Niñera

Estaba teniendo una semana pesada, mis exámenes de la universidad estaban próximos y mi padre se había empeñado por darme los casos próximos a cerrar, una carrera contra el tiempo, eso era fácil de manejar, mi problema era que mi cuerpo se acostumbro a tener a Hinata a todo momento y en cualquier lugar pero no había tenido la oportunidad de verla en estos días y masturbarme con la pequeña prenda bajo mi almohada no era suficiente la necesita a ella, sus piernas rodeándome, sus manos tocándome, sus labios jugueteando con los míos, el interior de sus piernas, sus perfectos pechos y sobre todo esa mirada entre embelesada y depravada que la poseía cada vez que teníamos sexo. Pero no todo en aquel fin de semana fue perfecto, hacemos cosas en la cama que solo dos clases de parejas llegarían a hacer, me sentía intranquilo al saber que podíamos ser tan desvergonzados en el sexo pero que Hinata evitara los temas que a mi parecer eran importantes, lo admitía, me había dolido darme cuenta de que Hinata no confiara en mi para hablar de Neji Hyuga; esto era confuso, todo empezó muy rápido, si mantengo esa velocidad buscaría las respuestas por mi cuenta y eso no era buena señal, ninguna persona que saque conclusiones por su cuenta podrá tener una relación y mi objetivo no es solo complacer nuestros cuerpos pero si reduzco la velocidad de las cosas yo…

-Adelante- dije cuando escuche que llaman a la puerta.

-Sr. Itachi- la mujer entro a mi oficina –su padre le envía esto,- me dio una carpeta –los necesita para mañana a primera hora- tome la carpeta.

Mire la hora del monitor, malditos casos en cierre.

-Gracias- la secretaria se fue cerrando la puerta.

Sabia bien porque lo hacia, era el hijo del jefe y debía demostrar que soy más que capas de encargarme de este puesto y futuramente de la empresa, ¿a qué padre no le gusta presumir de las habilidades de su hijo? Lo entendía, pero con esto arruino mi efímera esperanza de pasar tiempo con Hinata.

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Abrí la puerta, faltaba poco para que mis padres llegaran pero Sasuke ya debería estar durmiendo tranquilamente.

-Llegas tarde- su voz sonó tan sueva como siempre, cerré la puerta y me gire a verla.

Hinata estaba molesta y aún así se veía muy sensual, había estado cometiendo el error de darle cualquier cosa que me pidiera, de hacer cualquier cosa que ella demandara y simplemente ya no podía, ni quería dejar de encapricharla conmigo. Me acerque, la tome de la cintura atrayéndola a mi, junte nuestras frentes y su suave aroma se coló por mi nariz, la había extrañado.

-Perdona pequeña- su mirada se suavizó.

-Odio tu trabajo- reí internamente por las ocurrencias de mi dulce y tierna niña caprichosa.

-También te extrañe- y la bese.

Era algo absurdo, apenas hace 4 días de nuestro mágico fin de semana y ambos ya nos sentíamos como si hubiera sido hace años. Hinata hundió su traviesa lengua en mi boca, nunca me cansaría de tan deliciosa criatura, la estreche más a mi cuerpo y ella solo llevo sus manos a mis hombros.

-Hyuga- me separe de sus labios con pesar. Sasuke llego hasta nosotros y jalo a mi Hinata alejándola de mi –léeme un cuento- esa excusa para estar fuera de la cama no la esperaba.

Hinata estaba avergonzada y solo se dejo llevar por Sasuke, por pura curiosidad los seguí escaleras arriba donde una vez dentro estuvieron dentro de la habitación Sasuke cerro la puerta de su cuarto. Mi hermanito tenía su temperamento y admitía que venía de familia; estaba frustrado y divertido a la vez, mis posibles minutos a solas con mi novia eran interrumpidos por mi hermano menor que con sus acciones mostraba el claro mensaje de "Hinata esta aquí por mi, no por ti" aunque por mi bienvenida eso se podía debatir. No me quedo más que esperar a mi dulce ángel en el pasillo; 5 minutos, era lo único que pedía, no la tocaría, cada prenda que traía la dejaría intacta solo la quería junto a mi ahora mismo. La puerta se abrió y Hinata salió con una pequeña sonrisa, la apegue a mi cuerpo por su cintura, no me contuve y le bese el cuello.

-¿Qué harás el fin de semana princesa?- interrogue entre besos y lengüeteos.

-Lo que quieras hacerme- reí en su cuello, mi niña sabía como calentarme las ideas y mucho más que eso.

Aprisione mis labios a los suyos era apenas un rose, una simple caricia para lo que ya nos hacíamos, sabia tan rico tenerla así de cerca, me pedí en sus labios al punto de no importarme el oxigeno y parecía que a ella también hasta que se deslizo de mis brazos, solté un gruñido de molestia, mi Hinata solo rio cubriéndose la boca.

-¿Me acompañaras a casa?- se mordía el labio inferior y tenia cierto brillo en los ojos.

-Si es lo que quieres- me dio un beso fugas y bajo las escaleras ¿qué planeaba?

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-Por atrás- susurro cuando me beso la mejilla antes de entrar a su casa.

Entendía su idea aunque no me entusiasmaba del todo. Pase a un lado de la cochera y me salte la barda para llagar al patio de atrás de los Hyuga y Hinata no tardo en aparecer, solo podía reírme ¿en qué momento me rebaje a las ideas de una adolescente? Pero ni eso me detuvo para tenerla entre la pared y mi cuerpo, besándola como si el oxigeno proviniera de ella, mis caderas pegadas a las suyas en un rose que me calentaba de sobremanera, sus pequeñas manos subiendo mi camisa para tocar mi piel. Tan desesperados estábamos por sentirnos de nuevo.

-Itachi… por… favor… entra ya- no la haría repetirlo, mi erección ya dolía.

Me desabroche el pantalón y sin más me saque la excitación, removí sus bragas y me adentre en su cálida intimidad, tuve que meter mi lengua en su boca para acallar ese gemido de placer que salía cada que entraba por primera vez, buscaba cogérmela no hacer que Hiashi-san saliera ver que ocurría. Hinata no tenía límites para estas cosas, eso ya lo sabía desde hace tiempo y aunque me resultaba excitante cada ocurrencia que tenía buscaba quedarme a su lado a toda costa. Subí sus piernas a mi cintura y la encerré más entre la pared y yo, la embestía con fuerza, apoye mi frente en su hombro, sus pechos vestidos se frotaban contra el mío, Hinata estaba a punto de llegar cuando sentí sus dedos apretar mis brazos, le mordí el labio inferior y acelere las penetraciones, la necesitaba y ella a mi de esta forma y de muchas otras. Sus paredes se cerraron alrededor de mi pene, no había nada más rico que sentirla así, la bese con lujuria, Hinata afianzo más el abrazo que me daban sus piernas cuando llego a su orgasmo y fue cuestión de segundos para que yo me derramara dentro.

Nos tomo un par de minutos regresar a la normalidad nuestras respiraciones entre algunos besos más sencillos, abrochaba mis pantalones y fajaba mi camisa cuando ella se abraso de mi.

-Quiero dormir contigo- mi pequeña encaprichada, la quería así para que no se alejara ni un milímetro. Le devolví el abrazo.

-Lo se, también es extraño para mi no dormir contigo preciosa pero haríamos las cosas bien ¿recuerdas?

-Hacerlo aquí afuera no es hacerlo bien- reí ante su comentario.

-No quieras pasarte de lista conmigo Hinata.

-No me atrevo a hacer eso- su voz bajo de tono.

-Te quiero- bese su cabello y ella se estrecho más a mi.

Solo me había dicho lo que sentía por mi una vez y yo la forcé un poco a decirlo, pero lo sabia, lo sentía, ella me quería tanto como yo a ella. Hinata se separo, se paro de puntitas y me beso en la mejilla. Antes de que se alejara la jale de la mano y uní mis labios con los de ella una vez más por esta noche.

-Descansa mi pequeña- el rubor de sus mejillas, soñaría con esa dulce expresión suya.

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Esta travesura de comérmela donde fuera me estaba cansando, mi Hinata merecía más y yo no soportaría otra interrupción en mis asuntos con ella. Necesitaba una solución ya.

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Se que me desaparecí unos días y eso no es normal en mi pero salí de viaje y me di cuenta que olvide cargar las historias en la pagina para luego publicárselas, en alguna ocasión ya me había pasado algo similar con un capitulo y volví a reescribir ese capitulo para publicárselos; esta vez eran más capítulos y no quise arriesgarme ya que pude haber cambiado la dirección de la trama y simplemente no quiero eso, me gusta como quedo esta historia. Les dejo solo un capitulo por hoy, básicamente porque quiero ser malo. XD Aclarando esto, a partir de hoy vuelvo a subir como antes un capitulo por día, disfruten la historia.

Soul