— Oe, viejo — Shikadai se adentró al hall de su casa mientras se rascaba la cabeza–
— Dai, bienvenido a casa. — Le respondió Shikamaru mientras acomodaba las piezas de Shogi–
El más joven de los Nara se sentó frente a su padre y cruzó los brazos mientras lo miraba con detenimiento.
— Suéltalo, con esos ojos siento que tu madre está a punto de darme un sermón.
— ¿Que viste en mamá?
— ¿Ah? ¿A que se debe esa pregunta?
— Nada en especial
— ¿Tienes a alguien en mente?
— No, estoy muy chico para esas cosas.
— A tu edad, estaba a punto de conocer a tu madre.
— Que problemático, ¿Me contarás toda esa historia?
— Ah, no, en realidad no, sería... tu me entiendes.
— Claro...
Uno de los cuervos se había posado sobre las ramas del árbol del jardín de los Nara y comenzó a hacer ruidos que avecinaban una tarde calurosa.
— Inojin está rodeado de chicas, es muy tedioso ir a su lado, las niñas le regalan dulces que ChoCho se termina comiendo y lo que no es comestible, lo llevo cargando yo, no soy una mula ¿Sabes? — Shikadai argumentó mientras se acostaba cruzando los brazos detrás de la cabeza—
— Ese niño heredo la belleza de Ino, sin embargo, no deberías decírmelo a mi. A menos que una de esas chicas sea la que te interese. — El mayor de los Nara terminó diciendo colocando sus brazos detrás de si para no perder el equilibrio mientras permanecía sentado–
— Viejo, no, arg, no ayudas.
— No planteas bien tus preguntas, tu madre no era como esas chicas que persiguen a los chicos con el afán de hacerse notar. Ella se hacía notar sin necesidad de cosas como esas.
Shikadai metió el suficiente aire a sus pulmones para dejarlo escapar de un suspiro rápido.
— Con que aquí están los dos, par de atolondrados... — Una rubia con plumero en mano y lista para la limpieza del hogar, se hizo notar con claro enojo–
Shikadai se irguió de inmediato y Shikamaru lo miró con asombro
— Bueno, si padre, iré a entrenar con Inojin y Chouchou, Madre, te veo mas tarde. — mencionó el menor y salió lo mas rápido que pudo.
— Así que le diste "permiso" — Temari lo fulminó con la mirada–
— Es listo, como su padre.
— Si claro, como no.
— Sabes que no vamos a limpiar.
— ¿A no? ¿Que tiene pensado oh "Señor de las Sombras"?
—Algo que a la "Señora de las Sombras" siempre le ha gustado...
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Shikadai se alejó del lugar y camino sin rumbo fijo. Observó a muchas jovencitas mayores que el y a otras tantas de su edad "espiando" a un susodicho de su interés.
Todas melosas y unas cuantas algo agresivas. "Como Mamá" pensó, pero aún así sin perder ese algo que Shikadai simplemente no podía tolerar sin saber porque.
Llegó a un claro y la encontró allí, una chica esbelta de cabello alborotado color negro, la bandana de Konoha en su frente y dos dagas negras cubiertas de chakra
— Mirai-nee — Le dijo acercándose a la ojirubi–
— !AH! Dai-chan ¿Que haces por aqui?
— Te he dicho que no me digas así.
— Pero desde que naciste te he dicho... — Shikadai alzó una ceja en desaprobación — Esta bien, Dai, no me dejas consentirte.
— No necesitas hacerlo
— Vale, vale. Vienes raro, ¿Que ocurre? — La chica dejó en sus fundas sus dagas y se acercó al joven–
— ¿Por que las mujeres son tan problemáticas?
— ¿A que viene eso? ¿Soy mujer sabes?
— Precisamente por eso te lo pregunto. Son tan... ¿Por qué cuando se interesan en un chico, son tan empalagosas? Tu no eres así, ¿Verdad Mirai-nee?
— Ah, ya veo. — La pelinegra se río de medio lado– Bueno, a veces nosotras somos mas cariñosas por que queremos que los chicos puedan ver en nosotras a alguien que puedan cuidar, es decir; que tengan la necesidad de proteger. Claro, hay sus excepciones como las que quieren que vean en ellas que son lo suficientemente fuertes e independientes pero al mismo tiempo que son capaces de amar y sentir como una mujer "delicada". Es complicado pero cuando tengas mi edad lo comprenderás Dai.
— Mi mamá es fuerte, tu eres fuerte. Definitivamente me agradan más las mujeres fuertes. — Aseguró el chico—
Mirai lo observó y un leve tiño rosa se colocó en sus mejillas pero lo borró y sonrió
— Shikadai, de seguro algún día encontrarás a alguien que quieras cuidar y proteger, además de que sea muy muy fuerte y te de tus buenas tundas como Temari-San a Shikamaru-Sensei.
— Encontrarla sería muy problemático, creo que no lo necesito ¿Sabes?
— ¡Moooouuuu! ¡Dai-chan! ¡Deja de ser tan flojo!
— ¡No me digas así!
— ¡Mejor entrenemos! Hay cierta sorpresa que debo darles al nuevo equipo InoShikaCho
— ¿Que sorpresa? ¿Por que tú la vas a dar?
— Si te la digo, ya no será sorpresa— Sonrió y desapareció en un puf reapareciendo del otro lado del claro lista con las dagas de su padre en las manos.
...
Shikadai junto sus manos e invocó a las sombras que se estiraron para alcanzar a una veloz Mirai.
"No, no necesito encontrarla,
Solo espérame Mirai-nee... no, Mirai, yo seré quien te cuide y te proteja.
Definitivamente, las mujeres problemáticas siempre estarán en mi familia"
