Niñera
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Me gustaba Temari-san porque se enfrentaba a todo pero yo, yo sólo huía de todo. Soy una cobarde. Le había pedido a Itachi algo que sabía que no quería hacer pero que era una buena forma de escapar de casa, yo lo había propuesto, yo se lo había suplicado y él término por hacerlo; me sorprendió que aceptara aún si sólo era lanzado a la suerte, Itachi me apoyaba, él estaba conmigo y yo había decidido lanzar toda mi vida al cuidado de una pequeña persona. Tenía miedo. "Ni se te ocurra hacer una locura" incluso desafiaba las palabras de mi padre ¿Y si no salía como lo imaginaba?
Que tal que mi padre prefiere dejarme encerrada por siempre en vez de dejarme ir con Itachi por mi falta de compostura, o si le hace daño a Itachi por "forzarme" a hacerlo.
La moneda estaba en aire, y yo ya no quería quedarme en casa con Neji pero tampoco quería un bebe, todo había sido una idea muy precipitada.
-Ya- dijo Temari-san de mala gana, no pude evitar reírme cuando la mire -vez yo no sirvo para estas cosas. Hasta tú te ríes- lo último lo dijo algo apagada.
Temari-san olvido poner la tapa a la licuadora y salpico por todos lados, le había prestado uno de mi vestidos en lo que se lavaba su ropa, un vestido sin mangas blanco con líneas en vertical de color azul ajustado de arriba y con falda volada, ella era más alta así que apenas le cubría medio muslo, aunque era del mismo largo que las minifaldas que usaba siempre, pero simplemente no encajaba con ella, Temari-san era más de ropa ajustada que la hacían ver sexy y masculina aunque no utilizaba colores oscuros para dar esa imagen, pero con una falda volada parecía un panqué, ahora lo entendía lo de "niña pastelito".
Pare de reírme cuando ella suspiró.
-Lo siento, no quise burlarme.
-Esta bien, sólo a ti te quedan lindas este tipo de prendas.
Por un momento mi imaginación voló ¿como luciría yo con la ropa que usa Temari-san? Minifaldas, escotes pronunciados, medias de red y maquillaje más cargado, ¿le gustaría a Itachi que luciera así?
-¡Wow! Pero que tenemos aquí- Temari-san me hizo el cabello para atrás -nunca imagine que a Itachi le gustaba hacer ese tipo de cosas- rápidamente me tape con la mano la
marca del cuello -perdón si te incomode pero si te la dejo ahí es para que se vea Hina.
Me sorprendió escuchar eso; ¿fue intencional? ¿Neji no buscaba aprovecharse aquella vez? ¿acaso él sólo quería provocar a Itachi? Puede que me apresurara a una conclusión de esto pero eso tenía sentido, sonaba a algo que él haría.
-Si tanto te avergüenza tenerla ¿por qué no te la quitas?
-¿Se puede quitar?- le tomé del brazo con esperanza, Temari-san me miro algo asustada por mi comportamiento.
-Si.
Hizo una mezcla pastosa de maizena y algunos aceites, me puso un poco en el cuello.
-Listo sólo hay que esperar un poco y la enjuagas, ayudara a ir reduciendo el color rojo hasta que ya no quede rastro de nada- suspire, guarde la mezcla sobrante en un frasco -sabes Hina, si no te gusta que haga esas cosas deberías decirle, el contacto físico no es sólo para ellos y hablar es una mejor manera de acordar las cosas a esperar a que te artes de ellas.
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Temari-san ya había tenido suficiente de la cocina por hoy, no entendía como es que le quedaban ganas de regresar al día siguiente cuando un día antes decía odiar todo lo que tuviera que ver con comida, ella era sorprendente.
-No entiendo como puedes pasar tanto tiempo encerrada en casa Hina- era fácil si no tenía con quién salir, andar sola no era lo mío.
Habíamos ido al centro comercial, para mi sorpresa a Temari-san le gustaba ir de compras, no era por ser grosera pero por su actitud en ocasiones olvidaba que ella también era una chica.
-Guapa, tendré que llevarte a cenar- me guiñó el ojo cuando salí del vestidor, entré en pánico y regrese a el -Hinata espera, sólo bromeaba no quería asustarte, Hinata- toco a la puerta -vamos, te ves bien.
Entreabrí la puerta del vestidor.
-¿En cerio?- me sentía exhibida.
-Si, espectacular.
Salí del vestidor para verme en aquel inmenso espejo del pasillo. Estaba muy expuesta, un short corto y una blusa sin mangas con escote redondo, sabía bien cuales eran mis atractivos y de no ser porque el short alcanzaba a taparme el trasero podrían verse todos.
-Espera falta algo- me sujeto el cabello en media coleta -lista.
Sin el cabello cayendo en mi rostro como antes mis hombros lucían desnudos, era demasiada piel descubierta, no estaba segura de poder caminar como si nada como lo hacía Temari-san vestida así pero me encantaba como me veía.
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Al final termine con varias bolsas de ropa en mi habitación, aunque no sabía para que, mi padre nunca me permitiría salir luciéndola sólo había gastado dinero por algo que no usaría.
Estaba recostada en la cama, sólo quería dormir cuando mi móvil sonó.
-¿Bueno?- Itachi me hablaba cada noche.
-¿Todo bien princesa?- me emocionaba oírlo.
-Si- dije suave.
-¿Qué tal tu día?
-Hoy vi a Temari-san usar vestido, fue gracioso.
-¿Como lograste ponerle uno?- la última parte la dijo en un bostezo.
-Estas cansado- era una desconsiderada, Itachi trabaja todo el día y yo me ponía a hablar cuando él tenía que dormir -deberías descansar, en vez de marcarme- me gustaba tener todo su tiempo libre para mi pero yo ya le había convencido de hacer demasiadas cosas por mi capricho.
-Es adorable que te preocupes por mi preciosa pero me gusta oírte.
-Lo digo en cerio, colgare si tú no lo haces- si no lo hacía por su cuenta yo lo obligaría.
-Hinata...- aleje el móvil de mi oreja y toqué el símbolo rojo.
Puede que se enoje y vuelva a marcarme, pero al fin sentía que hacía lo correcto, yo no podía estar robándole su energía. Me llego un mensaje "TE AMO"; yo también le amaba aunque aún no me sentía lista para decírselo.
