Niñera

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Estaba aburrida, sin clases desperdiciaba mi tiempo vagando por la casa y viendo televisión, lo extrañaba. Algunas noches me marcaba al móvil y aunque me erizaba la piel estar acostada en la cama escuchando su voz, nada era lo mismo si no estaba a mi lado para poder mirarle, oler ese aroma suyo tan varonil, tocarlo. Itachi dijo que seria buena idea que tuviera alguna actividad durante las vacaciones pero si no la podía hacer con él que caso tendría, no había actividades nocturnas que me impidieran pasar tiempo en la casa con Neji. Suspire me estaba cansanda de tener que soportarlo pero no de la forma de llegar a lastimarlo si no de la forma en que cada vez me sentía sin fuerzas de enfrentarlo y apartarme de él, era doloroso caer en cuenta de quien quise, de la forma en que se haya dado, primero me rechace y luego me muestre que él siempre busco de mi pura satisfacción sin sentimientos, así que intentaba no pensar mucho en eso.

Miraba el televisor estando en ropa interior y de cabeza, mis muslos se recargaban en el respaldo del sofá, mis pies se balanceaban un poco y mi cabeza sobresalía un poco del cojín, veía sin prestarle mucha atención la repetición de un reality show, el calor dentro de la casa era abochornante pero afuera era asfixiante y agotador ¿Cómo es que las personas podían salir de sus casa con este calor? Mi móvil sonó pero no conteste quería seguir perdiendo el tiempo de esta forma mientras comía algunas gomitas de azúcar, volvió a sonar, estire la mano con pereza pero no lo alcanzaba aún cuando estaba tan cerca de la mesita de centro, sonó de nuevo, me recosté en el sofá y apoye una mano en el piso mientras que con la otra intentaba alcanzar el móvil, cuando al fin lo tuve medio cuerpo estaba fuera del sofá y caí al piso.

-¿Bueno?- me sobaba la cabeza.

-¿Qué pasa? ¿Por qué no contestaste antes?- Itachi sonaba ligeramente alarmado, me halagaba y al mismo tiempo no quería preocuparlo.

-No alcanzaba el móvil, lo siento- suspiro.

-¿Ya encontraste con qué entretenerte?

-Aún no- no sabía porque pero siempre que hablábamos por teléfono mi voz salía muy suave.

-Bueno tal vez pueda convencerte de participar en un proyecto- ¿proyecto? -¿tienes tiempo hoy en la noche?- su sarcasmo me hizo sonreír.

-Sólo para ti- conteste.

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A media hora de camino en auto llegamos al que suponía era nuestro destino, la música sonaba alto y el ambiente de universitarios relajándose después del semestre inundaba aquella gran casa. Caminaba juntó a Itachi que me rodeaba de la cintura y me apegaba lo más posible a su cuerpo, actuaba muy posesivo.

-Kisame- tenía que levantar la voz para hacerse escuchar por sobré la música -¿Temari?- el sujeto de ojos pequeños y sonrisa afilada levanto los hombros y me miro por un instante -no te alejes de Kisame, ya vuelvo- me dijo y beso mi frente.

No me dio tiempo de protestar o pedir acompañarlo, el sujeto a mi lado era muy alto y me miraba de soslayo cada tanto mientras coqueteaba con una chica castaña, no es que fuera mi primera vez en una fiesta pero sin duda era muy diferente al ambiente al de los pequeños de preparatoria. Un sujeto de cabello gris y camisa entreabierta se acercó estampando su mano a la pared donde estaba recargada quedándose viéndome.

-Hidan- la voz de Kisame-san resonó en mis oídos -déjala tranquila viene con Itachi.

Se inclinó acercándose más a mi, olía a cigarrillos y su mirada me daba miedo.

-Itachi dejo a la bruja por un lindo corderito- su aliento tenía el aroma del alcohol y su sonrisa lucía desquiciada, ¿dónde estas Itachi?

-Tranquila- la voz de Kisame-san sonó de nuevo -es feo pero no muerde.

-¿A quién le dices feo cara de pez?- ambos chicos comenzaron a discutir, uno divertido por la pelea de palabras y el otro lucía cada vez más exaltado, lucían algo cómicos, ellos continuaron discutiendo y no sólo me relaje si no que también sonreí divertida.

Una mano me jalo del brazo y cuando miré reconocía a ese sujeto.

-Hace tiempo que no te veía pequeña- Deidara arrastraba las palabras -hueles exactamente como lo recuerdo- hundió su rostro en mi cuello.

Intentaba en vano quitármelo de encima, mi mirada buscaba desespera ayuda pero a excepción de los dos sujetos de hace un momento y de Itachi yo no conocía a nadie, mi vista choco con la de Sasori pero él me ignoro "tú y yo no nos conocemos" ¿incluso ahora? De un jalón Deidara se desprendió de mi, cuando miré en dirección Itachi lo había mandado al piso de un golpe.

-¿Qué crees que haces?- la voz de Itachi me daba escalofríos.

-Tranquilo- dijo desde el piso el rubio -cuando la desocupes sólo dime- Itachi se agachó y volvió a golpearlo.

Esa parte de él no la conocía y me asustaba.

-Itachi ya vasta- dijo Kisame-san -tú chica está bien, ya es suficiente.

-Si vas a golpearme sólo por disfrutar de esa niña tendrás que golpear a más de uno aquí- Itachi me miro de soslayo, contenía la respiración -¿por qué no sigues con Sasori?

-Vamos Deidara ya estas ebrio- el pelirrojo lo ayudo a levantarse. Itachi le tomo del hombro -su buscas iniciar una pelea sólo por las palabras absurdas del borracho más patético de la noche no lo hagas en mi casa- lo soltó y mis amantes pasados se alejaron.

La pequeña riña llamo el morbo de quién miraba y susurraban entre ellos, me sentía igual que en los pasillos de la escuela, quería llorar pero no les daría satisfacción, ya no quería satisfacer a nadie si no era Itachi. Me tomo de muñeca y salimos del lugar.

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El camino de vuelta fue en silencio, un par de lágrimas se escaparon de mis ojos, yo se que empece con Itachi de la misma forma que con todos los demás pero ahora era diferente incluso desde ese entonces era diferente, siempre éramos sólo Itachi y yo y que él supiera con quien lo hice, y que lo que él pensará de mi ahora dolía, aún si no sabía que era lo que pasaba por su mente.

-¿Lo hiciste?- al fin me hablaba y preguntaba eso. No respondí -ya te había dicho, si te quedas callada sólo pienso en lo peor ¿lo hiciste con él?- su voz era sería, profunda.

Asentí. Estaciono el auto frente a mi casa, quería que algo saliera de mi boca, quería defender mi punto, quería decirle que eso fue hace tiempo, que yo no he sido la única en su vida también; pero esta avergonzada por lo que hice, por lo que le hago sentir en este momento, no lo culpaba pero no quería darle asco.

-Buenas noches Hinata.

Salí del auto rápidamente, el ambiente dentro de el era horrible, me aplastaba, mi corazón se oprimía, las lágrimas se acumulaban en mis ojos exigiendo derramarse, entré en la casa y pase de largo hasta las escaleras y al final de ellas ahí estaba Neji, serio.

-Te dije que lo arruinarías.

Le abrace y comencé a llorar, sus brazos me rodearon y acaricio mi cabello consoladome, me dejo llorar en su pecho; no pensaba en nada sólo quería sacar todo el dolor que sentía.