Capítulo 3

No sé porque reaccione de esa forma ayer con Chrono-kun, aunque no había mentido sobre revisar algunos papeles, pero es la primera vez que actuó así con él, cuando me hablo al oído, solo pude ver a Fate-chan y salir de allí con una excusa, no sé que fue lo que me paso y por más que trato de buscar una razón no la encuentro, deben ser cosas mías, seguro estaba avergonzada porque estaba viéndonos y por eso invente la excusa. Cerré los ojos y traté de concentrarme en mi trabajo, pero no podía, y de repente una sonrisa se formó en mi rostro, no puedo olvidar el momento en el que Fate-chan me llamo, ¿a quién se le olvidan las llaves dentro del auto? Solo a ella, me reí mucho cuando iba de camino a buscarla, pensé que iba a estar desesperada por llegar a casa cuando llegué a donde estaba ella, pero en lugar de eso, me la encontré absorta en un juego de Candy crush, me causo mucha risa su reacción cuando le hable mientras jugaba, se veía muy tierna, también… me sorprendí cuando me cargo y me llevo a mi habitación, pero me sentí bien entre sus brazos, eran cálidos y me sentía protegida, sentía que era una pluma al ver que no tenía ninguna dificultad al respirar. Inconscientemente mordí mi labio, hasta que levanté la mirada y vi que mis alumnos me estaban mirando con una sonrisa maléfica.

- ¿Se encuentra bien, profesora? – miré a la alumna y sonreí mientras asentía.

-Sí, estoy bien –

- ¿Segura? – pregunto otro alumno mientras levantaba y bajaba las cejas con sonrisa traviesa.

-S-sí- no sé por qué me avergoncé y tampoco por qué tartamudee, pero siento que debería de hacerles un examen sorpresa, y parece que ellos me leyeron la mente porque sus rostros cambiaron de traviesos a miedo.

Ya no volvieron a decir nada, solo se dedicaron a terminar su clase, en serio, los universitarios son más traviesos que los chicos de instituto, no es que no los quiera, es decir, se portan muy bien conmigo y me alegra que me tengan confianza, sé que son buenos chicos, pero a veces son insoportables. La hora de salida llego, y los estudiantes salieron con calma, dejándome sus libretas y despidiéndose de mí, el salón de clases quedo totalmente vacío, ya era hora de que yo también me fuera, pero no quiero volver a casa aún, pues voy a tener que revisar todas estas libretas y no quiero, no aún. Mi móvil sonó avisando que tenía una llamada, ya sabía quién era, ya que siempre me llama a esta hora.

- ¿Como ha estado tu día, amor? –

-Cansado, pero bien- lo escuche reír- ¿ya vas a regresar a casa? –

-Sí, por eso te llamo, quería saber si ya habías terminado para pasar a buscarte-

-Pues, puedes pasar cuando quieras, ya he terminado-

-Entonces llegare pronto-

-Bien- al colgar miré hacia la ventana, era un día muy bonito, y Chorno-kun salió temprano hoy, tal vez podamos ver una película o salir a pasear, ya después revisare las libretas, no es que este inventando una excusa para escapar del trabajo, solo quiero pasar tiempo con mi esposo. Chorno-kun no tardó mucho en llegar, y además compro helado y algunos dulces, quizás terminemos viendo una película después de todo, solo espero no molestar a Lindy-san, ya que la película la veríamos en la sala, pues en nuestra habitación no hay un televisor, Fate-chan es muy suertuda, ella sí tiene uno en su habitación y lo sé porque lo vi ayer cuando se dio el golpe en la cabeza. Todavía me siento mal al recordar el golpe que se dio por mi culpa, ni siquiera se molestó.

-Ve a cambiarte mientras yo preparo las cosas- dijo al cruzar la puerta de la casa, asentí y subí las escaleras para luego entrar en mi habitación, fui al closet para buscar algo más cómodo para ponerme, me iba a quitar la ropa, pero no sé por que tuve el impulso de ver por la ventana, así que camine hacia allí y vi ese hermoso paisaje, la casa era enorme, tenía un gran patio y en éste estaba una hermosa piscina, pero lo que más me gustaba era ese hermoso paisaje, las montañas, árboles y el sonido de los pajaritos por la mañana, me sorprendí cuando Chrono-kun dijo que gran parte de este paisaje le pertenece a su familia. Me fije en una figura, alguien, pero no la podía divisar bien, cada vez se acercaba más, venía corriendo, cuando estuvo lo suficientemente cerca fue que pude verla mejor, era Fate-chan, parece que estaba haciendo ejercicio y que bien se veía con ropa deportiva, tenía un mono negro con unas rayas rojas a los lados, unos zapatos también negros con rojo, una camiseta solo negra y unas muñequeras negras también, no pude evitar mirarla, sus brazos definitivamente se ven fuertes, no los había podido ver debido a que siempre tiene un suéter o una camisa manga larga, pero no sé porque los oculta, su cabello, parece oro, aunque debido al sudor lo tiene pegado a la cara, la camiseta marca perfectamente su abdomen. Se detuvo cerca de la piscina, prácticamente estaba debajo de mí, vi como metió toda la cabeza en el agua y luego salió sacando con ella mucha agua, era mi imaginación o todo estaba pasando en cámara lenta, luego sacudió su cabeza, y fue ahí que se dio cuenta de que la estaba mirando, se sorprendió un poco, pero después sonrió y me saludo con la mano, no sé por que me sonroje, pero igual salude con una sonrisa, tenía unas enormes ganas de bajar a hablar con ella y no sé por qué, no lo entiendo, esto es muy raro, me estaba debatiendo, no sabía si bajar o quedarme, ella se había sentado en una de las sillas de la piscina y empezó a sacarse los zapatos, seguro iba a quedarse ahí un poco más, así que me decidí, me acerque otra vez al closet y saqué una toalla rosa, salí de la habitación y baje las escaleras, vi que Chrono-kun se acercaba, me había olvidado por completo de que veríamos una película, aunque él parecía serio y miraba fijamente su teléfono.

- ¿Pasa algo? – se detuvo y abrió los ojos en sorpresa al verme, yo solo levante una ceja en curiosidad.

-Lo siento, voy a tener que salir, surgió algo- me miró asustado de que me fuera a molestar, pero en lugar de eso sonreí.

-Ve con calma- él sonrió y beso mi frente.

-Prometo recompensarte con lo que sea que me pidas- reí y asentí, él se fue casi corriendo, seguro paso algo malo como para que estuviese así. Volví a caminar hacia la piscina y ella seguía ahí, estaba tomando sol con la mitad del cuerpo mojado, parece que está otra vez metida en sus pensamientos, porque no se dio cuenta de mi presencia, creo que esta es la segunda vez que pasa esto, me acerque y le lance la toalla a la cara, ella se asustó y cayó al piso ocasionándome muchas risas, se quitó la toalla de la cara y me miró con los ojos entrecerrados.

-No creo que el sol te vaya a secar tan rápido, así que úsala- miró la toalla con una ceja enarcada, yo aún estaba riendo, pues todavía estaba en el piso, hasta que por fin decido levantarse y volverse a sentar en la silla.

-El rosa no es mi color- dijo con una sonrisa burlona.

-Malagradecida- me acerque y le quité la toalla para luego ponérsela en la cabeza y secarla, parecía una niña con las manos entre sus piernas y con los ojos cerrados mientras yo la secaba, se sentía tan bien, su cabello es muy suave y huele muy bien, no pude evitar acercarme más, al terminar quite la toalla mientras ella abría los ojos y me sonreía, se veía muy tierna con el cabello despeinado.

-Gracias- tomó la toalla junto con mis manos y beso el dorso de éstas, un sonrojo y una pequeña corriente eléctrica me invadió, soltó lentamente mis manos mientras se quedaba con la toalla- hace mucho calor-

-Sí que lo hace- no mentía, me sentía acalorada.

-Ven, siéntate… claro si no tienes nada que hacer-

-No, nada- tome asiento a su lado, no sé por qué estaba nerviosa, las manos me estaban temblado, y si la miro por alguna razón tiemblo más.

- ¿Estas bien? – me observo preocupada, respondí con un asentimiento a su pregunta- si es el calor, puedes meterte en la piscina- apunto hacia el agua con el pulgar.

-No, gracias, pero… no se nadar- si se ríe la tiró al agua. Me miraba fijamente mientras mordía su labio.

-No me voy a reír- está aguantando la risa, es muy cruel, no todos saben nadar y se nota a simple vista que esa piscina es muy profunda.

-Atrévete a reír- amenace fulminándola con la mirada.

-Ya te dije que no lo haré- la observe fijamente por unos segundos, ella se levantó y me dio la espalda, estaba temblando, sus hombros subían y bajaban muy rápido, se estaba riendo, no lo iba a permitir, me acerque y la empuje hacia la piscina, después de unos segundos subió a la superficie dejando salir un chorrito de agua por su boca, volteo a mirarme con el ceño fruncido, creo que se molestó, pero no podía evitar reírme, fui a la orilla y le ofrecí mi mano.

-Eso es para que aprendas, ahora ven- ella nado hacia mí aún con el ceño fruncido, yo esperaba que tomara mi mano, y efectivamente eso hizo, pero en lugar de salir, me jalo hacia ella e hizo que cayera en el agua, me asusté mucho, pero ella aún no me había soltado, yo patalee tratando de nadar, tenía miedo de hundirme, pero ella me pego a su cuerpo y me abrazo con fuerza.

-Cálmate, no te voy a soltar- susurro en mi oído, me calme al escucharla, no sé por que, estoy segura de que con alguien más me hubiera asustado y trataría de salir a la fuerza, pero con ella me siento protegida, me aferre a su cuello con fuerza, creo que voy a terminar asfixiándola, me iba a separar pensando en eso, no quería matarla, pero ella también se aferró más a mi- ¿ya no tienes calor? – pregunto divertida.

-No- claro que tengo calor, tengo mucho más calor, pero es obvio que no se lo voy a decir, y no sé por qué me siento extraña, aunque tampoco se siente mal.

-Siento haberme reído de ti, lo siento… no lo volveré a hacer- susurro en mi oído.

- ¿En serio? –

-Lo prometo- yo solo sonreí- aunque no debiste tirarme al agua-

-Claro que debí hacerlo, y lo volvería a hacer-

-Eres mala- intento copiar mi puchero y mi forma de hablar, aunque no le salió para nada bien.

-Mira quien lo dice- nos reímos un largo rato sin separarnos y la verdad yo quería quedarme así, hasta que…

-Fate, Nanoha…- ella se separó un poco de mi rápidamente, pero me sostenía por la cintura- ¿Cómo se les ocurre entrar a la piscina vestidas así? -

-Mamá, veras…-

-Sin excusas, ahora salgan- hicimos caso y salimos, Lindy-san nos miraba con las manos en la cintura y el ceño fruncido- ahora se van a quedar aquí, hasta que el sol las deje totalmente secas-

- ¿Qué? – dijimos al unísono.

-Como oyeron, ahora voy a prepararme un te- se dio vuelta y camino hacia dentro, pero antes de entrar completamente se detuvo y nos miró con ojos interrogantes- por cierto, ¿Por qué estaban abrazadas de esa forma en la piscina? – no sé por qué empecé a ponerme nerviosa, no es como si hubiéramos hecho algo malo.

-Bueno, eso fue porque Nanoha no sabe nadar- explico tratando de aguantar una risa. Lindy-san nos miró fijamente, hasta que sonrió.

-Ya veo, en ese caso está bien- cuando Lindy-san se dio la vuelta, Fate-chan dejo escapar un suspiro- y Fate…- volteo nuevamente- no está bien que te rías de Nanoha-chan porque no sabe nadar- yo mire a Fate-chan con una sonrisa, pero al recordar lo que dijo Lindy-san me asuste, no puedo quedarme aquí hasta que el sol termine de secarme, ya se va a ocultar.

- ¿De verdad nos va a dejar aquí así? –

-Nop, ya verás que en un momento aparecerá con unas toallas- nos sentamos y empezamos a tomar sol. Ninguna dijo nada y me siento algo incomoda, siento que me está mirando mucho, siento que estoy desnuda y mi camisa está pegada a mi cuerpo y debido al agua el brasier se podía ver perfectamente, me sentí igual que ayer, cuando se dio el golpe en la cabeza, le pedí que se fuera a dar una ducha y ella se quedó mirándome de arriba abajo, y por alguna razón que desconozco, me gusto que me mirara así.

-Pensé que estabas trabajando- hablé para aligerar el ambiente.

-Hoy llegue temprano, no había mucho trabajo-

-Mmm… que extraño que no… quieras estar con tu novia hoy- pregunte sin pensar, y me arrepentí cuando vi tristeza en su rostro, no sé que paso, y debo admitir que tenía curiosidad, pero no voy a preguntar. Ella iba a decir algo hasta que la interrumpieron. Tenía razón, su madre había vuelto y con toallas, sé que yo tenía una, pero ella la mojo cuando la tiré al agua. Me pregunto qué estaba por decir antes de que llegara su madre.

La noche llego rápidamente y Chrono-kun aún no llega, me estoy empezando a preocupar, siempre llega antes de la cena y ya estamos a punto de cenar, quizás llegue en unos minutos. Tome la jarra de jugo y la lleve a la mesa, estoy ayudando a Lindy-san con la cena, pues Fate-chan se encuentra en el estudio debido a una llamada del trabajo y no puede ayudar, aunque creo que es una excusa. Terminamos de servir todo, ya estaba todo preparado para comer, ahora solo falta que Fate-chan baje y que Chrono-kun llegue.

-Lo siento Nanoha-chan, pero ¿podrías buscar a Fate-chan? – asentí a su pregunta y salí del comedor en busca de la rubia. Llegando al estudio la vi con una expresión seria hablando por teléfono.

-Por favor, déjame hablar con ella- suplico, a pesar de que su expresión es seria, su tono de voz suena triste, y yo no sé que hacer, seguramente se molestara si sabe que estoy escuchando su conversación, por eso decidí esconderme y esperar a que termine, pero no dijo nada más, solo colgó el teléfono y se quedó observándolo mientras suspiraba… no sé por que, pero después la vi sonreír- eres mala escondiéndote- me sorprendí y también me asuste, es obvio que se esta refiriendo a mí, así que me paré en la puerta avergonzada, debí haber bajado cuando la escuche hablar por teléfono, seguro está molesta.

-Yo… lo siento… yo- baje la cabeza avergonzada, no quería verla a la cara, debe de estar molesta, no vi su rostro, pero si vi que sus pies se movieron hacia mí, yo estaba esperando un regaño, pero eso no paso, ella tomó mis manos y beso el dorso, alce la mirada y la vi sonreír.

- ¿Por qué te disculpas? No hiciste nada malo –

-Pero…-

-Pero nada… viniste a avisarme que la cena está lista- sé muy bien que no era una pregunta sino una afirmación, pero igual respondí asintiendo con la cabeza, me sorprendí mucho cuando se acercó más a mí y beso mi mejilla, mi rostro se encendió, ¿soy solo yo o aquí hace mucho calor? - ¿Ya Chrono llego? – pregunto aún cerca de mi rostro, de repente siento que mi pulso se está acelerando, pero su cercanía no me molesta, incluso tengo ganas de acercarme más- ¿Nanoha? – como aún no había respondido a su pregunta me llamo preocupada.

-Eh… no, aún no llega- respondí, pero ella seguía preocupada- vamos a cenar, tu madre se va a molestar si la cena se enfría- después de decir eso me fui al comedor sin esperar a que ella dijera algo, la miré de reojo y vi que me seguía, pero seguí caminado a pesar de que ella quería decirme algo, no sé por que siento ese tipo de cosas cuando estoy cerca de ella, o por qué termino teniendo pensamientos extraños con los cuales termino sonrojándome, yo no suelo sonrojarme, pero ella logra que me sonroje como si nada.

Nadie dijo nada durante la cena, y Chrono-kun tampoco había llegado, cuando terminamos de cenar Fate-chan volvió al estudio y yo me dirigí a la biblioteca, así es, la enorme casa tiene una hermosa biblioteca, es la primera vez que voy a pasar el rato ahí, pero ya la había visto y era muy hermosa, tenía un sillón muy cómodo cerca de una ventana y una mesa en el centro, ya todo lo demás eran libros por casi todo el lugar, me acerque a los estantes y tomé un libro que me estaba llamando la atención por un tiempo, Lindy-san me lo había recomendado, pues este lugar es como su santuario secreto. Me senté en el cómodo sillón y vi el cielo por la ventana, creo que va haber una tormenta, el cielo está totalmente nublado y se podían ver los destellados relámpagos entre las nubes, solo espero que Chrono-kun llegue pronto, no me llevo muy bien con las tormentas me asusto mucho con los truenos, sé que es tonto, pero es inevitable no asustarme.

Unos minutos más tarde llego una fuerte tormenta, hacía mucho frió, los truenos cada vez eran más fuertes y el cielo estaba totalmente iluminado de relámpagos, estaba asustada, cada vez que sonaba un trueno me tensaba, cerré las cortinas y trate de concentrarme en el libro, pero al memento en el que por fin logre concentrarme, se apagó la luz. Me acerque al interruptor y lo moví varias veces pero no pasaba nada, cuando asome la cabeza fuera de la biblioteca, caí en cuenta de que este no era la única habitación sin luz, me volví en busca de mi teléfono pero no lo encontraba por lo oscuro del lugar, camine con cuidado esperando encontrar mi móvil, pero termine tropezando con algo, estaba esperando el golpe que me daría contra el piso, pero ese golpe nunca llego, no caí al piso sino en los brazos de alguien y no pude evitar abrazarme a ese alguien, me sentía protegida, incluso el frió se había ido, y parece que ese alguien tampoco quería soltarme, aunque ya sabía quién era, después de todo no es la primera vez que estos fuertes brazos me sostienen, además ya había olido este perfume varias veces. Un fuerte trueno hizo que me sobresaltara y me aferrara más a ella.

- ¿Estas bien? – susurro en mi oído y no pude evitar estremecerme. No respondí a su pregunta, solo asentí, ella acaricio mi cabeza y se movió un poco, creo que está buscando algo, no podía verla, entrecerré los ojos cuando una luz apunto a mi rostro, había encendido la lampara de su móvil- ¿de verdad estas bien? – volví a asentir, no sé si se iba a reír de mí o a preocupar, pero no quiero a ninguna de las dos- Chrono me ha llamado, dijo que la luz se fue en toda la ciudad y las calles están trancadas por la tormenta- enseguida me preocupe.

-Entonces…-

-No va a llegar esta noche- completo por mí. Cuando iba a hablar un gran trueno me interrumpió, me sobresalte nuevamente y empecé a temblar, ella se dio cuenta y me sujeto con fuerza- oye… ¿te asustan las tormentas? – su tono de voz era preocupado, y yo no respondí a su pregunta, aunque a ella no le importo- ven, es hora de dormir- no espero a que yo respondiera y me tomó de la mano para luego salir de la biblioteca y caminar por el pasillo que llevaba hasta mi habitación.

-Tu madre…-

-ella está bien, le gustan las tormentas, dice que duerme mejor- no pude reprimir una sonrisa, Lindy-san tiene gustos extraños. Llegando a la habitación, me sentó en la cama y fue al closet, saco mi pijama y me la entrego- bueno, puedo dejar mi móvil si quieres- no quería que se vaya, pero tampoco puedo pedirle que se quede, me gustaría que se quedara unos minutos más, la tormenta cada vez empeora, estoy segura de que no lograre dormir esta noche.

-Iré a cambiarme en el baño, no tienes que irte- ella iba a protestar, pero antes de que dijera algo tomé su móvil y entre al baño dejándola con la palabra en la boca, me sentía mal dejándola sola en la oscuridad, pero no podía dejar que se fuera, siento que solo con ella el miedo desaparece. Salí del baño y la vi sentada en la cama mirando hacia la ventana, luego volteo a verme cuando apunte a su rostro con la linterna del móvil, me acerque y me senté a su lado esperando sentir su calor, pero ella se levantó.

-Creo que es hora de que me vaya, me puedes entregar el teléfono mañana- me dedico una sonrisa y se giró para retirarse, un relámpago alumbro la habitación y no pude evitar soltar un gemido, ella volteo a verme preocupada, sus ojos son tan hermosos, no pude evitar quedarme prendada a ellos, sentí un extraño cosquilleo al ver en su mirada la preocupación por mí, aunque no es la primera vez que siento este cosquilleo cuando estoy con ella- Nanoha…- cuando pronuncia mi nombre, lo hace de una manera tan cariñosa, hace que mi nombre parezca el más hermoso de mundo.

- ¿Puedes quedarte? – baje la cabeza avergonzada, pero ella me obligo a verla poniendo su mano en mi mejilla, me sonrió y se sentó nuevamente a mi lado.

-Me voy a quedar solo hasta que te duermas- sonreí y asentí con la cabeza, me acosté y ella me cobijo- duérmete ya-

- ¿Sabes qué diciendo "duérmete ya" no lograras que me duerma? – dejo salir una risa que me contagio.

-Pensé que sí funcionaria- un trueno interrumpió nuestra conversación, ella al ver como el miedo se apoderaba de mi nuevamente, se acostó a mi lado y me abrazo, provocándome un enorme sonrojo, pero no voy a negar que me gustaba, de hecho me abrace más a ella para sentir más de su calor- sshh, no debes tener miedo, voy a quedarme aquí hasta que te duermas- susurro en mi oído, ya el sueño me estaba empezando a invadir, pues la forma en la que acariciaba mi cabello me relajaba. No supe en que momento me quede dormida, pero lo cierto es que dormir era lo último que quería, lo que realmente quería era quedarme hablando con ella toda la noche, no quería dormir, porque sabía que, al despertar, ella no estaría a mi lado.

A la mañana siguiente desperté muy acurrucada, Fate-chan no se había ido, estaba a mi lado, debe ser por eso que dormí de maravilla. La moví para despertarla, pero ella solo se quejaba, que tierna, yo gustosa la dejara dormir, pero tengo que levantarme y para poder hacer eso tengo que hacer que ella también se levante, pues me tiene totalmente presa entre sus brazos. Cuando por fin logre que despertara me miró con una ceja enarcada.

- ¿Qué pasa? – pregunto soñolienta.

-Quiero levantarme- ella parecencia no entender, hasta que miró un poco más abajo y se dio cuenta a que me refería.

- ¡Lo siento! - se apartó de mi de inmediato, me causo un poco de risa su reacción.

-Está bien- me levante de la cama y abrí el closet para buscar la ropa que me podría este día- gracias-

- ¿Por qué? – la miré y me acerque, se sorprendió un poco cuando bese su mejilla, pero no se quejó, solo me sonrió.

-Por aguantarme anoche- dejo escapar una risa.

-A sido todo un placer- nos quedamos mirándonos a los ojos fijamente, hasta que su móvil sonó, ella se acercó y presiono la pantalla para luego sonreír y mostrarme el móvil- parece que tu esposo viene en camino- también sonreí, aunque sentía que estaba haciendo una mueca- es hora de que me marche… que tengas buen día Nanoha- no me dejo responder, se había ido rápidamente de la habitación, tal vez tiene que trabajar. Aunque ahora que se fue, siento un pequeño vacío.

Espero les haya gustado este cap tanto como a mí, Nanoha parece que se está dando cuenta de algo, pero es muy densa y ni hablar de Fate. XD

Hasta la proximaaa…