Niñera
Ellos siempre lo arruinaban o tal vez, esta vez, yo quería arruinarlo, de cualquier forma había sido divertido y mu satisfactorio pero no entendía algo ¿por qué Konan-san no lo hacia con Itachi-san? Y aún más ¿por qué Itachi-san seguía con ella? "amor" esa palabra me vino a la mente "amor". Yo lo amo a él. Me eche en la cama, lo que hicimos había sido corto, no duro más de unos meses hasta que él se fue, incluso llegamos a fantasear con tocarnos por teléfono y luego algo cambio…
-Te extraño- dije llorosa.
-¿Sabes que hago cuando te extraño? Lo hago con alguien más y pienso en ti…
Poco después entre en la secundaria, Kiba, él fue el primero, un amigo de la primaria que decía amarme y yo lo rete a que lo probara, lo hicimos en un cubículo del baño pero no era igual, Kiba era suave, iba con calma, era muy diferente y quería pasar el tiempo conmigo pero no quería cogerme, al menos no tanto como yo quería; luego el tonto chico rubio del salón me pidió ayuda para un examen y de alguna forma terminamos en la sección más apartada de la biblioteca cogiendo, se parecía a él cuando me lo hacia, desesperado, rápido y con ganas, diciendo que me amaba cada que yo abría las piernas y no paso mucho hasta que Kiba se enteró…
-Si mi novio no quiere tocarme claro que buscare a alguien que si quiera.
-A ti no te importan los sentimientos de los demás Hinata- decía Kiba enojado –hay un nombre para lo que tú eres…
"Puta" pero una prostituta cobra por hacerlo y yo solo quería hacerlo, quería sentirme como él me hacia sentir porque me gustaba sentirme así. El rumor se esparció y no paso mucho para que otros chicos me ofrecieran dinero por tener sexo con ellos, fue ahí cuando Naruto me pidió que fuera su novia a lo que yo acepte pero las cosas con Naruto se volvían fastidiosas, terminaba muy rápido y una vez se venía se acababa, no había orgasmo para mi; al siguiente año se transfirió un chico pelirrojo, me recordaba un poco a él, serio, con miradas dominantes y el sexo era bueno, era intenso a su manera, entraba profundo aunque nuca rápido y aún así me gustaba; en una fiesta conocí a su primo, Sasori, era mayor que yo por unos cuatro años, como él, a Sasori le gustaban las posturas y que le chupara el pene, no tenía problemas con que lo hiciera con otros aunque fueran sus amigos y ahí entendí que los chicos mayores lo hacen mejor, saben cogerme.
Itachi-san había sido el único chico mayor que me pidió ser algo más, de una forma indirecta, pero amor eso es algo que no puedo darle a nadie más que a él…
-Nii-san juguemos.
-No- su mirada no se apartaba del computador.
-Nii-san- le suplicaba.
-Dije que no- nunca me dejaba ver que es lo que veía en la pantalla.
-Por favor- mi cara de cachorrito siempre funcionaba con mi padre.
-Bien pero jugaremos a lo que yo quiera Hi-na-ta.
Neji se había mudado con nosotros hace unos días, después de que mis tíos fallecieran, Neji era un genio estaba preparándose para un examen que le daría la oportunidad de una beca completa en el extranjero, él quería valerse por si solo o eso le escuche decirle a mi padre. Esta era la primera vez que accedía a jugar conmigo puede que tuviera once años pero jugar aún me gustaba aunque Neji tenía otra clase de juego en su mente. Me llevo a su habitación y cerró con seguro, me pidió acostarme en la cama y no paraba de decir que pasara lo que pasara me gustaría este juego, empezó por besarme en la boca, creí que eso solo lo hacían los adultos pero me gustaba ese rose con Nii-san, sus labios bajaban por mi cuello haciéndome cosquillas y mi ropa iba desapareciendo poco a poco al igual que la suya, me hizo tacar su parte especial y no deje de hacerlo pues decía que le gustaba.
-Son bonitos- dijo cuando llego a mis pequeños pechos.
-En la escuela se burlan.
-Pues que estúpidos, son encantadores- me sentía realmente bien con su boca en esa zona.
Sus dedos se deslizaron por mis piernas tocando por el interior de ellas hasta que su mano me acariciaba mi zona especial.
-Ah Ni… i-san ¿est… o esta b… bien?
-Es solo un juego Hinata, no tengas miedo.
Sus labios regresaron a los míos y con ellos su lengua dentro de mi boca, nos mirábamos a los ojos, su mirada era distinta a cualquiera que hubiera visto antes, me sentía pequeña ante ella y curiosa, muy curiosa.
-Duele, ya no quiero jugar, me duele- Neji había metido algo entre mis piernas y realmente me dolía, no paraba de llorar.
-Shh shh ya pasara y cuando eso suceda te encantara este juego Hinata solo aguanta un poco más- su voz sonaba pesada, como si aguantara.
Empezó a moverse, metía y sacaba eso que me causaba dolor pero poco a poco la sensación de dolor iba disminuyendo, hasta que empezó a gustarme.
-Ah, ah, ah, Nii-san ah- se movía más a cada momento.
-Te gusta ¿verdad Hinata?
-S… i- mi voz se oía entrecortada, me gustaba, mucho.
Una oleada de algo agradable me pasó por la espalda y luego Neji gruño, el intruso de entre mis piernas salió dejándome un último movimiento de los que me habían gustado, Nii-san se acostó junto a mí, mirándome.
-¿Cómo se llama?- me costaba respirar, él no pareció entenderme –el juego- Neji sonrió, su sonrisa me asusto un poco.
-Coger a Hinata- yo sonreí el juego tenía mi nombre –pero sabes Hinata nadie puede saber que jugamos a esto, es un juego secreto entre nosotros así que no puedes decirle a nadie de esto, ¿de acuerdo?- yo asentí, mis ojos se cerraban solos, jugar a "coger a Hinata" me daba sueño…
Sonreí al recordarlo, poco después supe que era "coger a Hinata", era sexo, yo tenía sexo con mi primo y me gustaba tenerlo, cuando le dije el nombre real de nuestro "juego" se volvió más rudo, me pedía decir palabras y expresiones que me daban vergüenza pronunciar pero que empecé a decirlas más a menudo al saber lo enérgico que se ponía al escucharlas. Poco después Neji se fue a estudiar al extranjero, lo extrañaba y mi cuerpo pedía de sus caricias, masturbarme no me serbia "lo hago con alguien más y pienso en ti" y eso estuve haciendo, dejaba que otros me tocarán y gozaran de mi cuerpo solo para pensar que él lo hacía, que Nii-san me tocaba, que Neji me pedía chupársela o abrir mis piernas para él. Menos con uno, con Itachi-san era difícil pensar el Neji aunque tenían mucho en común al cogerme algo parecía diferente.
Pero nada de eso importaba ya Itachi-san me había pedido dar mas de lo que yo podría darle a alguien, además de que en unos días mi Neji vendría de visita después de tres años y medio sin tenerle, al fin podría volver a sentir sus manos, a besar sus labios, a mostrarle cuanto le he extrañado. Nii-san.
