N/A: Hello! Tarde en actualizar, ya lo se, pero bueno. No tuve tiempo para poder terminar este capitulo y lo termine recién, así que esta recién salido del horno (?) ¡Espero que les guste leerlo porque a mi me encanto escribirlo! Espero que dejen muchos reviews *guiño*guiño*:3


Estaba tan cómoda. Por primera vez en mucho tiempo no dormía tan bien. De acuerdo, las patéticas camas de descuento que el campamento les ofrecía no era la más cómoda y mullida de todas pero eso no era lo importante, lo importante era que ella había podido cumplir casi todo lo que se había propuesto en ¡un día!

Cualquiera que dijera que Courtney no podría hacerlo estaba muy equivocado. Entre toda esa tranquilidad que la abordaba sintió como una estruendosa alarma sonaba por todo el campamento y escucho a varias de sus compañeras quejándose.

- Lo odio tanto –dijo cierta asiática mientras se enderezaba.

- Lo prefiero antes que al Chef –contesto cierta rubia.

- Ambos son un asco, maldigo el día en el que quise venir aquí.

- Que negativa –se burló la morena de su, nuevamente, amiga gótica.

Bridgette salto de la cama como un rayo y empezó a cambiarse.

- Vaya, parece que al menos una de nosotras está feliz de volver.

- No creo ser la única, Heather –dijo mientras miraba como Courtney salía de la cama para cambiarse con ella.

Todas empezaron a salir de las literas y a cambiarse su pijama. Cuando terminaron salieron de la cabaña para ver como los demás hacían lo mismo.

Courtney vio por el rabillo del ojo como cierto azabache salía de su cabaña con un aspecto tan maduro y varonil que no pudo evitar quedarse mirándolo como una tonta por un tiempo. El traje le quedaba tan bien, pero no podía evitar pensar que esos jeans y esa camiseta blanca con las mangas arremangadas le quedaban demasiado bien.

No se dio cuenta que llevaba bastante tiempo mirándolo hasta que recibió un codazo de Lindsay, quien reía junto con Bridgette, lo cual logro llamar la atención de cierto chico.

La morena no sabía dónde meterse, sintió la mirada penetrante de su ex novio y tomo a sus amigas del brazo donde las llevo, casi corriendo, al comedor.

Duncan se dio cuenta que ella lo estaba mirando, no era tonto. Su mirada siempre estaba fija en ella pero esa mañana se veía radiante con esos shorts y ese top con rayas blancas y negras.

La vio irse apurada y acompañada con sus amigas hacia el comedor tratando de evitarlo. Escucho una risa desde atrás.

- Eres patético.

- No molestes, Heather.

- Vaya, irritable. ¿Qué idiota te hace al amor, verdad?

- Supongo que no viste tu cara cuando ves a Alejandro.

Heather refunfuño.

- Esto no es sobre mí, es sobre Courtney.

- ¿Qué quieres?

- Evitar que hagas una estupidez.

- Lo que yo tengo con ella…-

- Es tema mío –lo interrumpió-. ¿Quién crees que va a consolarla cuando vuelvas a romper su corazón?

- ¿Cómo estas tan segura de que eso va a pasar?

- No has cambiado nada.

Duncan suspiro cansado. –Mi relación con Courtney no te interesa –dijo y se fue al comedor ignorando cualquier otra palabra que pueda salir por la boca de Heather, la cual levanto la ceja con una expresión de pocos amigos y siguió su camino.

Entro al comedor y vio como casi todos estaban sentados y escuchando a Chris. Tomo asiento junto a DJ y se dispuso a escuchar.

- Como esta es una reunión para volver a juntar al elenco original de Drama Total… no abran desafíos –dijo con desgano y escucho como todos vitoreaban contentos.

- Tal vez esta reunión no sea tan mala –dijo Gwen mientras miraba a su mejor amiga y sonreía con ella.

Chris carraspeo y volvió a tener la atención de todos.

- Ya saben los horarios de las comidas y la producción ha organizado varias actividades para que estas 8 semanas sean… un poco más divertidas de lo que esperan –dijo con una sonrisa malvada que, por supuesto, todos notaron.

McLean se retiró del comedor junto con el Chef y dejo a todos pensando.

- No quiero volver a repetirlo…

- Lo odias taaaaaanto –respondieron sus amigas en coro. Heather se cruzó de brazos y miro a otro lado ofendida.

- Tal vez estaba diciendo la verdad y será divertido.

- Claro que será divertido…

- Para él –dijeron la gótica y la morena.

Bridgette suspiro.

Mientras las chicas volvían a retomar una conversación en la cual hablaban sobre lo que paso durante los 5 años que no habían tenido contacto.

- ¿Terminaste la carrera, Court? –pregunto Lindsay. Pero cuando ella abrió la boca para contestar, sintió como una mano re apoyaba en su hombro y cuando se dio vuelta vio como Trent le sonreía tímidamente.

- ¿Podemos hablar un momento?

- Claro –respondió confusa. Miro a sus amigas como buscando respuestas y todas levantaron sus hombros sin saber que responder.

Trent la tomo de la mano y la llevo fuera del comedor mientras varios miraban la escena. En especial Duncan.

¿Qué carajos? Duncan frunció el ceño y miro sus manos por unos segundos. ¿Por qué Trent querría hablar con Courtney? ¿Por qué la tomo del brazo? ¿Por qué…?

¿Por qué se sentía tan malditamente celoso? Sin poder aguantarlo se levantó dispuesto a escuchar la conversación cuando alguien lo tomo del brazo.

- No hagas ninguna locura.

- Tranquilo, D. No hare nada que ella no quiera –dijo y salió como alma que se lleva al diablo de ese comedor.

Las chicas quienes vieron ese momento se preocuparon.

- Espero que se comporte.

- Lo hara –dijo Gwen.

- ¿Cómo estas tan segura?

- Es Courtney –dijo segura-. A demás… él ha cambiado.

- Eso parece –contesto Heather mientras lo veía salir del comedor.

Duncan perdió el rastro de ambos en cuanto salió. Se adentró en el bosque sabiendo que no podrían ir tan lejos, pero estaba equivocado. Estuvo bastante tiempo en la espesura de la naturaleza hasta que se dio cuenta que no estaban allí. Se maldijo. ¿Cuánto tiempo había desperdiciado? Se apresuró a salir para encontrarlos.

Paro de repente. Pensó.

¿Qué iba a hacer? ¿Interrumpir la conversación diciendo "yo me opongo"? Que estupidez. Mientras caminaba para alejarse del bosque seguía pensando en las infinitas maneras que tenía para no parecer un loco.


- ¿Entonces está todo bien entre ustedes?

- Ya te lo dije, Trent. No ha pasado nada aun –dijo la morena mientras metía sus pies en el agua.

- Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea.

- ¿Por qué?

- ¿Es que no confías en mí? –sonrió de lado.

Courtney esbozo una pequeña sonrisa mientras miraba el agua que corría bajo el muelle. "Si fuera Duncan ya habría caído"

- No es eso, es solo que… no nos vemos hace bastante tiempo y es… –suspiro-. Muy abrumador supongo.

- Hable con Gwen.

- ¿Eh? –se mostró sorprendida.

- Ayer, cuando pelearon en el muelle, hable con ella y por eso…

- Ella me busco –termino la oración sorprendida.

- Así es.

- Así que… ¿te preocupas por nosotras, verdad?

Trent rio y la miro a los ojos.

- No puedo evitarlo –dijo y sintió como la morena lo rodeaba con sus brazos y lo abrazaba fuerte.

- Gracias –dijo conmovida. Trent cerró los ojos y disfruto el abrazo.

- Sabes que si tienes problemas puedes hablarlo conmigo.

- Ahora lo sé, gracias –se distancio un poco y lo miro a los ojos mientras ambos se sonreían.

El peli-negro se levantó y le tendió la mano para que ella se pusiera a su altura. Cuando lo hizo, este le devolvió el abrazo y ella correspondió con gusto. Se sentía bien tener gente en la que se puede confiar de nuevo.

Ambos estaban abrazados y cómodos hasta que Courtney sintió como el cuerpo de Trent se separó de un empujón. Vio cómo su amigo casi cae del muelle y cuando se volteo para ver quien había sido quedo muda.

- Te lo advertí –dijo amenazante mientras lo miraba a los ojos e ignoraba a la morena a su lado, quien no podía creer lo que había pasado.

- Solo estábamos hablando –dijo mientras se incorporaba-. ¿Verdad, Court?

- Tiene razón. Solo estábamos hablando, Duncan.

- Pues no parecía.

Courtney abrió la boca indignada.

- ¿Y a ti que te importa que hacemos o no?

- Me importa más de lo que crees.

- No debería –dijo sin darse cuenta que Trent abandonaba el muelle mientras los miraba de reojo pelear.

Sonrió para sí mismo mientras se iba sigilosamente. Bueno, tal vez no tan sigiloso, pero sabía que esos dos ya estaban en su mundo.

- ¿Y qué? ¿Vas a volver a darme órdenes y decirme donde tengo que meterme?

- Eres imposible.

- ¿Y tú?

Courtney gruño rabiosa y Duncan sonrió.

- Solo estaba teniendo una conversación con mi amigo, Duncan.

- Oh, ahora es tu amigo.

- ¿Qué estas insinuando?

- Nada –dijo mientras se acercaba sonriente. Ya la tenía donde quería.

- ¿Sabes qué? Con quien hablo o no, no es problema tuyo. Déjame en paz.

- Eso no es lo que quieres.

- ¿Cómo lo sabes?

- Porque se lo que quieres –dijo mientras la tomaba del brazo y evitaba que se vaya.

- ¿Y qué es? –respondió amenazante y con el ceño fruncido.

- A mí.

Courtney quedo paralizada, vio cómo su ex novio sonreía y alejaba su rostro del suyo. Se sentía una idiota, había caído en sus redes sin darse cuenta. Enfurecida lo empujo lejos y se dispuso a irse, decepcionada.

Duncan se dio cuenta de lo que planeaba hacer y la detuvo tomándola por la cintura. Ambos se quedaron mirando, enojados, al otro mientras el mar corría por debajo de sus pies. La morena trato de romper el contacto que mantenían empujando su pecho con sus manos. Mala idea.

El azabache tomo sus manos y se acercó lentamente a su rostro, dispuesto a hacer lo impensable.

Courtney pudo ver como sus ojos celestes se iban cerrando a medida que se acercaban y ella hizo lo mismo. Cuando estaban a punto de tocarse, Duncan sintió un dolor en su zona íntima y llevo ambas manos al lugar para tratar de apaciguar el dolor.

De rodillas vio como Courtney sonreía satisfecha y se acercaba lentamente, provocándolo y moviendo sus caderas sensualmente. Duncan no sabía cómo sentirse, si excitado mirando a su ex novia o dolorido agarrando sus genitales maltratados.

Cuando levanto la vista vio las largas y bien bronceadas piernas de Courtney. Trato de divisar su rostro pero todo lo que encontró fueron sus plataformas negras impactando contra su pecho, aventándolo hacia el mar, dolorido y ahora mojado.

Saco la cabeza del agua y dio un gran respiro. Para encontrar a la castaña sonriendo socarronamente, darse vuelta y seguir su camino hacia el campamento. Obviamente, moviendo sus caderas sugerentemente apropósito.

Duncan se maldijo y se dejó estar en el agua un rato más, hasta que Courtney salió de su campo de visión.

"Sigue siendo ella" –se dijo a su mismo y se dispuso a nadar un rato.