The Dark Hunter – Capitulo 05
–Aléjate– Dijiste mientras usabas tu fuerza sobre natural para alejarlo de ti– Aun no me han contestado otra de mis preguntas –dijiste desafiante– ¿Que hacen aquí? –Culminaste de decir, a lo que algunos rieron por lo bajo.
–Yo te responderé a eso, aunque en realidad ese tema no me interesa en lo mas mínimo –Dijo Lestat indiferente.
–Pues empieza a hablar –Lo miraste fijamente.
–Pues... ¿Sabes cuando una perra esta en celo? –Pregunto intentando ser discreto.
–¿Que tiene que ver eso? -preguntaste extrañada y mirándolo como si los siglos de vida le estuvieran haciendo daño.
–Sonrió– pues... cada vez que una perra esta en celo los perros que están cerca de ella comienzan a seguirla y a cortejarla para poder al final tener coito y muchos retoños –comento feliz algo que tu no entendías en absoluto.
–Lo que él quiere decir, es que en este caso tu serias la perra, sin ofender –dijo Aarón mirándote de reojo– y entonces tu –te señalo– estas en celo –abriste los ojos como nunca antes.
–Espera... –dijiste analizando– ¿Que? –Los miraste a todos extrañada.
–Nosotros somos los perros que deben cortejar a la señorita en celo –Finalizo Alexander.
–Ojojooo espera ahí perro, vampiro lo que sea que quieran ser cada uno de ustedes, pero yo no entiendo eso del "celo" –Dijiste a lo que Lestat suspiro.
–Por eso yo debía contarle la historia y ustedes deberían callar –Dijo Lestat orgulloso de si mismo.
–Yo la contaría mejor que tu –Dijo Stanley.
–Me da igual quien la cuente o quien no, solo díganme –Comenzabas a desesperarte.
–Todo comenzó hace mucho... –Hablaba esta vez Thomas– Quizás conozcas esta historia pero... todos nacimos de un sangre pura, tu familiar VLAD "El empalador" Dracula, se supone que al nosotros ser sangre pura al igual que el tenemos grandes poderes pero... no teníamos ninguna chica sangre pura, todas eran creadas por esas desgraciadas brujas que querían tener tanto poder como nosotros hasta que, llegaste tu _ (tu nombre)... Además, cada milenio tu deberías entrar en lo que ellos vulgarmente dijeron "celo", ese celo es el que...pues colocándolo en ejemplo, si tu y yo estuviéramos... –te miro fijamente– enamorados –pronuncio con dificultad– en tu época de celo, la cual por cierto es justo ahora y tuviéramos coito, podríamos tener lo mas deseado por un vampiro... un hijo...algo que difícilmente tenemos los vampiros... esta es esa época en la que los vampiros sangre pura nos reunimos para...pues tener ese hijo que muchos desean –Finalizo.
–Ajajajajajaja –reíste irónicamente– pues perdieron el tiempo viniendo a Collinsport porque yo no...
–No hace falta que hables _(tu nombre) –Dijo Cho– es muy importante tener un hijo ahora que hay tiempo...aunque de nada vale tener un hijo con alguien del que no estés enamorada... –dijo entristecido.
–Sonreíste irónicamente– Todos ustedes son unos egoístas...
–De hecho tu también lo eres –te interrumpió Stanley– No creas que no sabemos lo del Vampiro de segunda clase llamado...Barnabas Collins, corrígeme si me equivoco –Dijo indiferente.
–¿Que tiene que ver Barnabas en esto? –preguntaste.
–Justo eso, de hecho... NADA –culmino Stanley– Es solo uno de tantos engendros de las brujas...los peores que hay, ni siquiera los engendros que nosotros hacemos son mas escoria que ÉL –finalizo.
–Pues me da igual lo que ustedes digan, ni siquiera Barnabas me interesa –mentiste– nadie dirá cuando debe ser mi época de celo o lo que sea yo no soy un animal –Dijiste antes de caminar con dirección a la mansión Collins.
–Aun así, deberías tomar en cuenta la posibilidad ya que esta etapa solo durara por lo meno años, tenemos el tiempo suficiente para conocernos –Dijo Alexander hablándote seductoramente al oído.
–Quizás para nosotros eso es...poco tiempo considerando todos los milenios que hemos vivido –Dijiste tristemente, y esta vez sin tomar en cuenta a los demás vampiros pura sangre.
Narras tu/
¿Porque?, ¿Porque mi antecesor Dracula no me advirtió antes sobre esto? sobre el montón de hombres (además de Joakim) sangre pura que no conozco... aunque dejando eso de lado... Barnabas...no sabía que Barnabas era un engendro de una bruja...
Barnabas...¿como es que el sin saber lo que soy pareciera que me quisiera mas que ese montón sangres puras?
Fin de tu narración/
Ya te encontrabas cerca de la mansión pero habías fallado, no habías logrado obtener la sangre que tanto necesitabas, te sentías débil, como una humana insignificante, pero como claro esta que no eres una humana sino una vampiro, te sentías peor que eso, simplemente por tu gran ego.
En cuanto llegaste a tu habitación, comenzaste a acomodarla debido al desorden que había allí, "ALEJATE" observaste de nuevo el gran mensaje cubierto de sangre, ese olor, aunque ya la sangre estaba seca tenias necesidad de probarla pero era un fruto prohibido, si llegabas a tomar un poco de esa sangre, seguramente "morirías". Bueno en realidad no, solo sentirías un dolor tan grande que desearías morir.
Comenzaste a limpiarla hasta dejar la pared totalmente limpia y la habitación totalmente organizada, pero te sentías mareada, empezabas a sentir una fiebre muy alta, pero ya era de día, habías pasado demasiado tiempo arreglando tu habitación, tanto, que ya era la hora de comer en la mansión Collins, tomaste una ducha rápida antes de vestirte y bajar a la sala para comer.
-_(tu apodo) -Corría David hacia ti- amaneciste bien?
-No tan bien como tu -le sonreíste cálidamente mientras le tocabas la mejilla, definitivamente ese niño le daba vida a tu muerte, dada la redundancia.
-Pero estas algo caliente _(tu apodo) -Dijo algo preocupante.
-Eso es porque estoy muy feliz de verte -Dijiste dulcemente.
-Así que es eso -sonrió- vayamos a comer -Dijo mientras te tomaba de la mano para llevarte a donde estaban los demás Collins o eso parecía, en cuanto miraste bien te diste cuenta de que Josette no estaba allí, aunque Barnabas se notaba angustiado, preocupado.
-Buenos días -saludaste enérgicamente a pesar de que te sentías terriblemente mal. Barnabas sonrió al ver que por fin habías llegado, pero en cuanto iba a hablarte Carolyn llamo tu atención.
-Oye _(tu apodo) que opinas de este vestido -pregunto señalándote un vestido de una revista.
-Hey, pero ese vestido es... -lo observaste detalladamente- genial, me encanta ¿sabes donde lo venden? -preguntaste interesada.
-California -Dijo observándote con ojos brillosos.
-Ni lo sueñes -sonreíste- no iremos a california solo por un vestido.
-Vamos, en Collinsport hace falta un poco de emoción -Dijo fastidiada.
-Pues ve a una fiesta -reíste.
-De hecho -interrumpió Barnabas capturando tu interés- deberíamos hacer una fiesta nuevamente...
-¿una fiesta? -preguntaste.
-Barnabas hace muy buenas fiestas -Dijo David incorporándose a la conversación.
-Oh eso me gustaría verlo -Dijiste riendo a lo que el correspondió de igual forma.
-Claro, my...lady -Dijo mientras buscaba el termino perfecto por el cual llamarte.
-sonreíste- por cierto ¿Donde están Josette y Elizabeth? -preguntaste intentando no sonrojarte.
-tuvieron un percance -comento Barnabas.
-Viajaron a Nueva York, por cosas de negocios -culmino Carolyn indiferente.
=Barnabas no fue porque tenía negocios aquí -Dijo David.
-Gracias por aclararlos David -Dijo un muy agradecido Barnabas.
-Y pues...emmm... ¿y la comida? -culminaste por preguntar.
-La señora tomo tiempo libre y pues... estábamos meditando si pedir pizza o hamburguesas -Comento Carolyn.
-¿Que? -Te sorprendiste- ¿es que ninguno sabe cocinar? -preguntaste.
-Lamento decirle que no...lady -Dijo Barnabas.
-Pues bien, vayamos al pueblo y compremos algo -Dijiste levantándote de tu asiento animadamente.
-Parece divertido -Dijo David sonriendo. A lo que Carolyn y Barnabas bufaron.
-Creo que eso no es para mi -Dijo Barnabas.
-De acuerdo, por tu parte lo comprendo pero entonces David y yo iremos de compras -miraste a Carolyn pícaramente- te unes a la diversión momentánea de Collinsport?
-De acuerdo, pero visitaremos alguna tienda de moda -Dijo negociando.
–Por mi esta bien-Dijiste algo resignada. Barnabas te miro sonriente.
-Vayan a cambiarse y colóquense una ropa digna de un Collins o digna de la realeza -Dijiste animándolos y ellos increíblemente salieron corriendo a sus cuartos para prepararse- siguen siendo niños de todas formas -reíste.
-De hecho, dime... ¿cuanto dinero requieres? -pregunto.
-¿Dinero? -preguntaste sorprendida.
-Si, para las compras...
-Oh, nada en realidad...la cena de hoy va por mi cuenta -sonreíste.
-Y...cambiando de tema, my lady... ¿A que se refería con lo que me dijo la noche de ayer? -Pregunto Barnabas algo confuso.
