–The Dark hunter…

–¿A quién besaste, Barnabas? –Pregunto Josette entrando en la habitación– No me digas que… –Poso sus manos en la boca impidiéndose hablar– _(tu nombre) ella y tu –Antes de decir más salió corriendo del estudio de Barnabas.

–¡Josette! –Grito Barnabas, pero Christine lo tomo del brazo impidiéndole correr– ¡Suéltame! –Gritó intentando zafarse.

–No, lo siento pero…no hemos terminado de hablar –Dijo Christine muy seria.

–Hablaremos luego entonces –Dijo Barnabas forcejeando.

–No lo creo… _(tu nombre) va a tener un hijo, eso te lo puedo apostar… lo que no se sabrá es con quien ya dos han salido del juego… ahora quedan cinco, pero si TÚ –enfatizo– te unes ya serian seis aunque tu llevas ventaja… –sonrió– aun así, ten mucho cuidado de los vampiros… Si tu y tu amor no quieren caer, el mal deberán vencer –Dijo Christine en rima, mientras desaparecía con una sonrisa.

Al instante en que ella desapareció, Barnabas decidió correr a buscar a Josette, de algún modo, eso no debía terminar así ya que él le prometió amor eterno.

Lo siento… _(tu nombre) estoy muy confundido ahora…

Mientras en Collinsport/

–Entonces…en ese momento me vi rodeado de engendros, nunca me sentí tan débil –alardeaba Thomas mientras tú reías– pero adivina ¿Quién gano?

–seguro los engendros, porque estabas débil ¿no? –Dijiste provocándolo.

–No, yo era más fuerte que ellos de todas formas –Dijo guiñándote el ojo– Oye, ese no es Collins –Dijo señalando a Barnabas, que caminaba con una sombrilla evitando rayos de sol y buscando a algo o a alguien con la mirada.

–Tienes razón…es Barnabas –Dijiste sorprendida ¿Qué estará haciendo a plena luz del día en Collinsport? preguntaste para tus adentros– Sin duda debe buscar a Josette –Dijiste intentando no bajar la mirada ni ceder ante tus pensamientos, Thomas te miro sorprendido.

–¿No quieres ir tras él? –Te pregunto.

–No, él debe estar bien… –Dijiste algo triste– Pero debo volver a la mansión Collins –Dijiste riendo nostálgica.

–¿No que no querías volver? –Pregunto confuso.

–Sí, pero… no quiero dejar a esos niños, extrañamente son una luz a mi vida…por ello, debo volver –Dijiste sonriendo Así es, aunque Barnabas y yo no podamos tener nada no significa que deje solos a esos niños.

–Bien, pues… te acompaño –Dijo Thomas mientras te tomaba de la mano y caminaban hacia la mansión.

Mientras tanto en la mansión Collins/

Alguien tocaba la puerta de la mansión, mientras Carolyn contestaba "Estoy cerca…" cada vez que bajaba un escalón para dirigirse abrir la puerta ¿a quién se le ocurrió la idea de dejar a los sirvientes la tarde libre, oh Barnabas, cierto… lo golpeare en cuanto llegue pensaba Carolyn, hasta que abrió la puerta y no se esperaba quien seria.

–¿¡DONDE ESTA _(tu nombre)!? –Grito aquel hombre intentando entrar pero Carolyn le obstruía la entrada.

–Ella salió por un momento –Dijo Carolyn muy tranquila.

–Ah, sí, pues no lo creo… –Dijo él– es muy urgente…pequeña.

–Ah, si…pues lo siento VIEJO –enfatizo– pero ella no está aquí…

Esta chica es una rebelde… pensaba Alexander.

–Alexander –se escuchó decir tras él, en cuanto giro observo a _(tu apodo) y a Thomas.

–Vaya, vaya _(tu nombre) venía a hablar contigo pero al parecer no será necesario –Dijo Alexander sonriendo.

–¿Ah sí? –Dijiste– pues la verdad eso no te da el derecho de venir aquí, te recuerdo que esta no es mi casa…

–Pero es donde siempre estas –Dijo Alexander.

–¿A qué venias a hablar con _(tu nombre)? –pregunto Thomas mientras Carolyn aun escuchaba.

–Sobre lo del "celo" pero ya no es necesario… –Dijo Alexander– Ya que ya consiguió el vampiro ideal –Dijo mientras señalaba las manos de ambos ya que tú y Thomas seguían tomados de manos.

–Ah, disculpa –Dijeron Thomas y tu mientras soltaban ambos los agarres de sus manos.

–Pero ya que viniste hasta aquí me gustaría que me dijeras lo que venias a decir –Dijiste algo molesta.

–Pues lo diré, ya que veo que no te molesta la presencia de esa chica de allí –Dijo Alexander señalando a Carolyn.

–Carolyn, idiota –Dijo ella para luego entrar cerrando la puerta de un portazo.

–Bien así es mejor –Dijo Alexander– En realidad vine aquí porque iba a reprocharte el hecho de que fueras egoísta –Continuaba– ya que porque estar con ese estúpido engendro Barnabas en vez –No pudo continuar porque observo como te crecían poco a poco tus afilados colmillos y notaba como tu ira iba creciendo, a tal punto de exponerte así un vampiro, nunca debe sacar sus colmillos a la luz del día o si no, se volverá cenizas pensaba Alexander antes de que te acercaras poco a poco hacia el de forma amenazante.

–Estoy cansada de tipos como tú, engendro esto…engendro lo otro y ¿qué más da? –Decías sin darte cuenta que de tu espalda comenzaba a surgir un humo por el fuego que quería comenzar a salir– Todos… escucha bien TODOS –enfatizaste– somos vampiros, hijos de Vlad…hijos del propio demonio –Dijiste para luego volver tus colmillos a un tamaño normal y tranquilizarte– ahora si me disculpan, debo entrar… –Dijiste pero Alexander te tomo del brazo antes de que te marcharas.

–Quizás tengas razón con eso de engendros, pero… –Hablaba Alexander– volveré de nuevo a esta mansión y no por ti… es ridículo que me guste también un engendro… por cierto, cuídate –Dijo Alexander mientras desaparecía.

–Bien, yo también me voy –Dijo Thomas el cual también acabo por desaparecer. En cuanto entraste a la mansión notaste que Carolyn te veía con cierta curiosidad.

–Descuida, te explicare esto luego –Dijiste– A todo esto… ¿dónde está Josette, David y Miss Elizabeth? –preguntaste.

–David y yo somos los únicos que estamos aquí… –Dijo Carolyn muy calmada– por lo que puedes empezar a hablar conmigo…

–De acuerdo, es algo complicado…así que siéntate –Dijiste mientras al igual que ella tomabas asiento– Yo soy una vampiro sangre pura –Dijiste sin titubear– y… lo siento por decir esto pero, me gusta Barnabas –Dijiste admitiendo tu derrota ante todos.

–Oh, ¿y piensas llevártelo de aquí? –pregunto Carolyn.

– ¡Claro que no! –Te exaltaste– él le pertenece a Josette, los dos se aman… –Dijiste resignada.

–No, estas equivocada –Dijo Carolyn– Ella es la que está enamorada de él, pero Barnabas a mi parecer está confundiendo todo… si me preguntas TÚ –Enfatizo– Tienes mi apoyo…

Collinsport/

¿Dónde podrá estar Josette? se preguntaba Barnabas una y otra vez mientras volvía de nuevo a la mansión, había tardado horas buscándola sin darse cuenta pero… _(tu nombre) estaba con otro hombre hace poco, quien será ese m…por Mefistopheles en que estoy pensando pensaba mientras se acercaba a la mansión y observo como había un hombre alto y cabello negro en frente a la mansión que desapareció repentinamente con una frase que se escuchó poco aun no… fue lo que pudo distinguir Barnabas.

Miro hacia todos lados pero no pudo distinguir nada, así que entro pero para su sorpresa allí estabas tú junto a Carolyn Justo cuando pensaba en ti…llegaste a mi vida nuevamente

–Barnabas –Dijiste con dificultad– Necesitamos hablar… –Finalizaste.