Jack: -Lo último que vio entre la ventisca, fue la dulce sonrisa de su Elsa, mientras ella caía rápidamente- No... -Sus ojos derramaban lágrimas y su pecho sentía un dolor que le impedía respirar- No... ¡ELSA!
-Su grito de dolor resonó en cada uno de los pedazos congelados de la Montaña del Norte, formó un eco de tristeza. Los Guardianes lo escucharon incrédulos, llenos de terror. Black sonrió al darse cuenta de que su victoria comenzaba de nuevo. Lo había logrado, había matado a un Guardián-
Pitch: -Con su uña trozaba los barrotes que apresaban a Norte- Yo diría... Feliz Navidad, Santa... Pero los niños despiertan para darse cuenta que el viejo con el trineo no llego... -Esbozo una sonrisa maléfica al ver como el hombre comenzaba a derramar lágrimas-
-Cuando el amanecer se asomaba en cada rincón del mundo, ese 25 de Diciembre, cada niño del mundo, busco bajo sus árboles, en sus calcetines para encontrar... Un espacio vacío, ni siquiera un carbón, ese día Santa Claus no había cumplido con su promesa, ese día todas las luces del mundo se apagaron, menos dos.-
Andrew: -Miró con temor la puerta blanca de la habitación, sostuvo su respiración y la soltó al mismo tiempo que llamaba a la puerta de su hermano- ¿Elías? -Aferró la galleta de muñeco de jengibre a su pecho, la favorita de su hermano... Tembló al no escuchar respuesta- ~Se que estás a dentro, me han preguntado donde fue... Que sea valiente y de mi trate, te vengo a buscar... Déjame entrar...~ -Una lágrima cayo al piso, se recargó en la puerta- ~Tu eres lo que tengo, sólo escúchame... ~ -Se dejo caer, sentado al pie de esa puerta blanca- ~Ya no se qué hacer... ¿Y si hacemos un muñeco?~ -Espero respuesta, pero nada, ni un eco, el pequeño sintió como se le rompía el corazón, abrazó sus piernas, intentando ocultar su llanto-
-Elías. Comenzó a llorar, suspiro y cuando por fin tuvo un hilo de voz, le respondió asegurándose de que su hermano no lo escuchara... Mientras a pie de la Montaña del Norte una Guardiana agonizante, le cantaba la última canción a su hermana-
Elías: ~Andrew...~
Elsa: -Tosió y con el hilo de voz que le quedaba, canto- ~Anna... Se que estas afuera...~
Elias: ~Debe ser difícil para ti...~
Elsa: -Suspiro- ~Pero mis poderes han crecido~
Elías: -Respiro- ~Debes entender, ve y sálvate~
Elsa: -Sentía las lágrimas inundar sus ojos- ~Te mereces más... De lo que seré...~
Elías: -Se controlo para no llorar- ~No hay nada que pueda hacer~
Elsa y Elías: -A pesar de estar a tanta distancia, sus lágrimas cayeron a su rostro al mismo tiempo: ~Si quiero hacer un muñeco...~
-El niño comenzó a llorar tanto pero en silencio, tenía que parecer fuerte ante su hermano. La Reina lloraba al recordar como había herido a su hermana, sentía como al pasar cada segundo se debilitaba, estaba lista para dejarse ir. Intentaba estar en paz, pero escuchaba como una voz gangosa y algo graciosa se acercaba, concentro toda su fuerza y volteó a ver quien la perturbaba-
Elsa: -Abrió los ojos al verlo con vida y lentamente lo llamo- Olaf...
