Konichiwa!
si si ya se que me demore otro medio año mas para actualizar y lo lamento un monton! se que me queiren matar a tomatazos pero no lo haran xq me necesitan XD
GOMENAZAI!
he tenido bastante problemitas que consumian mi tiempopor lo q no posia estar sentada a mis anchas para escribir peeeeeroooo aqui les dejo un capde 16 paginas!
OAOAOAOAOAOAOAOAOA!
Espero que le gusten y espero sus bellos coment
El sol terminaba de ocultarse bajo aquellas imperiosas montañas dejando atrás una la oscuridad fresca, dando paso al uso de la luz artificial. Era de aquellas noches donde la luna se asomaban con gran resplandor, el cielo despejado lleno de minutas luces que lo adornaban iluminando tenuemente el camino de una chica de cabellera exótica con un caminar apresurado por los pasillos que lo dirigían al pabellón donde los Hyuga se hospedaban.
Llevaba un apuro y una emoción encima por su recién descubrimiento, fanática del romance y con complejo de cupido tenía la intención de unir aquellos corazones. Quien hubiera creído que en aquel viaje la chica que consideraba su mejor amiga podía encontrarse con su amor de la infancia, Uzumaki Naruto era primer amor de Hyuga Hinata, se había enamorada cuando la salvo de unos perros salvajes que intentaban atacarla en aquellos tiempos en el que él vivía junto a Uchiha Sasuke.
– Buenas noches Hinata-sama, tengo algo importante que decirle – saludo al entrar a su estancia – ¿va a salir? – pregunto extrañada viendo que las sirvientas la maquillaban y peinaban.
– Buenas noches Sakura-san – devolvió el saludo con elegancia – aún se sigue celebrando el cumpleaños de su majestad, hay un baile esta noche no lo sabía?
– Creo que Sasuke-sama menciono algo parecido – rio sudando frio por haberlo olvidado.
FLASH BACK
Su mirada aún seguía al rubio que se alejaba con pasos apurados observando de vez en cuando la luna, emocionada con la reciente primicia esperando el momento para ir a contárselo a la ojiperla, moría de las ganas de ver su reacción, imaginándola volverse un manojo de nervios y se desmayaría un par de veces, echo a reír por su ocurrencia mientras observaba a su amo caminar deprisa dejando en estado ebriedad, y tirado en el suelo a la cabeza del clan Rock.
– Sai-sama ayúdeme a …. – dijo mirando a todos lados pero el susodicho había desaparecido dejándola sola.
Sabía de sobra que el Uchiha no lo ayudaría por la vergüenza que lo hizo pasar al caer y agarrarse de su kimono que se rasgó por la fuerza que ejerció sobre la prenda, dejando su pierna totalmente descubierta y dañando sus Zori al trastabillar por lo que caminaba sin ellas; suspiro, no le quedaba de otra que cargar sola al patriarca de los Rock, trato de alzarlo sin éxito, probo arrastrarlo pero apenas se movía e incluso pensó en hacerlo rodar, cuanto podía pesar un ser humano discapacitado por un poco de alcohol, nunca entendería como puede alguien quedar privado de sus sentidos y coordinación con solo una copa de sake.
Cuando por fin logro levantarlo después de que se le cayera unas diez veces y sujetarlo por un costado mientras balbuceaba palabras intendible y se balanceaba hacia atrás y adelante, había dado a penas unos cuantos pasos cuando decidió tirar todo su peso contra la chica. Cerro los ojos al ver q se caía esperando tocar el suelo y ser aplastada pero sintió una fuerza halarla hacia el sentido opuesto de la caída y chocar contra el cuerpo que tenía en frente.
– Sasuke-sama – observo su rostro impaciente sobre su pecho, tenía los ojos cerrados.
– Regresa a la habitación – ordeno soltando a la sonrojada pelirosa que aún se encontraba apoyada en su cuerpo – prepara los kimonos – prosiguió dándose la vuelta levantando el cuerpo medio inerte de Rock Lee por la caída y arrastrarlo.
FIN DEL FLASH BACK
– Oh Kami-sama, lo había olvidado – grito espantada al pensar en el mal humor del amo al regresar y no encontrarla – tengo que prepara el kimono de Sasuke-sama.
– Usted también tiene que presentarse a la fiesta.
– Hinata-sama cuantas veces le he dicho que no me trate de Sakura-san ni de usted? – siempre había tratado a todos con respeto aunque fuera de la servidumbre – eh? Yo también tengo que asistir? Pero si soy su sirvienta.
– Bueno, según Neji Ni-sama ayer durante la celebración te presento como su décima esposa – conto dejándola con la boca abierta – provoco una conmoción, piensan que eres su favorita.
– Ese Uchiha – suspiro cansada – siempre haciendo lo que le da la gana
– Ustedes no llevan una relación como tal?
– ¡Claro que no! – exalto contrariada – solo soy una sirvienta – suspiro por segunda vez - Con razón hoy los demás clanes no dejaban de mirarme – prosiguió enfadada - por eso ha estado regalándome hermosos kimonos– contesto levemente dolida entendiendo por fin la curiosidad de los espectadores y los kimonos para mujeres casada que le regalaban aun cuando ella era soltera, dejando a una perpleja y sonriente Hinata, definitivamente Sakura no se enteraba de nada– ah! Pero que estoy haciendo aquí, debo regresar.
– Porque no te quedas y nos alistamos juntas? – pregunto deteniéndome – ¿tienes algún kimono shiromoku? Debido a que ante los ojos de los demás clanes eres su esposa debes vestir como tal, mis doncellas te ayudaran.
– Agradezco su ayuda Hinata-sama pero debo regresar para asistir a Sasuke-sama.
– No te preocupes, enviare a unas de mis doncellas- respondió zanjando el tema – Déjale tus instrucciones a Matsuri y a Saori, ellas se encargaran de todo – dijo recibiendo una inclinación por parte de las chicas, esperando sus órdenes.
– Pero… - calló al ver la expresión de la ojiplata, paciente y decidida – está bien, dejo todo en sus manos.
Después de darles todas las indicaciones a las chicas y ser obligada a ducharse con la ayuda de las sirvientas se encontraba vestida de una yukata, peinaban sus largos cabellos rosas mientras se miraba en el espejo ilusionada, estaba acostumbrada a que Ino la ayudara a arreglarse sin entender para que motivo si nunca seria vista pero en aquella ocasión se vestiría y se maquillaría por primera vez para ser admirada y observada por cientos de personas que desconocían su identidad, se sintió nerviosa por unos segundo observando a su acompañante. Ya estaban dando los últimos toques a Hinata, tenía una belleza sin igual vestida en aquel kimono blanco con bordes de un brillante lila, sujetado con un hermoso obi morado y estampados en la parte inferior de flores verdes, color de su clan.
– Por cierto Sakura-sa… Sakura-chan hace un momento dijiste que tenías algo importante que decirme.
– ¡Ah! Acabo de recordar por que vine – dijo golpeándose mentalmente, últimamente estaba olvidadiza – Hinata-sama he descubierto la identidad de su primer amor, no creerás quien es – rio emocionada como niña con un juguete nuevo – definitivamente usted tiene buen gusto, mire que el chico es nada más y nada menos que el…
– Es el rey Uzumaki Naruto.
– ¿Eh? – respondió sorprendida –¿ usted ya lo sabía?
– Siento mucho haberle engañado, Sakura-chan – se disculpó bajando la vista.
– Pero entonces… porque…
– Cuando lo volví a ver, además de lo evidente, ya estaba comprometida con Neji-nisan – respondió alzando la mirada-hace seis años, desde la muerte de Hizashi- sama hemos estado comprometido – prosiguió adivinando las dudas de la pelirosa.
– ¿Pero como jamás supe nada de esto? Si en esa época aun mi familia les servía a los Hyuga.
– No fue revelado hasta que cumplí mi decimosexto cumpleaños, fue comunicado a todos los clanes – respondió al tiempo que peinaban su larga melena.
– Siento mucho no haber asistido – contesto recordando que una semana antes de la celebración, ella había pasado a ser la novena esposa.
– No te preocupes, te ausentaste para alcanzar tus sueños.
– Eh?
– Si, tu sueño de ser médica, tu madre me informo de tu viaje al país del agua con un conocido – Sakura podía notar que Hinata comenzaba a notar la mentira- me sorprendió saber que servías a Uchiha Sasuke-sama.
– ¡Ah sí! , extrañaba a mi familia y no me acostumbraba – respondió riendo nerviosamente – por eso regrese, pasaron muchas cosas y termine en el clan Uchiha – disculpándose silenciosamente por mentirle - por cierto cuando y como fue vuestro encuentro?
– Hace dos años, Naruto-sama fue de visita a nuestro clan acompañado de Neji-sama– relato sonrojándose recordando –una tarde de primavera, apareció vestido con un kimono azul para pasar desapercibido, tan radiante como lo recordaba.
– ¿Y no terminaste huyendo como lo hacías en los viejos tiempo? – pregunto con una sonrisita mientras la Hyuga jugaba con sus dedos, una vieja costumbre – ¿cuál sería la razón para que el rey fuera expresamente a los dominios Hyuga?
– No sé cuáles fueron las razones de la visita – agrego pensativa – pero fue una gran sorpresa descubrir que era el rey.
Algo no encajaba en toda la historia pensaba la pelirosa ensimismada en sus pensamiento, cuál sería el motivo para que el rey visitara la mansión cuando con solo enviar una orden suya podía mover todo el clan entero si le parecía además del hecho que el genio ojiblanco tenía la capacidad y el poder de tomar todas las decisiones que implicaran a los Hyuga. Seguía perdida en sus pensamientos mientras la vestían solo despertando al dejar de sentir los movimientos de las doncellas y mirarse frente al espejo, no creía lo que reflejaba aquella ilusión.
A pesar de estar en primavera las noches eran bastante frías, vestido de un kimono elegante de color azul y llevar estampado en su espalda un símbolo de un abanico rojo y blanco se encontraba sentado sobre unas bancas Uchiha Sasuke con el semblante fruncido y la paciencia a raya, detestaba esperar, aunque su mal humor no era por la espera, no había tenido para nada un buen día; tuvo unos bulliciosos y desagradables acompañante para el almuerzo, un ebrio que le había tirado encima sake que también desgarro su kimono al intentar mediocremente ayudarlo y por si fuera poco tener que llevarlo a su aposento aunque en realidad lo dejo tirado con un par de golpes en un pasillo que debía llevar a su habitación cuando trato de vomitarle y cuando creyó tener una noche relajante encuentra a dos mujeres que desconocían informándole que su doncella se encontraba con los Hyuga y tener a dos revoltosas sirvientas atendiéndolo; todo era culpa de la pelirosa pensaba el Uchiha la iba a castigar por todo lo que le hizo pasar por sus caprichosas ideas y mientras pensaba en la manera de desquitarse, la vio esfumando totalmente su enojo.
Camino con parsimonia con un largo kimono blanco de bordados azules, el color de su clan, un largo obi del mismo color se cernía a su cintura con gracia cayéndole en cascada hasta el suelo, las mangas anchas y largas finalizadas con unos hermosos pájaros azabaches. Se dirigía hacia él con una timidez, su cabello rosa a medio recoger con pequeñas prendas que caían sobre su cabeza del color del mar contrastaba con sus preciosos ojos verdes, su mirada viajo detallando su rostro sonrojado hasta posarse en sus labios rosa con pequeños tintados rojo. Como una diosa celestial que se le aprecia a los jóvenes viajeros, se detuvo a unos pasos frente a él que solo se giró dándole la espalda y subir las escaleras que llevaban hacia el salón decepcionando totalmente a la chica; suspiro desilusionada al pensar que el amo de sangre fría que tenía la elogiaría, derrotada lo siguió, no había dado más de tres pasos cuando piso su kimono perdiendo el equilibrio, veía en cámara lenta su rostro estamparse contra el suelo y su preciosa vestimenta quedaría sucio y rasgado.
– ¡Hum! – escucho la chica mientras era sujetada por el azabache.
– Lo siento – se disculpó, no sabía cómo ni cuándo había aparecido a su lado.
Sin decir palabra alguna le tendió su mano observándola con una media sonrisa de esas altivas que lo hacían parecer más atractivo haciendo que la heroína desviara nerviosamente su mirada, "lo hace para molestarme" pensaba fingiendo enojo observándolo de soslayo aceptando su ayuda "un poco de ayuda tampoco me viene mal" se mentía a si misma convenciéndose de que sus acciones no la hacían feliz.
– Por cierto Sasuke-sama, ¿porque razón les mintió a todos que yo era su décima esposa? – pregunto borrándole la sonrisa, Sakura 1 Sasuke 0, riéndose al verlo descolocado.
– Yo nunca miento – respondió mirándola con aquella media sonrisa, poniendo a Sakura a la defensiva sopesando la idea de que supiera quien era, técnicamente no era mentira, indirectamente era su esposa – vamos- agrego sin darle oportunidad a cavilar.
Sentada sobre el tatami al fondo del salón, enfrente suyo tenía una mesa de patas bajas llenas de alimentos y dulces, a su izquierda se encontraba Sasuke y a su derecha Naruto , justo al lado de este se encontraba Hinata sentada con su prometido tan serena que parecía una muñeca, los Uchihas y los Hyugas por generaciones han servido al rey de cerca además de ser unos de los clanes más antiguos y poderosos el primero era su mano derecha y el segundo su estratega y capitán de su ejército, por lo que tenían preferencias. De frente de ellos se abrían dos largas columnas con los demás invitados, se escuchaba una música al fondo y las conversaciones amenas, el olor a sake, las risas y los debates políticos y socioeconómicos reinaban el salón pero la atención de la pelirosa no se centraban sobre las ganancias de los tratados de negocio ni el equilibrio en las bolsas de valores, sino en el azabache que estaba a su lado, bebía moderadamente con el ceño fruncido observaba amenazadoramente a los demás había estado de mal humor desde que entraron sintiendo las miradas sobre ellos, Sakura no entendía del todo su comportamiento debía estar acostumbrado a que lo observen al pertenecer a un poderoso clan además de ser atractivo, si lo único que hacían que era dirigirles eventualmente vistazos pero lo que desconocían era que esas "miradas" no eran para el Uchiha.
– Brindo por el Naruto-sama y desearle salud y felicidad para reinar muchísimos años más- deseo un hombre hincado frente al rey.
– Gracias- agradeció levantando el pequeño vaso de plata.
– También quiero brindar por esta bella dama-prosiguió dirigiéndose a la ojijade.
– Lo siento, no tomo – respondió con una sonrisa tímida mientras el caballero le servía sake.
– Es de mala educación negar un trago además es el cumpleaños de su majestad, hay que brindar – hablo uniéndose un hombre de cabellera roja, aquel que le sonrió en el espectáculo – no me lo negara a mí también cierto? – pregunto alzando su copa en mi dirección.
Rio nerviosamente ante tanta presión, un poco no le haría daño, tomo el pequeño vaso alzándolo para brindar y acercarlo a sus labios.
– Sasuke-sama – la mano del azabache se interponía entre sus labios y la taza manchándolo con el labial.
– En tu estado no debes tomar – dijo extrañando a la chica y sorprendiendo a los presentes – beberé por ella – prosiguió sin soltar la taza que estaba atrapada entre su mano y la de Sakura, alzando el que tenía en su otra mano y beberla.
– Ohhh felicidades Uchiha-sama – felicitaron los presentes armando un alboroto – brindemos por el futuro heredero – gritaron todos espantando a la ojijade al entender lo que había dicho.
– ¡Ey! Teme no sabía que ibas a ser padre – comento Naruto tragándose todo el cuento – felicidades! Seré tío por fin.
– Naruto-sama no es …
– ¡Hum! – la callo sujetándole más fuerte la mano y dirigiéndole miradas de significativa.
– Siento mucho haberlo escondido- se disculpó resignándose a seguirle la corriente.
– Son muchas buena nuevas – proclamo el mismo pelirojo – Sasuke-sama será padre y el futuro matrimonio de Hinata-sama con Neji-sama, debemos brindar por eso.
Atacaron a la pobre ojiperla con una lluvia de bendiciones e invitación a brindar, sin tener quien la defendiera puesto que su prometido había salido cuando un guardia ingreso en pleno festejo para comunicarle dejándola completamente sola a merced de aquellas cabezas de clan, sin saber cómo negarse simplemente reía nerviosamente y resignarse a beber.
– Ya no presionen a Hinata – defendió el rubio.
– Pero su excelencia, hoy es su día y la brindaremos en grande - contesto con entusiasmo – una bebida no le hará daño.
– Ya que es mi día, lo tomare por Hinata – dijo tomando su taza sonriéndole a la susodicha, sonrojándola.
– Pero Naruto-sama… – trato de convencer el pelirojo
– Mi señor no debería tomar tanto – hablo Sasuke sorprendiendo a Sakura por la educación con que se dirigía.
– Una nada mas – contesto y sin previo aviso vacío de un trago la taza.
La fiesta había terminado no mucho después cuando el rey decidió retirarse, parecía cansado y su rostro estaba perlado en sudor, Sakura había regresado a la habitación bajo la orden de Sasuke mientras él se perdía por el pasillo opuesto. Al llegar dejo caer el largo y pesado obi la estaba matando de calor todas esas capas de ropa y colocarse un kimono más cómodo se dispuso a extender los futones y la yukata que usaría su amo cuando llaman a la puerta.
– Sakura-sama – llamo una voz conocida – Sasuke-sama requiere de su presencia.
– ¿Ha sucedido algo?
– Sígame, las paredes podrían escuchar – agrego dándose la vuelta Gaara, uno de los sirvientes del Uchiha.
Caminaron con pasos apresurados por un largo corredor que bordeaba todo el castillo doblando de vez en cuando, cruzando un par de puentes que pasaba por encima de un rio, a medida que recorrían la decoración se hacía cada vez más lujosa, las farolas brillaban como oro y jades incrustados en las columnas. Al final se abría ante ella un inmenso jardín con un riachuelo contorneándolo, la luz de la luna ilumina con fulgor aquellas bien cuidadas flores que danzaban con el viento frio, al fondo de ellas se alzaba un palacio.
Si por fuera Sakura lo encontraba deliciosamente elegante por dentro la había sorprendido aún más, la habitación era dos veces del tamaño de donde ella vivía como la novena esposa, siendo el dorado predominante, decorado con muebles refinados y ricamente esculpidas, una calidez le recorría al aspirar el aroma, a sol era lo que olía. Se acercó a la cama donde había un par de hombres rodeándolo, encontrándose una escena que le paro el corazón; el rey Naruto se encontraba postrado sudando frio retorciéndose de dolor mientras alzaba los brazos susurrando palabras inentendible, pálido como el papel y de vez en cuando se sacudía con violencia, era la primera vez que veía a alguien en ese estado.
– Envenenamiento – dijo Sasuke al ver la expresión de la pelirosa.
– ¿Cómo lo sabe? – pregunto consternada, quien sería capaz de atentar contra el rey.
– Intentaban envenenar a ti y a Hinata – respondió mostrándole la taza que ella había utilizado pero por dentro había cambiado de color – la plata cambia de tonalidad al contacto con veneno.
– No entiendo porque querrían envenenar a ambas damas – comento un hombre de mediana edad que al parecer era uno de los ministros – que ganarían con eso.
– Puedes hacer algo?- pregunto Sasuke ignorando al hombre.
– No tengo muchos conocimiento de venenos, donde esta los doctores del palacio?- seguía consternada negando con pánico.
– Tsunade-sama está en el pueblo, una mujer ha tenido un parto complicado y aunque regresara n lo haría a tiempo– respondió otro señor sin dejar de observar al rey – no podemos llamar a los otros doctores, se infiltraría la información y habría caos en el palacio.
– Sakura , eres la única que puedes salvarlo.
– No puedo tratarlo si no identifico cual es el veneno – respondió asustada al ver a Naruto convulsionar.
– Tendrá que hacerlo Sakura-sama, si no morirá.
– No puedo, no puedo – repetía una y otra vez por la presión que estaban ejerciendo aquellas personas.
El pánico se apodero de ella por la constante discusión que había en la habitación, la imagen de la vida del rubio pender de un hilo, nunca había tratado con un paciente grave en toda su vida lo más lejos que había llegado era hacer infusiones para una digestión o estabilizar una pierna fracturada pero jamás había tratado a alguien que estuviera al borde de la muerte a medida que corría el tiempo. Impotencia, sentía eso justo ahora mirando la escena, toda su vida había intentado luchar por los derechos de las mujeres, demostrando que eran diferente a lo que creían pero se acobardaba en un momento tan crucial; su mente viajo al pasado, aquella vez que su mascota había sido intoxicado con hongos venenoso, intento en vano de todos los medios salvarlo para descubrir unos años más tarde que por un error que cometió había quitado con sus propias mano la vida de su mejor amigo canino. Si le llegara a pasar otra vez su conciencia se suicidaría.
– ¡Callense! – siseo Sasuke y el salón quedo en total silencio- Sakura!- llamo el azabache tomando su rostro con ambas manos – puedes hacerlo.
– ¡No puedo! – susurro sin dejar de mirarlo – si cometo algún error podría matarlo – prosiguió con la voz estrangulada – no podría vivir así.
– Confió en ti, sé que puedes – dijo con tanta intensidad que pensó que se derretiría
– ¿Y si llego a fallar?
– No fallaras – susurro suavemente bajando sus manos del rostro a sus hombros –ademas no es que tu sueño era ser la mejor medica de Japón? – sus labios hicieron una preciosa y pequeña sonrisa que la calmo.
– Pero no estoy preparada aun – respondió temblando levemente.
– Ni el mejor doctor del mundo está preparado para todo- contesto soltándola – tienen que afrontarse a lo que le presente con un solo pensamiento en su cabeza, salvar al paciente– prosiguió hipnotizando a la pelirosa con sus palabras – además es tu oportunidad para demostrarme que las mujeres son tan asombrosas como dices- siendo la primera vez que Sasuke decía más de dos frases seguidas.
– Lo mismo pienso, confió en que podrás- anuncio una voz proveniente de la puerta – después de todo eres una Hyuga -
– Neji-sama…
– Es una Uchiha – espeto con mala cara el azabache.
– Matsuri, Saori – ordeno a las chicas que venía con él, ignorando olímpicamente al pelinegro – ayuden a Sakura en todo lo que necesite.
– ¡Hai!
Sakura no sabía si era porque la habitación había quedado en silencio o el hecho de que dos cabezas de importantes clanes confiaban en ella o tal vez el hecho de que era la única que podía salvar al rey o quizás era aquella reconfortante mano en su cintura o el calor del Uchiha que la hacía sentir en calma, una seguridad la embargo, debía intentarlo arriesgarlo por el todo o perderlo sin haberlo intentado.
– Necesito un vaso de agua con sal, para inducirle el vómito antes que el veneno pase por el torrente sanguíneo – recito textualmente de un libro de medicina que había leído hace mucho – esperemos que no sea un ácido – medito levemente – tráiganme también un vaso de leche, un cubo, toallas y cambio de ropa.
Las nubes se desplazaban con el suave empuje del viento escondiendo de vez en cuando a la luna que iluminaba el cielo con una tenue luz así como la esperanza en momentos oscuros, pequeña, solitaria y débil pero persistente y fiel. Una pelirosa se encontraba sentada a lado del futon del rey mientras una exuberante rubia examinaba el paciente, recostado sobre una pilastra con brazos cruzados meditaba Sasuke a diferencia de Neji que se encontraba en la otra esquina con sus sirvientas observando con seriedad la situación de Naruto.
– Naruto-sama esta fuera de peligro – sentencio después de un rato- señorita, has aplicado excelentemente los primeros auxilios, un poco más y tendríamos que cambiar de rey – se reía estrepitosamente sorprendiendo a Sakura que temía que el rubio la mandara a matar por esa falta de respeto.
– No es gran mérito, solo seguí las instrucciones de un libro.
– ¿Dónde aprendiste medicina?
– Tenía un vecino que estudiaba para ser médico y fui con él un tiempo a la aldea del agua para aprender junto a él – mintió recordando las advertencias de Sai.
Originalmente cuando Sakura se convirtió en la novena esposa y desapareció del pueblo habían dispersado el rumor que se encontraba de viaje con Takeshi, su vecino y amigo de la infancia para aprender sobre el arte de la medicina y cuando pasaran un par de años esparcirían un nuevo rumor de que ambos se habían acentuado en algún país conflictivo , formado una familia y que posiblemente no podrían regresar nunca, de esta forma podrían distraer a los aldeanos de la causa de la desaparición de la pelirosa.
– Sasuke-sama, usted sabía que había veneno en nuestro sake cierto? – pregunto al recordar que había dicho que intentaban envenenarnos.
– Si
– Entonces por qué no detuvo a Naruto-sama?- cuestiono molesta y decepcionada de lo frio que había sido – que tal si no hubiera funcionado mi tratamiento? O que Naruto-sama no hubiera ayudado a Hinata-sama hubiera sido ella la envenenada y probablemente pudo morir, usted pudo evitar todo esto.
– ¡Hum!, no era mi asunto.
– Como puede ser tan…
– El Uchiha tiene razón, no era su asunto – dijo Neji haciendo una inclinación hacia el rey – los Hyuga estamos en deuda con usted, le serviremos aún más con devoción.
– Como ser humano es asunto de todos evitar la muerte de un prójimo si esta en nuestro alcance – espeto Sakura enfadada con su amo.
– Sakura- llamo el rubio – no te enfades con Sasuke, sabía perfectamente que estaba envenenada el sake.
– Entonces porque…
– Si Sasuke hubiera intervenido hubiera puesto a la defensiva todo- conto mirando la ojijade sabía perfectamente que él no era precisamente un alma caritativa – útilmente ha habido muchas fuerzas opositoras y esperábamos algún ataque pero no imaginábamos que fueran directamente a ustedes.
– Pero aun así pudo negar la invitación.
– Precisamente por ser Hinata-sama no podía negarse- respondió su prometido – al ser alguien proveniente de clanes poderosos es arrogante y mala educación no aceptar una invitación, la catalogarían indigna.
Realmente ser de la nobleza o de clase alta era difícil, especialmente para Hinata que siempre había sido menospreciada por los de su propio clan e intentaba con todo sus fuerzas mostrar que era digna de ser una Hyuga.
– ¿Como sabias que la leche le aliviaría la irritación del ácido del estómago?- pregunto interesada la médica cambiando el tema – no es un conocimiento que puede encontrar en los libros.
– Cuando era más pequeña veía a mi madre hacer tofu con la leche de soya y limón – relato recordando aquellos días- me intrigaba por qué el limón podía cuajar la leche de soya, así que probé con diferente tipo de leche, de vaca, cabra y todas cuajaban.
– El ácido tiene esa propiedad de cortar la leche o más bien de neutralizarlo – expreso Tsunade que conocía perfectamente por donde venía el asunto.
– Exacto, odiaba mucha esa irritación que quedaba cuando enfermaba y a veces vomitaba por lo que pensé que posiblemente podría servir – conto mientras notaba que el rey lo observaba con una sonrisa – en ese momento cerca donde vivía había una chica que estaba embarazada y vomitaba todas las mañanas así que le sugerí que lo hiciera para probar, de esa forma pude probar que la leche amortiguaba la acidez.
– Eres muy lista, me gusta – rio la rubia con energía – además se ha mostrado que la leche neutraliza cierto venenos, muy buena elección.
– Gracias Sakura-chan, me has salvado la vida.
– No tiene que agradecérmelo, fue un honor – respondió inclinándose como muestra de respeto – no lo hubiera logrado sin la ayuda de Sasuke-sama y Neji-sama.
– Yo no he hecho nada, sabía que podrías – dijo el ojiplata tan sereno como siempre.
– Claro que podía, es una Uchiha – contesto Sasuke con los ojos cerrados al tiempo que a Naruto le rugía el estómago.
– Lo siento – se disculpó riendo nerviosamente – creo que vomite hasta el último grano de arroz de mi estómago.
– Iré a prepárale un poco de gacha – anuncio la pelirosa sonriendo.
– ¡Eres la mejor Sakura-chan! – escucho decir cuando salía de la habitación, le agradaba mucho ese rey infantil y humilde.
El castillo se encontraba sumido a un silencio pacifico a pesar de que horas antes habían intentado asesinar al rey, Sakura cavilaba sobre el asunto mientras con una espátula revolvía lo que había en la cazuela perdida en sus pensamientos, no sabía que después de cinco años que Naruto había subido al trono aun habían fuerzas opositoras y que se estuviera jugando el pellejo, desconfiando de la mayoría de sus súbditos, ser el líder de una gran nación y el ser más poderoso de un país era una carga grande sumando a los atentados a una persona que ella consideraba magnifico emperador. Desde que él gobernaba, las trivias con otros países había menguado, la economía había aumentado, la seguridad era casi perfecta y lo más importante había podido contrarrestar la corrupción, no había ningún ciudadano que conocía Sakura que no amara a su rey. Suspiro no sacaba nada romperse la cabeza pensando en cómo ayudarlo, sirvió las ganachas en un plato hondo y termino de decorarlo con cebolletas verdes.
– ¡No ha funcionado! Ese maldito sabia de nuestro plan – escucho la pelirosa en la puerta de la cocina – maldito Uchiha!
– Pero mi señor usted no se quería deshacer del rey ahora mismo debe estar muerto por el veneno.
– Necesito vivo a ese maldito! Eres un imbécil que no recuerda el plan – grito el hombre asustando a la pelirosa .
– Si lo recuerdo señor – chillo asustado por el agarre del otro – usted quería una distracción, si envenenaban a unas damas tan importante para los Hyuga y los Uchihas volcarían su atención a buscar el sospechoso.
– Pero el maldito Uchiha lo sabía! No he podido tomar los pergaminos – rugió enfadado el desconocido – han reforzado la vigilancia de la cámara de pergaminos y han mantenido en secreto el atentado.
Con el corazón en la boca, escondida detrás de la puerta temblaba de susto y rabia la pelirosa, debía intentar ver quien era aquel malnacido que intento matarlas, se agazapo lentamente al borde de la puerta y mirar de soslayo captando una melena roja, asomo un poco más la cabeza y reconoció al chico, aquel pelirojo que la había mirado intensamente en las presentaciones y había estado tan necio para que ella bebiera lo que le servia. En el intento de voltearse y regresar al escondite, un tocado de su cabeza rozo con el papel de la puerta produciendo un sonido de desgarro.
– ¡Cállate! Hay alguien dentro – dijo aquel hombre a la defensiva.
– Es imposible, a estas horas ningún subordinado ni la servidumbre entra a la cocina sin mi permiso.
– ¡Hum! – sonaba desconfiado – vete y aparenta con naturalidad, te llamare cuando te necesite.
– Si, señor
Sakura suspiro de alivio al escuchar los pasos alejarse, casi nunca rompía las reglas ni usaba las cosas ni mucho menos las tomaba sin permiso, agradeció estar ensimismada en su pensamiento que olvido anunciar que usaría la cocina. Razono unos segundos ordenando sus ideas, tenía tantas dudabas que la azotaban como quien era ese pelirojo? Que pergamino deseaba con tanto desespero? Y cual era ese plan que su amo había destruido? Ha juzgar por todos sus movimientos no planeaba nada bueno, sin entender del todo la razón de dejar vivo al rey salio de la cocina precavidamente observando los alrededores, al verlo libre anduvo con pasos acelerados.
– Pero mira a quien tenemos aquí – salto el pelirojo asustando a la chica cuando doblaba una esquina – que hace tan tarde una señorita fuera de cama?
– Buenas noches – saludo aparentando respeto con el corazón a mil – Sasuke-sama ha tenido un antojo nocturno.
– Es inusual que su esposa se encargue de prepararle un aperitivo – comento acercándose a la pelirosa peligrosamente.
– No veo nada en malo querer complacer a mi señor si está a mi alcance.
– Es cierto no hay nada malo en eso – dijo alejándose un poco – pero lamento decirle que no podre dejarla ir.
– ¿Necesita algo de mí?
– No, pero has escuchado algo que no debías.
Se abalanzo sobre ella sin previo aviso no obstante Sakura tenía buenos reflejos y le tiro encima la bandeja bañándolo con una caliente lluvia de ganachas, aprovechando el momento de distracción paso a su lado lanzándose por el pasillo sin embargo el paso estaba cerrado por aquel hombre quien minutos atrás estaba con el pelirojo, pensó en saltar hacia el jardín que estaba a dos pisos donde se encontraba pero también estaba siendo custodiado con sirvientes que mostraban intención de capturarla. Sin pensarlo corrió hacia el jefe de cocina y lo golpeo con la bandeja que había recogido antes pero la agarro de la muñeca con fuerza halándola hacia él, sin darle tiempo si quiera de inmovilizarla Sakura lanza una patada a sus entre piernas provocando un grito ahogado y el cuerpo caer sin soporte. Maldijo al ver que le cerraban el paso uno sirvientes, giro retomando el camino por donde vino, no le quedaba otra opción que esconderse, abrió la primera puerta que vio a la izquierda y la cerro escondiéndose, suspiro al escuchar los pasos alejarse en diferentes direcciones; salió a hurtadilla al sentir el perímetro libre.
– ¿A donde crees que vas? – escucho sintiendo que le agarraban de su cabello y la arrastraban con fuerza.
– ¡Suélteme! – grito arañándolo – auxilio! Que alguien me ayude!
– ¡Maldita perra! – soltó cuando sintió el dolor – cállate zorra! – lanzo un golpe con su puño en la cara que la aturdió.
– No pienses que te dejare ir –dijo al verla intentar huir.
La tiro al suelo sin piedad dándole una patada en el estómago sacándole y pisarla para que no se moviera mientras recobraba el aliento; aun con la cabeza rugiendo de dolor, los labios sangrando y respirar con dificultad pensaba en huir pero su cuerpo no reaccionaba, sintió como la volteaban y tomaba su rostro golpeado para que lo mirara, tenía el rostro ligeramente rojo por la quemadura " eres muy guapa" escucho decir mientras una sonrisa surcaba en sus labios "y muy testaruda" añadió cuando Sakura intento golpearlo con las manos inmovilizándola haciendo fuerzas en su cuello ahogándola "me vengare del Uchiha divirtiéndome contigo", el pelirojo pudo notar que los ojos jade de la chica relampagueo de miedo y saboreo su temor y sin soltarla la arrastro hacia una habitación.
– Sa…su…ke…sama – susurro antes de hundirse en la oscuridad.
Mi parte favorita del fics *-* responderles a mis amadas lectoras
Katym: me alegra muchisimo que te encante y lamento mucho la tardanza si pudiera escribiera las 24 horas al dia pero es mucho para una simple mortal como yo T.T no me gusta mucho el sufrimiento ni las tortu... ejem buena esas cosas pero las habra, el destino de Sakura no es normal, en fin espero que este cap te guste y me dejas tu bonito coment *ojitos de ternura de minion* besos!
Sibreka: holis! siento mucho la demora * se arrodilla y besa el suelo pidiendo perdon* pero he vuelto "inner: si medio año despues" ya tengo en mi cabeza de melon esa parte y falta baaaaaaastante y espero algun dia con este cuerpo de mortal llegar a terminarlo T.T besos!
tatutu: awwwww *-* me ha conmovido mucho tu coment gracias, gracias no me lo merezco por abandonarlos tanto tiempoT.T me halaga cuando consideras mi fic bueno y como ves mi muso "si es chico y se lama itachi XD" se me pierde y hace estrago con mi mente xq se concentra en otras ideas y x eso nunca termino, tratare de amordazar a mi muso para que me ayude a actualizar mas a menudo XD, espero que este cap te gusto y me dejas tu bello coment besos!
Guest: bienvenida(o) al clan! me alegra q te haya gustado y q disfrutes de este cap besos!
Y a ti un millon de besos por entrar y formar parte de la historia!
se despide
~Mei~
