Danielle Sato."

Sin importarle lo más mínimo Kyoya leyó en apenas un murmullo: — "Odiado y detestable señor contador —sonrió ante aquel termino, pero los demás chicos estaban extrañados ¿en verdad ella odiaba a Kyoya? — no quiero decirte gracias…así que…ash…es difícil escribirte algo ¡Tonto!... Cuídalos bien por mi… —Todos se quedaron en silencio, seguramente Kyoya se molestaría con ella sin embargo una sonrisa surgió en su rostro—…Gracias" —Culminó al fin la carta, todos sonrieron, pero el silencio se mantuvo en la sala durante unos segundos, luego miraron fijamente a Haruhi.

¿Qué? —le pregunto ella a los chicos.

Lee tu carta —Le dijeron los gemelos.

No —Dijo Haruhi— Mi carta es personal… —y así era pues en una esquina de dicha envoltura decía "personal". Sin molestarse Kaoru abrió la suya.

"Nota: si Hikaru abrió esta carta da igual de todas formas ambos se dirán el contenido de la misma. —Esa nota fue extraña e hizo aparecer una gota de extrañeza en la cabeza de todos— Querido amor mío ¿¡Eh!? —Gritó Kaoru al darse cuenta de lo que había leído, acto seguido se fue a una esquina sonrosado y leyó sólo para él. Honey sintió algo de celos por esa pequeña frase, Kaoru luego se levantó y dio un suspiro de alivio: —Sólo era una broma —Dijo aun un poco sonrosado— seguro te sonrosaste y preocupaste ¿no es cierto? Pues eso es lo que me enseñaste, hacer bromas para hacer sonreír a otros ¡Disfruta mucho, Kao-chan!" —Culminó con una sonrisa en su rostro— Y dónde demonios está mi "gracias" —Gritó buscando por toda la hoja algo que no existía, por lo menos no en japonés, tenía un escrito en ruso que significaba justamente el "gracias" pero él simplemente no entendía aquellas letras confusas por lo que pensó que era un garabato.

"Nota: si Kaoru, bla, bla, bla, el contenido de la misma —Dijo Hikaru repitiendo la nota que Danielle le había colocado a Kaoru— Eres tan honesto, Hikari-kun…"

¿Hikari…kun? —preguntó Haruhi, él asintió.

Una vez ella me envió un mensaje diciendo "tú eres la luz y Hikaru la oscuridad buscándote siempre para existir" —Dijo con total normalidad— o algo así… "cuida siempre de Kao-chan y de los demás chicos, no le digas esto a nadie…pero… —comenzó a murmurar y a leer para sí mismo sorprendiéndose por el contenido— Gracias" —culminó sonrosado.

¿Qué decía la carta? —Dijeron Suoh y Kaoru al unísono observando fijamente a Hikaru.

—…Nada… —Contesto él.

— "Querido Honey-chan~" —comenzó a leer feliz Honey— "Las tortas son deliciosas ¿verdad? Cada vez que coma una recordare aquella vez que comimos tortas destrozadas en la cafetería de la escuela —continuo— por favor cuida de que Usa-chan no miré tanto a las personas, lanza maldiciones a las personas que no les gusta ser observadas… ¿eh? —dijo extrañado, no recordaba ninguna maldición, Usa-chan es adorable le afirmo su mente— cosas que debes recordar: limpia tus dientes ¡todos los días!, reduce los dulces que comas…es malo para la salud —decía esto un poco agitado, en definitiva Danielle parecía la madre de Honey escribiendo aquello en esa carta, Honey saltó toda esa parte de cuidados y fue directo al grano— ¡Esfuérzate y gracias por todo!"

Todos volvieron su vista hacia Mori y el negó con su cabeza dando a entender que no la leería. Seguido a esto idearon un plan para salvarla, en uno que otro momento que tuvieron libertad Haruhi leyó su carta:

"Haruhi Fujioka, Haru haru-chan~ eres como la primavera siempre alejando el frio cuando es conveniente, alejando mi helado corazón lo convertiste en uno cálido capaz de albergar sentimientos, gracias por ser mi amiga, mi primera gran amiga, te quiero muchísimo, gracias a ti he sobrepasado tantas cosas…yo solo te quería decir… ¡Serás…no…ERES una gran persona y estoy segura que cumplirás tu sueño! Con amor, Danielle Sato…Gracias, my friend."

Definitivamente, debían salvarla, no debía casarse si no lo deseaba aunque fuera una Sato.

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Mori dejando a los chicos de lado, cuando todos estaban yendo a sus casas a buscar sus cosas tomo su carta y la leyó para sí.

"…Yo…Danielle Sato, declaro que no me desagrada tanto el silencio como creía, contigo el silencio es realmente pacifico algo que no sucede estando con otras persona, gracias, siempre has estado allí para mi… tú…tú realmente me agradas Mori-kun…"

Así terminó la carta a Morinozuka, despertando en él un sonrojo incomprensible, quería y deseaba tenerla a su lado y colocar su mano sobre su cabeza como solía hacer en situaciones como esa.

Danielle… —Murmuro, sin saber que alguien había escuchado aquel murmullo.

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N/A: Bueno dos capítulos en un día, eso es un gran avance… y además es largo. Aunque fue todo un reto escribir en varios tiempos, pasado y presente, la verdad me encanto este capítulo final

Nah, no es el capítulo final aún sigue contenido, para la próxima quizás allá boda. Nos leemos.

Recomendación: Manga Kimi ni Todoke (apenas lo estoy leyendo, pues está llenando el vacío que me dejo Medaka Box)

¡Enjoy!