HOLA! regrese! FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO! XOXOXOXOXOXOXOXOXOX

Siento muchichichisisisisisisismo la demora, he estado un poco ocupada xq esta personita de aqui pronto se graduara, tenia examenes, confeccion de tesina y presentacion, regalos, despedidas T.T etc etc etc, un sin fin de cosas que tenia que hacer PERO aqui le traigo el siguiente cap, creo q un poco mas largo que los otros y el sexto capitulo ya esta en proceso de emision XD espero que les guste y ENJOY IT!


La tensión se palpaba en el ambiente, sin atreverme a levantar la mirada una pelirroja lanzaba mirada de enojo sobre mi persona mientras discutía con el inmutable semblante de Sasuke-sama que revisaba uno papeles sin prestarle atención.

– Si vas al palacio con alguien, yo soy la más indicada- reclamaba dolida la primera esposa.

– Creo que he sido claro que no iras- siseo sin prestar atención alguna en su persona.

– Soy tu esposa, Sasuke-sama y estoy en todo mis derechos ir- recalco prepotente – además que soy su majestad es mi primo y por si fuera poco todas las esposas del clan Namikaze ira, estoy harta de estar encerrada aquí.

– Hace dos días que regresaste del país de la arena.

– De igual forma es una oportunidad de estar todos juntos en familia y de mostrar a los demás clanes las hermosas esposas del clan Uchiha- comento mas refiriéndose a si misma que a los demás- y sabes que adoro estos tipos de viaje- dijo con un tono coqueto.

– ¿Quién fue la que paso molestando aquella vez que fuimos todos al palacio?

– Pues eso fue hace mucho tiempo –respondió ofendida- si no asisto su majestad se molestara.

– No creo que hagas falta- dijo sin piedad observándola por primera vez- en que eres buena?

–Pues se cantar, tejer, arreglos florales, bailar y complacer- contesto insinuante.

–Y eso de que sirve?- se veía aburrido e irritado de seguir tratando con ella- bien, que me gusta comer?- agrego evitando que siguiera con sus discursos utópicos.

– Ramen? Camarones?- respondió con duda

– Onigiri con atún y tomate – conteste al tener su mirada sobre mí- Sasuke-sama es alérgico al camarón.

– Sabes cocinar?

– No- estaba consiente que su mirada molestaba estaba sobre mi

– Sabes extender un futon?, lavar ropa? O tienes conocimiento acerca de medicina?- negó ante tales preguntas.

–Porque debería saberlo? Para eso hay cocineros, sirvientas y doctores que irán.

-Crees que esto es caravana para llevar a tanta gente? Con ella me es suficiente – la pelirroja estaba que echaba chispa de rabia.

–Quieres decir que ella es más valiosa que todas tus esposas?

–Si lo planteas así, si lo es- su rostro se tornó roja de indignación - me es más útil que todas ustedes juntas.

–No me interesa, igual iré- desafío con superioridad.

–No iras- su mirada se tornó oscura, asustando a la pelirroja- Sakura, arregla tus maletas- asentí saliendo con deprisa, podía sentir la tensión y estaba segura que no deseaba participar de ella

El paisaje corría a nuestro lado y con ella la mansión Uchiha, la temperatura había bajado bastante a medida que viajábamos, era nuestro segundo día desde que partimos y aún faltaban un día y medio más. Aun podía recordar el día que partimos donde Karin-sama estaba callada asesinándome con la mirada, con la enorme incógnita de porque cambio de idea, el amo extendió su mano para ayudarme a subir la carroza complementando su enojo. Dormía apoyado en mis piernas siendo mecido por el movimiento del carruaje, su respiración era tranquila y su rostro mostraba el encanto que adoraban las mujeres; era un personaje bastante misterioso, podía pasar ratos en silencio, habían pocas cosas que le gustaban y de las pocas bastante interesante, le gustaban las cosas dulces que no compagina con su carácter y lo más impresionante de todo era que los animales por una extraña razón se acercaban a él, un ser con aspecto de príncipe y personalidad de ogro cavilaba si era una virtud p un defecto cuando el rechinar de los caballos lo despertó, mostrando irritabilidad.

– Que sucede?.

- Sasuke-Sama el sol por estas regiones suele ocultarse más deprisa, no nos dará tiempo para llegar al siguiente pueblo, deberíamos descansar aquí.

- Creo que sería buena idea- dijo saliendo de la carroza- Shikamaru, Chouji, vayan a buscar una posada que tengan un establo y alimenten a los caballos.

- Hai!- contestó arrastrando las palabras con pereza.

- Gaara y Kankuro, encárguense de los suministros de mañana- término perdiéndose por las calles dejándome sola.

- Le ayudó señorita?- extendió la mano el chico pelirrojo.

- Gracias- agradecí bajando- ustedes no son de konoha cierto? Su acento es diferente.

- Somos del País de la arena, fuimos traído aquí después de la guerra contra el País de la tierra.

Japón era inmenso continente formado de cinco grandes naciones, el país de la tierra, rayo, agua, viento y fuego, siendo esta la más grande y próspera gracias al primer rey, Jiraya que después de la primera guerra peleo febrilmente aun cuando había quedado hecha escombros, levantándolo entré las cenizas convirtiéndolo en una prepotente nación, atrayendo rivalidad y enemistad con los países vecinos se encontraban en constante riñas, durante la segunda guerra por motivos de expansión el país de la tierra aprovechando el inmenso territorio y la pobreza del país del viento invadió parcialmente el lugar, confrontándose con el país del fuego que había ido a su rescate gracias a las buena relación con el anterior rey Minato.
Debido a lo devastado que había quedado, los jóvenes emigraron a Konoha, capital del país del fuego como pago al constante apoyo de este.

- Ya que están aleado con nosotros también tienen las mismas costumbres?- pregunté escogiendo unas frutas del mercado.

- Podría decirse que un poco, ya que la mayoría de la juventud crecen aquí, aunque más sólo son las festividades- respondió el chico castaño con extrañas líneas morada en la cara.

- Que hay de la tradición sobre la novena esposa?.

Ambos chicos se miraron y por su expresión debí suponer que no.

- Este es el único país que porta tan triste tradición- voltearon dándome la espalda con seriedad- debemos regresar pronto lloverá

- Caerán...rayos?- mire al cielo oscuro con temor.

- No lo creo, el viento sopla fuerte.

Regresamos casi a la carrera evitando la lluvia, la posada era bastante grande para el pequeño pueblo, tenía un ambiente hogareño aunque su decoración era imperiosa probablemente por la amabilidad de los anfitriones.

- Sólo nos queda dos habitaciones okiak-sama- informó una señora de hermoso kimono.

- Sakura compartirá habitación conmigo, ustedes...

- Me niego- corte antes que terminará la frase_ sería una molestia para usted amo, los sirvientes no deberían compartir habitación con usted.

- No pienso dejarte en una habitación con una manada de hombres- expresó con seriedad- profanarías tu dignidad.

Sus palabras me golpearon cayendo en cuenta que ambas ideas eran vergonzosos, sin embargo era orgullosa y esta vez no me permitiría ganar.

- Usted también es un hombre, sería una deshonra para la servidumbre- se notaba lo contrariado que se sentía por mis palabras- y más para su imagen.

- No creo que se atreverían a hablar de mi- me miraba con una sonrisa altiva- si no te gusta la idea, entonces ustedes dormirán en el establo.

- Eres un desalmado! Ya casi estamos en invierno, los quieres matar del frío?- estaba segura que los chicos estaban sorprendidos por cómo le hablaba a la cabeza del clan Uchiha.

_ Lo sé, tu escoges.

Me dio la espalda entrecruzando los brazos y detrás de mí los chicos se preparaban para salir; me sentí molesta y pequeña ante su juego, sabía que lo hacía para molestarme y yo aún era débil para ganarle. No entendía porque razón acataba todas sus órdenes sin chistar y con devoción capaz de verter su vida por él.

- Esta bien, compartiré la habitación con usted- conteste resignada parando al pelirrojo que ya estaba en la puerta.

- Buena elección.

Se gira enfrentándome, su mirada era pícara y su sonrisa sensual alocando extrañamente mi corazón, evitando observarle.

- Pero si es Uchiha-san- saludo un hombre raro vestido completamente de verde.

- Rock Lee- su expresión era de fastidio y el mío de curiosidad- Sakura encárgate de lo demás.

Asentí sin dejar de observar aquel extraño hombre de aspecto alegre y de expresión humilde. La habitación era más grande de lo que imagine, decorado con arreglos florales y pequeñas lámparas, un armario, mesa con utensilio para preparar té y una esquina con una carpa para vestirse. El olor de tierra mojada inundó el lugar, la lluvia caía ferozmente corriendo a cerrar la ventana; una luz proveniente del cielo iluminó el cuarto petrificándome.

- Sakura, quiero un poco de té- escuche a lo lejos callado por un trueno que me estremeció.

- Sakura- volvieron a llamar.

Relámpago tras relámpago iluminaron el armario mientras mordía llorando el futon en el que estaba envuelta, "Pronto pasara" "todo estará bien" "cálmate" me decía una y otra vez intentando fallidamente tranquilizarme sin embargo los truenos caían sin piedad alguna.

- Sakura- escuche la voz más cerca y unos golpeteo en la puerta me sobresalto chocándome contra ella- Que haces allí?

- Estoy...bien, sólo estoy... buscando algo- respondí entre cortada, ahogando un grito por el rayo.

- No hay nada allí que tengas que buscar- trató de abrir la puerta corrediza del armario obstaculizado por una bara- no será que le temes a los rayos- su voz se tornó en un susurro, el sonido de la lluvia había bajado- Sal! Ahora mismo, los espacios chicos producen más eco.

- Ya casi lo encuentro...pronto le haré el té...no se preocupe.

- Al carajo con el té! Abre la puerta, yo te ayudare- forzó la puerta y golpeó con insistencia- la lluvia ha menguado, sal.

Dude durante unos minutos, al no escuchar más los rayos obedecí quitando la bara; Sasuke-Sama al notarlo abre salvajemente la puerta observándome con el entrecejo fruncido. Me tiende la mano con delicadeza, me inspiraba confianza y seguridad, la tomo bajando un pies; una luz atravesó la habitación haciéndome retroceder sin embargo él tiro de mi sacándome por completo del armario, caímos sentado mientras yo me aferraba a su cuerpo, ahogando mis gritos, me abrazó.

Los rayos del sol atravesaron las ventanas calentando mi cuerpo, trate de cambiar de posición pero algo me sujetaba de la cintura abrí mis ojos con dificultad por la luz mientras que mis manos palpaban mi alrededor.

- Que se supone que quieres tocar?

Me incorporé con rapidez al escuchar su voz, mareándome, pero fui tirada otra vez hacía él, por primera vez note sus latidos y me sonroje al ver la posición en que estaba; levante la mirada, aún tenía los ojos cerrados teniendo una espectacular vista de su rostro como si pudiera ser más hermoso de lo que era.

- Porque estamos en el mismo futon- pregunté lista para sus burlas.

- Sólo había uno- me sorprendió su respuesta debido a que el otro futon estaba a nuestro lado, sonreí, era más maduros de lo que creía.

- Creo que deberíamos levantarnos, debemos seguir nuestro camino- me levanté notando que ambos llevábamos yukatas.

- Antes que preguntes, le pedí a una de las sirvientas que te vistiera- dijo leyéndome la mente.

- Gracias- susurre sonriendo perdiéndome detrás de la carpa para vestirme.

Retomamos nuestro largo viaje desde temprano, había estado molesto parte de la mañana debido a que Lee-Sama, un hombre que me pareció muy caballeroso a la manera de hablar y tratar a las mujeres, se había unido a nosotros ya que estaba aburrido de viajar solo en su carroza. No paraba de hablar y a mí de escuchar sus historias, se notaba lo mucho que había viajado y lo alegre que era, animando con canciones, bailes y cuentos, todos disfrutábamos incluso la servidumbre que iba a caballo, con un amo así nunca se alcanzarían no como el nuestro que había permanecido mal humorada aparentando dormir en mis piernas todo el viaje.

Acampamos al anochecer, era la primera vez que dormía en la intemperie aun cuando me había criado en un campo, observar las estrellas en el medio del desierto era totalmente una delicia, el crepitar del fuego, el burbujeo de la olla y el aroma del asado acobijaba mi cuerpo, alegrándome haber salido.

- Sucede algo Haruno-sama- pregunto un pelirrojo al verme rebuscando entre las cosas que iban en otra carroza.

- Qué extraño, jure haber puesto suficiente cobijas para todos, solo encuentro tres y una tetera por aquí.

- También se le perdió algo?- pregunto shikamaru arrascándose la cabeza.

-Desapareció el botiquín, unas vajillas, las tazas y los libros que usted me encomendó- comunico preocupado Chouji culpándose de su inutilidad.

-No es su culpa chouji-kun, acabo de recordar que las había retirado de último momento y olvide volver a subirlas- mentí, nadie de allí era el culpable.

La noche había caído rápidamente bajando la temperatura, el calor de la sopa y el fuego ardiendo en la leña calma unos cuerpos tiritantes

-Sasuke-sama, está haciendo mucho frio regrese a la fogata- debajo de un frondoso árbol observaba el cielo- por lo menos cúbrase- añadí al ver que no respondía.

-Hay suficiente para todos?- su pregunta me sorprendió, jamás creí que se preocupara por los demás.

-Sí y sobra- conteste con una enorme sonrisa, retirándome

Sobre la mullida hierba descansaban todos los de la servidumbre, el amo no había regresado y Lee-sama se encontraba en su carroza; cubro con una sábana a los chicos que dormían apoyados uno contra otros cerca de la fogata y me siento sobre un tronco a lado del chico llamada Gaara, que estaba de guardia tendiéndole la última cobija.

-No la necesito – rechazo empujándolo de vuelta.

- Pescara un resfriado, es lo que menos queremos- a la fuerza lo hice aceptarlo.

-Entonces compártala conmigo- dijo arropándome junto a él – duerma.

-No es necesario, estaré bien en la carroza- sonrojándome por la situación.

-Sasuke-sama se molestara si se enferma.

Su expresión serena y vigilante capto mi atención por varios segundos asombrada otra vez por esa fidelidad a su amo, emanaba tranquilidad aunque pareciera un chico que a simple vista intimidaba pero lo que más me cautivo eran esos ojos aqua con unas ojeras marcadas observarme inexpresivamente, cerré los ojos apoyándome en su hombro.

-Que están haciendo?- unos ojos negros acompañado de un ceño fruncido rasgo el momento.

-Bueno…esto..como- me levante de un brinco nerviosa sin entender porque estaba tratando de explicar la situación.

-Solo había una cobija Sasuke-sama y Sakura-sama se negó a quedársela- explico levantándose Gaara y arroparme con el culpable de esa situación incómoda.

Se observaron por una fracción de segundo y dirigiéndose a mi con un "Ven" le lanzo la sabana que tenía en sus manos y empujarme al carruaje tumbándome sobre los cojines a su lado; mantuvo su fría mirada taladrándome, al parecer todos estaban empeñado a hacer eso, cerró los ojos después de un largo rato. Acerque la cobija arropándolo, iba a ser un gran problema si la cabeza del clan Uchiha se resfriara y sin previo aviso, sin abrir los ojos me atrajo hacia el quedando debajo de la cobija sonrojándome violentamente, extrañamente no me incomodaba es más sentía seguridad, me dejo mecer en los brazos de Morfeo.

El sonido del casco se detuvo al medio día, se escuchaba el rechinar de muchos caballos y las voces de personas ajenos a lo nuestro; me asomó con curiosidad, un enorme y majestuoso castillo se alzaba ante nosotros y como niña pequeña exclamó de júbilo.

- Hoy es el cumpleaños de su majestad Naruto-sama y ha invitado a todo los clanes del país- comentó Sasuke-Sama arrimarse conmigo a la ventana.

- No sabía que tuviéramos tantos clanes- observaba la enorme fila delante y detrás nuestro.

- Son alrededor de 100 patriarcas con sus esposas- respondió Lee-san después de hablar con uno de sus sirvientes.

- Y porque usted no vino acompañado?- pregunte aun observando la enorme fila

Antes que me respondiera nuestra carroza dio un brusco movimiento hacia atrás, la razón? Otra carroza había intentado colarse delante de nosotros, llevaba una bandera blanca con el símbolo de ying yang en el centro resultándome conocida, provocando un bufido en mi amo y una sonrisa en Lee-Sama, preguntándome quienes serían.


Muchas gracias a todos por pasar y quería aprovechar este espacio para agradecer y exponer una duda que tengo hace mucho... hay un fics que escribí hace muuuuucho tiempo, tiene personajes anime de naruto sin embargo la personaje principal es alguien que cree es como una marie sue y deseaba saber si en este blog se pueden subir fics así y si es el acaso en que sección colocarlas etc etc espero que alguna de mis bellas lectoras me pueda responder porfis! *-*

mari: jajajaja aunque sea jerga venezolana aca tambien los usamos (soy de Panamá) XD mori de risa cuando lo lei, pero sasuke AUN es intocable de que sakura lo aquieta lo aquieta, habrá capítulos que no contribuyen a la historia pero es como la introducción a lo q sucede en el otro. disculpa la enorme demora y que te guste este también, nos leemos bye!

besscy: wala! aqui la traigo espero qye te guste coment! :D

sasuxsakuchocolatito24: cual es tu nombre cariño? me cuesta mucho escribir todo el nombre de tu usuario XD jejeje me complace que desearas tanto la conti y aqui la traigo espero que te guste, aun falta bastante para que se sepa que es la novena esposa he armado un trama bastante dramatico buajajajaa XD

Tiny Lizard: jejeje dicen que las cosas buenas se hacen esperar :3 (itachi: Mei donde están tus modales? Mei: lo siento itachi-sama es que me honran las lectoras con su coment :$) en fin tengo la espectativa que mi fics te hara entrarmas seguido y espero con ansias tu coment.

HinaTsuki: Konichiwa Hina-chan bienvenida al fics, agradezco tu tiempo y espero con ansias tu coment! besos!

Pyo: Hello hello! me alegra que haya captado tu atencion y espero tu coment y que te pases por aquí! bye!