Capitulo 06
-Emmm...Ehhh -comenzaste a tartamudear- de... ¿de que hablas?
-Sabes... -se levanto de su asiento dirigiéndose hacia ti- eso que dijiste sobre los "vampiros", "brujas"...Sobre Mefistopheles...me dejo pensativo...
-Si bueno, yo diría que muchas personas deberían pensar ¿así?
-¿A que se refiere?
-Sobre los demonios ya sabes... hay tantas cosas en este mundo que... -te comenzabas a sonrojar pero no por la fiebre.
-_ (tu nombre) -te tomo del rostro- ¿Quien eres? -Dijo mirándote cariñosamente- Desde que llegaste no entiendo por qué...pero... me haces sentir mucho mas vivo de lo normal... _ (tu nombre) definitivamente tienes un nombre muy hermoso, my lady...
-Barnabas...yo...yo -te sonrojaste- solo soy _ (tu apodo) solo una persona... -"él es el único...que no piensa en mi sangre...el único" pensaste.
-Sonrió- Quizás sea por eso... - Cada uno se veía a los ojos tiernamente y se iban acercando poco a poco el uno al otro.
-Ya estamos listos -escuchaste decir a David, por lo que Barnabas y tu reaccionaron y se alejaron dejando un considerable espacio entre ustedes.
-Que...Que bien David -sonreíste- y Carolyn?
-Ella esta esperándonos afuera -Dijo inocente.
-De acuerdo, entonces vámonos -sonreíste- adiós Barnabas
-Adiós, my lady -Dijo despidiéndose con un gesto con las manos.
Carolyn, David y tu entraron en tu auto y de camino cantaban distintas canciones de moda o por lo menos lo hacían Carolyn y tu, ya que David se sentía indiferente con ustedes dos.
-Oye, _ (tu apodo) que opinas sobre Barnabas? -pregunto Carolyn indiferente.
-te sonrojaste- Pues es un gran hombre, se ve que es honesto -comenzabas a pensar mas en Barnabas- luchador, además que ama mucho a su familia... -sonreíste.
-David sonrió- Si, él siempre nos ha querido...
-Carolyn bufo- Si, pero aun así es anticuado...
-los tres rieron, duraron dos horas de compras, compraron comida como para tres días, además también compraron Carolyn y tu muchos vestidos y ropa de moda y David tampoco se quedo atrás y compro también algunas ropas y zapatos...Aunque sin que ninguno de los chicos se dieran cuenta compraste algo para Barnabas, un hermoso collar, uno que se parecía mucho a uno que tu usabas casi siempre, quizás por eso lo compraste, para que Barnabas tuviera algo "tuyo" en cuanto llegaron nuevamente a la mansión se dirigieron inmediatamente a la cocina, excepto Carolyn que ella llevaría todas las ropas a cada habitación.
-David, que comida quieres que hagamos? -preguntaste.
-Pizza! -Dijo entusiasmado.
-mmmm, no... La idea era hacer algo "especial"...haremos una pasta a la _ (tu nombre) -Dijiste optimista.
Comenzaste a hacer una lasaña, tardaste aproximadamente 30 minutos preparándolo y ahora iba directo al horno.
–¡Chicos! ¿pueden bajar? –Gritaste con mucho entusiasmo además comenzabas a sentirte mejor, en la lejanía escuchaste un "¡Sí!" por parte de David que bajaba apresurado las escaleras hasta que llego a ti.
–¿Ya está lista la comida? –Dijo evidentemente con apetito.
–Aún no, pero me gustaría que tú y Carolyn pusieran la mesa –Dijiste sonriente.
–De acuerdo, iré a buscar a Carolyn –Dijo a punto de correr nuevamente.
–Espera David, ¿sabes donde está Barnabas? –preguntaste antes de que él se retirara.
–¡Esta en su recamara! –Gritó mientras corría.
Perfecto, no faltaba más…tendrías que buscarlo en SU recamara ahora el tablero del juego vendría siendo así:
Barnabas – 01 punto.
(Tú nombre) – 00 Equipo perdedor.
Subiste hasta su habitación y tocaste tres veces, pero no había reacción de Barnabas así que decidiste entrar con cuidado y ahí estaba él, acostado en su ataúd, reíste por lo bajo.
–"Un vampiro es un muerto de todas formas…" –pensaste– Mejor te dejo descanzar –culminaste y dejaste a un tranquilo Barnabas descanzar. Te dirigiste al gran jardín de la mansión ya que querías respirar aire fresco.
–¿Estás disfrutando? –Escuchaste preguntar a una voz muy peculiar.
–¿Qué quieres Aaron? –preguntaste molesta.
–Solo hablar contigo… –Dijo seductoramente.
–¿Sobre que? –preguntaste.
–Mmmm, pues de cualquier cosa… –Dijo sonriendo, está vez inocentemente.
–Bien, pues déjame decirte que puedes irte por donde viniste –Dijiste viéndolo a los ojos muy seria.
–Eres una gran chica…y difícil de convencer por lo que veo –sonrío.
–¿y que si soy difícil o no?
–Pues… que me gustan las chicas difíciles –Dijo acercándose peligrosamente a tu cuerpo.
–reíste ironicamente– Tristemente para ti…cuando me pongo difícil es porque no me interesa esa persona –le guiñaste el ojo, te levantaste y entraste de nuevo a la casa dejando a Aaron fuera.
–Es que acaso… ¿¡Te enamoraste de ese engendro Collins!? –Escuchaste gritar desde fuera a Aaron.
–"¿Yo?...¿Enamorada de Barnabas? Imposible" –pensaste– Eso no te incumbe –Dijiste intentando finalizar la platica.
–Sí, sí que me incumbe –Dijo Aaron apareciendo frente a ti.
–Odio eso –Dijiste molesta.
– ¿Qué odias? –Dijo con voz comprensiva.
–Odio ese poder de aparecer y desaparecer… –Bufaste molesta.
–sonrio honestamente– ¡tienes razón! Siempre es molesto cuando uno mismo no lo utiliza… A mi eso siempre me ha molestado igual –reía sin parar.
–reiste– sabes… si dejas tu ego de lado puedes ser una gran persona –Dijiste honestamente.
–Puede que sea así… pero, no haz sentido ese deje de grandeza cuando usas tu ego en todo –Dijo haciendo gestos con sus manos.
–Sí, pero eso no quiere decir que lo use todo el tiempo, además, con tus siglos como vampiro y seguramente conquistador de chicas te habrás dado cuenta que eso no funciona –reíste.
–Sí, con las chicas difíciles siempre es así –Dijo reflexionando– pero… es difícil dejar todos esos milenios de ego que he tenido…
–Jajajajaja ¡puede que tengas razón!
–Sabes… tu sonrisa es muy linda –Dijo tomando tu rostro con sus manos y viéndote fijamente a los ojos– y tus labios son tan suaves que sería capaz de besarte ahora mismo…
–Gracias pero…no gracias –Dijiste separándolo de ti– lo siento, pero hoy soy responsable de una comida especial y privada así que… Bye Bye –Él sonrío.
–No hay problema, my lady… –Dijo Barnabas incluyéndose a la conversación– yo supongo que debe haber suficiente comida como para un invitado tan especial para usted… –Miraste con ojos abiertos a Barnabas – "¿Habrá visto todo?" –te preguntaste a ti misma.
–No hay problema, señor –Dijo Aarón con una sonrisa– solo que la hermosa señorita no desea mi presencia así que… tristemente no soy un invitado tan especial…por lo menos no aún, así que me retiro –Finalizó con una sonrisa pero también con una mirada de odio hacia Barnabas, se dirigió como una persona normal hacia la puerta– Adiós –Dijo despidiéndose hacia ti con un guiño.
–Por fin se fue –Dijiste molesta.
–La noto algo molesta… –Dijo Barnabas acercándose a ti.
–Oh sí, claro que estoy molesta y más con ese sujeto…
–De hecho, pero seguro es alguien importante para usted ¿no? –Dijo con un deje de molestia.
–"¿está celoso?" –te preguntaste para tus adentros– Oh, claro que no… para mi está familia es muchísimo más importante –sonreíste viéndolo a los ojos.
–De hecho –sonrío– Sabe, me gustaría probar esa apetitosa comida preparada por sus manos –Dijo sonriendo complacido.
–Por Mefistopheles! La comida –Dijiste antes de correr rápidamente hacia el horno y apagarlo– ¡la comida está lista! –Dijiste antes de observar a Barnabas el cual estaba tras de ti.
–¿Puedo ayudarla en algo? –Dijo sonriente, pero a ti te parecio muy tentador.
–"Claro, podrías quitarte toda la ropa y darme una apasionada tarde" –Pensaste– Claro, empiece a tratarme de "tu" y no de "usted" esa ya seria una gran ayuda –reíste.
–Esta bien… aunque para mi eso es un poco difícil… –Dijo pensativo.
– ¿porque? –Dijiste riendo– ¡Es muy fácil!
–No, es muy difícil –Dijo viéndote a los ojos– Porque usted…disculpa…tu, me lo haces difícil…
–¿yo? –dijiste atónita.
–Sí… –Culminó Barnabas.
–Ya estamos aquí –Escuchaste decir a David sentándose en la mesa.
–Tonto… –Dijo Carolyn.
–Ya… ya… Hoy comeremos lasaña –Dijiste alegre.
