The Dark Hunter.
–¿Eres una…que? –me preguntó Barnabas con un deje de molestia o quizás preocupación.
–Una… vampiro… –Dijiste tartamudeando, está vez sin siquiera poder mirarlo a los ojos, sentías una rabia inmensa pero contigo misma por no haberle contado antes– Lo siento, Barnabas…yo…
–¿Por qué no lo comentaste antes? –Pregunto aun molesto.
–Porque… no sabia que… –Se miraron mutuamente a los ojos fijamente– En serio, lo siento muchísimo… –Fue lo único que alcanzaste a decir antes de que Barnabas te abrazara.
–No te preocupes…todo estará bien, yo estoy contigo –Dijo mientras te abrazaba cálidamente, comenzaste a llorar.
–¿Por qué Barnabas? ¿Por qué? –Preguntaste llorando desconsoladamente– ¿Por qué eres tan amable conmigo, a pesar de saber lo… lo que soy? –le preguntaste, está vez viéndolo a los ojos con una mirada seria pero llorosa.
–No lo sé… créeme que me encantaría saberlo tanto como tú –se acercaron hasta quedar muy cerca uno de otro– pero… no sé… que es lo que sucede… –Dijo antes de que los dos se unieran en un cálido y profundo beso.
En algún lugar de Collinsport/
–Tenemos que hacer algo –Decía Stanley algo desesperado y enojado. A tal punto de parecer un psicópata.
–Sabes muy bien que la violencia no es digno–Dijo Aarón.
–Somos los únicos, escucha bien… ¡LOS ÚNICOS! Que realmente merecemos el tener un hijo de esa mujer –Dijo Stanley muy molesto.
–Lo sé, pero de nada sirve impacientarnos –Dijo Aarón totalmente tranquilo.
–Impaciencia –Dijo– ¡IMPACIENCIA! –Grito empujando un montón de botellas de una mesa– ¿Sabes que impaciencia? –Dijo mirando con ojos llenos de dolor y furia a Aarón.
–No, no lo sé. Ni me interesa saberlo… –Dijo levantándose para tomar una cerveza del refrigerador.
–Río sarcásticamente– De acuerdo, no te daré la historia de una vida… pero, sabes… si tomamos en cuenta que el "celo" dura cinco…cinco años y un embarazo tarda –sonrió– solo 12 meses… tú y yo podríamos salir ganadores…
–¿Hablas de secuestrarla? –Preguntó Aarón mientras tomaba cerveza.
–Podría ser… de todas formas nadie ganaría la lucha contra ese Collins, son tan idiotas… si ellos siguen así solo conseguirán tener un Dhampir…solo un engendro más –Bufo molesto.
–Aarón sonrió– De acuerdo… ¿cuándo lo haremos? –preguntó decidido.
–En unos días –rio– dejémosles unos días felices… aunque no durarán mucho –los dos rieron.
En la mansión Collins/
Barnabas te miró fijamente y tú a él.
–Esto no puede ser… –Dijiste finalizando y corriendo con todas tus fuerzas a tu habitación dejando a Barnabas solo.
En cuanto llegaste a tu habitación la cerraste con llave, esto no puede ser Barnabas y yo no… no debemos, él está enamorado de Josette y yo soy una cazadora de engendros…como…como él… esto no debería ser así… no…
Tomaste tus maletas y metiste toda la ropa… tú cabeza daba mil y un vueltas, sin cesar…
1457… Un hermoso bosque, con árboles, quizás pinos, muy altos con troncos gruesos y fuertes, pero en época invernal, así que todo está blanco, blanco, la nieve en todos lados y se nian con la neblina y danzaban como dos amantes.
–¿Qué haces aquí, joven? –Dijo un hombre…el enviado de Dios.
No hay fuerzas, no las hay ni para hablar, los rumanos…están por llenar esa blanca nieve de un gran rojo sangre.
–¿Dónde está Vlad? –Dijo la chica de un hermoso vestido de la época, desgarrado. ( . ) ¡Ah, espera! Eres tu _ (tu nombre).
–Él está en el castillo… ¿Qué desea de él? –preguntó el general, capitán, o lo que quiera que fuera.
–Solo…llévame con él… debo darle un mensaje urgente… –Dijiste sofocada.
Un castillo hermoso sin duda. Digno de Vlad "tepes".
–Espera aquí–Dijo el soldado antes de dirigirse a alguien que estaba de espaldas y susurraba.
Está aquí…señor Dijo quizás pensando que tú nos escuchabas tal conversación.
–Acércate, jovencita y tú vete de aquí –Dijo señalando a aquel hombre. Te acercaste él con pasos firmes y decididos.
–Mi nombre es …
–Sé quién eres… –te interrumpió– eres hija de un Húngaro con un Búlgaro… algo muy difícil de ver… además de vivir aquí en Rumania, una espía quizá –Dijo amenazante.
–No he venido a espiar, Sir. Vlad… –Dijiste– He venido a avisarle que un gran ejercito viene hacia aquí, con el propósito de matarlo…
–Y tú gentilmente viniste a ofrecerme un ataúd? –pregunto indiferente.
–le ofrezco una oportunidad –Dijiste– muy cerca de aquí hay una casa, muy humilde y…
–No, estoy bien aquí…enviare a mis tropas –se levantó de su asiento– y tú eres una enviada de ellos cierto?
–Lo soy –bajaste la mirada– podéis matarme si queréis pero mi pueblo necesita que esta guerra acabe de una buena vez…
–Lo hará para ti –se cortó las venas y dejo que la sangre callera en una copa– bebe esto…
–¿Qué? ¡No! –Dijiste exasperada– eso es magia ocultista o…
–No me compares con brujas…eso es blasfemia…¡ahora tómala y vete!
–¿Por qué debería tomarla?
–Esta época no es la indicada para ti… 1972, esa será tu época…
–¿Por qué?...
–¡Solo tómala! –Gritó, te asustaste tanto a tal reacción que tomaste de aquella sangre, comenzaste a sentir mareos, hasta vomitaste…moriste.
–_(tu nombre) Disculpa no debí haber hecho eso, no debí besarte lady…yo –Decía Barnabas detrás de tu puerta.
–Fue tepes… él ¿sabía todo? –Te dijiste asombrada– ¿él quería que estuviera con Barnabas? –sonreíste.
