—Capitulo 17: No hay que adelantarse a los hechos.
El día anterior Danielle había tenido una pésima tarde debido a la discusión que tuvo con su abuelo además de su huida de casa, no deseaba saber nada de su familia por un tiempo así que hizo lo que cualquier persona (millonaria) haría, botar su teléfono fue el primer paso, no pensaba comprarse otro durante el plazo que duraría la escuela, el segundo paso fue cambiarse de casa, éste fue el reto más difícil que tuvo que afrontar pues tuvo que llamar a una agencia inmobiliaria que la ayudaría a sacar sus muebles de su anterior casa y llevarlos a la nueva mientras ella recibía sus clases en la escuela, no quería pisar el suelo de su anterior casa luego de que su madre y padre la visitaran tan frecuentemente, estaba acostumbrada a ser independiente y así seguiría siendo. La noche en la casa de Haruhi había sido algo apretado por el pequeño espacio de la casa pero había sido reconfortante.
— ¡Haruhi! —Llamó Danielle desde el baño a su compañera.
— ¿Sí? —respondió Haruhi.
—… ¿Qué opinas de Mori-kun? —preguntó luego de una larga pausa, confiaba en Haruhi tanto como confiaría en un psicólogo o hasta más.
— ¿Por qué la pregunta? —pregunto Haruhi calmadamente mientras colocaba el arroz a coser. Ambas se habían levantado muy temprano, Haruhi para hacer la comida del día y Danielle para ayudarla.
—Noescomosimegustaraoalgoparecidorealmenteélesungr ancompañeroymeagradamucho —Hablo Danielle con notable nerviosismo ante tal pregunta.
—… Ya…—murmuro Haruhi, Danielle salió del baño y se vistió rápidamente para ayudarla.
—Cambiando de tema —Dijo totalmente sonrosada y nerviosa— ¿necesitas algo para la comida?
—La verdad pensé en comprar huevos, pero así está bien —Contestó Haruhi humildemente pero la verdad era que necesitaba huevos y otras cosas más aunque por la visita imprevista de su amiga no había podido comprarlos, la duda apareció momentáneamente en sus ojos y Danielle adivino totalmente lo que pasaba.
—Saldré un rato —Dijo con cierta alegría.
—Pero no conoces el sitio —Se quejó Haruhi.
—Descuida será solo por unos minutos, por cierto intenta que la comida no se enfríe mientras llego —Aviso mientras salía de la humilde morada de Haruhi, bajo las escaleras despreocupadamente y observo un cartel frente a un departamento.
"Se alquila. Llamar a: XXX-XXX-XXX"
Sonrió para sí misma y se decidió por seguir caminando hacia el Marquet Marutomi, entro con total confianza, tomo un carrito del súper y se dispuso a recorrer el sitio, esto no era tan nuevo para ella, en china solía comprar sus cosas ella misma pero en Japón su abuelo le enviaba todo lo necesario así que pocas veces salía a comprar como antes, los recuerdos eran melancólicos. Choco su carrito con un chico y se disculpó inmediatamente con él haciendo una reverencia, pero al levantar su vista no creyó lo que estaba observando.
—M…Mo… ¡Mori-kun! —Grito sorprendida al verlo— ¿Qué haces aquí? —él sólo señalo a su carrito mostrando su única compra: ramen instantáneo, también conocido como el ramen de los pobres— Oh, ya veo… ¿pero por qué venir aquí si podrías pedírselo a un chef?
—Haninozuka lo pidió—se limitó a decir, Danielle asintió y prosiguió con su búsqueda, no quería pensar en otra cosa que en lo que debía comprar pero Morinozuka la había comenzado a seguir, el silencio de Mori siempre era reconfortante pero esta vez era totalmente contrario, Danielle se sentía tensa ante la situación.
— ¿Hoy será un gran día verdad? —Pregunto con nerviosismo al no saber qué hacer, Mori asintió y continuó caminando a su lado, había hecho a un lado su carrito del súper y había colocado el ramen dentro del carro de Danielle, ella comenzaba a sudar frío, el nerviosismo de permanecer al lado de Mori no la dejaba pensar si quiera en la compra.
— ¡Mira mamá, son una pareja muy bonita! —Gritó un pequeño niño haciendo que las personas en el lugar observaran con detenimiento a Danielle y a Mori, el sonrojo aumento cada vez más. Haciendo caso omiso a las miradas camino hasta llegar a las frutas y verduras, tomó algunas manzanas, peras y algunas cosas que quizá Haruhi necesitaría para la comida, Mori la seguía prudentemente y en silencio, ambos se dirigieron a la zona refrigerada, la menor de los Sato comenzaba a sentir frío pero poco o nada le importó, Takashi que llevaba consigo una chaqueta se la coloco encima a Danielle y esta vez el escalofrió que sentía su cuerpo no se debía al aire del lugar, esta vez había sido por el roce de la mano de Morinozuka.
Ambos se miraron mutuamente, en silencio, las palabras sobrarían en ese momento así que simplemente callaron y continuaron con las compras, agregaron algunas galletas al carrito y se dirigieron a la zona de compras pero antes de llegar al sitio Danielle tomó lo indispensable, los huevos. Al llegar la dependienta no dejaba de ver indiscriminadamente a Takashi mientras pasaba cada producto por el mostrador, la menor de los Sato comenzaba a molestarse sin razón aparente.
— ¿Podrías apresurarte? —comento molesta con las miradas de la chica.
—Claro —respondió con nerviosismo.
El último producto en pasar fue el ramen, Danielle sacó su dinero del bolsillo para pagar todas las compras, incluyendo el ramen que compró Mori para Honey, pero Takashi la detuvo al instante y negó con la cabeza, sacó su tarjeta y la entrego a la dependienta quien la acepto con gusto y saldó la deuda de ambos. Al salir del Marquet no hubo más que silencio.
—… Gracias…—Murmuro Danielle luego de un largo momento de meditación. El camino continuo silencioso y al poco tiempo llego el tiempo de la separación, Danielle se quitó la chaqueta para entregársela pero él se negó a aceptarla.
—Es un regalo —Comento Mori y Danielle se sonrojo mucho, pocas veces podía escuchar la voz de Morinozuka así que su voz solía ser un regalo para ella.
—Pero, yo…esto… —tartamudeaba y luego suspiro— nos vemos en el instituto, Mori-kun —él asintió y se marchó en silencio del lugar, Danielle no se movió del lugar hasta que perdió de vista a Morinozuka.
— ¡La comida! —Gritó al salir de su trance, reviso las compras y corrió rápidamente a la casa de Haruhi— ¡Lo siento Haruhi! —Grito al llegar a la casa de su amiga.
— ¿Por qué te disculpas? —preguntó Haruhi.
—Por…llegar tarde… —Comento avergonzada.
—Pero si apenas pasaron 15 minutos desde que te fuiste —Dijo Haruhi despreocupadamente y sin comprender la actitud de su amiga.
— ¿15? ¿En serio? —Haruhi asintió ante la pregunta— ahhh, ya veo ja-ja-ja —comenzó a reírse avergonzadamente. Pasado unos minutos Danielle y Haruhi estuvieron listas para partir a Ouran. Mientras caminaban hablaban sobre cosas futuras, lo que querían para el futuro, Danielle no estaba segura hacia qué dirección encaminaría a la familia Sato pero quería que fuera algo especial y único mientras Haruhi deseaba ser una gran abogada, como su madre.
Al llegar al High School cada una fue hacia sus clases.
Danielle entró en la suya con una gran sonrisa pero ésta fue cambiada radicalmente al observar a Honey, se le notaba decaído, sin ánimos, comiendo su ramen. Las chicas del lugar lo rodearon e intentaban mimarlo pero nada funcionaba con él, continuo observando el salón y se sorprendió al ver a Morinozuka sentado al otro extremo de Honey, ambos siempre estaban juntos y ahora simplemente estaban separados. Pregunto a una chica qué había sucedido pero nadie sabía nada, así que Danielle decidió por preguntarle al mismísimo Honey, apartando a un par de chicas una y otra vez logró entrar en el círculo fangirl.
— ¡Hey, Honey~! —Dijo animadamente, Honey la observo por un momento y aunque se sonrojo momentáneamente luego la ignoro en su totalidad— ¿está bueno el ramen? —preguntó pero Honey no respondió. Suspiro. Salió del círculo y esta vez se dirigió a Morinozuka— Hola —Hablo, pero al momento de cruzar miradas con Mori supo que no le diría nada, estaba dolido pero a la vez decidido en algo de lo que Danielle no tenía idea, suspiro nuevamente— Entiendo… —murmuro con una sonrisa falsa, se sentó en su asiento y jugaba con sus dedos mientras esperaba por la llegada del profesor. El aula estaba tensa y Danielle sólo deseaba saber que sucedía, observo nuevamente a Mori y a Honey, ambos continuaban molestos.
— ¡Suficiente! —Gritó intimidando a las fangirls que seguían alrededor de Honey e incluso intimidó a Honey y Mori— Ustedes dos vienen conmigo —Tomo a ambos de la mano, al salir del aula el profesor se disponía a entrar.
— ¿A dónde piensan que van? —Preguntó con autoridad pero al ver la mirada de Danielle se intimido al instante y murmuro rápidamente— Tienen permiso, vayan, vayan…
Danielle continúo con su camino al jardín y sentó a ambos en las escaleras que daban a la fuente, el día era hermoso pero ella sólo quería que sus amigos se reconciliasen.
— ¿Y bien? —pregunto autoritariamente, ninguno contesto sólo evadieron su mirada—entonces no piensan hablar… —suspiro— Arreglemos esto al estilo Sato.
[N/A: Me alegro de publicar nuevamente, espero y les guste el capítulo de hoy, buenas tardes]
