Capítulo 2.

Todas las miradas estaban posadas en Helena, y la rubia pasaba la mirada entre su hermana y su padre. Ingrid evito su mirada, se sentía cohibida cuando mas le mantenía a su tía la mirada, Dash y Tommy estaban mirando fijamente a los tres adultos que parecían que iban a sacarse los ojos. Y Freya por último miraba a su tía como recomendarla de algún momento de su vida pero sin saber exactamente de donde.

Joanna dejo caer la daga al suelo, junto a las respiraciones fue el único ruido que se escucho. La morena no sabía en quien confiar, sabía muy bien que su padre era despreciable, una rata. Pero la mirada de su hermana, de su pequeña hermana ya no era como la que recordaba, había algo allí que le recordaba a la muerte y desesperación que sentía cuando se acercaba el momento de que Freya y Ingrid se encontrarán cerca de la muerte. Recordaba que cuando era mas joven la busco e intento la manera de sacarla de allí, recordó a su padre mofándose de que la había condenado al infierno por sus pecados, el rey se volvió loco y condeno a una de sus hijas a un mundo donde debía haber muerto, ella siempre supuso que en realidad hizo un trato con el diablo entregándole a una de sus hijas para que el infierno apoyara a Asgard en los tiempos de guerra, y por último recordó cuando escaparon a la tierra y como Wendy cerró el portal..Entonces ella eligió, eligió a los vivos, porque Helena debería estar muerta, pero allí estaba mirándoles y esperando pacientemente.

Joanna trago notando su garganta seca y se centro solo en su hermana- ¿Que haces aquí?-

Helena rompió la mirada que mantenía con su padre y paso su atención hacía su hermana, entrecerró los ojos ante su tema- Oh perdón, molesto -Antes de que Joanna pudiese hablar de nuevo- Solo estoy aquí porque alguien de esta sala a invocado a un espíritu del infierno.

Nadie a invocado a nadie- La morena miro a la rubia con cierta superioridad- ¿Cuándo volverán?-Dijo mientras miraba de reojo al cadáver de Frederick y Wendy-

Dudo que puedas afirma eso, hermanita -Lo último lo dijo con rencor y la miro fijamente, antes no eran así, jamás se hubiesen tratado como enemigas, pero ahora sentían que lo eran. Una se sentía abandonada, la otra había perdido demasiado.- Cuando el infierno y ellos tomen decisiones adecuadas.

Tommy miro con odio a la rubia- Deberías ayudar y no complicarlo todo aún mas -Apretó los puños intentado calmarse.

La rubia dejo escapar una carcajada jocosa mirando mas allá de Joanna, eso hizo que el hombre moreno se tensará- Déjame pensar lo que me pides. Hablas del hecho de ayudar a mi familia, en concreto a mis hermanas, las cuales me dejaron condenada al infierno porque el gusano de su padre pensó que allí moriría. Les ha ido bastante bien si mi- En parte Helena no mentía cierto que Wendy estaba pagando pero era precio mínimo al que hace ya años había decidido su padre para ella, ella rompió el trato e hizo un nuevo con el consejo, llego al trato que Wendy sería tratada como una princesa no como una traidora, así que el laberinto que estaba pasando Wendy era un juego de niños, solo tenía que llegar a una conclusión a la cual en parte había llegado antes de morir por ultima vez, para su parecer.

Y luego estaba Frederick, sobre él todo lo que decía eran mentiras. Jamás pensó castigar a Fred, era su sobrino, probablemente su sobrino favorito, ambos se parecían demasiado. En este juego habían sido simples peones que se dejaban guiar por la mano del rey. Recordaba que en ningún momento le dejo solo cuando estaba solo junto al rey. Le recordaba a ella, que cuando su padre descubrió que seguía viva, este intento volver a manipularla y ella le prohibió la entrada al infierno. Pero al igual que ella Fredd se opuso a las ordenes de su abuelo, era demasiado joven para morir y mucho menos para morir a manos de aquella zorra sedienta de sangre. En cuanto vio su alma en el infierno, lucho para que Freddie estuviera protegido y lo llevo junto a otra persona. Por lo tanto, su sobrino no sufriría daño alguno mientras ella fuese la reina.

Veo que vuestro vocabulario a decaído con los años- Hablo el rey que había optado por sentarse en un sillón y miraba la charla entre sus hijas- Que fue de mis pequeñas niñas

Cállate- Tanto como Joanna como Helena le dirigieron la peor mirada a su padre. Probablemente lo único en los que ambas estarían siempre de acuerdo era el odio hacía él.

El rey no puedo mas que sonreír, para su desgracia o su suerte allí bajo todas las capas de odio y rencor estaban sus tres hijas, dos en este momento. Hubo un tiempo antes tras la desaparición de Nora, su mujer, que se comporto como un padre, estaba con ellas,las cuidaba y hasta las quería. Nikolaus fue un hombre bueno, pero demasiado avaricioso, destruyo, manipulo y mato hasta convertirse en el rey corrupto. En el hombre que condeno a su pequeña Helena al infierno, hizo que Joanna sintiera que las desventajas de la inmortalidad y que Wendy muriera sin encontrar a su alma gemela. Bajo la mirada y negó. Probablemente podrían ser peores.

La rubia estaba harta de que solo se miraran y de las palabras de su padre. Como si fuera lo mas lógico recito un hechizo de localización, haciendo que el libro de Archibald volará hasta su mano, para ese momento Joanna volvía a tener la daga en su mano y se preparaba para atacar si era necesario- ¿Vas ha matarme, Joanna? -Ladeo la cabeza y tiro el libro en el regazo de su padre- Puedes explicarle a la sabelotodo de tu hijita que significa ese conjuro y porque estoy aquí

El rey lo leyó por encima, por tal de no discutir con ambas. Joanna se fijaba en la cara de su padre intentado descifrar que hacia ese libro en su casa y que era ese conjuro tan fuerte que había abierto el infierno. Tras ellos Freya había terminado por esconderse entre los brazos de Dash, Tommy acariciaba el pelo de Wendy rezando a un dios en el cual no creía para que volviera sana y salva. Por último solo dos personas se dieron cuenta de la mueca que hizo Ingrid cuando su abuelo empezó a leer el hechizo. Dash estaba ansioso, una parte de él necesitaba apartar a Freya y atraer hacía el a Ingrid, pero el siempre había amado a Freya. Y luego estaba Helena, su sonrisa se volvió mas grande si cabe cuando vio que era Ingrid, probablemente porque le tenía la misma manía a Joanna que a Ingrid, su padre había puesto toda la confianza en ellas dejando a los demás Beauchamp como simples brujos, pero ni Joanna ni Ingrid eran las mas fuertes, ni los demás eran mas débiles.

El rey levanto la mirada buscando la de Helena – Esto no puede ser- La miro desafiante- Nadie sería tan idiota de hacer este hechizo, aquí y ahora – Gruño frustrado y paso la mirada por toda la sala hasta mirar a Joanna. Cuando el rey iba a empezar ha hablar, el timbre resonó en la silenciosa casa. La morena se tenso, no esperaba a nadie. Todos lo que conocían y/o sabían la desgracia que había ocurrido estaban en esta sala. Eso dejaba a Joanna con una opción que aterraba. Cazadores de brujas. Sintió un escalofrío recordando Salem. Antes de que su padre continuará hablando salio por la puerta clavando la daga en la madera blanca de la puerta cerca de su hermana, una advertencia innecesaria pero necesaria.

De camino hacía la puerta Joanna volvió a frotarse los ojos, no recordaba cual era la ultima vez que había dormido. Demasiadas emociones y pesadillas para atreverse a cerrar los ojos. El timbre volvió ha soñar cuando estaba llegando, miro por la cristalera y suspiro con alivio, tras la puerta estaba Harrison Wells con pinta poco arreglada y con ojeras bajo los ojos. Abrió.

Harrison -Sonrío leve a su viejo amigo y le dejo pasar- ¿Que te trae por East End?

Entro sin ni siquiera estudiar su cara de agotamiento y soltó el maletín y tiro su chaqueta hacía el sofá- No vas ha creerte lo que he nota...-Se volvió mirándola y paro en seco sus palabras- ¿Que ha pasado? -Se acerco a ella y dejo la mano sobre su mejilla acariciándola con los dedos- ¿Esta todo bien?

Joanna negó levemente y murmuro- Wendy ha muerto..

¿Que? ¿Cuando?- La miro alarmado y la atrajo en su abrazo hacía su cuerpo-

Joanna se escondió en su pecho respirando su olor, y sin despegarse de él le hizo un breve resumen del ultimo año, le contó sobre la muerte de Víctor, la vuelta del rey y la caída de Wendy y Frederick. Harrison en ningún momento la soltó, posiblemente la abrazo aún mas fuerte.

¿Para que has venido?- Pregunto la morena sin ningún pensamiento de separarse de él.

No es nada importante...-Suspiro y beso su pelo- Ahora mismo tu eres lo mas importante.

Se quedaron abrazados en la puerta, compartiendo un momento de confort, necesitando el calor el uno del otro. Ninguno de los dos notó a la persona que apareció en las escaleras, ni como sus ojos azules se oscurecieron cuando los vio juntos. La rubia bajo tan suavemente como pudo la escalera y se quedo a tres escalones de ellos, observando ese abrazo, quizás después de todo su odio hacía Joanna no solo era por culpa de su padre.

La rubia tosió un poco haciendo que ambos se separaran y la miraran- Espero no interrumpir ningún momento intimo- La frase salio con tanto veneno que si en ese momento se hubiese mordido probablemente se hubiese envenenado a si misma.

Joanna aparto la mirada de Helena y salió del abrazo levemente sonrojada- No digas idioteces, Helena.-Miro a Harrison que parecía sorprendido sin apartar la mirada de Helena, lo cual en parte molesto a Joanna.- Harri no se si te acordarás de...-Antes seguir hablando noto como Harrison se apartaba de ella y se acercaba a su hermana.

Helena...-Fue un murmullo por parte del abogado, quedando a unos centímetros de ella cogió su mano y sonrío al notar que estaba viva, sin previo aviso la abrazo protectora-mente- Sabía que estabas viva.

Joanna tosió intentado que se separaran pero al no conseguirlo, se cruzo de brazos- El rey nos estaba esperando, ¿no?

Helena rodó los ojos y suspiro cuando noto como Harrison la soltaba y la miro sería- Vine a buscarte, aunque supongo que te lo estabas pasando mejor aquí abajo.

Joanna paso entre Helena y Harrison separandolos totalmente y dándole un leve golpe a Helena, la rubia entrecerró los ojos y la siguió de mala gana.

Harrison se quedo allí mirando como las dos mujeres subían la escaleras. Empezó a subir lentamente con demasiadas cosas en la cabeza y entre todas ellas el hecho de que siempre había amado a Joanna pero en el fondo de su alma siempre sintió que Helena seria el amor de su vida, de ahí que nunca parará de buscarla y guardara el libro del maletín como su mayor tesoro. Recordaba a una niña sonriente sacándolo del castillo y dándoselo a él para que algún día fuera tan fuerte como los héroes de aquel pequeño libro de mitología. Suspiro entrando en el cuarto donde todas las miradas se centraron en el. El rey al verlo entrar se levanto intentado intimidarle, antes de que diera el primer paso hacía él, el rey miro a Helena y se tenso volviendo la vista al libro. Joanna suspiro de manera agustiosa y antes de que nadie la mirará, Harrison corrió a su encuentro abrazándola por detrás. El rey levanto la mirada del libro y sonrío ampliamente ante aquello hasta que se encontró con la mirada de la rubia, la cual no estaba contenta por el abrazo y mucho menos por el hecho de que su padre controlara tras tantos años a Harrison.

Freya cansada de todo el drama, hablo decidida- ¿Vas a decirnos que pasa o no? -Miro a su abuelo con cara de pocos amigos. Y sin darse cuenta la sonrisa de la rubia volvió ha aparecer en su cara, quizás Freddie tendría que compartir el puesto de sobrino favorito con su gemela..

Continuará..