Capítulo 2
Estos días han sido muy cansados para mí, toda la semana este escritorio a estado lleno de papeles para llenar y firmar, de veras necesito un descanso, no me molesta tanto trabajar, es lo único bueno que puedo hacer bien, pero se supone que hace dos días yo debí estar en casa antes de que mi hermano llegara con su esposa, debí felicitarlo y darle la bienvenida junto a mi madre, pero ¿que paso?, cuando iba a salir del trabajo, más papeles llegaron y no pude salir a tiempo, pensé que él se iba a molestar conmigo por no estar, pero parece que ni se dio cuenta de que no estaba en casa, ha de ser porque había llegado cansado de su luna de miel, estoy muy feliz por él, y su esposa parece ser una muy buena persona, aunque la vi algo extraña cuando mi hermano me la presento, parecía que estaba temblando, debo admitir que mi hermano tiene buen gusto, no lo digo solo porque sea hermosa, porque sí, es muy hermosa, tiene un muy hermoso cabello cobrizo, que le queda muy bien atado a una cola de lado, unos impresionantes y profundos ojos lavanda, un cuerpo perfecto con unas curvas matadoras y una piel blanca, pero no tan blanca, mi hermano realmente supo elegir, esa mujer es una gran persona, bueno, sé que llevo solo medio día conociéndola y no debo sacar conclusiones precipitadas, pero es que hasta su aura es pura.
También es muy graciosa, todavía no olvido el encuentro de ayer, definitivamente me alegro la noche, pues no me encontraba bien debido a una pequeña pelea con mi novia, una pelea que no quiero recordar, pero bueno, debo admitir que me aguante una gran carcajada cuando me dijo que se perdió y no encontraba el camino a casa, por dios se veía muy tierna, y que suerte que me encontró, porque a esa hora el bus no pasaba, aunque creo que igual no sabe cómo se llama la zona donde vivimos, también tuve que aguantar una tremenda risa al escucharla decirle a mi hermano como se había perdido y todo lo que había caminado, sé que no estaba bien reírme, pero era inevitable, las caras tiernas y sonrojadas que hacía, solo provocaba que riera más, pero de ternura.
Quizás por eso no la vi esta mañana, debe estar cansada por la caminata de ayer, y cuando lo recuerdo vuelvo a reír. Unos toques en la puerta me sacaron de mis pensamientos.
-Adelante-
-Hola amor- se acercó a mí y me dio un beso corto en los labios.
- ¿Más papeles? – pregunte con una ceja enarcada al ver como depositaba en mi escritorio una carpeta que parecía que iba a estallar de lo llena que estaba.
-No te estreses- paso por detrás de mí y empezó a masajear mis hombros.
-Lo necesitaba- me estaba sintiendo mejor, pero sentí que ella se tensó, suspire, algo me decía que no debía preguntar, pero de todas formas ella hablaría tarde o temprano- ¿Qué pasa? -
-Es que, yo quería hablas contigo sobre… ya sabes, ayer…- me voltee en mi silla para mirarla al rostro.
- ¿Qué?... ¿sobre Nanoha? – ella negó y me miro a los ojos.
-Sobre la discusión que tuvimos… antes de que ella negara- fruncí el ceño.
- Ya hablamos de eso, no quiero volver a tocar ese tema- estaba dispuesta a irme, pero ella me detuvo.
- ¿Por qué no?... ¿no me quieres? - otra vez esa mirada, me acerque y la abrace.
-Claro que te quiero, es solo que… aun no estoy lista, es que… casarnos, significa dar un gran paso, y yo no sé…-
-Está bien- la miré y sonreí, pero ella no me sonreía.
-Tenemos que dejarlo-
- ¿Qué? – me separe asustada, no entendía a que se refería- ¿Qué quieres decir? –
-Es muy claro que tú y yo no somos la una para la otra-
-Sí lo somos, solo te estoy pidiendo tiempo- me acerque y tome su mano.
- ¿Más tiempo?... no puedo… lo siento, esto se acabó- me rodeo y se fue, había roto conmigo, y lo peor, fue que la hice llorar, no era mi intención, aunque, ella tiene razón, yo sabía que este día llegaría.
No sé porque, pero en lugar de sentirme mal, siento un alivio en mi pecho, debe ser porque ahora ella tiene una oportunidad de elegir un mejor futuro, con alguien que la valore, que la quiera, que la cuide, que quiera casarse con ella y tener hijos, porque todo eso… no puedo dárselo yo, y me siento fatal con tan solo pensar en eso, porque yo la quiero, pero no la amo, desde el primer día que empezamos a salir, me prometí que no la querría como una amiga, que la querría como mi novia, pero ese sentimiento de amistad nunca cambio, siempre siguió igual, así que supongo que es mejor así, realmente quiero que encuentre a alguien que de verdad la merezca.
-Lo siento mucho, Ginga- ese susurro sonó ronco y con mucho dolor.
...
Este día realmente estuvo cansado, pero ahora voy a salir más temprano, he adelantado mucho trabajo, por lo que ahora voy a poder descansar mañana. Y ahora ¿dónde puse las llaves de mi coche?, busco en mi pantalón, pero no las encuentro, maldición, tampoco están en mi camisa. Y ahora que me pongo a pensar, no recuerdo haberlas sacado del auto, hay no, me acerco rápido al vehículo y me asomo por la ventana, ahí están, están en el coche, no puede ser, ¡este no es mi día!... a ver, piensa Fate, tienes que encontrar una solución, tendré que llamar a Chrono, Saco mi móvil y marco el número de mi hermano, espero que conteste, es muy tarde y no creo este despierto a esta hora.
- Hola… – gracias a dios.
- ¿Nanoha? – me sorprendió que sea ella quien contestara, ya la hacía dormida.
- ¿Fate, que sucedió? – pregunto preocupada al escuchar mi tono de voz.
-No, no sucedió nada, lo que pasa es que… necesito que alguien pase por mi-
-No entiendo, ¿le paso algo a tu auto? –
-No…- sabía que iba a preguntar, pero no voy a permitir que se ría de mí.
- ¿Entonces? –
-No es nada, solo dile a Chrono que pase por mi-
-Él está durmiendo, ya dime ¿que paso? – suspire, no creo que se vaya a reír de mí.
-Deje… las llaves en el auto- está aguantando la risa, lo sé, sé que quiere reírse.
- ¿C-como… las dejaste… en el auto? - está bien, sé que yo me reí de ella ayer, ya se lo que se siente, me arrepiento.
-Solo dile a alguien que pase por mí, por favor- no dijo nada por un momento, pero sé que se estaba riendo, creo que aparto el móvil para que no la oyera. La oí carraspear para luego volver al teléfono.
-Está bien, llegare en diez minutos-
- ¿Vendrás tú?, ¿sabes manejar? y ¿con que auto? – no pude evitar preguntar, no me la imagino manejando.
- Sí, iré yo, ya todos están durmiendo, sí, se manejar… un poco- eso me preocupo- y Chrono-kun me presto su auto-
-Ya veo, entonces te espero- al colgar solté un gran suspiro agotador, me acerqué a la acera y me senté, espero que de verdad sepa manejar. estaba muy aburrida así que me puse a jugar Candy crush en mi móvil, este juego me da hambre.
Pasados los diez minutos, ella apareció, claro que yo ni me di cuenta, estaba muy absorta en el juego, ni siquiera supe cuando fue que alguien se sentó a mi lado.
-Tal vez si bajas ese…-
-Gracias- ¿eh? - ¿¡eeeh?! ¿Cómo… cuándo…? –
-Nyahaha- tiene una risa muy linda- creo que llevo aquí una hora- esas palabras me preocuparon.
- ¿En serio? –
-Nop, ahora vamos que ya me está dando sueño- se levantó y se encamino al auto.
-Espera- me miró e inclino la cabeza a un lado como un perrito, parece una niñita, tan adorable- yo manejo- pero que expresiones tan lindas tiene, parece una niña con ese puchero.
-Mou, yo puedo manejar, Fate-chan- ¿chan?... No sé porque, pero me gusta el mote, aunque ella parece retractarse, como si hubiese dicho algo malo.
-Nop, yo manejo y se acabó- ella me miro con los ojos entrecerrados y luego sonrió.
-No quiero que Chrono-kun me culpe si dejas las llaves dentro de este auto- yo también entrecerré mis ojos, me está provocando.
-Jaja, muy graciosa, quiero manejar porque no quiero que te pierdas de camino a casa- hizo otro puchero y entro al auto del lado del copiloto mientras cruzaba los brazos de forma infantil.
-Bien, maneja tú- no pude reprimir la risa, me dejo manejar porque es más que obvio que yo estaba en lo cierto.
El camino fue muy tranquilo, la radio estaba encendida y ella estaba mirando el cielo por la ventana, realmente es muy hermosa, la luz de la luna la hace parecer un ángel, sus ojos parece que brillan, se ve tan encantadora, ya basta, debo concentrarme en el camino. No sé en que momento se había quedado dormida, me siento un poco mal por haberle pedido que me buscara, seguramente estaba a punto de dormir cuando la llame.
Llegando a casa me baje del auto y pase al otro lado para despertarla, pero ella se oponía.
-Nanoha, ya llegamos-
-Mmm…- en lugar de levantarse se acomodó mejor en el asiento, incluso así se ve muy tierna, suspire, era obvio que no se iba a levantar, así que la cargue estilo nupcial, ella abrió los ojos en sorpresa y me miró, yo solo le sonreí, cerré la puerta del auto con el pie y me encamine a la casa, ella susurro que la bajara pero yo no le hice caso, así que se rindió y acomodo su cabeza en mi cuello, me deje embriagar por el olor de su cabello, y no solo su cabello, toda ella olía delicioso, fresas, mi fruta favorita, llegando a su habitación abrí la puerta con cuidado, no quería despertar a mi hermano, pero tal parece que él ya estaba despierto, pues la luz de la lampara estaba encendida, giré y él me miraba con una ceja enarcada.
-Pensé que estabas durmiendo- susurré.
-Sí, acabo de despertar al no sentir a Nanoha a mi lado- me acerque y la acomode en la cama, Chrono me ayudo cobijándola- ¿Qué sucedió? –
-Lo siento, le pedí que pasara por mí, porque había dejado las llaves en mi auto-
- ¿Por qué no me llamaste a mí? – pregunto con una sonrisa, sé que él también quería reír por lo de las llaves.
-Ella fue quien contesto el teléfono, y, además creo que ella hubiera insistido si le decía que no pasara por mi– él rió mientras asentía.
-Sí, es muy terca- sonreí y me encaminé a la puerta.
-Buenas noches y siento mucho haberla molestado- él negó mientras agitaba la mano de arriba abajo.
-No te preocupes, ahora vete a dormir- dicho eso cerré la puerta y fui a mi cuarto, no me tome la molestia de cambiarme, estaba muy cansada, así que solo salté a la cama y me dormí, fue muy rápido, mi rostro toco la almohada y caí en brazos de Morfeo.
:::
Un llamado a la puerta me despertó, aunque no del todo pues no respondía ni me movía, tenía mucho sueño, enserio, creo que es muy temprano como para que me anden molestando. La puerta se abre y entra mi madre con el ceño fruncido.
-Ya despierta hija, y por dios, ni siquiera te pusiste el pijama, tienes la misma ropa que ayer- abrió las cortinas dejando que la luz del fuerte sol entrara a la habitación, yo solo me cubrí con la cobija mientras refunfuñaba.
-Déjame dormir, es muy temprano- vino ella y me quito la cobija de un jalón, pero seguía resistiéndome y me tape el rostro con una almohada.
- ¿temprano?... hija, ya paso la hora de almorzar- volteé para mirarla, pero mantuve mis ojos entrecerrados, la luz era fuerte.
- ¿Qué?... ¿Qué hora es? –
-Son las dos y media de la tarde, incluso Nanoha-chan se preocupó-
- ¿Nanoha?... creí que ella empezaba a trabajar hoy-
-Así es, y ya llego- me quede mirando a mi madre un momento, por suerte no tenía nada que hacer hoy así que…- No te vuelvas a acostar- chillo, pero yo no hice caso y me acomode en la cama nuevamente, pero sé que esta batalla apenas empieza, pues mi hermosa medre empezó a jalarme del pie para sacarme de la cama, y debo admitir que tiene una fuerza sorprendente porque ya estoy a la mitad de la cama.
-Mamá déjame dormir…-
-Ya dormiste mucho- un último jalón y…
-Ouch…- me queje, mi cabeza pego contra el piso, incluso mi madre se preocupó por el sonido, y no fue la única que se preocupó.
- ¡¿Qué sucedió?!, escuché un fuerte golpe…- Nanoha miró a mi madre y luego me vio a mí, hay fue que entendió lo que sucedía, pero yo empecé a sobar mi cabeza muy rápido, dolía mucho.
-Ya te imaginas lo que paso- le dije aun sobando mi cabeza, pero al verla, su rostro cambio, empezó a reírse, en lugar de preocuparse, que cruel.
-Creo que ya estas totalmente despierta- la miré con los ojos entrecerrados, mientras ella se acercaba a mí con una sonrisa- déjame ver-
-Yo iré a calentarte el almuerzo- dijo mi madre y yo asentí, mientras que Nanoha tomaba mi cabeza y observaba.
-Fate-chan eres una llorona, no tienes nada- me soltó y sonrió, parece que quería burlarse de mí.
-Pero tú escuchaste el golpe-
-Bueno, eso es para que aprendas a no retar a tu madre- no dije nada, pues ella tenía razón- ahora ve a tomar un baño para que bajes a almorzar- no pude evitar mirarla de arriba abajo, se veía muy bien con esa ropa, una falda azul oscuro con un corte del lado izquierdo dejando un poco al descubierto su muslo, unas zapatillas de tacón no muy altas y también azules, unas medias blancas que llegaban hasta los muslos y una camisa blanca manga larga, había desabotonado los dos primeros botones de arriba, dejando ver un poco el brasier azul que tenía, sé que está mal que diga esto, pero se ve muy sensual- ¿pasa algo? –
-Eh… no nada… voy a darme una ducha fría- me levanté y me fui al baño como un rayo, no creo haber pensado nada malo, cualquiera que la viera pensaría lo mismo que pensé yo.
Al terminar mi larga y fría ducha me cambie y baje para almorzar, todavía me cuesta creer que me haya despertado tan tarde, llegando al comedor ya la comida estaba servida, no voy a negar que tenía hambre, así que ataque el plato, estaba deliciosa, me encanta como cocina mi madre, a Ginga también le gusta mucho como… Ginga, otra vez ese sentimiento doloroso de culpa me invade, yo realmente no quería lastimarla, ella fue mi amiga antes que mi novia, siempre estábamos juntas, no conocemos desde el instituto y yo, lastime sus sentimientos,… ella debe de odiarme. No sé que hacer, ella necesita a alguien que la ame, no que la quiera, ella quiere casarse y yo no puedo ni imaginarme en una iglesia en esa situación, ella quiere hijos, y yo aún no estoy lista para dar ese paso, sé que hice mal al aceptarla cuando me confesó sus sentimientos, pero pensé que podría llegar a quererle más que a una amiga, y me equivoque, en lugar de eso… termine lastimándola, necesito hablar con ella, no sé que le diré, solo… necesito saber que está bien, me siento fatal, incluso las ganas de comer se esfumaron, aleje el plato mientras tomaba mi cabeza entre mis manos, necesito pensar, ¿Cómo le voy a hablar mañana cuando la vea en el trabajo? Aunque creo que ella no se va a acercar a mí, la conozco, va a evitarme, no me va a mirar, no me va a hablar, debo disculparme de la manera correcta.
- ¿Estás bien?... ¿tan feo fue el golpe? – voltee para ver a Nanoha en la puerta con los brazos cruzados.
-Estoy bien, no pasa nada- mentí, espero me crea.
-Eres pésima mintiendo- pues parece que no, se acercó y se sentó a mi lado, no se va a ir hasta que le diga.
-En serio, no es nada- me miró preocupada, pero no dijo nada más sobre el tema.
-Entiendo que no me quieras decir nada, pero eso no es excusa para no comer, arrimo el plato hacia mí, yo la miré dispuesta a refutar- Fate-chan, soy profesora, trato con niños todo el tiempo, así que no me iré de aquí hasta que termines tu plato-
-Pero yo no soy una niña- proteste.
-Pero actúas como una, no me digas que voy a tener que darte la comida en la boquita- sonrió, ¿se estaba burlando de mí?
- ¡No!, yo puedo sola- no sé cómo logra esto, me pregunto cómo es en el trabajo, seguramente debe de tener a muchos hombres tanto como chicos babeando por ella, pero si alguien se atreve a hacerle algo, lo mato, no voy a permitir que toquen a la esposa de mi hermano, ella es parte de la familia ahora así que debo protegerla. Terminando de comer la miré y le mostré el plato, ella sonrió y se levantó, tomó el plato y se fue a la cocina mientras decía algo.
-La niña Fate-chan se ha portado muy bien – y luego empezó a reír, yo me levante y fui a la cocina para ver que hacía, al ver que iba a lavar mi plato, se lo quite y ella me miró con los ojos entrecerrados- deja que te ayude-
-Nop, yo puedo hacer algo tan simple como lavar un plato- me sorprendió que me saltara encima para quitarme el plato, enserio es terca, logro hacer que cayera al piso y el plato salió volando para luego caer en mi cabeza- ouch…-
- ¿Estás bien? – pregunto mientras se levantaba.
-No… ya es el segundo golpe este día- ella bajo la cabeza avergonzada, yo realmente no la culpaba, fue un accidente- oye…-
-Nanoha, amor ¿Cómo estuvo tu día? – volteé hacia la puerta y vi a mi hermano aproximándose hacia nosotras, tomó a Nanoha de la cintura y la beso en los labios, luego volteo a verme con una ceja enarcada- ¿me perdí de algo? – pregunto estirando su brazo para ayudar a levantarme.
-No mucho- dije como si nada hubiera pasado- solo que, tu esposa es muy terca- sonreí y él hizo lo mismo mientras veíamos a Nanoha hacer un puchero.
-Mou, eso no es cierto-
-Claro, claro- Chrono la abrazo y le susurro algo en el oído que no pude escuchar, ella se sonrojo y me miró.
-Tu hermana está aquí- reprendió en un susurro pensando que yo no la había escuchado.
-Yo puedo estar aquí, ustedes tienen su habitación- sonreí al ver en su rostro la sorpresa y el sonrojo, ella bajo la cabeza mientras Chrono volvía a susurrarle algo.
-Mnm… ahora que recuerdo… tengo que ver unos papeles- le dio un beso a mi hermano en la mejilla, se despidió de mí y se fue de la cocina, ese comportamiento me pareció extraño, pero no voy a preguntar, incluso Chrono se extrañó.
-Bueno, te dejo, también tengo unos papeles que ver- dicho eso se fue.
Suspire mientras veía a la nada, no sé por que tuve un extraño sentimiento al ver como Chrono besaba, abrazaba y le susurraba a Nanoha, digo, es normal que haga eso, después de todo Nanoha es su esposa, y una gran mujer, yo siempre quise que mi hermano fuera feliz con una mujer que lo valorara, pero no sé por que no puedo sentirme bien, debe ser mi imaginación. Después de lo que paso con Ginga no puedo sentirme bien con nada, debe ser por eso.
Solo espero que mañana sea todo mejor.
Obviamente es muy pronto para unir a nuestras protagonistas. Y obviamente no es el final para Ginga, Espero les haya gustado, espero muchos comentarios y gracias por pedirme la conti, me alegra mucho que les guste esta historia y espero les haya gustado este cap.
Hasta la próxima…
