Sentimientos en la cancha.
Aclaración: Haikyuu! y sus personajes son propiedad de Haruichi Furudate, este es un trabajo sin fines de lucro.
Hola, no andaba desaparecido, sólo estaba tratando de salir de la universidad, que mesecitos uff.
Les traigo un nuevo Kagehina que espero les guste, y de verdad gracias a todas las personas que han estado allí leyendo, agregando a follows y favs, y de vez en cuando comentan, muchísimas gracias.
¡Disfruten la lectura!
So Hot.
Dentro de la habitación de Hinata Shouyo, el único sonido que se escuchaba eran los jadeos y las respiraciones pesadas del pelirrojo y Kageyama.
—No más, no más— gimió el más bajo golpeando la espalda del pelinegro con desesperación.
—Aún no— jadeo el armador— Tan ca…liente.
Las respiraciones cada vez se volvían más aceleradas, los jadeos más audibles, los ojos de ambos se llenaban de lagrimillas. Se sentía el calor en el aire.
Entonces Hinata no lo soporto más y lanzando un chillido se estiró cuanto pudo.
—Espera, Hinata, aún no término— gruñó Kageyama, moviéndose sobre el pelirrojo.
—No puedo más— chilló el pequeño— necesito tomar agua.
Tobio dejó de forcejear con Hinata por arrebatarle la botella del agua. Estaba molesto, el pelirrojo había sido el de la idea y ni siquiera había terminado con él, además no había querido esperarlo, y tampoco quería compartir.
—No entiendo para que propusiste comer ramen extra picante si no lo ibas a soportar— masculló enfurruñado Kageyama.
El pelirrojo, con las mejillas infladas por la gran cantidad de agua que había tomado, miró a Kageyama y sin tragar, sonrió, viéndose adorable, tanto que a Kageyama se le bajó un poquito la molestia.
Hinata amaba el picante pero no aguantaba nada, y cada vez que comían ramen extra picante dejaba el tazón a la mitad, cosa que Kageyama odiaba por estar contra el desperdicio de alimento, y se acababa toda el agua que se encontrara a su paso, a pesar de prometerle al pelinegro cada vez que comían que se iba a terminar todo el tazón.
—Vamos Kageyama, no te enojes— pidió el pelirrojo con una gran sonrisa— no es mi culpa que sea tan picante y caliente.
Pero aunque Tobio fingía estar molesto, escondía un secreto. Cada vez que Hinata le proponía comer picante aceptaba por el simple placer de ver las expresiones del pelirrojo cuando ingería el alimento.
Eran tan calientes, y lo calentaban muchísimo.
Espero les haya gustado este capítulo, quise que malpensaran al principio y me gustaría haberlo conseguido, ja, ja, ja, ja, siempre es gracioso hacer malpensar a las personas XD
No creo subir muchos capítulos más, mi cerebro ya no produce buenas ideas y (creo que ya lo había mencionado antes) me gustaría tratar de escribir alguna otra cosa, quizás más seria, para este fandom. No lo sé, tengo que pensar bastante.
Y sólo quiero decir que creo que al fin logré hacer un drabble de verdad, porque mis capítulos siempre salen muy grandes, ja, ja, ja, custiones de principiantes XD
¡Nos leemos!
