"Como es normal, las calles estaban desérticas y muertas… La única presencia que podría haber, es la de alguna banda, pero por el momento no había ninguna. Tenía una misión, y no descansaría hasta encontrarle. Una pequeña luz y una pequeña sombra me alerto. Algo venia en mi dirección, así que corrí rápidamente hacia un callejón y me escondí detrás de un contenedor. El sonido brusco de los frenos de un coche, erizaron los pelos de mis brazos. Poco a poco escuchaba una cadena que venía hacia mi posición, justamente parándose a unos pocos centímetros de mi lado. Su respiración era profunda, con unos severos gruñidos."

Maine: No la veo. Habías dicho que ha entrado por aquí.

Zed: (bajando por una pared) La vi entrar por aquí… y me parecía familiar.

Maine se movía hacia los lados, cogiendo, agitando y cortando todo lo que podía. Akia notó un severo movimiento en el contenedor donde estaba detrás. Cerró los ojos y rezó por que terminara rápido esa pesadilla hasta que una voz grave le detuvo.

Locus: No creo que obtengas diversión con ella.

Maine: (Soltando el contenedor) Que insinúas, Locus.

Locus: (Cruzándose de brazos y apoyándose en el camión) No saciarás tus ganas con ella. No te valió con la de ayer?

Zed: No se puede agarrar a una chica con las cadenas y después ahogarla. (Riéndose)

Maine: (Mirándole) Cállate. Tú eres más salvaje.

"Zed soltó una pequeña carcajada. Locus me había visto ya? O lo estaba suponiendo… Por un reflejo observe que estaban en corro y de espaldas a mí, no sé si me daría ventaja pero si quería salir de allí, debía de intentarlo. Con ayuda de mis brazos, salí rápidamente del contenedor por la otra salida, pero no tardaron en darse cuenta de mi presencia."

Locus: Sabia que estabas por aquí. (Cogiendo su arma) Atraparla.

Zed: Sera un gran placer…

"Por un solo milisegundo, Zed no me atrapo. Saliendo por el otro callejón, me encontré con una pequeña pared, amortigüe el salto y salí corriendo por la acera. Uno lo salto sin dificultad y otro derribo bestialmente la pared. En ningún momento miraba hacia atrás, porque lo único que vería, sería mi muerte. Llegue a un parque, donde me salte una valla baja y me aventure por los frondosos arbustos, cosa que Maine no decidió hacer pero Zed no paraba de perseguirme, sin dejarme descansar."

Akia: Donde estáis cuanto más se os necesita…

"Las cuchillas de Zed cortaban todo, sin importarle que alcanzaran. Llegue hasta la otra puerta del parque, pero el gran blindado se paró delante de mí, impidiéndome salir. Al echarme dos pasos hacia atrás, Zed estaba a pocos metros de mí. Y Maine salía de aquel blindado con las cadenas. Locus venía acompañado de varios soldados suyos. Atrapada, mirando a todos mis lados, sentí que Zed me atrapaba de mis brazos, echándome al suelo. Empecé a entrar en pánico. Mi vida acababa ahí, preferiría rajarme el cuello antes de que alguno de esas bestias me atrapara. Para mi sorpresa, un pequeño seísmo atrajo la atención de todos."

Locus: (Mirando atrás por encima de su hombro) Juntaros y rodead a la chica. Defender las posiciones.

"Un gran tanque blindado con varios colores llamativos, entró desde una pared y apunto hacia el blindado. Varios colores llamativos aparecían alrededor del tanque y otros saltaban por los tejados."

: Podemos unirnos a la fiesta…?

"Mire hacia aquella figura que había encima del tanque junto con otras dos. No eran hombres, no eran monstruos… eran mujeres."

Locus: Dragona… (Bajando su arma)

Dragona: Locus? Amor mío. (Lanzándole un beso)

Maine: No habrá fiesta para vosotras esta noche.

Carolina: Si tu casi siempre quieres fiesta.

Maine gruño a Carolina. Las mujeres que estaban encima del tanque y aquellas que estaban a su alrededor tenían unos trajes parecidos al neopreno, pero con pintadas fosforitas de varios colores, Dragona tenía pintadas de muchos colores relacionados con el naranja, unos cuernos de dragón negros mate y su pelo era blanco. Carolina poseía los colores del mar y los azules oscuros y la última, Tex, era el color más oscuro de todos y era la única que tenía el casco puesto.

Zed: Lo siento, pero ya teníamos juguete.

"Sentía que Zed estaba detrás de mí y Maine se acercaba hacia mi derecha."

Dragona: (Levantándose y caminando por el cañón) Enserio sois tan capaces? A una joven?

Locus: Se ha perdido la cuenta. (Gruñéndola)

Maine: Vosotras no podéis estar en esta guerra.

Carolina: Por qué motivo?

Zed: Se os da mal eso de llevar armas. Se necesita fuerza para esto. (Guiñándola el ojo)

Akia: Eso ha sonado muy machista! (Dándose la vuelta)

Maine: (Cogiéndola del pelo y arrodillándola) No estas invitada a esta conversación, así que cállate.

Akia: Sois escoria! Lo único que hacéis es molestar! Porque no os peleáis entre vosotros haber quien queda el ultimo vivo!?

Maine: Que he dicho que te calles!

"Maine cogió su rifle, y su cuchilla se dirigió hacia mi cuello, pero una luz anaranjada le paro el brazo."

Dragona: (Señalándole con el dedo) Ah ah… no puedes meterte así con una señorita.

"Dragona le torció el brazo y de una patada le lanzó lejos de mí. Zed que estaba detrás de mí preparo sus cuchillas, pero un pequeño sonido de un cohete le hizo ponerse en posición defensiva, chocando contra él un misil que pronto exploto en miles de colores. Aprovechando la confusión del grupo, Dragona me cogió de la mano y me levanto, saliendo de aquel espectáculo de luces. Después, me coloco detrás suya."

Dragona: (Levantando la mano) Demonios! Andanada de Luces!

Muchas explosiones salieron de los tejados, dejando ver solo los rastros de los cohetes hacia la posición de Locus y su grupo.

Locus: Todos en posición defensiva, y prepararlos para contraatacar!

Dragona: Hay que quitar esos dos blindados. (Acercándose a Carolina)

Carolina y Tex sacaron de los lados del tanque, dos motos negras con muchos colores, y rápidamente se montaron en ellas, poniéndolas en dirección los blindados, y saltando hacia atrás, junto con los cohetes, reventaron los dos blindados dejando paso al tanque de Dragona, donde ella iba encima. Más mujeres vestidas de muchos otros colores adelantaron al tanque y se metieron en medio de la humareda.

Maine: Ya vienen, Locus.

Locus: (Derribando a una y disparándola en la cabeza) Que no quede ni una viva…

Zed: Me quedaría con la dragón… (Sacando las cuchillas)

"Dragona me mantenía detrás suya. Su tanque disparaba misiles que poco después se separaban en cohetes, y al explotar, lucían de colores llamativos. Atacaban con algo que no… hacía daño? O tal vez…"

Akia: Por… porque atacáis con eso?

Dragona: Distracción. Cuando menos se lo esperen… ellas sacaran sus verdaderas armas. (Girándose) Como entretener a un gato con un cordón de lana. No sabrá cuando le atraparas con el propio hilo.

"Esa mujer tenía una mentalidad más avanzada que Maine, Zed y todos sus sicarios. Sus ojos estaban fijados en Locus, que le rastreaba por toda la batalla."

Carolina: Jefa! Tienen echo un corro!

Tex: Y estamos perdiendo chicas.

Dragona: Que se vuelvan a retirar a los tejados y por detrás de las líneas del tanque. Iremos a charlar un rato…

Carolina: Entendido.

Carolina lanzo al cielo una granada que pronto exploto, rompiendo algunas ventanas delos edificios. Las chicas que pudieron salir de aquella carnicería, se colocaron otra vez en sus posiciones. Dragona caminaba hacia el corro, junto con Carolina y Tex. Se detuvieron delante del humo donde poco después salieron Locus y sus capitanes.

Maine: Tu malditas zorras no te han servido para nada. (Crujiéndose el cuello)

Carolina: Como lo que haces tú en este equipo.

Maine: Serás…

Locus: (Parándole) Tenéis algo que es nuestro.

Dragona: Desde cuando traficáis con mujeres.

Zed: No se trafican… pero estaba en nuestro territorio.

Tex: Es nuestra. Ahora está en el nuestro, y "Estáis" en el nuestro.

Zed: Vuestro territorio nos da igual. Algún día será nuestro. (Haciéndola una seña)

Carolina: Algún día… cabeza metálica, algún día…

"Zed saco sus cuchillas pero la mirada de Locus le hizo volver a guardarlas."

Dragona: (Suspirando) Bien, que queréis a cambio de la chica?

Locus: Estas intentado hacer un trato por una niñata que a los pocos días, morirá?

Maine: Déjala, es su decisión. Más tonta es ella.

Carolina: Es posible que esta chica te patee el culo algún día.

Maine: Como no te calles, lamentarás haber venido aquí.

Locus: Cállate Maine. Que quieres, Dragona?

Dragona: (Acercándose a él) No sé. Que quieres tú.

"No sé si era parte de su plan, pero Dragona cogía de atrás del cuello a Locus y de su cara, y se acercaba mucho a él. A lo lejos de ellos, sabía que Zed no paraba de mirarme. Las miradas entre Locus y Dragona se chocaban... que pretendía hacer…"

Locus: (Mirándola) Siempre me pagas de la misma forma.

Dragona: Pero a ti siempre te ha encantado el poder. O No…?

Locus: (Gruñéndola) Si tu vienes, ellas también.

Carolina: Que?

Dragona: Ah no. Ellas no poseen tanta resistencia.

Tex: Vas a ir tu sola?!

Carolina: Pero Dragona!

Dragona: Prefiero que todo el dolor recaiga sobre mi antes que os hagan algo a vosotras. Ya volveré. (Mirando a Akia) Cuidarla, y explicarla de qué va todo, hacerla un Demonio más.

Carolina costosamente asintió bajando la cabeza y Dragona con una fría y seria cara paso por entre medias de Maine y Zed, yendo con Locus hacia su blindado.

Carolina: Que tal estas?

Akia: Bueno, un poco sucia… pero bien. (Pensativa) Oye! A donde va ella!

Tex: (Subiéndose al tanque y suspirando) Es lo que ella decide. Es el trato que ha hecho por ti.

Akia: Que… que va a hacer… que la van a hacer! (Mirando a Dragona)

Carolina: Entra, te llevaremos hasta la base.

"Mire por última vez a Dragona, como se alejaba en la oscura calle del otro lugar. Jugarse su propia vida por otra de una mortal… Tenía que hacer algo. Por algo salí de aquel manicomio… para dar beneficio a esta ciudad, no empeorarlo."

Tex: Tus esfuerzos de ser heroína, no te funcionan. Deja de creer en esas tonterías y aplícate a la realidad.

Akia: Si-Si señora… (Asustada)

"Lo único que se me recorrió ese momento en la mente… donde estaría Pyramid ahora mismo? Tenía que encontrarle y resolver todas las dudas que tenía en mente."

Pyramid: (De un callejón y mirando al tanque)

Hecarim: Te preocupa algo?

Pyramid: Tendríamos que haberla matado. No sabe a qué se está enfrentando… y poco después se convertirá en otro engendro como los que recorren las calles.

Thresh: No me hiciste caso. Dijiste que tenía algo especial. Pero ni siquiera sabes que es…

Pyramid: (Dándose la vuelta)

"Cuando entre en el territorio de las chicas, mi vista cambio. Era todo tan colorido, bien cuidado… El primer lugar donde veía que la gente, los niños… todos se veían felices. Las calles tenían varias luces que se iluminaban de diferentes colores, además de varios altavoces repartidos en algunas farolas. Los parques eran preciosos, se respiraba un aire de libertad extrema… Los dibujos de las paredes tenían sentido, y decoraban bien las calles. Ese barrio no tenía guardias, sino "Demonios" como las llamaba Dragona. Chicas especializadas con trajes coloridos que patrullaban las calles, tejados, etc… hasta las personas de las calles se paraban a charlar con ellas. Cuando llegábamos a la base oficial de ellas… Un escalofrío recorrió mi espalda. Era espectacular. Nos metimos en un garaje donde poco después una placa del suelo nos bajaba al subsuelo. Era increíble… Estaba todo muy ordenado y colorido."

Carolina: Ven.

Akia: Hm.

"Asentí y seguí a las dos capitanas. Era todo tan emocionante y la sensación de libertad que tenían todas las presentes allí…"

Akia: Porque sois así?

Tex: Porque somos así de qué?

Carolina: Porque así nos enseñó ella. No solo hay que buscar, atacar y defender, sino que también hay que disfrutar lo más posible en el menos tiempo. Sería algo parecido a lo que llamas "libertad".

Akia: …Volverá?

Tex: Habrá carbonizado a ese cabronazo. (Riéndose)

Carolina: Dragona no es fácil. Nunca lo fue, puede parecer que la divierta todo y que no la importe nada, pero militarmente es muy sería. (Abriendo una puerta) Aquí estamos.

Tex: De momento te quedaras aquí. Dragona nos encargó de que te enseñáramos.

Carolina: Nos gustaría que mañana estuvieras en el entrenamiento general. Te enseñaremos todo lo que debes hacer. (Sonriéndola)

: Carolina, tenéis una llamada en la central.

Carolina: Vamos Tex.

Me quede mirando a Carolina, y poco después mire perdida a mí alrededor, sin saber qué hacer. Sin razón, esta se dio la vuelta y me agarro de la mano, llevándome con ella.

Tex: Vas a traerla?

Carolina: Si. Tengo fe de que será una de las chicas de élite. No sé porque… pero me recuerda en algo a Dragona. Tal vez sus ojos.

Tex: Coincidencias…

Akia: Tenéis un grupo de élite?

Carolina: Como todas las bandas. Cada uno diferente. Son las chicas especiales de Dragona, elegidas por ella misma. Tenemos a las chicas de defensa pesada, de asalto y las silenciosas, que son como fantasmas negros en las calles, y muy diestras en combate. Las usamos en batallas de un fuerte grado.

Akia: Y yo porque crees que lo seré?

Carolina: Tu odio hacia ellos hará que te hagas más fuerte. Tu mirada lo dice todo y sé que estarás dispuesta a pasar por lo que sea por dar lealtad a Dragona.

"Mire hacia otro lado. Entramos a un ascensor y llegamos a la Sala Central, donde en un pequeño salón que tenían, estaban algunas chicas de la élite. Llevaban trajes negros de neopreno completamente con luces eléctricas de neón, y la cara pintada de varios colores fosforescentes con figuras de varios animales. Poseían diferentes cuernos de dragón que, supongo, elegirían cada una. Carolina se puso en un panel y de ella salió una pantalla con una figura con una armadura azul/verdosa eléctrica."

Máster: Carolina?

Carolina: Vaya, hola Máster. Que hay?

Máster: Y Dragona? Es urgente.

Tex: No esta.

Otra figura grande con una armadura robótica azul eléctrica, se puso al lado de Máster.

Darkmarg: Donde esta?

Carolina: Esta… Bueno…

En un abrir y cerrar de ojos, el cielo se nubló y un rayo naranja cayo en dirección de la base de Locus. Carolina estaba mirando asustada.

Carolina: Tex! Tenemos que ir a salvarla! La están haciendo daño!

Máster: Carolina?

Tex: No se puede hacer nada. Nos prohibió que fuéramos! Y además, aun así pondría en peligro la base. Las chicas se están recuperando.

Darkmarg: Un momento, Locus tiene a Dragona?

Tex: Fue… por un trato.

Máster: Van a acabar con ella…

"Una gran culpa creció en mi interior. Dragona estaba sufriendo por mi culpa, cuando debería de haber sido yo la que estuviera allí."

Darkmarg: Habéis visto a los Spartans?

Carolina: Varios informes dicen que no han aparecido en tres días.

Tex: Es extraño, siempre están molestándoos o viniendo aquí.

Darkmarg: Por eso mismo pregunto. (Pensativo)

Máster: Varios drones espía les han visto montarse en los blindados de los Mercenarios. Creemos que están quedando a solas con Locus.

Carolina: Intentaré salvar a Dragona lo más rápido posible y os informaremos. Haremos una pasada esta noche.

Darkmarg: Esta bien, avisarnos. Intentaremos quedar con vosotras.

"El holograma se cerró y Carolina apoyo su cabeza en el control, produciendo pequeños sonidos de sollozos mientras Tex no paraba de observar cómo se desvanecía aquella tormenta de rayos anaranjados. Parece ser que Dragona era muy importante para ellas, como para todas."

Akia: Tex, quiero empezar ya.

Tex: Hm? (Dándose la vuelta)

Akia: Hay que salvar a Dragona. Sacarla de aquel infierno y traerla aquí. Nos e que estarán haciendo con ella pero cuanto antes acabe su sufrimiento, mejor.

Carolina: Quieres empezar ya? (Mirándola)

Akia: Aunque me cueste un día entero sin dormir.

Tex: Me gusta tu fuerza. Te veo en cinco minutos en la sala de prácticas. Ve a que te den un traje de combate y nos veremos.

: Nos acompañas por aquí, Akia?

"Dos chicas me indicaron una sala donde, dentro, había muchas más con planos de trajes, luces, armas y demás. Me entregaron un traje de color negro de mi talla. Cuando me puse el traje, entendí el concepto de su trabajo. Llamar la atención, y distraer al enemigo, como con la Hipnosis."