III

Al entrar a la tienda se encontraron con el encargado aun ocupado en ordenar el lugar después del desorden ocasionado por el ritual. Al saludarlo se quedó sorprendido por verlas regresar tan pronto. Diana noto que las brujas ya se habían retirado.

-"Hola, ¿Qué hacen de regreso, ocurre algo malo?" preguntó el encargado.

-"No, es solo que quise regresar para consultarle algo a las hermanas Marple, pero veo que ya se han ido" contesto Diana.

-"Si, se fueron poco después de ustedes, parecía que tenían prisa en irse después de lo que ocurrió, ¿Qué era lo que querían consultarles?"

-"Nada importante, es solo que me dio curiosidad que una de ellas coleccionara calderos, Akko también tiene ese pasatiempo" mintió Diana, mientras su compañera de cabello castaño la miro extrañada.

-"Diana, yo no coleccio-" Akko se vio interrumpida cuando Diana le dio un codazo en un costado, no tenía idea de porque Diana estaba mintiendo de esa manera tan descarada desde que entraron a la tienda, nunca se lo hubiera esperado, pero decidió seguirle la corriente.

-"Eh, ahora que recuerdo, sí, suelo coleccionar calderos, grandes y pequeños, nuevos o viejos, todos me parecen extraordina-" Diana se le había quedado viendo mientras le hacía gestos para que se callara, Akko se cruzó de brazos y la dejo continuar.

-"Por esa razón es que nos gustaría consultar la información que tenga sobre ese caldero en particular ¿Tendrá algún dato sobre cuando y como lo consiguieron?" El encargado de la tienda las miro a ambas con una leve sospecha, pero decidió pasar por alto su extraño comportamiento.

-"Claro, está en el libro del registro" y diciendo eso saco un grueso volumen y se puso a hojearlo "Parece ser que ese caldero en particular lo adquirimos hace unos dos años, según esto fue en el mes de marzo. En cuanto a la identidad del vendedor parece que era una bruja que iba de paso por el pueblo y necesitaba dinero, no dejó ningún dato"

-"Ya veo" dijo Diana "Akko tenía la sospecha de que pudiera tratarse de algún artículo coleccionable, pero parece que se equivocó" Diana dijo en un tono decepcionado, pero Akko noto que había reaccionado con sorpresa al escuchar la fecha en que habían adquirido el caldero.

-"Aun así me gustaría poder hablar con las hermanas Marple" Continuo Diana "¿No sabe dónde se hospedan? Dijeron que habían estado viniendo a tomar café desde hace varios días ¿verdad? Tal vez las escuchó mencionarlo en algún momento"

-"Si, creo que empezaron a venir hace como una semana, pero no recuerdo que hayan mencionado donde se estaban hospedando, imagino que debe ser algún hotel del pueblo" Dijo el encargado de la tienda mientras se rascaba la barbilla, pensativo.

-"Supongo que no habrá manera de encontrarlas, entonces" Diana suspiro "Le agradezco su ayuda, y le pido disculpas por haberlo importunado"

-"No es ningún problema" Contesto el encargado, empezando a ordenar el lugar de nuevo mientras las veía salir por la puerta por segunda vez esa tarde.

Diana y Akko se encontraron de nuevo en la calle, Diana parecía haber perdido toda la determinación de hace unos minutos y Akko estaba más confundida que nunca.

-"¿Por qué inventaste todo eso sobre el caldero, Diana?" preguntó Akko.

-"Porque el caldero era la única pista que tenía, pero aún no estaba segura de que mis sospechas tuvieran algún fundamento, por lo que era mejor no compartirlas con el encargado" Dijo Diana "Pero con lo que dijo el encargado sobre la fecha en que obtuvieron el caldero y el tiempo que tenían las hermanas Marple visitando la tienda han aumentado mis sospechas y estoy casi segura de que tengo razón. Pero me temo que ahora hemos llegado a un callejón sin salida, pues para confirmarlas tendría que hablar con las hermanas de nuevo y deben haber decenas de hoteles y hospedajes en el pueblo, nunca terminaríamos de revisarlos todos" Diana volteo a ver a su compañera "lamento haberte hecho regresar hasta acá en vano, Akko" por sus facciones y su voz se notaba que se sentía derrotada. Pero Akko parecía tener otra opinión.

-"Aun no te des por vencida, Diana" Akko parecía muy segura de sí misma "¡si necesitas encontrar a las brujas, puedes dejar que yo me encargue!" Y diciendo eso Akko corrió hasta el otro lado de la calle.

-"¿Akko, que piensas hacer?" Diana vio que Akko se acercaba donde unos niños estaban jugando con un videojuego portátil.

-"¿Hey chicos, que tal están?"

Los niños levantaron la vista cuando escucharon que les llamaban.

-"Oh, ¡es Akko!"

-"Hey, Akko. ¿Qué haces?"

-"Pues necesito ayuda" Dijo sonriendo "¿No habrán visto salir de la tienda de enfrente a un par de brujas muy viejas con aspecto extraño, hace como una media hora?

-"¿Unas que llevaba plumas y flores en el sombrero?"

-"¡Sí! ¡Esas mismas! ¿Vieron que camino tomaron?"

-"Se fueron por ahí" Respondió el otro niño, señalando una calle que se cruzaba con la calle en la que se encontraban "En dirección a la tienda de helados".

-"¡Gracias chicos!" Akko se despidió de ellos, y regreso al otro lado de la calle, desde donde Diana había estado observándola admirada.

-"¡Vamos Diana! ¡No hay que perder el tiempo!" Akko la tomo del brazo y fueron corriendo en la dirección que los niños les habían indicado.

Al llegar a la tienda de helados Akko se detuvo de nuevo para preguntarles a algunas personas que estaban cerca, y gracias a ellas pudieron seguirles el rastro a las brujas. Continuaron así por una media hora, Akko se detenía cada cierto tiempo a preguntarle a la gente si habían visto pasar a las brujas por ahí, y la gente siempre estaba dispuesta a ayudarle, Diana empezó a tener la impresión de que Akko conocía a toda la gente del pueblo, por la manera tan amigable en que le respondían.

Esa era otra de las cualidades de Akko que le parecían admirables, lo fácil que hacia amistad con quien fuera, y lo rápido que la gente estaba dispuesta a ayudarle, Diana se comparaba ella misma con Akko, y se daba cuenta de lo antisocial que parecía a su lado, a Diana las personas le hablaban y la trataban amablemente pero desde una posición demasiado respetuosa, como si sintieran que no podían entablar una relación más cercana con ella. Recordó como hasta hace poco no había tenido verdaderas amigas, y que en parte ese cambio se había dado gracias a Akko. Diana observo como la bruja de cabellos castaños corría frente a ella, y se sintió agradecida de haberla conocido. De pronto Akko se detuvo y señalo a un edificio alto al final de la calle, su voz hizo que Diana saliera de las profundas reflexiones en las que se encontraba sumergida.

-"¡Diana, creo que es este! ¡La señora de la florería dijo que había visto salir de aquí a las brujas hace unos días!"

-"Bien hecho Akko, no sé qué habría hecho si no estuvieras conmigo" Dijo Diana mientras le colocaba la mano sobre el hombro a Akko, que sonrió mientras le restaba importancia al asunto.

-"No fue nada, Diana"

A continuación entraron juntas al edificio, y en la recepción del hotel preguntaron por las hermanas Marple, al principio la recepcionista no querían darles la información, pero entonces apareció el concierge del hotel. Diana tuvo que explicarle a Akko que el concierge era algo así como el jefe del hotel. Por suerte el concierge reconoció a Diana, que hacía mucho tiempo se había hospedado ahí mismo, y tras disculparse por como las había tratado la recepcionista les pregunto en que podía ayudarles. El concierge les confirmo que las brujas habían estado hospedadas ahí desde hacía una semana exactamente, pero que hacia como una hora antes, nada más regresar de su paseo de la tarde, le habían informado que se retirarían de inmediato, a pesar de que antes habían dicho que se quedarían una semana más.

-"En estos momentos deben estar empacando sus cosas" Dijo el concierge.

-"Es muy sospechoso que decidan irse tan repentinamente" Dijo Diana.

El concierge noto que algo raro pasaba.

-"¿Acaso ocurre algo malo con mis huéspedes?"

-"Es posible que ellas estén envueltas en un asunto ilegal" le respondió Diana, para sorpresa tanto del concierge como de Akko "Pero primero tendría que hablar con ellas, ¿Podría indicarme donde está su habitación?"

-"Desde luego, pero no puedo imaginar que dos ancianas tan amables puedan hacer daño a nadie, pero prefiero aclarar este asunto, permítame acompañarlas a la habitación en la que se encuentran"

El concierge se dirigió al ascensor, Akko empezó a caminar detrás de él, pero Diana la detuvo.

-"Akko, será mejor que tú te quedes fuera del hotel vigilando, si ves que alguna de las hermanas Marple intenta salir sin ser vista debes detenerla"

-"¡De acuerdo Diana!" Dijo Akko mientras se paraba firme y colocaba la mano sobre su frente, haciendo un saludo militar, y luego salía del edificio.

Diana siguió al concierge al ascensor y luego por un largo pasillo hasta llegar frente a la habitación donde se hospedaban las brujas. Una vez ahí el concierge toco a la puerta. La respuesta no se hizo esperar.

-"¿Quién es?"

-"Soy el concierge del hotel. Señoras, hay una jovencita aquí que desea hablar con ustedes"

No se oyó respuesta desde adentro y Diana decidió hablarles ella misma.

-"Mi nombre es Diana Cavendish, soy una de las estudiantes de Luna Nova que les asistieron en el ritual de la tienda de magia. Tengo algo que consultarles, y les agradecería mucho si pudieran atenderme".

Se escucharon movimientos dentro de la habitación, y poco después la puerta se abrió y detrás de ella apareció una de las brujas. El concierge dio un paso dentro de la habitación y se dirigió a la mujer que tenia enfrente.

-"Disculpe la molestia, pero parece ser un asunto urgen-"

Diana observo por encima del hombro del concierge como la otra bruja, que se encontraba al fondo de la habitación, alzaba su varita y lanzaba un hechizo que impacto al concierge en el pecho, dejándolo inconsciente y haciéndolo caer de espaldas. Diana reacciono de inmediato y lanzo a su vez un hechizo, pero la bruja salto a tiempo y logro esquivarlo, aunque soltó su varita al caer al piso. Mientras tanto la otra bruja se lanzó sobre Diana, pero esta alcanzo a lanzar un segundo hechizo que dio de lleno en la bruja que sin embargo alcanzo a hacer que Diana soltara su varita. Un instante después la bruja salió lanzada por el aire y cayó sobre la cama, mientras unas cuerdas rodearon su cuerpo dejándola inmovilizada. Al ver eso la bruja que había perdido la varita tomo una escoba que estaba cerca de sus maletas a medio hacer y trato de saltar por la ventana. Diana corrió para intentar detenerla agarrándola por la cintura, y las dos empezaron a forcejear entre ellas.

Afuera, Akko estaba haciendo guardia, caminando de un lado a otro frente a la puerta del hotel, cuando escucho un ruido proveniente de lo alto del edificio, y al alzar la vista pudo ver una de las brujas asomando medio cuerpo fuera de una ventana del cuarto nivel, en una mano sosteniendo una escoba, mientras que con la otra trataba de librarse de Diana, que intentaba detenerla agarrándola firmemente de la cintura con ambos brazos, aunque le estaba costando un gran esfuerzo y parecía que en cualquier momento la bruja se le escaparía.

-"¡Diana!" Akko grito sorprendida a ver a Diana en semejante situación.

-"¡Akko!, ¡Haz algo para que no escape!" Diana grito desesperada.

Ante la orden de Diana, Akko saco su varita y casi sin pensarlo lanzo el hechizo que era como su marca personal.

-"¡Metamorphie Fascies!"

Una nube de humo cubrió a Akko, y de en medio de ella apareció de un salto un gorila, que de inmediato empezó a escalar con gran facilidad la fachada del edificio, sosteniéndose de una tubería de desagüe y de los postigos abiertos de las ventanas, en un par de segundos Akko alcanzo la ventana, y tomando a la bruja por los hombros la empujo de regreso a la habitación.

-"¡Pero qué diablos está pasando!" Exclamo la bruja al caer de espaldas en el piso de la habitación.

Apenas acababa de exclamar su sorpresa cuando Akko la tomo de la cintura, la levanto en vilo, y viendo el hueco de la gran chimenea que estaba al otro extremo de la habitación, la empujo adentro, para luego doblar unos barrotes que decoraban los lados de la chimenea de manera que la bruja quedo encerrada dentro.

Akko lanzo un rugido y se golpeó el pecho en celebración. Mientras tanto Diana, que también había caído de espaldas sobre la alfombra cuando Akko entro por la ventana, se había levantado y recogiendo su varita se dirigió a la bruja que trataba en vano de salir de la chimenea.

-"¿Dónde está el caldero?"

-"¡No te lo diré y nunca lo encontraras!"

-"¿Ah sí? ¿Dónde está su otra hermana, ella lo tiene verdad?" Interrogo Diana mientras apuntaba con su varita a la bruja.

Akko se encontraba tratando de ayudar al concierge que empezaba a despertar, aunque como seguía transformada en gorila solo logro asustarlo más. Al oír a Diana interrogar a la bruja Akko la volteo a ver confundida.

-"¿Que la que está atada en la cama no es su otra hermana?"

-"Aun falta una Akko, no son gemelas sino trillizas" Diana le respondió sin dejar de apuntarle a la bruja dentro de la chimenea.

-"¿Trillizas? ¿Cómo sabes eso?" Dijo Akko dejando caer al concierge al distraerse.

Mientras tanto la bruja había empezado a reírse cuando Diana menciono a la otra hermana, y parecía estarse burlando de ella.

-"Resultaste ser más astuta de lo que pareces jovencita, acepto que nos tomaste por sorpresa cuando te escuchamos hablar a través de la puerta, no podíamos dejar que nos ocasionaras problemas y por eso te atacamos. Veo que fue un error, pero aun así ¡nunca lograras detener a nuestra hermana!"

Diana se molestó al escucharla decir esas palabras y lanzo un hechizo que hizo aparecer un cierre sobre la boca de la bruja, evitando que siguiera hablando. Diana entonces se dirigió a Akko y al concierge y les dio instrucciones de lo que debían hacer a continuación.

-"La otra bruja debe haber salido antes que sus hermanas, tenemos que detenerla. Señor concierge, por favor llame a la policía. Akko, ven conmigo, tenemos que alcanzar a la fugiti-"

Akko no dejo que Diana terminara de dar explicaciones, comprendiendo la urgencia en su voz la tomo entre sus enormes brazos de gorila y se lanzó por la ventana, ante la mirada atónita del director del hotel.

-"¡AKKO, QUE ESTAS HACIENDO!" Diana grito asustada mientras se aferraba al cuello de su amiga.

Al tocar el suelo Akko coloco a Diana sobre el piso y deshizo el hechizo de transformación.

-"Lo siento, pero me parece que quieres que nos demos prisa. ¿A dónde vamos?"

Diana se tomó un momento para acomodarse un poco la ropa, intentando disimular el susto que se había llevado.

-"Tenemos que alcanzar a la hermana fugitiva. Ella seguramente no querrá llamar la atención, así que no ira volando. Probablemente vaya en camino a la estación del ferrocarril, ya que es la manera más rápida de salir del pueblo, ¡Apenas faltan quince minutos para que el salga el tren de las cinco, debemos darnos prisa!"

Aún no había terminado de hablar cuando Akko ya la había tomado de una mano e iba corriendo calle arriba. Akko corría mucho más rápido que Diana, que tenía problemas en seguirle el paso a su amiga al no estar acostumbrada a realizar tanto esfuerzo físico, jamás se perdonaría si por su culpa perdían la oportunidad de atrapar a la bruja, en especial cuando ya estaba segura de que sus sospechas iniciales eran correctas. "Imaginar que por casualidad descubrimos a esas tres criminales" pensaba Diana, mientras trataba de correr más rápido.

Llevaban corriendo un par de minutos, cuando al dar la vuelta en una esquina vieron a lo lejos la inconfundible figura de la bruja con su sombrero puntiagudo cubierto de pieles y plumas. Siguieron corriendo tratando de no llamar la atención, y parecía que la alcanzarían sin que ella se diera cuenta cuando de pronto se les cruzo un hombre cargando varias cajas de cartón, y tropezaron con él. Ante la conmoción, la bruja volteo a ver hacia atrás y reconociendo a Diana y a Akko echó a correr de inmediato.

-"¡Corre demasiado rápido para la edad que tiene!" grito Akko sorprendida. Diana, que se iba quedando atrás y empezaba a quedarse sin fuerzas alcanzo a responderle entre jadeos.

-"Es porque no tienen la edad que aparentan" Dijo Diana, mientras sacaba su varita y empezaba a lanzar hechizos en dirección a la bruja, pero ninguno logro darle ya que al ir corriendo su puntería era bastante mal, y tras unos intentos más su varita se quedó sin batería.

-"A este paso no lograremos detenerla" se lamentó Diana mientras se limpiaba el sudor de la cara.

-"Tengo una idea" dijo Akko, y de pronto se separó de Diana y entro corriendo a un callejón.

-"¿Akko?" Diana la vio desaparecer sin tener la menor idea de lo que planeaba Akko, así que decidió seguir corriendo tras la bruja.

Pasaron unos cuantos minutos más en persecución, en los que Diana se había quedado más y más atrás, la bruja aun le llevaba una gran ventaja, y a Diana le dolían los costados de tanto correr y le faltaba el aire. Ya se alcanzaba a ver la estación de tren al final de la calle sobre la que iban corriendo, "Maldición, a este paso se va a escapar" pensó Diana preocupada. Cuando de pronto, desde el techo de uno de los edificios se escuchó un grito.

-"¡Alto ahí, bruja malvada!"

Diana se paró en seco al ver a Akko parada sobre la azotea de un edificio, y casi le dio un infarto al verla lanzarse desde semejante altura sobre la bruja que perseguían, que al verse así atacada empezó a recitar un conjuro apuntando su varita hacia Akko.

-"¡Akko, cuidado!" Diana vio con horror como la bruja lanzaba el hechizo. Pero justo antes de que este alcanzara a Akko, esta quedo envuelta en una nube de humo y cayó sobre la bruja, convertida en una inmensa boa constrictora, mientras que el hechizo se perdía en el aire.

Sorprendida, la bruja dejo caer su varita, y Akko rápidamente se enrosco alrededor de ella, dejándola completamente inmovilizada. Un instante después, Diana se encontraba al lado de ambas, y procedió a atarle las manos a la bruja, que había quedado inconsciente. Luego se dejó caer sentada en el suelo, mientras trataba de recuperar el aliento. Akko volvió a su forma normal y se sentó junto a su amiga que al verla le sonrió.

-"Bien hecho Akko, de no ser por ti seguramente la bruja hubiera escapado" Y luego le dijo, en un tono más relajado "Aunque hoy has elegido formas muy peculiares para transformarte, creí que sentías predilección por los animales lindos".

-"Si, bueno, antes imagine que un gorila era perfecto para escalar edificios. Y pues lo de la serpiente se me ocurrió por lo que te paso a ti durante el ritual para elegir al sucesor a jefe de tu familia, ya sabes lo de tu tía y las serpientes"

-"Ya veo" Diana hizo una pausa "pero prefiero no recordar ese evento"

-"Ja, ja, lo siento. Por cierto, ¿Qué haremos con ella?"

Akko volteo a ver a la bruja que yacía inmóvil en el suelo.

-"Primero regresemos al hotel, espero que la policía ya se encuentre ahí. Luego supongo que tendré que explicarles lo que ha ocurrido".

-"Incluyéndome a mí, claro. Aun no sé de qué se trata nada de esto" Dijo Akko mientras se ponía de pie y ayudaba a Diana a levantarse.