Pov Asuna

Han pasado ya dos meses desde que ingrese a la escuela, en este tiempo Liz, Sugu y yo nos hemos hecho grandes amigas, también me presentaron a una chica la cual suele jugar con ellas en AlfHeim llamada Silica (al menos ella se presento asi, su nombre es Ayano Keiko, pero esta mas acostumbrada a ese nombre).

La verdad he estado intentando conseguir dinero para comprar el AmusPhere, pero se me ha complicado mucho, para empezar el equipo es realmente caro y no he podido conseguir un trabajo debido a mi madre.

Habia pensado en pedirle prestado algo de dinero a mi hermano, pero la verdad es que me da bastante vergüenza pedírselo, asi que descarte por completo la idea.

Asi que básicamente asi son las cosas, hasta el momento no he podido ahorrar mas que un poco menos de la mitad del costo, asi que no estoy ni cerca de poder entrar a ese mundo.

Suelto un gran suspiro decepcionado, por lo que Liz y Sugu (las cuales estaban conmigo comiendo en la terraza) voltean a verme.

-¿Qué pasa, Asuna-san?- pregunta la pelinegra

-¡A-ah!, no es nada, de verdad- dije algo nerviosa, la verdad me daba pena que supieran lo mucho que queria jugar con ellas

-Estas asi por que no has podido comprar el AmusPhere, ¿cierto?- pregunto Liz, haciendo que bajara la mirada levemente sonrojada

-L-la verdad si, no he podido juntar mucho con lo que mis padres me dan y debido a lo estricta de mi madre conseguirme un trabajo es prácticamente imposible- les dije algo decaida

-No te preocupes Asuna-san, ya veras que lograras conseguirlo- dijo Sugu con una amable sonrisa

-Gracias, Suguha-chan

-A todo esto Asuna, ¿Porqué quieres entrar tanto a AlfHeim?- me preguntó Liz curiosa

-¿Prometen no burlarse de mi, ni pensar que estoy loca?- dije algo dudosa, la verdad no quiero contarles algo tan privado de mi vida, pero algo me dice que puedo confiar en ellas

-Claro que no, sabes que nunca haríamos eso- dijo Liz

-Liz tiene razón, además las mejores personas estan locas ¿no?, ahi tienes a Liz- dijo Sugu con una sonrisa burlona, para después carcajearse junto conmigo

-¡Y-yo no estoy loca!- grito la castaña avergonzada, para después reir junto con nosotras

Después de unos minutos mas de reir juntas poco a poco nos fuimos deteniendo, una vez ya mas calmadas comencé a hablar.

-La verdad es que cuando tenia 18 años tuve un accidente, un conductor borracho me atropello, desde entonces no recuerdo nada de mi pasado, mis padres decidieron llevarme a Estados Unidos debido a que una de mis piernas quedo mal

-¿Es por eso que no participas en las clases de acondicionamiento?- pregunto la menor a lo cual solo asenti

-¿Estas segura que eso paso?- pregunto Liz de forma algo rara

-S-si, al menos eso me dijo mi madre, como ya habia dicho, no recuerdo nada antes de despertarme en el hospital

-Ya veo... ¿Y eso que tiene que ver con el hecho de que quieras entrar a AlfHeim?- Me pregunto Liz nuevamente

-Desde que me desperte he tenido sueños, algunos son en un mundo de espadas, otros en el mundo real, pero hay algunos... Donde vuelo, es un mundo lleno de hadas donde surco los cielos junto a una persona muy especial para mi... -les digo con aire melancólico

-¿Sabes quien es esa persona o como es?- pregunto Sugu con un brillo que no supe identificar en sus ojos

-No, la verdad ni siquiera se si existe, quiza sea solo una ilusión, después de todo siempre lo veo borroso y en cada uno de los mundos que lo veo, luce diferente

-¿Qué quieres decir?, ¿no se supone que lo vez borroso?, ¿como puedes saber que luce diferente o incluso que es la misma persona?- pregunto Sugu con cara confundida

-Es que a pesar de que no logro ver como luce, siempre puedo ver sus ojos, negros como la noche en el mundo de las espadas, verdes oscuros cuando volamos juntos y plateados cuando estamos en el mundo real- dije con una sonrisa -y a pesar de que los ojos son diferentes, su voz y los sentimientos que me transmite siempre son los mismos, ademas siempre viste de negro... Es por eso que quiero ingresar a ALO, algo me dice que ahi encontrare respuestas a mis sueños, por muy absurdo que eso pueda sonar

Cuando termine de hablar las chicas parecian sorprendidas, ambas voltearon a verse pero cuando parecia que estaban a punto de decirme algo la campana sono por lo que rápidamente volvimos a nuestros salones.

Cuando Liz y yo tomamos asiento ella parecia pensativa, asi que no le hable, senti que seria inoportuno hacerlo.

Cuando el profesor ingreso nos comunico que hariamos un servicio como enfermeros en diferentes hospitales, para poder ver como se desarrolla el ambiente en lo que algun dia seria nuestro puesto de trabajo, por lo que comenzo a asignarnos los hospitales donde prestariamos nuestros servicios.

-Yuki Asuna, Kanda Sayaka, Takahiro Ryuji, Hospital General de Tokio

Una vez nos asignó el hospital que nos toco, nos informo que el servicio seria todos los dias después de nuestras clases hasta las 10 de la noche y que debíamos presentarnos al dia siguiente en el lugar asignado y que un doctor (que seria algo así como nuestro "padrino") diferente nos recibiria a cada uno para indicarnos que hacer.

Después de que las clases terminaron me fui sola a casa, Sugu y Liz me dijeron que tenian algo importante que hacer y se fueron juntas por otro lado.

Cuando llegue a casa hice la misma rutina de todos los dias, hice mis deberes, baje a cenar, tome un baño y me puse mi ropa para dormir, esa noche raramente no soñe nada en absoluto, lo cual si bien a llegado a pasar, casi nunca sucede desde que desperte del accidente.

Al dia siguiente fui a la escuela y el dia paso tranquilo, Liz y Sugu no volvieron a tocar el tema del AmusPhere y AlfHeim y mis sueños, por lo que yo tampoco lo hice.

Cuando las clases terminaron Liz y yo nos fuimos juntas a la estación de trenes, donde tomamos nuestros respectivos transportes que nos llevarían a los hospitales que fuimos asignados.

Una vez llegue al Hospital General de Tokio me recibio el doctor Ryugazaki, el cual me indicó las habitaciones y lo que debia hacer con los tres pacientes que me asigno.

El primer paciente era una mujer de aproximadamente unos 73 años, ella habia ingresado al hospital debido a una insuficiencia cardiaca causada por su edad, la gente podia ser miy cruel a veces puesto que ella había sido dejada aqui hace un año por su hija y esta únicamente la visitaba una o dos veces por mes.

A ella tenia que cambiarle el suero, asegurarme de suministrarle su médicamento a su hora, cambiarle la bolsa del catéter y platicar un rato con ella, la verdad la señora era una persona muy dulce por lo que platicar con ella fue muy placentero.

La segunda persona era una niña de 9 años la cual tenia cancer en un pulmón, afortunadamente parecia que el cancer comenzaba a ceder y que la pequeña ganaría la lucha.

Ella era muy alegre, tomo su médicamento rápidamente y sin chistar, me pidio que le contara un pequeño cuento y se quedo dormida, lo cual era normal puesto que los medicamentos que le eran recetados eran demasiado fuertes.

Mi último paciente era un joven que se encontraba en estado de coma, el había tenido un accidente cuando tenia 17 años donde su novia perdio la vida y el quedo en ese estado.

A el tenia que colocarle suero, ponerle sus medicamentos via intravenosa para ayudar a que su cuerpo no se consuma rápidamente, cambiar la bolsa de su catéter, darle un baño de esponja y hacerle una serie de pequeños ejercicios para evitar que sus musculos se atrofiaran mas de lo que ya estaban debido a la falta de uso.

Lo que se me hizo raro fue que, cuando estaba a punto de retirarme de su habitación el doctor Ryugazaki ingreso y me dio un medicamento sin ningún tipo de etiqueta o algo que dijera que era y me indicó ponerselo.

Cuando le pregunté para que servia solo me dijo que era un medicamento especial que era mandado a traer especialmente para él por el gobierno (pues aparentemente trabajaba ahi antes del accidente), para que sus musculos fueran mas fuertes.

Sin preguntar mas se lo puse y una vez que termine el doctor Ryugazaki me dijo que me retirara, que mi trabajo habia terminado y me esperaba al siguiente dia.

Cuando llegue a casa eran un poco mas de las 8, por lo que rápidamente hice mis cosas, cene sola (debido a que la hora de cenar ya habia pasado) y me bañe para después caer profundamente dormida, pensando en lo injusta que era la vida con algunas personas (como los pacientes que conoci el dia de hoy).

Fin Pov Asuna

-¡Ah!, ¡Por fin!, pense que nunca terminariamos, estoy tan cansado...- dijo la figura pelinegra estirando los brazos y dejándose caer en una cama con sábanas color gris al igual que la habitación en que se encontraban

-Vamos ******-kun, pareces un hombre viejo, solo estudiamos un par de horas- dijo Asuna sonriendo divertida por las payasadas de la pesona que estaba con ella

-Ugh, quisiera dormir durante años

-Por algún motivo, no me cuesta creer eso- dijo Asuna comenzando a acariciar los hilos color negro con suavidad, provocando que los ojos plata del rostro distorsionado la miraran mientras un sonrojo adornaba las mejillas del joven

-¡No hables como si fuera un flojo!, ademas si eso pasara no podría verte- le dijo el, acariciando una de sus mejillas, sacandole una sonrisa llena de ternura a la pelinaranja- además la rehabilitación seria un verdadero fastidió

-jajaja, eres un tonto, tu eres el único que puede decir algo tierno y arruinarlo al segundo siguiente

-Tal vez lo soy, pero soy un tonto que te pertenece por completo- le dijo el sentandose y viendola directo a los ojos

-Lo se, te amo- dijo para recibir como respuesta un dulce beso lleno de dulzura...


Bien, hasta aqui llega el capítulo 3, espero que les haya gustado n.n

En cuanto tenga listo el próximo capítulo lo subire de inmediato :3 por cierto una discupa por las faltas de ortografía :p

Espero sus reviews y gracias por los comentarios que han dejado n.n