Sentimientos en la cancha.
Hola, vengo a dejar un nuevo drabble, esperando cómo siempre que lo disfruten.
En esta ocasión es un Ukai/Takeda, porque son muy lindos.
Aclaración: Haikyuu! y sus personajes son propiedad de Haruichi Furudate, este es un trabajo sin fines de lucro.
Sin más demora ¡a leer!
Borracho de ti.
—Gracias Takeda-sensei, no pensé que hablara en serio cuando prometió invitarme a beber.
—No es nada.
Respondió Takeda con nerviosismo. Ese día pretendía confesarle al rubio lo que sentía por él. Quizás había sido la persecución, quizás había sido el esfuerzo que ponía el menor en algo que supuestamente no quería hacer; sea como sea se había terminado enamorando de Ukai-kun. Pero como él era alguien tímido y temía al rechazo- además de si las cosas salían mal, no quería cargar con la culpa de dejar al Karasuno sin entrenador- tuvo que recurrir al alcohol como barrera de protección.
Ya había visto la facilidad con la que Ukai se emborrachaba- al fin y al cabo era una de las cosas que le gustaban de él- y como, por lo general, no recordaba nada al día siguiente. Era perfecto porque él únicamente quería expulsar esos sentimientos de su organismo. No creía que sus sentimientos fueran recíprocos, no quería lastimar a Ukai y sobre todo no quería sufrir el rechazo, el desprecio o el asco que pudiera ocasionar con sus palabras; no, el sólo quería decirlo para tratar de avanzar con el dolor de su corazón destrozado.
—Wow, hay tanto sake— comentó el rubio con emoción antes de empezar a beber.
Sonrió. Debía actuar normal aun cuando en su interior estaba muriendo de los nervios por lo que comenzó una charla ligera para darle al entrenador el tiempo de beber a gusto. Rápidamente, Ukai empezó a decir cosas inconexas, a balbucear y a reír espontáneamente sin motivo alguno o razón aparente.
Y en un momento determinado de la noche, sentado en el cojín del rustico bar, soltó la frase que cambiaría los planes de Takeda. Y no sólo eso, era una frase que haría a su corazón querer morir de pura felicidad.
—Pero sabe, sensei, yo en realidad… estoy borracho— dijo de improviso con una risa floja, sorprendiendo al sensei con su repentina elocuencia— pero borracho de usted.
La cara de Takeda se puso de un color rojo tan intenso que parecía una manzana, y tartamudeando pretendía confesarse, pero los ronquidos del menor le indicaron que de nada valía, aunque si hubiera estado despierto tampoco habría hecho alguna diferencia. Entonces con una sonrisa susurró:
—Yo también esto borracho de ti.
Ya habría oportunidad para decírselo de frente, al menos ahora había comprobado que el sentimiento no era únicamente suyo y podría expresar sus sentimientos sin temor alguno.
Sinceramente este es uno de los drabble que primero se me ocurrieron pero me costó tanto escribirlo -_-!
Ahora las noticias, este será el penúltimo capítulo, sólo me queda una idea para otro drabble y cuando lo suba pondré el fic como Complete, pero esto no quiere decir que no pueda subir más drabbles, sólo que por el momento no tengo más ideas para poner.
El acabar este fic también significa que- por fin- he conseguido mi tan añorada idea para un long fic (quizás) de este fandom. Como había comentado por aquí será un KuroBokuTsukki y ya tengo el primer capítulo, el cual subiré hoy mismo. La historia se llama No Puedes Huir! y si les interesa espero le den una oportunidad.
Entonces, espero les haya gustado el capítulo y…
¡Nos leemos!
