Jack: -No podía creerlo la había visto caer al abismo, los niños dijeron que ella se sacrificó para salvar a los Guardianes, había muerto tres veces, una vez en vida y dos en la inmortalidad, pero el verla viva frente a él le devolvió una dicha que no creyó volver a sentir- Elsa…
Elsa: -Se puso de pie tambaleándose, el muchacho que la había acompañado durante toda una vida, su mejor amigo y ahora su amor en la inmortalidad estaba ahí y ella sabía quien era. Con todas sus fuerzas caminaba lo más rápido que podía hacia él- Jack…
Jack: -Ella iba hacia él, sabía quien era, la impresión era demasiada como para levantarse sin el apoyo de su cayado, así que finalmente se puso de pie y comenzó a caminar hacia ella, todo lo que habían vivido desde el momento en el que ella lo vió, todo estaba destinado para esto, cada segundo que los alejaba parecía una eternidad- Elsa…
-Se sintieron vivos en la muerte cuando sus cuerpos finalmente se abrazaron uno contra el otro, era su aroma a orquídeas que tanto lo enloquecía, eran sus manos tan protectoras que le enseñaron y la cuidaron en todas sus andanzas, era ese amor que ni los amores de ella, la ausencia de él o la muerte de ambos pudo quebrantar en ningún momento.
Finalmente después de tantos celos, dolor, angustia y miedo ellos podían estar juntos, las lágrimas de felicidad caían, se aferraban uno al otro negándose a perderse de nuevo, era tan fuerte ese alivio que ambos se hincaron para poder recuperar fuerzas-
Jack: -Le susurró a su oído entre lagrimas- Estás viva… Estás conmigo… -Se aferró aún más a ella- Oh Elsa… -Comenzó a llorar aún más- Mi Elsa… No me dejes solo…
Elsa: -Era la primera vez que lo había visto llorar así, por consecuente ella también se quebró- Siempre estaré contigo…. –Ella mojaba la sudadera el muchacho con sus lágrimas- Lo siento, lo siento… -El llanto le impedía hablar- No sabía quien eras, no tenía memoria… Perdóname…
Jack: -Comenzó a acariciarle la espalda para calmarla como cuando era niña- Tranquila, esta bien…. Te entiendo…. Estamos juntos ahora…
Elsa: -Se separó de él aún con las mejillas mojadas y tomó su rostro entre sus manos- Pero ahora lo se… ¡Amor, ahora te recuerdo! ¡Se quien eres Jack Frost! –Se calmó y le sonrió- Tu siempre has sido mi Guardián…
Jack: -Una última lágrima cayó por su rostro, tomo la delicada mano que acariciaba su rostro y la besó tiernamente- Y tu eres mi Reina…
-Ella sonrió de alivio, la tomó de la nuca acariciando su sedoso cabello rubio y ambos juntaron sus frentes, al hacerlo cerraron sus ojos y el sentir ese contacto les devolvió fuerza, les dio un motivo para aguantar la inmortalidad, no era el que los niños creyeran en ellos o ser un Guardián, se tenían el uno al otro y con eso era más que suficiente, ambos abrieron los ojos lentamente Se miraron por un instante, disfrutando el momento se acercaron lentamente-
Conejo: -Brincó en medio de los dos para separarlos- Si, si esto es muy hermoso –Jaló de impaciencia sus orejas y señaló a los niños con su pata- ¿Qué tal si los protegemos antes de que Ptich los mate?
-Los dos tórtolos lo miraron impresionados, después se miraron el uno al otro y sonrieron, a pesar de que esa linda colita de algodón fuera tan tierna por dentro sería el mismo Conejo vanidoso que conocen desde antes-
-Elsa cargó a Andrew y Jack hizo que Elías se subiera en él, comenzaron a correr lo más rápido que podían hacia los Guardianes que se reagrupaban para no perder la formación de batalla, a lo lejos Elsa pudo reconocer el muñeco viviente, dejaron a los niños con los Guardianes-
Elsa: -Dejó a Andrew en el piso y sonrió alegremente- ¡Olaf!
Olaf: -Extendió sus ramas de alegría- ¡ELSA!
Elsa –Se acercó a él y lo abrazó fuertemente- Estas bien, Olaf –Lo separó y lo miraba dulcemente- No sabes cuanto me alegra verte
Olaf: -Acomodó la zanahoria que tenía por nariz y se sonrojó un poco- ¡Lo sabía! ¡Yo seguía vivo y….! Yo no puedo existir sin ti… Sabía que volverías
Jack: -Miró a los niños y estaba asegurándose de que no tenían nada- ¿Están bien? –Palpaba a Elías- ¿Estas seguro Elías?
Elías: -Tomó sus manos para clamarlo- Tranquilo, Jack –Sonrió- Estoy bien… -Abrazó a Andrew por la espalda- Mi hermano y yo estamos… -Escuchó un grito que pronunciaba su nombre, alzó sus ojos por sobre el Guardián- No puede ser es…
Andrew: -Miró la silueta a lo lejos, aterrorizado comenzó a gritarle para que se fuera- ¡CHRISTINE! ¡VETE!
Elsa: -Dejó de charlar con su amigo, fue hacia ellos, pensó que algo había pasado- ¿Qué sucede, pequeño?
Andrew: -La miró asustado, estaba a punto de llorar, no sabía que hacer- Ella…. Abuela, ella no debería estar aquí… Yo… -La miró asustado y tomó su mano—Sálvala, por favor abuela, sálvala… -Escuchó otro grito que lo llamaba, volteó hacia donde se emitió, era otra voz más fina- Ay no….
Elías: -El terror que se reflejaba en sus ojos era peor que el de su hermano- ¡IDUN! ¡SAL DE AQUÍ! –Intentó correr hacia ellas pero Frost lo detenía, impidiéndole el paso- ¡Suéltame Jack! –Luchaba con toda su fuerza contra el Guardián- ¡Suéltame! ¡IDUN! ¡IDUN!
Jack: -Sujetaba fuertemente al niño, enojado lo miró- ¡NO! –Lo tomó de los hombros para que lo viera a la cara- ¡¿No lo entiendes?! ¡No puedes ir! Nuestra prioridad son ustedes….
Elsa: -Tomaba cariñosamente al pelirrojo, quien débilmente intentaba correr hacia ellos- Andrew, ellas estarán bien, no te preocupes…. –El pequeño seguía mirando con terror a las niñas- ¿Por qué te preocupan tanto?
Andrew: -Miró a la reina desesperado, rojo de la impotencia- ¡¿No lo entiendes?! –Estaba desesperado porque alguien fuera a su rescate- ¡Ellas son nuestras primas! –A medida que hablaba la reina comprendía- Idun y Christine ¿te suena familiar?
Elsa: -Intentaba que el pequeño mantuviera la calma- Idun era el nombre de mi madre pero….
Andrew: -No había tiempo tenía que salvarlas- Le pusieron Christine en honor a Kristoff, su abuelo… -Estaba a punto de derramar lágrimas por la impotencia- ¡Ellas son las nietas de Anna!
