Vuelvo a mi fanfiction sin reviews... Buenas a los que leen esto... si es que alguien lo hace...
Título: El Hurón y la Comadreja
Parejas: Ron/Draco, Harry/Theo, Hermione/Pansy, Luna/Blaise y un par más que se me van ocurriendo
Advertencias: Slash! Yuri Mpreg Het AU
Disclaimer: Como digo siempre esto no es mío, es de la blonda JK y de los hermanos W. Solo lo escribo para disfrutar un poco del yaoi.
Sabía que debía ir a encontrarse con Pansy, pero no quería. En realidad, sí quería pero también comprendía que el encontrarse con ella desencadenaría toda su furia. Oh Merlín, ¿Por qué la vida es tan injusta?
Mientras tanto, a un piso de distancia, Pansy daba vueltas y vueltas por el aula en desuso como un león enjaulado. No era una actitud propia de un Slytherin, lo sabía perfectamente, pero no podía evitarlo. Estaba tardando demasiado; hacía ya bastante tiempo que esperaba... definitivamente esta vez se había propasado y no podría evitar el castigo que le correspondería.
Un clic característico le avisó que había llegado. Miró hacia la persona que entró, y vio que se achicaba cual mascota que sabe que cometió un error...
- Lo siento - dijo - Pansy, realmente lo lamento - añadió con un sonoro dejo de miedo
Sintiéndose poderosa, la aludida preguntó:
- ¿Por qué tardaste tanto?
Se dio cuenta que no podía mentirle. Venía, mientras subía las escaleras pensando como omitiría el beso, pero no había encontrado la manera. Sabía que por más que lo ocultara ella se enteraría. Por algo ella era su maestra de legeremencia...
- Besé a Ron - dijo lo más rápido que pudo
Pansy se quedó en ascuas. Casi no logró articular un solo pensamiento. Cuando su aliento le volvió, en medio de una sonrisa casi ingenua dijo:
- Ay Merlín, qué mal que estoy. Creí escuchar que decías que habías besado a la comadreja
- ¡No lo llames así! - contestó en un agudo semi-grito - y escuchaste bien - agregó casi en un susurro
-¡HERMIONE JANE GRANGER! - gritó Pansy con toda la fuerza de su interior - ¡QUÉ DEMONIOS HICISTE!
Si no hubieran derrotado a Voldemort el año anterior Hermione habría jurado que Pansy acababa de ser poseída por el Señor Oscuro. Aunque dudaba que la tortura que éste pudo haberle impuesto fuera en algún punto superior a lo que venía ahora
- Yo...- Pansy rompió el silencio, sin saber qué decir - ¿Eso es lo que quieres? - Preguntó en un suspiro
Hermione sintió un escalofrío que le recorría el cuerpo. Esto sí que no lo esperaba
- ¿Quieres estar con la comadreja sucia esa? - Preguntó nuevamente con la voz casi quebrada.
- No, esto... Pansy, jamás vi a Ron de esa manera... Simplemente me tomó por sorpresa y me besó, no quería que lo hiciera, pero pasó. Es mi amigo, no atiné a hacer nada, estaba con la mente en otra cosa - se atropelló Hermione
Pansy le lanzó una mirada asesina... quizo entrar en su mente, hacer la sufrir un poco, pero... Hermione era un libro abierto, sabía que ella no mentía.
- ¿Y cómo lo hizo? - preguntó un poco más tranquila - ¿Te tomó de la cintura así? - agregó pasando su mano alrededor de la castaña y atrayéndola hacia ella, haciendo que se ruborice en medio de un suave gemido
-No... - dijo Hermione suavemente
- Acaso te acarició los labios con la lengua así - Preguntó Pansy mientras lo hacía - o te mordisqueó la oreja así - agregó mordiéndole suavemente la oreja y siguiendo con su cuello, cuando la castaña no contesto
El cerebro de la castaña se apagó, no podía pensar sintiendo las manos de la morocha acariciando su espalda y sus labios besando su cuerpo…
Llegó hasta el Salón Común, y se dirigió al cuarto en que los gemelos compartían con Lee. No sabía por qué pero debía hablar con ellos. Sacando las posibles burlas que seguramente tendría de su parte, ellos eran su familia, y sabrían qué hacer.
Lo que menos imaginó al entrar era que repetiría un error que había cometido hacía años atrás, en su casa: entrar sin golpear.
Apenas abrió la puerta vio a Fred sobre George, besándolo apasionadamente, y ambos en calzoncillo. Elevó un grito y cerró apresuradamente. Sabía que no había hecho bien, pero se había asustado.
Unos segundos después la puerta se abrió, y allí frente a él se encontraban George y Fred
- Merlín Ron - dijo Fred – ¿es que acaso no tienes…?
- ¿… sentido de la oportunidad? – culminó George la pregunta de su hermano
Ron, casi en un suspiro acongojado respondió:
- Necesito hablar con ustedes de un tema importante…
Bien, Ron se escapó, seguramente para refugiarse en su estúpida Casa... ¿por qué me tuve que enamorar de él?
Me apresuré a caminar hacia las mazmorras. Un grupo de chicos de Gryffindor del segundo curso estaban molestando a una chica de Slytherin. Les resté 5 puntos a cada uno, y les dije que si no querían que bajara más se fueran a su casa. La niña me miró ensoñadoramente, y me dijo gracias, de manera rápida. Por alguna razón, sus ojos azules me hicieron acordar a mi pelirrojo. ¡Por Morgana!, ¿Desde cuando es MÍ pelirrojo? Creo que desde el momento en que lo vi
Flashback
- Dicen que Harry Potter está en el tren - escucho que un chico dice
- ¿Crees que lo encontremos? - pregunta una muchacha con el cabello revuelto
- No se, pero primero busquemos mi rana, ¿por favor? - pide suplicante el chico nuevamente
Pobre chico, ¿Quién fue el malvado que le regaló una rana? Por Morgana, no puedo dejar de reírme internamente, aunque mi cara no debe reflejar ningún sentimiento, tal y como mi padre me enseño: "Un Malfoy no demuestra nunca lo que realmente piensa".
Los vi entrar en un compartimiento, y entonces comienzo mi búsqueda. Me siguen Crabe y Goyle, como dos autómatas... Es ridículo que los necesite, pero sin ellos no podría moverme como un Malfoy, según palabras de mi padre.
Escuché otra conversación en la que comentaban que a dos compartimientos estaba Harry Potter
Abrí la puerta y los vi, primero a Potter, y después a un niño pelirrojo que hizo que por un segundo el tiempo se detuviera. Instantáneamente recuperé la compostura de un Malfoy.
—¿Es verdad? —pregunté—. Por todo el tren están diciendo que Harry Potter está en este compartimento. Así que eres tú, ¿no?
—Sí —respondió Potter. Miró por encima de mi hombro, hacia Crabe y Goyle, con cara de bobalicón así que los presente:
—Oh, éste es Crabbe y éste Goyle —dije—. Y mi nombre es Malfoy, Draco Malfoy
El pelirrojo dejó escapar una débil tos, que podía estar ocultando una risita. Mi orgullo me cegó y le dije, sin pensarlo realmente:
—Te parece que mi nombre es divertido, ¿no? No necesito preguntarte quién eres. Mi padre me dijo que todos los Weasley son pelirrojos, con pecas y más hijos que los que pueden mantener. - me volví hacia Potter —Muy pronto descubrirás que algunas familias de magos son mucho mejores que otras, Potter. No querrás hacerte amigo de los de la clase indebida. Yo puedo ayudarte en eso.
Extendí la mano para que Potter la estrechara, pero él no lo hizo
—Creo que puedo darme cuenta solo de cuáles son los indebidos, gracias —dijo con frialdad.
El "cararrajada" golpeó mi orgullo. La rabia de mi madre se apoderó de mí…
—Yo tendría cuidado, si fuera tú, Potter —dije con calma—. A menos que seas un poco más amable, vas a ir por el mismo camino que tus padres. Ellos tampoco sabían lo que era bueno para ellos. Tú sigue con gentuza como los Weasley y ese Hagrid y terminarás como ellos.
Ellos se levantaron al mismo tiempo. El rostro del pelirrojo estaba tan rojo como su pelo. Por alguna razón, me molesta demasiado haber conseguido eso.
—Repite eso —dijo.
—Oh, vais a pelear con nosotros, ¿eh? —me burlé de ellos.
—Si no os vais ahora mismo... —dijo Potter.
—Pero nosotros no tenemos ganas de irnos, ¿no es cierto, muchachos? Nos hemos comido todo lo que llevábamos y vosotros parece que todavía tenéis algo.
Goyle se inclinó para coger una rana de chocolate del lado de Weasly. El pelirrojo saltó hacia él, pero antes de que pudiera tocar a Goyle, el muchacho dejó escapar un aullido terrible.
Una rata, colgaba del dedo de Goyle, con los agudos dientes clavados profundamente en sus nudillos. Crabbe y yo retrocedimos mientras Goyle agitaba la mano para desprenderse de la rata, gritando de dolor, hasta que, finalmente, salió volando, chocó contra la ventanilla. Escuchando que venían pasos, tomé a Crabe y a Goyle de las túnicas y salimos de allí.
Mientras volvíamos caminando a nuestro compartimiento, no pude evitar sentirme triste conmigo mismo. Había destruido la única posibilidad de ser amigo… de ese hermoso pelirrojo.
Fin Flashback.
Creo que lo mejor será hablar de este tema con alguien que me pueda escuchar.
