Bueno, vengo llorando una vez más rogando por reviews... aunque lo sé es triste verme en esta posición

- Lo hacías por amor al arte - dice mi platinado amigo

- Sí, pero eso no implica que no quiera ver a gente leyéndola - el rubicundo

- Bien, si fuera una serpiente hubiera encontrado la manera...

- Sí, manipulando gente, ¡serpiente rastrera!

- Sabes que te gusta - responde con una sonrisilla que baila en su rostro

- Eh.. yo uhmm... no... tu... - el cabello de fuego pierde su habla mientras su rubio comienza a besarlo

CORTINA NEGRA

Lo siento, eso es solo para mí -afirma la autora mientras limpia su baba y corre a espiar a través de la cortina

Nos vemos!

Título: El Hurón y la Comadreja

Parejas: Ron/Draco, Harry/Theo, Hermione/Pansy, Luna/Blaise y un par más que se me van ocurriendo

Advertencias: Slash! Yuri Mpreg Het AU

Disclaimer: No soy la dueña de HP, sino Draco y Ron hubieran quedado juntos al final de la historia, Severus hubiera encontrado el amor y Harry hubiera salido mínimamente con un par de chicos, en lugar de esa pelirroja de la cual todos sabemos

Ahora, a leer


-¡HARRY JAMES POTTER EVANS! - El grito de Hermione se escuchó incluso fuera de la casa común de los Leones - ¡Prometiste no volver a hacer estas fiestas! -

- Herms, no tengo idea de qué estas hablando - respondió un asustado Harry

Hermione sacó de entre sus túnicas un pergamino en el que se leía:

"Estas Invitado a una Fiesta Alocada, en la Sala de Menesteres, Séptimo Piso, frente a Barnabas el Chiflado, el Viernes por la noche, hasta el fin del Universo, o hasta que Filch aparezca cerca

Harry J. Potter"

Harry terminó de leer, mientras veía por el rabillo del ojo cómo Fred y George se escapaban muy lentamente

"Me la van a pagar"- pensó Harry, mientras los veía irse

- Herms, no te molestes tanto - Dijo, con la mejor cara de perrito mojado que podía

- ¡¿Que no me moleste tanto...?! - gritó, y notando que todos la miraban, repitió un poco más bajo - ¿que no me moleste tanto? Me prometiste que no volverías a hacer estas fiestas

- Herms, el año pasado derrotamos a Voldemort, - dijo Harry con una sonrisa, mientras la hacía sentarse - y nadie resultó lastimado, - agregó tratando de lucir lo más tierno posible - necesitamos un descanso después de tanto miedo, de tanta desesperación, ¿no te parece?

Hermione se fue calmando con la voz tierna de Harry. Sabía que él lo hacía apropósito, pero era relajante oírlo hablar así.

- Pero, ¿Y Ron? Es por él que no quería más fiestas - preguntó, en tono maternal

- No te preocupes, lo voy a cuidar - respondió Harry

- ¿Cómo la otra vez? - preguntó levantando una ceja Hermione

- Prometo que lo voy a cuidar, de verdad - dijo Harry poniéndose la mano en el corazón.

Luego de haber calmado a la castaña, Harry se dirigió como una luz al cuarto de los gemelos

-¿Como se les ocurre iniciar una fiesta luego de lo que pasó con Ron? - preguntó mientras sus ojos se volvían un poco más oscuros de lo que generalmente estaba-¿ustedes están locos?.

-Harry, -dijo Fred un tanto asustado - es que necesitamos salir a festejar un poco

- Con todos los parciales, nos estamos volviendo locos

- Tenemos que salir a respirar aire puro, cuanto más lejos de los maestros mejor

Harry se quitó los lentes, y se pellizcó el puente de la nariz. Un recuerdo le vino a la mente con esa acción, así que los miró. Él también necesitaba un descanso.

- De acuerdo, pero no me hago responsable por nada de la fiesta- dijo, más calmado

- Nosotros nos ocupamos de todo

- Y, no me hago responsable de su hermano - les dijo, señalándolos con cierta molestia - él llega a quedar mal de alguna manera, y les prometo que no van a saber qué, por Merlin, sucedió

- Palabra de Weasley que estará bien cuidado - dijo Fred - prometo que no le sucederá...

- ... nada malo - completó George.

Apenas Harry salió de la habitación los dos se miraron. Habían conseguido una noche de fiesta, y podrían ayudar a su hermanito. Nada podía salir mal.


Esta semana es horrible. No solamente porque casi no lo vi al niño cabeza de fuego, sino porque tuve que soportar a Pansy molestándome todo los días intentando abalanzarse sobre mí. Es una chica demasiado molesta, y solo la tolero porque mi padre y mi madre me lo exigen. Aún así, hay días en los cuales me gustaría… ser un poco más Gryffindor y decirle lo que pienso.

Hoy, tenemos Pociones juntos, ellos y nosotros. No puedo dejar de mirarlo. Esta justo en diagonal a mí, y cada vez que puedo, lo observo lo más rápidamente posible. Creo que se ha dado cuenta , porque se ha dado vuelta y ha buscado al culpable con molestia. En ese instante, su azules ojos se clavaron en los míos y vi chispas por lo menos por un instante. Sólo por ese momento, sentí que nada podía arruinar mi día.

- Si sigues mirando hacia en diagonal te dará una tortícolis - escucho que Blaise le decía en una sonrisa - ¿Estás haciendo un maleficio contra la "sangre sucia", Draco? -

Mirándolo con sorna, le respondí

- No te preocupes, tu novia se encuentra bien. -

Me di cuenta que lo había molestado en exceso, porque hizo un puchero demasiado extraño y continuó con su poción.

Debo admitir que si él se dio cuenta, más de uno lo pudo haber notado. Creo, ahora que miro a Severus, que él también lo notó, pero siendo mi padrino no dijo nada...

Al salir de la clase, un papelito voló delante de mis ojos, y lo cacé en el aire. Se veía un dibujo muy burdo de una comadreja corriendo tras de un hurón. Un tanto asustado, guardé el dibujo entre mis ropas.

Fui hasta mi habitación, luego de decirle a Pansy que no comería con ellos, y luego de cerrar la puerta y poner hechizos protectores, miré nuevamente el papel.

Tal como había visto, una comadreja corría detrás de un hurón, hasta alcanzarlo. Cuando lo atrapaba, la comadreja decía

"Estas Invitado a una Fiesta Alocada, en la Sala de Menesteres, Séptimo Piso, frente a Barnabas el Chiflado, el Viernes por la noche, hasta el fin del Universo, o hasta que Filch aparezca cerca"

Me quedé de piedra. Supe, apenas vi a la comadreja que se trataba de él. Me está invitando a una fiesta. Y ahora sí, nada, absolutamente nada podía arruinar mi día


- Estás seguro de lo que hicimos ¿verdad? - preguntó Fred

- Forge, estoy seguro, es lo mejor para Ron - respondió George

- Pero nos estamos metiendo demasiado... ¿qué haremos si los demás se dan cuenta de que invitamos a Malfoy?

- No importa, ya para ese momento pensaremos en algo - dijo George, con voz melosa - ahora me parece que me vendría bien un Forge empalado...


Estoy demasiado nervioso... No debería de haber venido. Todos los Gryffindor están aquí y me miran con claras intenciones hostiles. Lo traje un poco obligado a Theo, casi arrastrándolo, muy a su pesar. El problema es que se me perdió en el medio de la fiesta. Y allí estaba arreglado con el mejor gusto Malfoy, con mi mejor camisa y pantalones negros haciendo juego, y sin la menor idea de cómo

Estoy buscándolo a m... al pelirrojo pero no lo veo por ningún lado. Uno de sus hermanos se me aproxima

- Malfoy - dice, con aires de soberbia - No sabía que vendrías

- Lo que pasa es que la invitación decía que los hurones estaban permitidos - dice su gemelo acercándoseme por detrás

- En ese caso...

- Y considerando que los hurones van con las comadrejas..

- Draco eres bienvenido...

- Siempre y cuando trate bien a la comadreja - terminó de manera solemne, luego de casi arrinconarme contra la barra.

Cuando se alejaron y mi mente se aclaró un poco, me di cuenta lo que sus palabras encerraban. Ellos sabían... ellos se enteraron que algo sucedía... y ¿me estaban dando su aprobación?

Miré por encima de mi hombro, y mientras observaba como ellos dos se perdían, también pude ver cómo todos a mi alrededor enloquecían.

Lo vi a Finnigan haciendo fondo blanco de una botella de whisky de fuego. Ernie Macmillan, envuelto en lo que parecía una toga hablaba o mas bien gritaba mientras con su varita hacía que delante de él volara un cerdo. Se escuchaban cantos, gritos, había mini duelos entre magos medio borrachos, que eran instigados por los demás. El Potty Potter estaba incluso estaba besando a un muchacho de cabello oscuro y corto muy familiar... aquello ... era... bacanal.

De pronto una figura cayó a mi lado. Lo miré con un dejo de desprecio, hasta que me di cuenta quien era. Allí, con una media sonrisa de autosuficiencia estaba mi Ron, mi colorado. Se giró en sí mismo y me vio. Un demonio pareció apropiarse de su ser, porque los ojos le brillaron y me tomo bruscamente de la cintura.

- ¿Qué haces aquí, mi pequeño hurón? - preguntó, mientras se acercaba a mí, y un vaho de whisky de fuego salía de su boca

Todo mi orgullo Malfoy salió de mi ser, purulentamente, y antes de que pudiera pensar un poco más emocionalmente, le escupí mi bronca

- Creo que te estas confundiendo - siseé - tú, para mí no eres más que una comadreja que solamente sabe adular a Potter para ser alguien -

No entiendo por qué lo dije. Supongo que era más que nada por celos, pero al volverme, lo vi con el corazón roto y no pude hacer nada más que alejarme con mi cabeza en alto, lejos de esa fiesta, pero con el alma llorando de dolor.

No quise ir directo a las mazmorras…fui a la torre de astronomía, mirando para todos lados, intentando no encontrarme con nadie en el camino. Lo último que quería era que Filch me encontrara y terminar castigado...

Mientras subía la escalera, escuche unas risas de dos mujeres. Una de ellas era Pansy. Era raro, porque no reconocí la otra voz. Subí lentamente para que no me escucharan. Ahí las ví, Pansy estaba besándose apasionadamente... ¿¡con la sangresucia!?. ¡JAH!, esta información iba a serme muy útil. Tan silenciosamente como llegué, me retire, con una perfecta sonrisa marca slytherin en el rostro.

Estaba volviendo a mi casa cuando una mano tapo mi boca y me metió en una sala vacía


Ron lo miraba con aires de suficiencia. Sabía que no podía amarlo, entonces lo que corría por sus venas debería ser odio. Un odio que lo llevó a besarlo con mucha fuerza... Estaba ebrio, pero no era whisky de fuego o o vino de veela lo que le hacía sentir en ese calor que le brotaba del interior.. Era vergüenza, era desesperación, era enojo... Vergüenza por lo que Draco le había dicho; él siempre se sentía así... Desesperación por el amor no correspondido... Enojo porque lo había engañado, lo había hecho ilusionar.

No supo en qué momento el rubio empezó a besarlo también, con desesperación. Por alguna razón que no quería admitir, le caían lágrimas a Ron.

Se separó violentamente de Draco y le dijo:

- ¿Entonces qué, Malfoy? - dijo con los ojos rojos - Ahora que estamos solos, ¿sigues siendo tan valiente? - sabía que lo que pensaba hacer le iba a doler, pero estaba nublado

Draco se dio cuenta de que Ron estaba fuera de sí, y quiso salir, pero Ron lo tomó del brazo y lo besó nuevamente. Draco no intentó evitarlo, simplemente se unió a su beso y se abandonó a los brazos de Ron.

Ron, lo tenía de la cintura, mientras lo besaba con desesperación. Su mente se iba envolviendo en una neblina, mientras Draco lo acariciaba y lo empujaba, poniéndolo entre él y la pared. El pelirrojo no sabía lo que hacía o al menos eso le decía una vocecita desde lo más profundo de su ser. Sintió como Draco bajaba con su mano hasta tocarle el pene. Una electricidad poderosa surcó su ser. No sabían lo que hacía, pero no se detuvo a pensar. No supo cómo fue que terminaron en el frío suelo, con el rubio con una sonrisa que lo hacía aún más hermoso.

Una voz medio carraspeada se escuchó en el fondo, haciéndolos separarse

-¡SOMOS CAMPEONES! ¡SOMOS CAMPEONES! - Ron no pudo distinguir de quien era la vos, pero estaba seguro que eran varios de su casa. Lo miró a Draco y le dijo, con la voz entrecortada

- Hay... hay que irnos, antes q..que Filtch n..nos encuentre -

Ron tomó a Draco de la mano, para que se levantara, pero no lo soltó cuando salió corriendo de la sala. Se separaron cuando Draco llegó a las escaleras que iban hacia las mazmorras, con ciertas vergüenza, porque recién se dieron cuenta que seguían tomados de la mano.

Se miraron, haciendo que chispas salieran de sus ojos, pero ninguno de los dos dijo nada, y simplemente se alejaron

«Adios, mi hurón» Pensó Ron

«Hasta la próxima, comadreja» Se dijo a sí mismo Draco...