Sentimientos en la cancha.

Pues soy idiota y había olvidado que esto ya estaba escrito, pero al menos se nivelo con el anime. Es un nuevo Kagehina.

Como recomendación les digo que si no han leído el manga, esto puede contener un pequeño spoiler de cómo va el anime. Si ya lo han leído y lo llevan al día… waaaaahhh está tan emocionante XD

Aclaración: Haikyuu! y sus personajes son propiedad de Haruichi Furudate, este es un trabajo sin fines de lucro.

¡Disfruten la lectura!


¡Te Odio!

Quería crecer, quería evolucionar y volverse fuerte. Hinata se sentía impotente, cada vez que realizaban el remate divino era como si el no hiciera nada. Se sentía mal, un inútil total.

Pero ahí estaba Kageyama, pisando sus alas con objetividad, negándole la oportunidad de mejorar con su ayuda y todos esos malos sentimientos que se habían ido esfumando conforme pasaba el tiempo y la convivencia aumentaba y se volvía cálida, regresaron de golpe. Porque Kageyama era un prodigio y él simplemente seguía apestando, y no podía vencerlo, no podía vengarse con la condición que tenía, del chico de ojos azules que a veces lo miraba con algo de ternura.

¿A dónde se había ido esa mirada? ¿Por qué sus ojos habían pasado de un azul noche a un azul hielo, fríos? No quería que Tobio le odiara, pero tampoco quería quedarse débil e inamovible como estaba. Por eso se alejó, porque si seguía presionando a Tobio con sus deseos egoístas no conseguiría más que el odio del armador y eso no lo soportaría. Aun así le dolió que Kageyama no hiciera amago por acercarse a él.

Entonces llego el campamento y al levantar el balón para él, Kageyama lo hizo de un modo distinto, tratando de adecuarse a sus movimientos pero diferente a lo de antes. No funciono ni la primera vez ni la segunda, tampoco lo hizo la tercera, lo cual al pelirrojo le hizo un poco de gracia, y cuando miró al armador allí estaba esa mirada de antes dirigida a él, no era solamente ternura, sino que había sorpresa y algo de admiración.

El pelirrojo entendió que Kageyama no lo había abandonado, que no se le acercaba por los mismos motivos por los cuales él se mantenía alejado, y supo que nunca encontraría a alguien igual a Tobio, tanto en el Voleyball como en la vida, en todo lo que viviera.

-Hey, Bakeyama- le llamó antes de que se marchara, luego de haber practicado por empujón de Yachi-san- Gracias.

-No te abandonaré si eso es lo que estás pensando, estúpido Hinata- entonces sonrió, no con esa sonrisa que daba terror, sino con esa que daba en los juegos cuando estaba emocionado, esa que solo le mostraba a él fuera de la cancha.

No pudo evitarlo, se abalanzó sobre él en un fiero abrazo, pero en esta ocasión lo único que le quería hacer comprender era lo mucho que lo apreciaba.

-¡Te odio!- le susurró.

Eso era lo que pensaba la mayor parte del tiempo, y era lo que le decía a Tobio cuando se ponían emotivos, pero ambos bien sabían que eso significaba todo lo contrario. Y ambos lo sentían con fuerza.


Espero les haya gustado.

¡Nos leemos!