N/A: ¡Hello! Primero que nada perdon por haberme tardado tanto, el fin de semana anterior no estuve y habia prometido subir cada sabado o domingo u_u. En segundo lugar queria decir que no estoy orgullosa de este capitulo, siento que esta mal escrito o algo, no se, no me convence. Pero bueno, en fin. Espero que les guste y mientras mas reviews me dejan mas rapido voy a actualizar *guiño* *guiño*. A leer!
- ¡Bienvenidos campistas! – exclamo alegre Chris McLean mientras era acompañado por un chef mucho más viejo, con varias canas y sin su típico traje de cocinero. – Estoy seguro de que muchos de ustedes están felices de volver a reencontrarse con sus compañeros.
Heather levanto la mano, con una ceja en alta y cara de pocos amigos.
- ¿No te parece que falta gente aquí, Chris?
- Nah, aquellos que no recibieron la invitación para esta reunión de bienvenida, es porque no eran elencos que casting original, solo los 26 participantes que estuvieron en la primera temporada podían volver a la isla. -sonrió maliciosamente -. ¿Qué pasa, alguien extraña a su amorcito? – dijo juntando las manos y soplando besitos al aire, haciendo molestar a la asiática.
- Pff, vomitivo. – dijo y se cruzó de brazos a escuchar.
- Disculpa Chris –dijo una Gwen más adulta levantando su mano -. La nota no decía nada sobre cuánto tiempo nos quedaríamos.
- Estaba esperando esa pregunta –sonrió -. Durante 8 semanas estarán instalados en nuestra antigua, pero acogedora isla.
Un grito se apodero de toda la isla haciéndola retumbar.
- ¿¡QUE!?
- ¡No mencionaste tanto tiempo!
- ¡Se suponía que sería solo una reunión de reencuentro!
- No me quedare en esta asquerosa isla de nuevo.
- Ridículo -dijo Eva guturalmente.
Mientras Chris y el Chef sonreían malvadamente y miraban las caras de todos, asustados y enfadados, cierta morena no pudo quitarle los ojos a una persona.
Gwen había cambiado tanto. Parecía tan adulta y madura, ya no era esa chica que adoraba las películas de terror y molestar a las chicas populares. Bien, tal vez seguía adorando eso pero no parecía hacerlo. Su cabello se había transformado en un manto negro, igual de corto, solo que ahora le llegaba hasta los hombros, tal como lo tenía ella en la primera temporada y encima de su cabeza, había una boina azul.
Su gótica falda había sido reemplazada por unos jeans oscuros y llevaba una blusa azul un poco clara, sus botas habían sido sustituidas por otras mucho más sencillas y cortas.
Era toda una mujer que parecía sacada de una universidad con orientación al arte. Courtney sabía que ese era su sueño y muy en el fondo esperaba que pudiera cumplir sus metas. Ya no le guardaba tanto rencor y su mirada se suavizo cuando la vio por primera vez desde que bajo del bote. Supo que ella también la miraba.
Había extrañado su amistad por mucho tiempo y se dio cuenta que ninguna persona, mucho menos un chico, debería haberse entrometido entre ellas. Si bien Courtney fue bastante impulsiva, Gwen tampoco fue una santa y eso todavía la atormentaba. Gwen siempre quiso volver a retomar esa amistad tan única que compartieron por poco tiempo, pero que fue de lo mejor que se llevó de ese reality.
La, aun, pálida añoro volver a compartir una nueva y mejorada amistad con la morena sin que nadie se interpusiera en su camino. Pensó en Duncan y en como un romance que solo duro una temporada pudo echar a perder una de las mejores cosas que tuvo. Ya no le interesaba, cuando lo vio totalmente redimido, con su uniforme del ejército y su forma de pararse se dio cuenta que Courtney y el, eran tal para cual y que ella nunca debió meterse.
¿Fue necesario? Sí. De esa forma nunca se habría arrepentido por seguir a su corazón, pero… ¿Se lamentaba? Totalmente. Gwen volvió pura y exclusivamente para volver a ver a Courtney y sabía que si esta vez no funcionaba, pues… ya no había motivo para volver a intentarlo.
"La tercera es la vencida" –pensó.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por un sonriente Chris McLean.
- Bien escuchen, en vez de repartirlos por equipo como en años anteriores, dejaremos que ustedes se ubiquen como gusten. Después dicen que soy un mal presentador –rió -. Las chicas tomaran la cabaña de los topos y los chicos la de los bagres, repártanse como quieran y dejen su equipaje allí. Nos veremos en una hora en el comedor, bien, diviértanse.
Courtney tomo su maleta y le dio una mirada a Noah y Cody. Suspiro, debía enfrentarse sola a todas las chicas que, según ella, estaba segura que la odiaban después de todo lo que paso.
Arrastro su valija, como todas las demás y se fue preparando mentalmente para un frió y para nada amistoso recibimiento.
Abrió la puerta y se adentró a la cabaña. Se mordió y labio y subió la vista. Parecía tan vulnerable.
- ¡Hola Court! Te guarde una litera debajo de la mía –escucho y vio como Bridgette se bajaba de esta para mostrársela.
Agradeció con una sonrisa verdadera y sintió como Lindsay la tomaba del brazo.
- Hey, no la acapares solo para ti. Ven Court, tenemos muuuuchas cosas de que hablar –dijo risueña.
Mientras la morena era llevada por una emocionada Lindsay, Bridgette se dio cuenta que Duncan estaba debajo de las escaleras de su cabaña, esperando que Courtney salga. Tomo el pestillo de la puerta y asusto al muchacho, no tan muchacho.
- Estoy segura que Lindsay y Heather van a acapararla todo el día, además tiene asuntos por resolver, deberías llamarla más tarde –le guiño un ojo y Duncan abrió los suyos, avergonzado.
- De acuerdo –murmuro y se fue caminando rápido, las manos en puños y los hombros en alto, con un porte muy masculino.
Mientras tanto, en la litera de las chicas, una asiática con la mirada diabólica y una rubia con una sonrisa inocultable miraban a una latina que suspiraba cansada.
- Por última vez, no pasa nada entre Duncan y yo.
- Vamos Court, sabes que puedes contarlo.
- No creo que esa mirada de película que se dieron en el muelle haya sido por nada.
Courtney se puso nerviosa.
- De cualquier forma, es un idiota. Nunca madurara.
- ¡No digas eso Heather! ¿Viste la mirada que le dio? –la rubia suspiro y entrelazo sus manos -. Fue taaaan romántico.
- De acuerdo, escuchen, el único motivo que tuve para venir aquí fue verlos a ustedes…
- Ya, claro, y yo no estoy con Alejandro. Supéralo.
Las dos chicas miraron a la asiática levantando sus cejas.
- ¿Qué? Es obvio. Como también es obvio que quieres hablar con él.
- De acuerdo ustedes dos –dijo Bridgette entrando y sentándose al lado de Courtney mientras tomaba su mano -. Creo que deberías hablar con el luego, estoy segura de que tienes otras cosas que resolver, ¿verdad?
La morena suspiro.
- Tienes razón. No he sido la mejor compañera durante el tiempo que estuve aquí.
- Estoy segura de que te perdonaran.
Ambas se miraron y sonrieron.
- Terminen este festival de amistad. Estoy aburrida, además en 20 minutos hay que volver al comedor.
Las cuatro sonrieron y fueron saliendo de la cabaña.
Courtney se dirigió hacia una parte alejada del bosque, quería pensar bien que es lo que iba a decir. Mientras estaba pensando sintió varias ramitas siendo pisadas por dos pares de zapatos y decidió esconderse detrás del árbol en el que estaba apoyada.
Cuando se dio vuelta para ver de quien se trataba sintió como su estómago caía violentamente.
Duncan y Gwen al parecer se habían adentrado al bosque para hablar un poco y cuando decidieron volver al campamento se abrazaron amistosamente y con un tinte de despedida a todo lo que fue entre ellos. Se sonrieron y recordaron los buenos tiempos que pasaron juntos, como amigos y novios.
Courtney no había podido escuchar nada de la conversación pero se volteo en el momento justo para ver el abrazo entre ellos. No sabía que pensar, sus amigos y psicóloga le habían hecho tratar su problema de malinterpretar las cosas y posteriormente enloquecer. Respiro profundamente y se levantó. Limpio la parte de atrás de su vestido donde estaba apoyada y siguió caminando.
Necesitaba hablar con todos y encontrar respuestas.
