Sentimientos en la cancha
Hola, vengo con un nuevo capítulo.
Este nuevamente es un Kagehina, la verdad es que los voy escribiendo conforme los capítulos del manga me dan ideas, y los estoy acomodando de esta manera. Espero no se les haga incomodo de leer, igualmente estoy muy abierta a sugerencias y aunque nunca lo he hecho si quieren leer de algo en específico díganme y haré mi mejor esfuerzo.
Aclaración: Haikyuu! y sus personajes son propiedad de Haruichi Furudate, este es un trabajo sin fines de lucro.
Ahora sí ¡Disfruten la lectura!
Porque eres bajito.
Había algo que Kageyama estaba empezando a apreciar en Hinata, algo que le daba vergüenza incluso admitírselo a él mismo. Le gustaba que el chico fuera bajito.
Su relación de compañerismo había ido creciendo a pasos agigantados, primeramente porque Shouyo nunca lo abandonaba en sus jugadas, y segundo porque el pelirrojo era sencillamente la mejor persona que había conocido. Eso incluía también su estatura.
Que ¿Por qué le gustaba tanto esa cualidad? Para empezar porque ver a Hinata esforzándose por mejorar era tanto inspirador como conmovedor. También le enternecía que se emocionara cuando se daba cuenta que era más alto que Nishinoya (lo cual sucedía cada vez que miraba al libero, cosa que a este no le hacía tanta gracia). Y le gustaba que cuando caminaban hasta la tienda, juntos, podía ver la cabeza esponjosa del pelirrojo desde arriba sin que él se diera cuenta de la manera en que lo miraba.
Por eso notó fácilmente como Hinata envidiaba la altura de los demás en el equipo, principalmente la de Azumane-san quien además era la estrella del equipo, y no pudo evitar hacer algo para que el pelirrojo dejara de sentirse mal por algo que él encontraba tan adorable, para que negarlo.
-Alguien como tú que siempre ha sido alto, jamás lo entendería- le grito el pelirrojo frustrado por su incapacidad de igualar con saltos la altura de los demás.
Kageyama en ningún momento se ofendió, tal vez se sintió un poco dolido por ver el auto desprecio de Hinata, pero debía de aceptar que en cierta parte el pelirrojo tenía razón. Él siempre había sido alto, siempre había sido un prodigio y siempre era temido por sus contrincantes (no es que esto le agradara) por eso nunca tuvo que preocuparse por llenar sus faltas con otras cualidades.
Pero no pudo evitar decirle a Hinata ciertas de las cosas que sentía, tratando de que se diera cuenta de lo valioso que era para el equipo, y mucho más para él. Afortunadamente el pelirrojo entendió que ser carnada o ser estrella no era lo más importante comparado con ser valioso para el juego, y siguió tan alegre y explosivo como siempre.
Esa noche, cuando Shouyo le pregunto porque había hecho todo eso por él con un adorable puchero susurró, sin querer, lo que pensaba viendo esa bonita cara enfurruñada.
-Porque eres bajito, y eso me gusta.
La sonrisa radiante del bajito hizo ver a Tobio que tal vez la estatura no era lo único que apreciaba de Hinata.
Espero les haya gustado y el próximo será un KuroTsukki que será bastante diferente a lo que he venido haciendo.
Si no es mucha molestia, me gustaría que me dejarán alguna opinión, critica, sugerencia, lo que sea, para saber que andan por allí.
Nos leemos y gracias.
