Niñera
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Me alarme cuando desperté y Neji estaba aquí, en mi cama con un brazo rodeándome los hombros, su calor era diferente, se sentía diferente. Era la primera vez que le veía dormir lucia extrañamente como al Neji anterior, aquel con quién solía "jugar", su larga cabellera no le caía en el rostro de forma desastrosa como a Itachi, Itachi, sentí un nudo en el estómago, me tape la boca con una mano y temerosa mire bajo las cobijas, ambos estamos vestidos pero no podía cantar victoria; había pasado la noche llorando, ayer fue la primera vez que vi a Itachi molestarse de esa forma y me asustaba.
Yo rompí su amistad con ese rubio al igual que su noviazgo con Konan-san, ¿Acaso sólo vivo para destruir cosas? Dolía pero más dolía que siempre fueran personas que están junto al chico que me gusta, yo le quiero, quiero a Itachi y ahora él no quería verme. Por otro lado también estaba molesta, nunca he andado dando una lista de nombres a cada persona con quién he tenido sexo y él lo sabía, yo le dije que odiaba los novios, que lo hacía con varios y no me limitaba sólo a uno, todo eso fue hace tiempo ya no sucedía y aún así esto es lo que pasó.
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-¿Qué no está claro tío Hiashi? Hinata lloro casi toda la noche y fue por culpa de ese Uchiha.
-Pelear y discutir es parte de las parejas, tú mismo la sabes, no todo es miel sobre hojuelas entre esa chica y tú; tampoco lo es para ellos, Hinata es joven y dramatiza mucho por eso.
-Si fuera sólo de Hinata no le parece que ese Uchiha ya debió haber venido, él ya tomo lo que buscaba y ahora no quiere acercarse.
-Esa es una acusación grave Neji- la voz de mi padre se volvió más sería -pero hasta que Hinata no lo diga no puedo simplemente prohibirle ver a Itachi Uchiha, hasta entonces le corresponde a ella decidir si seguir viéndolo o no.
Neji había pasado lo que llevaba de la mañana intentando convencer a mi padre de que Itachi me había tocado de forma "inapropiada" y por eso de mi inconsolable estado, yo no quería esto, no quería que Itachi fuera tachado o acusado de nada, sólo era un golpe más de mi realidad, uno que había alcanzado a golpear a Itachi. Me hice ovillo en el piso del baño, la discusión de Neji con mi padre comenzó a ser un eco lejano; saque el anillo de mi dedo meñique, ahora entendía mejor las palabras de Mikoto-san, perder un símbolo de pertenencia no sólo consistía en no saber donde está el objeto, si no, no saber donde esta uno, no le daba importancia a que me llamarán puta embarazada en la escuela, ni haría que me perjudicara que los de aquella fiesta me crean una fácil quita novios, pero no podía tolerar que Itachi me viera con esos ojos, no tenía fuerzas de afrontarlo porque cuando te catalogan con algo de esto no hay manera de salir de eso. No me quedaban muchas lágrimas pero logre sacar un par más para desahogarme del dolor de ya no merecer un símbolo tan importante como este.
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Nuevamente Neji dormía en mi cama, esta vez me abrazaba por detrás y sentía su erección matutina rozar mi trasero; se metía entre las cobijas una vez me dormía o mi memoria me fallaba pero no recordaba irme a dormir junto con él. Ciertamente pensaba que él me consolaría de la forma en que me ha estado molestando pero no lo hizo, y lo agradecía, el lado más amable de Neji salía a relucir, no era dulce pero si más amable conmigo, sin embargo ahora entendía que sólo éramos familia, aún si llegara a tener ganas de su cuerpo no era correcto.
Con cuidado de no despertarlo me salí de las cobijas, el frío me pego de golpe, usaba aquella vulgar prenda que "me obsequio" en mi cumpleaños. Esto se estaba saliendo de control pero no tenía a donde huir, mi padre necesitaba ayuda en la empresa y con Neji en la empresa mi padre llegaba antes a casa y lucía menos estresado, era agradable verlo así, mi padre necesitaba a Neji; pero ni así volvería a caer ¿o si? Con Itachi me sentía segura, con algo de valor para negarme a que él se acercara pero... Itachi; mi pecho dolía.
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Cuando termine de vestirme la figura de Neji apareció en mi rango de visión.
-Parece que ya estas lista- me veía desde el marco de la puerta de mi habitación.
-¿Para qué?- me asustaba la respuesta.
Él extendió la mano asía mi dude por varios segundos.
-No voy a morderte- insegura extendí la mía -al menos no aún- antes de que pudiera quitarla Neji me tomo de la muñeca y salimos de la casa.
Caminamos en silencio uno junto al otro, mi cerebro me pedía estar atenta a cualquier cosa que él intentará después de todo me quitó la pijama sólo para ponerme ese juego de lencería pero me costaba poner atención cuando entramos al pequeño parque en Itachi que me llamo su hilo rojo, dolía.
-Así que esa aventura con el Uchiha se acabó ¿no?
No quería responder a eso, no quería que se acabara, no quería terminar, quería a Itachi conmigo.
-No puedes llorar por siempre y lo sabes.
Me toque las mejillas, estaban húmedas, ¿cómo era posible que me quedarán lágrimas? Pero aunque me costara admitirlo Neji tenía razón no podía estar llorando por siempre y eso no significaba que volvería a la basura de antes.
-Lo se- dije en voz baja. Neji paso su brazo por mis hombros.
-Tú padre está en casa ¿qué te parece ir a otro lugar más privado?- susurro en mi oreja.
Me zafe de su agarre, ¿acaso tenía una maldición para que no me dejara en paz?
-A eso se le llama incesto- estaba cansada, agobiada, ya no tenía fuerzas.
-¿Y?- ¿acaso no tenía nada de pudor? -sí hablamos de términos- se puso frente a mi, muy cerca -eres menor, lo que te hacia el Uchiha es violación.
-Entonces tú cometerías ambos.
-Esta bien por mi, ya los he hecho antes- rozo sus labios con los míos.
Me quede estática, su boca empezó a moverse sobre la mía en este entorno casi desierto, mis labios también comenzaron a moverse aunque sólo por costumbre pues no sentía nada, hundió su lengua en mi boca e instintivamente cerré mis ojos, sus manos se ajustaron a mi cintura pegándome a su cuerpo; sus manos recorriendo mi espalda con total parsimonia, yo apoyada sobre su pecho con una de mis manos sobrepuesta en sus bien marcados abdominales, mientras Itachi habla tranquilamente sobre lo que le gusta de mi; entre abrí los ojos pero sólo me tope con unos iguales a los míos. Me separe de inmediato.
-No- no quería que esto pasará de nuevo, no quería imaginar que Itachi me toca, quería que él me tocara realmente.
-Vamos Hinata, estoy comenzando a encenderme.
-No- ¿acaso no entendía? Neji frunció el ceño y me sujeto del brazo.
-Termina lo que empezaste Hinata- exigía.
-Dije que no- intentaba en vano soltarme de su agarre, mientras me quejaba pero sólo lograba que me sujetara con más fuerza -¡Ya vasta!
Mi grito desesperado llamó la atención de algunos transeúntes y la presión que ejercían las pocas miradas curiosas que transitaban cerca de nosotros lo hicieron soltarme mientras bufaba. Una vez libre corrí de él.
A una cuadra de la casa perdí la respiración, el aire no me llegaba a los pulmones por más que jalaba, todo se volvió muy negro de repente.
-¡Hinata!- gritaba una voz lejana.
