Disclaimer: No soy Jotaká, no soy Warner. Inherentemente Harry Potter no me pertenece. Lastima.
Este drabble no participa en el reto de La Madriguera, lo subo porque ya lo tenía listo y me parece una lastima no subirlo.
Paring: Deneb Malfoy y Will Granger.
.*.*.*.
Desde que había ingresado a Hogwarts su relación con Deneb Malfoy había sido turbia. Ella lo insultaba, humillaba y torturaba y él se burlaba, le respondía cortante o se iba. Durante sus siete años en Hogwarts había tenido múltiples escaramuzas con ella, todavía recordaba aquella en tercer año, había sido fatal. Pero lo que aún no entendía era cómo había terminado enamorado de esa rubia y, para él, no entender algo era sumamente frustante.
¿Cómo había terminado allí?
Después de pasar la etapa en la que no la soportaba, como en cuarto año, comenzó a encontrarla ardiente. Con su piel pálida, su cabello rubio platino y su mal talante. Pero ahora, tres años después, estaba enamorado de ella, de la engreída Slytherin.
¿Qué había cambiado?
—Oh, Merlín. No puede ser eso—susurra pesadamente.
¿Fue ahí cuando comenzó todo, en serio?
Will suspira dejándose llevar por los recuerdos.
No sabía qué rayos lo había impulsado a ir a la enfermería, pero cuando Harriet le dijo lo que había sucedido con Deneb ni siquiera lo meditó, apenas terminó de hablar con sus amigos se marchó con una estúpida excusa.
Entra en la enfermería y le toma segundos dar dónde está la rubia, caminando con cuidado (No quería a la Señora Pomfrey detrás de él), llega a su lado.
Deneb Malfoy siempre lucía altiva, elegante y segura. Una elegante princesa. Pero lucia como una chica desesperada. El cabello sedoso y brillante, ahora estaba alborotado y opaco, la piel tersa y brillante, ahora estaba de un color cetrino y gruesas capas de sudorrecorrían su cuerpo. Lucia tan frágil.
Ver a Deneb así hacía que su corazón se oprimiese dolorosamente.
—No... no... por favor no—susurra la rubia removiéndose.
Will no está muy seguro de qué hacer, así que se acerca lentamente cuando un gemido sale de Deneb.
—No... no a él... ¡NO! —Grita encorvándose—, ¡NO! ¡NO! ¡NO!
Will siente la preocupación burbujear en él y sin pensarlo se sienta a su lado tomándola en sus brazos.
—Shh... Tranquila, tranquila—la arrulla repartiendo caricias por su espalda.
Deneb abre los ojos con una mirada ida y asustada.
—No... no me dejes—pide la rubia con la voz rota mientras se aferra a él dejando escapar sollozos.
—No lo haré—le asegura mientras la rubia esconde la cara en su cuello—. Lo juro.
Un grito hace que salga de sus pensamientos, cuando ve a la dueña del grito una sonrisa se desliza por su cara.
— ¿Granger? ¡Llegaremos tarde! ¡Como siempre! —Gruñe su novia entrando directa a su armario.
—Tranquilízate, mujer.
— ¿Qué me tranquilice? ¡Llegaremos tarde! —La rubia se acerca a él con una corbata—. ¡Quedaremos mal frente a tus amigos! —su novia se paraliza momentáneamente, luciendo perturbada—, ¡¿Y por qué me importa eso?!
Will sonríe de lado deslizando las manos por la cintura de la rubia pegándola a su pecho.
—Respira. Vamos, linda, respira.
La rubia lo mira enfurecida y Will hace lo que siempre hace cuando está molesta: la besa.
No importaba cómo había comenzado, lo único que ahora le importaba era tenerla a su lado para siempre.
.*.*.*.
N° de palabras, solo por costumbre: 518.
¡Hola, hola!
La guía :)
Deneb: Draco, mira que busqué un nombre de estrella por la "d" no resultó tan fácil, o al menos no uno que me gustase.
Will: Hermione, este tampoco fue fácil.
Harriet: Harry, duh.
Este drabble va para Ginny, por ser osada XD
¡Besos!
Psdata: Falta el de Neville, ¿apuestas por el nombre de nuestro león?
