Sentimientos en la cancha.

Hola, esta vez vengo con una TsukkiYama unilateral que tiene sorpresilla al final.

¡Espero les guste!

Aclaración: Haikyuu! y sus personajes son propiedad de Haruichi Furudate, este es un trabajo sin fines de lucro.

Ahora sí ¡Disfruten la lectura!


Rindiéndose

Yamaguchi Tadashi siempre había sido un chico de complexión delicada. Pequeño y delgaducho, sufría las burlas de otros niños de su edad, e incluso mayores. También era débil, temeroso de replicar para defenderse, por lo que lo único que podía hacer era aguantar y llorar.

Yamaguchi no tenía aprecio por sí mismo, detestaba ser tan asustadizo y no poder defenderse. Y aunque lo detestaba nada podía hacer para cambiar. Estaba condenado a seguir soportando los golpes de la vida.

Entonces él llegó, un chico que, aparte de alto, lograba dejar callado a cualquier matón con una sola palabra. Desde ese momento sus sentimientos hacia el rubio solo pudieron crecer, hasta que llegó a amarlo. Tsukkishima Kei, un chico frío y distante, cool le llamaban sus compañeras, a sus ojos era la persona más admirable y atractiva que conocía. Y el hecho que Tsukki lo dejará quedarse a su lado lo hacía sentir especial para el rubio.

Empezó a desear que el rubio lo amara también, le conocía perfectamente y creyó que si los sentimientos de Tsukki por él cambiaban, lo notaría al instante y sería el momento de actuar. Tenía la esperanza de que ese día llegaría. Y el tiempo pasó desde que lo rescató de unos matones hasta que entraron a la preparatoria sin ningún cambio en el rubio.

Obviamente le desanimo ese hecho porque en serio tenía la esperanza de que Tsukki se enamorara de él, pero era perseverante y siguió esperando con todo su corazón.

Entonces el cambio llegó, espontáneamente, poco después de su campamento en el Golden Week, pero Tadashi entendió inmediatamente que si los sentimientos de Tsukkishima habían cambiado, no había sido por él ni hacia él.

Se sintió desolado, se odio aún más, y se volcó en su entrenamiento de saques, pero nada de lo que hacía le quitaba el dolor de saber que la personas que había amado por tanto tiempo nunca correspondería sus sentimientos, que su corazón se había roto y no había nadie que pegara las piezas nuevamente. Dolía tanto.

Y mientras esperaba a Shimada-sensei, quien aún no salía de su turno en la tienda, empezó a llorar, sintiendo como el nudo que tenía en la garganta, desde que notó la diferencia en su amigo, ya no podía ser contenido. Cayó sentado en el piso, derrotado y rogando por poder olvidar ese sentimiento que en antaño le había dado tanta felicidad, y escondió el rostro entre las rodilla.

¿Sería lo suficientemente fuerte para convivir con Tsukki sin quebrarse? ¿Desaparecería ese dolor algún día? ¿Podría dejar de sentir el amor que desde hacía tanto estaba allí? ¿Lograría rendirse algún día?

Entonces los brazos de alguien lo rodearon y una mano cálida y amable acarició su cabeza, consolándolo.

-Todo va a mejorar Tadashi, lo prometo- le susurró la voz de su sensei, esa que de tanto convivir, conocía a la perfección, y que siempre era paciente con él- Siempre estaré para ti.

Entonces pensó que quizás estaba rindiéndose, pero sintiendo la calidez y la sinceridad que emanaba de esa persona, consideró que tal vez no sería algo tan malo.


Confieso que si quiero ver a alguien con Yamaguchi sería a Shimada-san, desde que Tadachi fue a pedirle ayuda con los saques los quise emparejar, y realmente no sé qué tanto shippeen a esta pareja en el fandom, pero yo la adoro n.n

Espero les haya gustado y recuerden que cualquier comentario, bueno o malo, es bien recibido y agradecido.

¡Nos leemos!