N/A: ¡FELIZ NAVIDAD A TODO EL MUNDO QUE SE TOMA EL TIEMPO DE LEER ESTA HISTORIAAAA, y los que no también! He vuelto y conmigo traigo un nuevo capítulo de Qué hubiera pasado si. Otra vez quiero agradecer a Sta Fantasía por el review, me alegra que me digas lo que te pasa por la cabeza mientras lo lees y me encantaría que más gente también lo hiciesen, pero me alegro que al menos a alguien le gusta mi historia y la sigue =D
No sé cómo lo hace la gente, pero a mí me gusta dedicar mis capítulos a la gente que más me ayudaron de una manera u otra para que existan, y éste es para una amiga mía que no quiere que su nombre se sepa, pero es igual, ¡Tú sabes quién eres y sabes que sin ti vete tú a saber qué habría escrito!
Otra cosa antes de dejaros con la historia, he decidido cambiar un montón de cosas para hacer encajar la trama en la que estoy trabajando, aunque eso afectará mayormente al mundo de Idhún, por ejemplo, Jack no se va a Umadhún por lo que no conocerá a la madre de Jack allí... no sé cómo será la historia ya que no tengo nada planeado, sólo sigo lo que me dicen mis "plot bunnies" (o sea, sigo la inspiración a dónde me lleve). XD
IMPORTANTE: NO ME HE DECIDIDO POR LAS PAREJAS, ¿ALGUNA IDEA? ¡SI NO, PROBABLEMENTE NO VAYA A HABER NINGUNA! Total, soy horrible para romances, me haríais un favor... pero si queréis romance, ¡me esforzaré por vosotros!
Otra vez, ¡FELIZ NAVIDAD Y BUEN AÑO NUEVO!
Por Fin,
¡ON WITH THE SHOW!
Capítulo 3: Planes
En Idhún
Victoria no se lo podía creer, Jack, su Jack, había muerto. Delante de sus ojos, y ella no pudo hacer nada para evitarlo. Mientras Christian se iba volando por arrepentimiento, o vergüenza ella no lo sabía ni le importaba, ella se quedó allí, de piedra, tratando de comprender lo que había pasado delante de sus ojos. Entonces, como movida por hilos invisibles, se puso de pie. No recordaba haberse caído, pero no le importaba ya. Todo lo que importaba era Jack.
Tambaleando y dando traspiés como si el titiritero que la movía no supiese cómo moverla; se abrió paso hasta el cráter del volcán para entonces empuñar el báculo de Ayshel y con él y casi toda la energía que tenía, se puso a buscar a Jack o lo que quedase de él de dentro del pozo de lava en el que había caído. Pero tamaña fue su frustración cuando después, de cuatro horas de búsqueda y de haber consumido casi todo su poder para buscar en cada milímetro de lava y roca del volcán, no había encontrado ni rastro de Jack.
Como si él nunca hubiese caído en él, como si todo aquello hubiese sido una pesadilla demasiado realista.
Cuando el último de los tres soles se hubo puesto en el horizonte, Victoria se movió por fin. Bajó hasta la falda de la montaña, allí, se tumbó al suelo sin preocuparse de nada y se dejó llevar al reino de Morfeo, dónde esperaba encontrar la parte de sí que se había muerto junto a Jack aquél día.
Cuando se despertó, se levantó y puso rumbo al campamento de los rebeldes, no sin antes haberse obligado a comer lo que fuese de comida que encontró. No sentía nada, no oía nada y no reaccionaba ante nada, sólo caminaba hasta caer en el suelo de agotamiento, forzarse a beber traguitos de agua cada cierto tiempo y a comer bocados de tanto en tanto. La luz que una vez hubo en su mirada había desaparecido y junto con ella, cualquier cosa menos el deseo de vengar a Jack. El deseo de matar a Kirtash - había dejado de ser Christian para ella cuando perdió la batalla contra sus instintos - y de luego morir para juntarse con los únicos dueños de su corazón; eran las únicas cosas que la hacían seguir cada día hasta llegar al que una vez fue el castillo donde entrenaban los caballeros de Nurgon, y que ahora se veía reducida a una base rebelde en la guerra contra los sheks, una guerra que estaba perdida antes de haber tenido una verdadera oportunidad de igualarse.
Su estancia allí no fue larga. Simplemente llegó una noche sin lunas en la cual habló con Alexander, Shail, Kimara, Allegra y los demás líderes del levantamiento. Les contó todo lo que había pasado en los Picos de Fuego y sus planes de venganza contra el hijo del Nigromante. Al amanecer, pero, ya se había ido, dejando que los pocos que la habían visto esparciesen el rumor de la belleza y frialdad de la dama unicornio que aquella noche había paseado entre ellos para entregar un mensaje a Alexander.
Lejos de allí,el rey de los Sheks y Ashran el Nigromante tenían una reunión con su recién-regresado híbrido sobre todo lo que había pasado en los Picos de Fuego y Kirtash les hizo una petición de lo más absurda.
-Victoria vendrá a por mí. Querrá venganza por haber matado a Jack, irá a por mí, y yo sé que si llega a matarme, morirá en cuestión de días, si no horas. Pero no quiero que eso pase, la magia morirá con ella si se sale con la suya. Por eso, me dejaréis con la torre de Kazlunn. Ella viene hacia aquí, y yo rehúso a enfrentarme con ella. Cuando llegue, padre, la mandarás a la torre si quieres. Necesito hablar con ella, pero a la vez, no puedo hacerlo. Si estoy aquí cuando llegue, ella luchará conmigo, y eso no debe suceder bajo ninguna circunstancia. Me mantendré alejado de toda la guerra si es lo que deseas padre. Pero no me niegues el favor que te estoy pidiendo. Ella está cerca; con cada minuto se acerca más y si no me voy ya, no podré irme ya.-
El Nigromante se levantó de su sillón y observó al joven delante suyo con interés.
-¿Qué pretendes, Kirtash?-
-Gerde os ha fallado, señor, lo sé. Y por eso, sé que necesitáis a alguien para que vigile los alrededores de la torre y la protega. Además, cuando Lunnaris vaya allí, aunque inconscientemente, regenerará la energía de la torre. También sabéis, señor, que ella no irá allí si no hay algo para ella allí. Ese algo, será su venganza.- A Christian le dolía tener que decir esas palabras, pero sabía que la única manera de conseguir lo que deseaba era ésa: mediante mentiras, engaños y la manipulación de la subvaloración que el Nigromante tenía hacia él. Convencer el rey de los sheks sería más complicado, pero si Ashran decidía mandarle a la torre, poco tenía que decir Zeshak en el asunto.
-Lo entiendo.- Ashran sabía que su hijo no le era completamente leal, y que lo único que lo mantenía a su lado era el hecho que la seguridad de la dama unicornio dependía de él. Pero en aquellos momentos, la chica tenía intenciones de matarle, por lo que lo mejor sería que se mantuviese apartado. Puede que ella hubiese sido parte de la profecía que le derrocaría; pero como el último dragón había muerto, podría conservarla. No le apetecía tener que borrar la magia del mundo.
-Puede que ahora no quiera nada más que matarme, señor, pero sé que si me deja hablar con ella, podré convencerle de que se quede conmigo, y que nos ayude a consagrar más magos voluntariamente. Su magia ha cambiado, se ha vuelto oscura, un reflejo de su interior. Y ella también sabe que el único capaz de hacerle feliz otra vez soy yo.- El joven estaba empezando a ponerse nervioso, necesitaba que su padre viese lo que él trataba de enseñarle, ya que si no, no habría salvación para Victoria, y eso era lo único que le importaba. Salvarla. El mundo podía irse a la mierda
-Sí, hijo. No me apetece tener que acabar con la magia, y no tengo nada n contra de la chica ahora que ya no puede hacerme nada. Te dejaré con la torre de Kazlunn y enviaré Lunnaris a tu encuentro sana y salva. Pero a cambio, deberás alejarte de toda la guerra y todo lo que tenga que ver con los rebeldes. No quiero que tengas más 'ideas'.-
Christian agradeció a su 'padre' y con una reverencia se marcho. Pero a pesar de que su cara no mostrase ningún rastro de emoción, Christian planeaba la siguiente etapa, donde convencería Victoria de abandonar la rebelión y de fugarse al mundo humano con él, de huir de la guerra y empezar una vida en un sitio donde solo estuviesen los dos de ellos y nadie se interpondría. Pero primero, debía desalentar Victoria de sus deseos asesinos.
N/A: ¿Y...? ¿os gusta? ¿lo odiáis? Me ha salido algo oscuro, pero es que no lo pude evitar, mis "bunnies" estaban sintiéndose bastante oscuros luego de leer Artemis Fowl de Eoin Colfer ¡y por los dioses -del Olimpo XD- que me ha inspirado!
De todos modos,
¡Me voy a arreglarme para cena de Nochebuena!
Ja ne,
~Schieffer
