Sarada Uchiha se encontraba investigando en las ruinas de su clan, su padre le había dado instrucciones precisas para que ella fuera directo a encontrarse con los antiguos manuscritos e historias acerca de su familia.

No había por que esconder ya nada ni de que avergonzarse. Era su historia familiar a fin de cuentas y era su responsabilidad tomar las decisiones correctas después de saberlo todo.

Al haber leído todo lo que se encontraba allí, Sarada se levantó para dirigirse a su casa con una comprensión mayor acerca de su padre y su familia. Habían pasado por mucho odio, y sobretodo, habían sufrido por generaciones gracias a su fundador Indra.

Estando a punto de abandonar el lugar, la pelinegra se volvió para echar un último vistazo y allí, escondido entre dos losas en la pared, un pergamino se asomaba.

— ¿Como es posible que no lo haya visto antes? — Mencionó mientras se acercaba a ese lugar alejado dónde todos los demás manuscritos habían sido encontrados

Con un Katón encendió un par de velas y se sentó abriendo aquel manuscrito que, a simple vista parecía aún más antiguo que los otros.

— Me pregunto, ¿Que información trae dentro...? — Abriéndolo por completo comenzó a leerlo.

"Indra Ötsutsuki fue el fundador del clan Uchiha, el primero en obtener el Sharingan. Pero todo eso ya se sabe pues, en este lugar se han guardado todos los archivos mas antiguos del clan Uchiha. Sin embargo, que estas leyendo esto, tal vez no sepas del verdadero amor que Indara Ötsutsuki perdió..."

— ¿Verdadero amor?— Los lentes de la ojinegra resplandecieron gracias a la luz de las velas — ¿Que es esto? ¿Una historia romántica?— Continuó con su lectura

"...Asura, Indra y Saki se conocieron y crecieron juntos. Hagoromo veía con buenos ojos la relación de sus hijos y aquella niña aprobando las visitas de la pequeña cuando Indra y Asura terminaban sus practicas.

Al convertirse en adolescentes, Saki lucía como una hermosa sacerdotisa, tenía una larga cabellera pelirosa y unos ojos verde oscuro a contraste con su piel. Nunca pasaba desapercibida y por supuesto, los hermanos nunca le vieron como una chica cualquiera.

Asura comenzaba a frecuentar más a Saki dedicándole victorias sobre Indra o simplemente fanfarroneando sus logros y haciéndola reír..."

Sarada abrió los ojos, y le pareció algo extraño leer la descripción de la chica en cuestión. —Imaginaciones mías— Se dijo

"...Indra por su parte era algo frío con ella. La apreciaba, si, pero no se la pasaba como mosca rondando como su hermano. Esto le ponía de muy mal humor y terminaba peleando aun más con Asura para que dejara a la chica en paz.

Una noche, Indra se encontró con Saki y decidió acompañarla, a partir de esa noche, Indra y Saki comenzaron a fomentar un vinculo mas fuerte que la amistad.

Las lunas pasaron, mientras Indra sentía que su pecho se llenaba con algo indescriptible mientras admiraba la belleza inusual de Saki noche tras noche. Asura comenzó a sospechar y les siguió. Siempre les encontró caminando y hablando de trivialidades y se sorprendió al ver la sonrisa que su hermano le dedicaba a esa chica, una sonrisa oculta que ni siquiera el, su hermano, había visto nunca. Asura comprendió que Saki y su hermano estaban destinados a estar juntos.

Saki e Indra se comprometieron antes de la tragedia..."

— ¿¡Tragedia!? — Sarada se sorprendió y se hundió aun mas en su lectura —

"Ese fatídico día Asura y su padre no se encontraban cerca y una emboscada contra los Ötsutsuki se llevó a cabo. Mientras que Indra combatía. Saki fue raptada y tomada como rehén.

Los que la tenían amenazaron a Indra provocándole odio inconmensurable. Saki comprendió al instante lo que Indra tenía que hacer. Nunca, nadie más, iba a tomar como ventaja la "debilidad" de Indra.

Nadie lo sospechó e Indra atravesó el pecho de Saki asesinándola..."

— ¿¡Pero por qué lo hizo!? ¡Pudo haberla salvado siendo un Ötsutsuki con el chackra que poseía! — Sarada no lo comprendía mientras seguía leyendo

"Los que se habían levantado contra los Ötsutsuki habían perecido junto con el amor de Indra. Asura y Hagoromo dolidos por la perdida de Saki nunca mas la volvieron a mencionar como muestra de respeto a Indra ahora convertido en un ser frío con odio y sed de poder.

Indra juró que jamás volvería a enamorarse y sus descendientes tampoco lo harían nunca con descendientes del clan al que Saki pertenecía, así que borró todo acerca de ella y su clan.

Todo lo demás se sabe. Todo lo demás esta escrito y guardado en estas paredes pero, este es el único manuscrito en el que leerás acerca de Saki, y ese clan perdido."

— ¿¡Pero que diablos!? ¡¿Que clan era ese?! — Sarada enrolló el manuscrito y lo dejó en su lugar.

—¿Sarada? — Una voz masculina se hizo escuchar

— Papá... — Sarada respondió sorprendida—

— Tu madre esta esperándote. Ya es de noche.

— ¿Enserio?, el tiempo se ha ido volando.

— ¿Has terminado?

— Si, y creo que he quedado confundida.

— Puedes consultármelo. Somos los últimos descendientes...

— ¿Cual es el clan al que pertenecía Saki?

— No lo se, no hay ninguna pista acerca de ello. Al parecer sólo esta su nombre sin ningún apellido del cual investigar.

— Ya veo...

— ¿Sasuke -kun? ¿Sarada? ah... con que aquí están.

Sarada y Sasuke voltearon hacia donde provenía esa voz.

— Mamá... — La ojinegra se sorprendió al ver a su madre. Sus cabellos estaban sueltos brillando a la luz de la luna y sus ojos parecían de un verde oscuro puro.

— Ah, si.. — Sakura se percato de la sorpresa de su hija— Ire a cortarlo, no me había dado cuenta de cuanto había crecido. Es por ello que yo también vine. La cena esta lista, solo iré a retocarlo un poco, podrían acompañarme...

— Hn... esta bien — Sasuke observó a Sarada quien también le había observado—

— ¡Ah! Gracias Sasuke-kun — Sakura caminó al lado de su marido cuando este salió.

La menor de los Uchihas apagó las velas y salió del lugar siguiendo a sus padres

Con que leyenda ¿huh?. Creo que Indra por fin se encontró con Saki... Pensó Sarada con una sonrisa