Niñera
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Era algo curioso como nunca me parecía tener suficiente de él, no era como que yo sea insaciable y que Itachi sea poco porque no era así, él era mucho, él lo es todo.
Nuestra pequeña "luna de miel anticipada" había llegado a su fin, extrañaría estar aquí, en esta casa, con la cama grande, un sofá bastante cómodo, una vista maravillosa, sólo nosotros, dormir, coger y más; cerré la maleta ya estaba lista para irnos, este viaje me hizo tener bellos recuerdos.
-¿Lista princesa?- Mi Itachi estaba en la puerta.
-Si- Mi caballero de ojos negros tomo mi maleta y se encaminó a la salida de nuevo.
Sentí un nudo en mi estómago con ver esa imagen, era como verlo partir y así sería, dentro de unas horas me dejaría en casa e Itachi volvería a su departamento, dejaríamos de vernos, no despertaríamos en la misma cama, no conciliaríamos el sueño con sexo por las noches pero aún más irritante que eso volveríamos a lo de antes: hablaríamos por móvil sólo unos minutos, nos masturbaríamos con fotografías de nuestras zonas excitadas pero sin sentirnos realmente, sólo lo vería aquellos fines de semana donde no estuviera agotado por la semana y yo no podría relajarlo o ayudarle a calmar el estrés. ¡No! Yo lo necesitaba todos los días ¡Lo amo y siempre lo haré! Y él me idolatra no para de decirlo, de hacerme sentirlo; corrí hasta Mi Itachi y le abrace por la espalda, apreté mis brazos con fuerza a su cintura.
-¿Sucede algo preciosa?- sus manos acariciaban mis brazos buscando calmarme.
-Itachi vivamos juntos- suplique.
Sus manos se afianzaron a las mías, aspire su aroma, me apegue a él, su espalda me indicaba que su respiración aumentaba, no podía verle el rostro pero estaba segura de que sonreía, por mi, yo lo hacía feliz.
-Empezaba a creer que tendría que secuestrarte para llevarte conmigo- se dio la vuelta, aprecie esa hermosa sonrisa en su rostro y sus ojos con un brillo encantador -me alegra saber que no es así- me envolvió en sus brazos y me beso.
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Había tantas cajas en el piso que realmente no sabía por donde empezar, montañas de cartón, era la primera vez que me mudaba, me sentía agobiada, ¿acabaríamos algún día de desempacar?
-Listo- Mi Itachi se acercó a abrazarme por la espalda -he terminado.
-¿De verdad?- tal vez si podría haber fin para todas estas cajas.
-Claro, me beso la mejilla -la cama ya está lista para cuando quieras ir a des tenderla.
No pude evitar reírme, recargué mi cabeza en su pecho.
-Siento que me volveré loca con tantas cajas y tú sólo haz hecho la cama- sus labios me mimaban el rostro con besos.
-Bueno nena muéstrame que haz terminado tú.
Itachi ganaba esta, cada que abría una caja y empezaba a sacar las cosas me desviaba a abrir otra caja buscando algo que se relacionaba, al final terminaba abriendo varias cajas y no acomodaba nada. Suspire.
-Te dije que sólo trajeras lo importante.
-Es lo importante y no todas las cajas son mías.
-Amor se que las chicas acostumbran creer que todo es esencial pero realmente son demasiadas cosas, pudiste dejar algunas donde Hiashi-san.
-Pero todo lo que traje es importante- dije haciendo puchero.
-Pero claro que si- dijo sarcástico, me dio vuelta para verme de frente -bien pudiste venir sin nada, me vasta con que tú estés aquí todos los días.
Pase mis manos a sus hombros, y me apoye en ellos para besarlo, sus manos me sujetaron de la cintura e hizo ademán de levantarme pero antes de que eso pasara me separe.
-Aún hay cosas por desempacar.
-¿Y?
-¡Itachi!- me cargo sobre su hombro -bájame- dije en risas.
-No quiero.
-¡Ahora!
-Dijiste que te volvías loca por unas cajas, cuando sólo debes estar loca por mi- y lo estaba, siempre lo estaba -así que te volveré loca.
Me lanzo a la cama y lo vi arrodillarse en la cama mientras se quitaba el cinturón, me mordí el labio, me quite la blusa y el sostén, me senté en la cama acercándome a sus labios.
-No sí te vuelvo loco primero.
Le metí la lengua en la boca lo tomé del cuello y volví a recostarme en la cama llevándolo conmigo. Metí las manos en su playera, tocando su bien formado torso y subiendo la tan molesta prenda, su boca se alejó bajando por mi cuello, suspire y sólo era su boca. Bajo más, gruño para cuando llego a mis pechos, su pantalón caía de su cadera con ayuda de mis rodillas que lo deslizaban, baje una mano y la metí en su bóxer, alzo la mirada cuando mis dedos lo sintieron.
-Ah- me mordió el pezón.
Sus manos pasaron por mis muslos subiendo por ellos con caricias a mis caderas y bajo mis pantis con lentitud mientras su boca seguía bajando a mi vientre, cuando llego ahí lo de gusto con devoción, realmente quería darle una familia a Mi caballero de ojos negros. Mi pensamiento se nubló al sentir sus dedos adentrándose entre mis piernas, sabía que venía pero yo lo volvería loco, no dejaría que fuera al revés y justo antes de que su rostro pasara a estar cerca de mi entrada cerré las piernas, río mirándome a los ojos, subió de nuevo a la altura de mi rostro.
-Si te gusta nena- dijo mientras saboreaba mi cuello -no paras de gemir cuando lo hago preciosa.
Mi cuerpo se deslizó por debajo del suyo, lo escuche reír de nuevo, subió su cuerpo un poco más y mi rostro quedo a la altura de su gran pene, lo lamí gustosa, me encantaba sentirlo en cualquier lugar de mi cuerpo, pero oírlo gozar como lo hacía ahora me hacía sentir poderosa, sólo yo podía hacerlo sentir así; soltó su semen y lo tragué todo, se acostó a un lado.
-Ven aquí- me lamí los labios y me eche sobre él -más arriba primor.
Lo mire sin comprender, me tomo de la cintura y me alzo hasta quedar sentada sobre su rostro.
-¡Ah!- su lengua, sus labios, la boca -Ah, Ah- me sostuve de la cabecera de la cama -Ah, Ah- me deje llevar.
Mi Itachi siempre era tan intenso, ¡maldición! Ya no podía...
-¡AH!
Apenas tenía fuerza para no caer sobre él.
-Te lo dije, te vuelvo loca- me recostó en la cama.
-S...i lo ha...ces- su sonrisa era cautivadora.
Se puso sobre mi nuevamente, me besaba con dulzura, mis manos fueron a acariciar su amplia espalda, te amo, se hundió en mi.
-Mmmmmm- así lo amaba más, tan cerca.
El vaivén era suave y certero, sus besos llenos de ternura y sus manos tocaban cada fibra sensible de mi cuerpo, cada poro lo llamaba y se satisfacía con Mi Itachi.
-¡AH!- le sujete el rostro y le comí la boca -T...e a...mo.
-Mi hermosa Diosa- sólo oía pasión en su voz.
Lo abrace con procesión, ahora sólo podía sentirme completa por siempre.
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Después de varios días al fin termine de desempacar, era curioso como todo había tomado forma, no sólo nuestro departamento, si no todo en general, mi desastre de adolescencia, la historia con Neji, mi relación con Itachi Uchiha; mirando para atrás me daba risa como es que algo tan enredado podía terminar en algo tan común como vivir juntos, mire el anillo de mi dedo meñique, ya no se sería una promesa por un futuro juntos ahora se sentía como la promesa de una familia juntos, mi mente alucinaba con eso.
-Ya no hay cajas- Mi caballero se quedo en la puerta.
-He terminado- dije sonriente, él me miraba extraño -¿qué?- dio un paso atrás y entro con una caja más -Itachi- me queje.
-En mi defensa, te gustara el contenido.
Lo dejo sobre la mesa del desayunador, la abrí, el contenido eran simples utensilios, eran los que me faltaban de la lista para la universidad, los había conseguido por mi.
-Gracias.
Había tenido estrés hace unos días por la mudanza y la cercana fecha de ingreso y Mi caballero de ojos negros me aligeraba la carga; como siempre tan...
-Perfecto- me acerque a besarle pero él se apartó con sutileza.
-Aún falta algo.
Mire una segunda vez en la caja, saqué las cosas una a una hasta que halle una cajita negra, lo mire.
-Ábrelo- note nerviosismo en su sonrisa.
Cuando abrí aquella cajita supe el porque.
-¡¿Es enserio?!
-Yo no juego contigo Mi Diosa- llevo su pulgar a acariciar mi mejilla -voy muy enserio contigo nena.
Tomo el anillo y lo puso en mi dedo, se sentía como déjà vu, el segundo anillo que me ponía.
-¿Estas cosas no se hacen en un ambiente romántico?
-Sólo hay que quitarse la ropa.
Me cargo en sus brazo y me llevo al sofá. No paraba de sonreír y él tampoco, nosotros éramos perfectos para estar juntos y así estaríamos.
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Fin
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Gracias por llegar al final, espero que disfrutarán de leer la historia como yo de escribirla; quiero agradecer a Komorebi-chama por motivarme en un principio a darle más de un único capítulo a esta historia y a todos aquellos que me dejaron reviews, saber que les intriga o mis errores me ayudan a a mejorar mis historias y tener más ideas para otras historias más. Gracias nuevamente.
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Soul
