KONICHIWA! mil gracias a todos los que entran a leer y un abrazo y un beso a las bellas chicas que comentan! de verdad me hicieron muy feliz leer sus opiniones poniendo mi imaginación a volar aquí les traigo el 2do cap; no muy largo pero humilde XD. Sin mas que decir, disfruten!
Pasado una semana detrás de aquellos muros volví a estar, mientras personas entraban y salían; si la idea de estar atrapadas en esas paredes con libertad de desambular dentro de ella me deprimía, estar encerrada en mi habitación todo los días, me hacia rallar en la claustrofobia, volviéndome irritable, con el único propósito de evitar que alguien pudiera verme, como me desesperaba esas estúpidas costumbres, detestaba que me mantuvieran apartada del mundo y prohibirme la libertad usándome solamente como un amuleto, dejándome sola a mi suerte, buscándome solo para esos tontos rituales, por la desgracia de ser la novena esposa, quería gritar, golpear y destruir todo lo que había en aquella habitación, saltar esas barreras y vivir nuevamente como la andrajosa pero feliz campesina que solía ser a estar allí como muñeca de trapo en exposición aumentando mas mi despecho, solo frenando esos deseos la idea de que mis padres tenían mejor vida de esa triste forma; se acercaba el inicio de la siembra de arroz por lo cual todos preparaban lo necesario para el ritual que se hacia todos los años para alejar las tempestades, las plagas, la sequía que posiblemente arrasaran con el cultivo; el clan Uchiha eran prósperos y respetados por el alto rango que tenían los patriarcas en la corte del Rey y conocidos por la producción del mejor sake del país, a lo que conllevaba que el ritual era sumamente importante, dejándome salir cubriéndome el rostro y usar una especie de kimono largo, hacia una habitación oscura y llenas de aroma a incienso, sentándome en un altar daban comienzo a una serie de rezos y oraciones, quemando tiras de papeles con letras rojas, esparciendo alcohol y gotas de mi sangre sobre ellos, haciéndome beber el producto del culto; recordar el sabor y el liquido bajar por mi esófago era desagradable, irritando todo a su paso produciendo fuertes dolores día tras día hasta terminar el largo ritual, escociéndome el corazón y llenarme de una soledad dolorosa, espere el momento de volver a fugarme.
— Sasuke-sama acaba de regresar- anuncio Ino entrando a la habitación con pasos apresurado- y le esta buscando- dijo con un semblante preocupado.
— Regresar de donde? Y por que esta buscándome?- pregunte atropelladamente.
— Hace una semana partió a una reunión con el consejo y acaba de regresar buscando a una chica de cabello rosa y ojos esmeralda- contesto temerosa- la única que encaja con ese perfil es usted!.
— Por que deseara verme?- susurre bajando la mirada intrigada.
— Dijo que quería que le preparara algo de comer- respondió dando vueltas- no debió verse con el! Es en contra de las reglas.
— Cálmate Ino! Nadie sabe como luce la novena esposa aparte de ti y de Sai-kun, puedo sencillamente hacerme pasar por una criada mas- dije tomándole del hombro.
— Quiere decir que volverá a salir?- pregunto con el ceño fruncido con la esperanza que lo negara.
— Claro que si! Se los prometí a mis padres- conteste levantándome y cambiarme el kimono- ademas mi esposo quiere que cocine para el- me sonroje al instante ante la idea.
— Sakura-sama por favor no lo haga, si nos descubren, solo Dios sabe que nos harán- trato de retenerme una preocupada Ino.
— No va a pasar nada, es imposible que se enteren- dije internándome en el bosque- y no, no cambiare de parecer.
Por una extraña razón deseaba verlo, caminaba apresuradamente hasta llegar al portón principal, entrando sin problemas caminando hacia aquella habitación don de por primera vez lo había visto, abro sin pensarlo dos veces retractandome de lo que vi; sus facciones impasibles se giraron para observarme, su piel blanca, sus simétricos ojos y tranquilo me escrutaban, una nariz perfilada precedida de unos labios pasibles, aceleraba mi pulso con una solo ojeada, siendo mas hermosos que en mi recuerdos.
— No te enseñaron modales, impertinente!- grito una mujer.
Sobre las piernas de la cabeza del clan Uchiha se hallaba una mujer de aspecto prepotente, su cabello era de un rojo llameante, unos ojos oscuros llevaba puesto un hermoso kimono verde pálido con adornos fuertes totalmente abiertos mostrando la ropa interior, me observaba con desprecio.
— Lo siento, fui descortés- me disculpe torpemente haciendo reverencia, cerrando la puerta.
— Karin, estoy cansado, quieres quitarte encima?- pregunto sasuke-sama produciendo unos quejido molesto de la aludida.
— Pero no he recibido cariño en una semana!- fue lo ultimo que escuche decir.
Corrí sin rumbo con la cara avergonzada, entrando a una habitación, recordaba con suma claridad los apasionados besos y los atrevidos roces, sacudí la cabeza y maldije por tener tan buena memoria, que tanto había sido el orgullo de mi familia y que ahora me torturaba lentamente; a decir verdad siempre había sido inocente en esos temas sobre la interacción entre las parejas lo que hacia mas que un tabú la situación, respire hondo y por primera vez preste atención lo que me rodeaba, estaba en una especie de biblioteca, callado, amplio e iluminado acercándome lentamente a unos estantes tomando un libro de una portada liviana y de color azul, leí de manera rápida y el corazón me dio un vuelco al saber de que trataba, en el redactaba como había surgió la absurda costumbre de la novena esposa.
Hacia mucho tiempo, alrededor de un siglo, hubo una hermosa mujer que había sido producto de la unión prohibida de una sirvienta con el señor del clan donde servia, acto que sembró la ira en la primera esposa por su incapacidad de procrear, siendo castigada con la muerte por tal blasfemia y criar a la criatura como una esclava por despecho, otorgándole por nombre Shiku, escrita con los kanjis "muerte" y "sufrimiento", creciendo en un ambiente de malos tratos y deprecio de parte de las esposas, amada por las sirvientas y educada por sacerdotisas del clan, pulieron en ella una personalidad brillante, fuerte y carismática, trayéndole desgracia a ellas al enamorar al heredero, hijo de la segunda esposa y único primogénito de la familia, dado que el patriarca después de la muerte de su amada y el falso fallecimiento de su hija, se negó rotundamente a darle al clan otros herederos al apellido; Shiku siendo ignorante de su linaje y procedencia se convirtió en la novena y preciada esposa, viviendo felices los días de madre y mujer, hasta desatarse una maldición del dios de la naturaleza, azotandolos con sequías y plagas que destruían las plantaciones, llevando a la aldea al hambre, dio como sacrificio su vida, por amor a su esposo e hijo que recién conocía, con el poco conocimiento adquirido por sus educadoras, para calmar su furia y traer paz, siendo venerada se impuso entre la nobleza, la tradición de una novena esposa nacida los días relacionados al nombre de Shiku, seria la que traería prosperidad y alejara todo mal, manteniendo su balance mediante sacrificios.
Cerré con fuerzas el libro, patético, era lo que realmente me parecía todo esto, vivir en una era de conformidad e inferioridad me hacia sentir débil, todo lo que debía cargar solo por esas tontas tradiciones, era egoísta y discriminaste; tome otro libro con fiereza, parecía que el estante de donde estaba redactaba todo sobre lo que yo un día debo presenciar, ver y dar por una familia que jamas conocería, obligada a vivir y morir sola, descubriendo que era venerada solo por lo que representaba; la puerta por donde siempre salia en realidad era utilizada para sacar el cadáver al fallecer la habitante de ese hermoso pero desolado palacio; mi sangre para tatuar a los primogénitos de cada esposa dándole virtud y fortalezas para llegar a ser la cabeza del clan, mi cabello con el tiempo seria usado para trenzar amuletos; si moría el patriarca, la novena esposa se iría con el, aun si este viva, pero si ella moría primero era sustituida y enterrada en silencio; soledad y tristeza era lo que sentía, miserable y vulnerable eran lo que esas palabras hacían sentir, preguntándome si en realidad lo hacían por respeto o usarlas como simple instrumentos, derrame amargas y frustradas lagrimas.
— Quien eres?- pregunto una voz sobresaltándome.
— Esto...soy yo Sasuke-sama- respondí sin saber realmente que decir.
— Quien eres?- volvió a preguntar, excrutandome.
— Soy una humilde dama de compañía, Haruno Sakura a su servicio- mentí, haciendo una reverencia.
— Por que nadie te conoce?.
— Pues...porque yo...soy la sirvienta de mi ama, la novena esposa- respondí apresuradamente, debía informarle a Ino mas tarde.
— Hmp!- contesto pareciéndome atractivo- nadie mas que los dueños del clan, incluyendo a las mujeres tienen el permiso de tocar los libros- se sentía un aire de superioridad.
— Lo siento, soy nueva y estoy aprendiendo las reglas del clan- sin duda alguna debo instruirme mas en el tema.
— Tradición y cultura?- leyendo la portada del libro que acaba de poner- que te parece?
— Tonto y absurdo, para que tener tantas mujeres y hablar sobre amor verdadero? Marcan sus destinos solo por esas insensatas leyes creada por el miedo- sentía enojo, ira y frustración- trantandola como si no sintieran, inhiben sus pensamientos y decisiones, patético es la palabra que describe todo esto.
— Las mujeres solo son instrumentos de procreaccion y satisfacción por eso es necesario tener muchas- sus ojos me observaban con satisfacción y superioridad- son débiles y blanda, por eso las categorizan como inferiores por los que son- un golpe directo a mi orgullo.
— Dicen eso pero las cosas sencillas no son capaces de hacerlos- su expresión me hacia perder la paciencia.
— Para eso están ustedes, las criaturas inferiores, mujeres.
Lo mire con enfado, respire lentamente tratando de calmarme, tiempo atrás hubiera respondido todas sus ofensas hasta rayar en una verdadera discusión; siempre deteste la manera en como trataban o le hablaban a las mujeres, ese sentimiento de superioridad menospreciando lo que podíamos hacer y pensar, negándonos en las tomas de decisiones y manifestar lo inteligente y capaces que podíamos llegar a ser, con el posible temor de que lo superáramos, calle por tratar con un orgulloso Uchiha.
— Solo las mujeres de la nobleza saben leer- dijo al verme callada; a lo corto me había dicho pobre y sin cultura.
— Mi madre servia para el clan Hyuuga, Neji-sama se encargaba de enseñar a Hinata-sama, de ese modo aprendí- respondí con todo el respeto que podía después de ofenderme completamente
— Los Hyuuga eh? Escuche que el heredero de la segunda rama ahora es la cabeza del clan por falta de heredera de parte de la rama principal- sus facciones eran frías pero su habla era egocéntrica.
— Si tenían una heredera, Hinata-sama!
— La descartaron por inútil- sonrió de medio lado, era un despreciable bendecido con rostro de ángel.
— Era bondadosa- no permitiría que nadie insultara a la amable y dulce Hinata.
— Bondad es sinónimo de debilidad, algo que debe carecer la cabeza de un clan.
— Quien eres para decir eso?- estaba molesta, su manera de expresarse era cruel.
— Jefe del clan mas poderoso de japón, me hubiera apoderado del clan Hyuuga si no fuera por que ese "genio" remplazara al estorbo que llamaban heredera- escupió amargamente al mencionar a neji-sama como genio.
No lo pensé dos veces y mi mano se levanto hacia su mejilla, su mano atajo la mía con una mirada escéptica.
— Tu una simple sirvienta atreverse a golpearme, de verdad eres valiente- tenia el entrecejo fruncido y a mi me palpitaba el corazón con furia.
— Permití que hablaras de las mujeres como si fueran sirvientes o algun objeto, pero no perdonare a nadie que hable mal de mis amigos!.
— Oh! Sentimientos de amistad, me agrada tu lealtad, supongo que eso es un aspecto admirable de las mujeres, su fidelidad incondicional.
— Es algo que tu nunca conseguiras con esa actiud que tienes- tire de mi brazo con fuerza encarandolo.
— No hay nada que yo Uchiha Sasuke no consiga- dijo acorralándome, en el oído, besando mi cuello- por cierto, gracias por aquel ramen que preparaste, me ahorro la resaca que me esperaba.
Sonrió de medio lado y salio elegantemente por la puerta dejándome sonrojada por el contacto y enojada por aquella buena impresión que tenia de el producto de la ebriedad, lamentándome el perder el poco tiempo que tenia junto a ese bastardo con un principio machista, saliendo de aquella mansión que tanto me deprimía.
Caminaba por los pasillos directo a la sala de estar con una sonrisa de satisfacción en el rostro, nunca había conocido a una chica inteligente de fuertes principio con un sentido feministas tan grande, siendo la primera en levantarme la voz hasta la mano hacia mi, un hombre reconocido, respetado y mas codiciado del país, interesante me parecía la manera en como me retaba prohibiéndome a obtener todo lo que quería.
— Haruno Sakura, algún día te domare y tu sola vendrás a mi.
Se que esta un poco corto pero era necesario, es como una pequeña extensión del primer capitulo, prometo que en el próximo sera un poco mas largo.
Quería mostrar mi agradecimiento a los que me animaron a seguir con sus bellos comentarios.
: me alegro que te gustaría el capitulo pasado y espero que este también lo sea, espero tu opinión y gracias por el review! ^-^
inesUchiha: sinceramente cuando leí tu comentario me emocione y sentí ternura por la manera en como animas y te agradezco de corazón, no sabes cuanto me alegra que te haya gustado y espero que este igual, espero tu opinión y gracias por el review! ^-^.
.773: Muchas gracias por tu comentario y me alegra muchísimo que te haya gustado, soy bastante nueva aquí y espero que pueda superar tu expectativa, espero tu opinión y gracias por el review! ^-^.
GenesisSakuritax: gracias por tu comentario y la verdad trato de mantener suspenso aunque no soy muy buena en eso XD tratare de seguirlo mas cerca y espero tu opinión y gracias por el review! ^-^.
Agradezco igual a las personas que lo colocaron como favoritos, Y UN MILLÓN DE BESOS Y ABRAZOS PARA TI QUE ENTRAS A LEER MI FICS Y FORMAR PARTE DE ELLA!
