Disclaimer: League of Legends y sus personajes no me pertenecen.
Epilogo
—Así que decidió ser consumida por la esfera sabiendo que ese poder buscaría un medio de trasporte y manipulación más propicio de un momento a otro, creyendo que siendo uno con él podría controlarlo y darnos una oportunidad de destruirla.
—Ese era el plan… sí.
—No suena como algo que haría Syndra… ¿Sacrificarse por los demás?
—Bueno… el plan no acababa ahí.
—Oh… es verdad…
Ahri y Miss Fortune respiraron el aire fresco y tranquilo de aquella tarde.
A ninguna le apasionaba realmente el béisbol, y no eran las únicas que, con el pretexto de ir a apoyar a su instituto en las semifinales, saltaron sus clases para pasar esa tarde en las afueras.
La tiradora se estiró un poco en su asiento, llevando su vista luego a uno de los sectores, donde los arboles le daban sombra en ese día soleado a algunas personas.
Janna se encontraba allí, parecía hablar con el árbol mismo, pero solo unos segundos de apreciación y uno podía distinguir una silueta igual de alta que la chica de cabello lilas, apoyada y escondida en el tronco.
—Si matábamos a Syndra, como portadora del nuevo poder, también acabábamos con este— siguió hablando Ahri— lo que la dejaba libre… aunque muerta…
—Con Soraka, Janna y Lúlu a la par nuestra… y lo terca que Syndra es…
—Tanto confiaba que iban a poder reanimarla y curarle… le perforaste el pecho, lo destruiste por completo.
—Más que confiar creo… creo que no le quedaba otra— admitió la pelirroja, mientras aun posaba su vista en las dos mayores— salió bien.
—Ah… tenemos magas muy poderosas de nuestro lado ¿No crees?
—Ciertamente…
—…Syndra incluida.
Miss Fortune puso nuevamente atención a su amiga luego de esas palabras.
—Me cuesta creer que vas a confiar en ella así como si nada a partir de ahora— expresó con curiosidad.
—No tengo porque confiar en ella, la estrella prima lo hace, le devolvió sus poderes como guardiana y sus privilegios… si la estrella prima confía en que tiene todo lo que necesita para ser una guardiana… de vuelta… ¿Quién soy yo para desconfiar de eso?
Era verdad.
El equipo había hecho un excelente trabajo reanimando a Syndra y curándola. Tanto esfuerzo habían puesto que no quedaba siquiera una cicatriz en el cuerpo de la maga que delatara todo lo que había tenido que pasar.
No sabía hasta qué punto era así con el resto de las guardianas.
La estrella prima no solo perdonó la traición, la había reivindicado como guardiana estelar nuevamente. Hecho que sorprendió a todos, pero que no tuvo ni un solo reclamo.
Jinx, aparte de apodarla "La loca arrepentida" y hacer uno que otro comentario que Lux consideraba innecesario, no parecía guardar rencor para con la mayor.
Lo mismo se podía decir de Ezreal y Soraka, los cuales demostraban estar felices con ver al equipo como ellos siempre lo vieron.
No tenía idea de lo que pensaban Poppy y Lúlu, pero más allá de guardar silencio cuando algo se refería a Syndra, no la rechazaban por sobre eso. Parecía que ambas asimilaban sus propios conceptos.
Lux por su lado fue la que más defendió la postura de la "segunda oportunidad" y la importancia de aprender sobre los errores. Como ese incidente hizo que ambos equipo crecieran y más cosas de la índole que Jinx no demoró en llamar "Cursi" y "Trillado"
La mayor duda que tenía Miss Fortune entonces era para con su amiga. Ahri no había dicho nada hasta ese momento sobre el tema y, aunque sabía que mentía en algunas cosas, estaba aceptando bastante bien la reincorporación de la maga.
— ¿Y tú como estas con esto de todas formas?— preguntó con cierto aire molesto la líder.
Desde que el nuevo equipo se había formado, fue Miss Fortune la que siempre dudo de Syndra, pero cuando descubrió que tenía razón para hacerlo, actuó de una forma tan contraria a como venía que uno ya no sabía lo que pensaba.
—Bueno, hicimos lo que teníamos que hacer ¿No es así?... aun… aún estamos haciendo lo que tenemos que hacer… como guardianas estelares.
— ¿Eh?
—"Ella" solía decir… que debemos proteger a todos, así no los comprendamos… así no pensemos igual, debemos cuidarlos para que puedan crecer y descubrir… cosas. Encontrar las similitudes que nos unan y las diferencias que nos complementen…
—Ah… es verdad…Ella solía decir cosas como esa— recordó también Ahri— era molesto, no había como discutirle.
—No podías discutirle… tenía razón.
Miss Fortune volvió a mirar al árbol, ahora Janna se alejaba dejando a su compañera sola en la sombra.
—De verdad que somos muy diferentes… y de parecernos podría contar con los dedos las similitudes— admitió la pelirroja, suspirando con cansancio— pero hay que darle una oportunidad ¿No es cierto?... o un par… creo que vale la pena.
—Mmm…
La voz juguetona de Ahri la puso en alerta, y al mirarla notó que esta tenía una expresión extraña en su rostro.
— ¿Le darás una oportunidad? ¿Una "chance"?
— ¿Por qué hablas así?
— ¿Es tu mente la que habla o… tu corazón?— preguntó formando con sus manos un corazón arriba de su saco.
— ¡Claro que es mi mente! ¡Idiota! ¡¿No estábamos hablando del deber de las guardianas estelares?! ¡¿Qué tiene que ver eso con mi corazón?!
—Estas muy roja.
— ¡Hace calor!
— ¿En tu corazón?
— ¡Cállate!
—Ahora que lo pienso creo que podrían funcionar como pareja, tú eres una histérica idiota y ella es una sádica que todo le importa poco.
— ¡¿A quién llamas histéricas?!
—Aparte es bonita… bueno, bonita no es la palabra… ammm ¿Sexi? Mhm… ¿Verdad que si?
— ¡¿Cómo quieres que yo sepa eso?!
—Pues… tienes dos ojos.
— ¡Eso no quiere decir nada!
— ¿Eh? ¿No crees que Syndra es muy atractiva?
Miss Fortune se le quedo viendo, abrió la boca un par de veces pero al no salir nada la sonrisa burlona de Ahri se ensancho más.
—Mmmm sí que debe de hacer mucho calor para que tomes ese color.
—Cállate…
—Ahora todo tiene más sentido… y dime… ¿Se lo vas a decir?— preguntó poniendo más curiosidad en su mirada.
— ¿De qué hablas ahora?
— ¿Vas a declarar tu amor de pistolera? ¿Le vas a decir que apuntaron a tu corazón y que ahora le pertenece?
—Detente… por favor.
—No, espera, espera, tengo más…
—No quiero oírlos.
—Que de todos los disparos nunca sentiste que alguno te volara la cabeza como ella.
—Eso no tiene sentido… yo soy la tiradora ¿Por qué iba a…?
— ¡La tienes en la mira!
—Agh…
—Les dije que apestaban, ni siquiera sé cómo lograron llegar a la semifinal.
—Jinx…
— ¿Qué? Es cierto, quizás no pudieron comprar al árbitro de este partido esta vez…— razonó la pelirroja— bueno… ¿Quién tiene hambre?
—Podemos ir por sushi…— comentó Lux
— ¡Todos escuchen a la enana! ¡¿La escuchan?! Escúchenla— anuncio Jinx al resto— está teniendo una brillante idea, vamos a hacerle caso.
—Sushi suena bien— se animó Lúlu. Janna y Poppy asintieron también a esto.
—Donde la mayoría vaya estará bien… es increíble que solo la comida y un horrible partido sea lo único que genere una situación para reunirnos todos— comentó con algo de cansancio Ahri.
—No lo sé, preferiría un poco de pizza— se quejó el único chico, mirando a la persona que sabía podría estar de acuerdo con él— M.F. ¿Tú que dices? ¿Pizza?
—¿Eh?— comentó la aludida sin saber bien de que se hablaba— Oh… si, lo que ustedes quieran… ¿Saben qué? Perdón, no poder ir… creo que no debí dejar que el sol me diera tanto el día de hoy.
— ¿Te sientes bien?— indagó Soraka, haciendo que ahora todos la vieran con curiosidad.
—Sí, si… es solo un poco de cansancio… de verdad, pasó esta vez.
Tardó más de lo que había pensado convencer a los demás que la dejaran, pero con la ayuda de Ahri logró que finalmente se marcharan sin ella.
Miss Fortune los siguió con la mirada hasta que se alejaran lo suficiente. Todos sabían que alguien faltaba pero de momentos el silencio era la mejor forma de "tratar" el tema.
"Supongo que por un tiempo las cosas van a ser así" pensó la tiradora y se encamino a la escuela.
No tenía ni idea por donde buscar, así que optó por ir al árbol donde la había visto por última vez.
No estaba allí.
Tampoco en las cercanías del patio.
Ya estaba comenzando a desistir cuando recordó el invernadero del instituto.
Se acercó hasta la entrada del mismo, pero no hizo falta ingresar. Syndra salía del lugar, cerrando la puerta de vidrio detrás de ella.
Ambas detuvieron su andar cuando cruzaron miradas y luego la mayor sonrió.
— ¿Me estas evitando?— preguntó con curiosidad.
—Claro que no… lo contrario— negó con honestidad la pelirroja— te estaba buscando.
—Bien… porque si ese hubiera sido el caso— siguió la mayor, caminando hasta llegar a donde estaba y pasarla— me hubieras roto el corazón… de vuelta.
—No es gracioso— se quejó la pelirroja, siguiéndola—Y tampoco te he estado evitando… solo no tuvimos oportunidad de hablar de nuevo realmente desde…
— ¿Desde que me volaste el pecho?
—Ya deja eso… y dije que no era gracioso— volvió a corregir, escuchando la pequeña risa de Syndra por el asunto—… nunca me ha costado tanto algo en mi vida… así que no te burles.
La maga guardo silencio luego de eso, pero su sonrisa aún seguía en su rostro.
Caminaron sin decir nada, atravesando la entrada del instituto y las afueras, inclusive unas cuantas cuadras más allá de eso.
—Pronto anochecerá.
Miss Fortune se sintió torpe apenas terminar de decirlo.
Le parecía ridículo. Había tantas cosas que quería decir y preguntar, pero todas le parecían fuera de lugar, inapropiadas, inclusive extrañas.
"¿Cómo te sientes?"
"¿Me odias después de lo que hice?"
"¿De verdad estas bien con todo esto?"
"¿Volverás a ser una guardiana estelar con nosotras… como antes… como si nada hubiera pasado?"
"¿Que tan… "imposible" es que las cosas vuelvan a ser como antes?"
"¿Cómo siguen las cosas ahora?"
"¿Te sientes bien… de verdad bien?"
"¿Te sientes bien con los demás?"
"¿Te sientes bien conmigo?"
"¿Aun… aun te gusto?"
"Tu aún me gustas"
—Ah… es verdad, ya casi anochece— concordó la mayor, sin detener su andar.
Para cuando dejo de caminar, Miss Fortune miró hacia adelante, tratando de adivinar en donde se encontraban, pues sus pensamientos habían logrado que solo siguiera a la otra chica sin saber exactamente dónde.
—¿Eh?— preguntó viendo hacia adelante. Conocía bien el lugar, con las paredes de vidrio y la cálida luz naranja saliendo de adentro, pero aún mas reconocía al chico rubio y la chica con un cabello rojo tan intenso que brillaba aún más por aquella luz.
—Me dijeron que estaban aquí, que me les uniera, y ya que estaba contigo que te trajera también— comentó con cierta monotonía— al principio no sabía a qué se referían pero luego apareciste en la entrada del invernadero… parece que eres bastante predecible.
Miss Fortune vaciló entre ver a la otra chica y volver su vista a la moderna taberna con el resto de sus compañeros allí.
—Si me prometes que no será mortalmente aburrido como el resto de reuniones que suelen hacer…
Ahri apoyaba su cabeza en su palma, con aburrimiento mientras observaba lo que la rodeaba.
Podía ver a Ezreal y Jinx, ambos con unos enormes anteojos y unas escopetas de fantasía, disparando a monstruos en una enorme pantalla de juego. Ambos lo hacían tan bien que ya tenían la atención de varios jóvenes rodeándolos y viendo como sus puntos subían.
Lux, Soraka y Lulú los alentaban desde cerca, mientras ambos hacían posees exageradas para disparar en un simple juego que a todos entretenía.
El sonido de alguien acercándose y apoyando su vaso en la mesa en la que estaba la hizo erguirse de a poco, desperezándose y cruzándose de brazos luego, para seguir viendo a los chicos.
—Parece que se divierten— comentó Janna también mirando hacia el mismo sector.
—Eso parece— concordó la líder.
Los restos de comida en la mesa eran la prueba de un verdadero batallón bien alimentado que ahora buscaban agotar sus renovadas energías.
—Y a ella parece que se le da bien también los juegos como estos— volvió a comentar la mayor, mirando hacia uno de los costados.
Syndra estaba en frente de una maquina mucho más pequeña que el súper juego que los tiradores estaban usando.
Se podía leer un cartel con luces que decía "Pinball zombie" y como los números de abajo, el score, subían aceleradamente.
Ambas chicas notaban lo extraño de la escena: Syndra solo apoyaba una mano en un costado de la máquina y esta tenía un atípico brillo lila.
—Está manipulando el juego con su poder ¿No es así?
—Ajam…
Por desgracia no paso mucho tiempo hasta que una pareja de curiosos notó también el excesivo número de aciertos y la tranquilidad del jugador de turno.
Ahri estaba a punto de pararse para evitar una escena difícil de explicar cuando Miss Fortune fue la que apareció a la par de Syndra, poniendo sus manos en la máquina, donde debían ir, y robando el lugar de la maga, obligándola a dejar su hechizo.
Con una expresión nerviosa y de disculpa le sonrió a los curiosos cuando la esfera cayó por el vortex, dando por terminado el juego y desapareciendo así los numero del score.
—Ella está bien— comentó nuevamente Janna, mirando aun al par— no hay rastro del poder de la esfera ni nada que pudiera perturbarla, inclusive del disparo no quedo ni la cicatriz. Su curandera es realmente talentosa.
—Lo sé— contesto vagamente.
—Pero no pareces feliz.
—Lo estoy...
—¿De verdad?
Ahora que ya no tenían la atención de nadie, ambas veían como la tiradora parecía reprimir con sus palabras a la mayor y esta la escuchaba con los brazos cruzados, seguramente desaprobando su forma de jugar con la máquina.
Ahora metía una mano en uno de sus bolsillos y sacaba un par de monedas, insertándolas en la ranura de la máquina. Volvía a hablar con Syndra mientras le demostraba como se jugaba realmente.
—Sí, solo… me preocupan otras cosas ahora—siguió diciendo, contemplando la escena.
Syndra apoyó su mano en el botón a un costado de la máquina, donde estaba la mano de la pelirroja también, tratando de seguir sus indicaciones, terminando por apoyarse en su espalda cuando puso la otra mano en el lado contrario.
Miss Fortune quedó atrapada entre ella y el juego, sintiendo como la quijada de la mayor se apoyaba en su hombro, mirando ahora ambas el panel.
—Otras cosas por las cuales preocuparse ¿Eh?— indagó Janna, adivinando a que se refería.
Dejó de ver la escena para darle más privacidad a las chicas, pues lo último que pudo ver fue como Syndra abrazaba la cintura de la menor y hundía su nariz en los cabellos rojos de esta, besándole la nuca, desconcentrándola y haciendo que las luces indicaran que la bola se había perdido.
Ahri la había imitado y ahora jugaba con la cuchara sobre su postre derretido.
—Claro… ¿Cómo no hacerlo? son igual de idiotas las dos.
Nota del autor:
Esto tiene un extra, que va a ser genial, es más, el fic casi que está escrito para llegar a ese extra XD así que espérenlo, pero hasta que eso pase… THIS IS THE END!
Feliz año nuevo a todos, les deseo lo mejor de este mundo, en especial mucho amor, amen, déjense amar, y "amensen" a ustedes mismo un montón.
"Ya que nada nos va a salvar de la muerte, por lo menos que el amor nos salve de la vida."
