Capítulo 4
Hoy por la mañana había despertado con la esposa de mi hermano entre mis brazos, yo ni siquiera tenía pensado quedarme a dormir, se supone que me quedaría hasta que ella se durmiera, pero parece que el sueño me atrapo, aunque me sorprendí mucho cuando la vi entre mis brazos, no quise soltarla en toda la noche y admito que su cercanía me gustaba, el olor de su cabello y la suavidad de su piel, dormí de maravilla a pesar de la ruidosa tormenta, pensé que ella se había molestado, pero no, incluso beso mi mejilla como agradecimiento por quedarme con ella toda la noche y juro que lo volvería a hacer sin pensarlo dos veces, jamás en mi vida había dormido tan bien, mi hermanito tiene mucha suerte… Me di cuenta de que no había trabajado nada por estar metida en mis pensamientos, así que volví mi vista a los papeles que estaban en el escritorio, hoy no hay mucho trabajo así que saldré temprano, quizás compre un helado de camino a casa. La puerta se abrió repentinamente, volteé a ver con una ceja enarcada, pues nadie entra sin tocar, al ver quien era sonreí y me recosté en mi silla con los brazos cruzados.
-Se supone que deberías de estar en Italia- dije mientras ella sonreía y se acercaba a mí.
-Yo también estoy feliz de verte- hablo con sarcasmo- ¿olvidaste que hasta ayer eran mis vacaciones? – me levante mientras ella se acercaba a mí.
-Tal vez- la abrace con fuerza- bienvenida – la levante un poco mientras la agitaba.
-Vas a hacer que vomite…- la baje de inmediato.
-Me alegra que estés de vuelta mapache-
-Ya deja de llamarme así Fate-chan- me reprendió.
-Nunca- realmente me alegro de que ella este aquí, Hayate Yagami, mi mejor amiga, siempre ha estado conmigo en las buenas y en las malas y justo ahora la necesito, ella lo sabe. No la había visto durante un mes pues tomó unas vacaciones con sus hermanas, claro que yo la ayude a tener libre ese mes, lo merecía, es una gran trabajadora, es la mejor doctora de este hospital admito que hizo mucha falta, sus hermanas también son muy agradables. Antes solíamos hacer barbacoas en mi casa, invitábamos a otras amigas, pero últimamente hemos trabajado mucho y nuestras amigas ya no están en la ciudad, se casaron y construyeron una familia, claro que Hayate no se queda atrás, ella está comprometida con una gran mujer y dentro de unos meses tendrá un hijo. Su prometida no viajo con ella decidió ir a visitar a sus padres, Hayate le insistió que se fuera con ella, pero su prometida se negó diciéndole que debería pasar más tiempo con sus hermanas, ya que, con el trabajo, la preparación de la boda y el embarazo no había tenido mucho tiempo para estar con ellas.
-También me alegro de verte nuevamente- se quedó observándome fijamente- ¿Me vas a decir que te pasa o tengo que adivinar? – esta mujer da miedo, sé que, si le digo que no pasa nada va a insistir así que mejor hablo, después de todo, ella siempre me ha ayudado.
-Es… Ginga…- nombre mientras suspiraba.
- ¿Hizo algo? – pregunto con el ceño fruncido.
-No… fui yo… ella termino conmigo-
- ¿Qué? ¿Por qué? – levanto una ceja, dando a entender que no sabía a que me refería- cuando me fui ustedes estaban bien, ¿Qué fue lo que pasó? –
-Bueno… ella quiere algo que yo no puedo darle…-
-Hasta donde yo sé, siempre le das lo que quiere- se acercó a mi silla y se sentó mientras afincaba los codos en el escritorio y juntaba sus manos.
-Sí, pero… quiere que nos casemos y que tengamos hijos- formo una "o" con su boca, luego empezó a negar con la cabeza.
-Fate… no entiendo, tienes mucho tiempo saliendo con ella, ¿Por qué no quieres casarte? – no respondí a su pregunta, ella busco mi mirada, pero yo la aparte- respóndeme algo… ¿la amas? – la miré enseguida.
-Yo… la quiero-
-Sabes que eso no fue lo que te pregunte- otra vez aparte la mirada- oye… Ginga es una buena chica, estoy segura de que sería una buena esposa y también buena madre- volví a mirarla, ella estaba sonriendo, pensé que estaba molesta conmigo por mi decisión- pero… nadie manda en el corazón- sonreí, ella me entiende.
-Hayate, yo la quiero, sabes que ella fue una gran amiga antes de ser mi novia, le tengo un gran cariño y pensé que, si aceptaba salir con ella ese cariño crecería, pensé que un día le diría "te amo", que algún día le pediría matrimonio y tendríamos hijos… pero ese día nunca llego, y en el fondo yo sabía que nunca lo haría, pero seguía intentando y por eso… termine lastimándola- me senté frente al escritorio con la mirada en el suelo.
-Hiciste lo correcto, no puedes estar con alguien que no amas es doloroso para las dos, quizás Ginga esté pasando por un mal momento, pero estoy segura de que ella sabe que es lo mejor…- un fuerte golpe llego a mi cabeza, me había golpeado con una regla, levante mi vista con el ceño fruncido y ella estaba con una enorme sonrisa.
- ¿Qué te pasa? – dije en tono molesto.
-Ya deja lloriquear, no hiciste nada malo y tú lo sabes- quiero mucho a este mapache, sé que me acaba de golpear, pero ya después me vengare- ¡ahora! ¡levanta tu trasero de esa silla y llévame a comer helado! – no le puedo decir que no, pues ya me quitó mi billetera, esta mujer puede robar un banco y nadie se daría cuenta. Suspire y me levante.
-Está bien- por suerte hoy no hay mucho trabajo, así que puedo terminar esos papeles mañana, pues este mapache no me va a dejar ir hasta dejar vacía mi billetera.
…
Por fin se fue el mapache, sé que estaba feliz por su regreso, pero había olvidado el por que me alegré cuando se fue por un mes, pensé que iba a quedar en la quiebra, no es la primera vez que me quita la billetera y se va a comprar helados y dulces.
Llegando a casa estacione el auto y entre, mi madre no estaba, salió con una amiga a la que no había visto durante unos meses, Nanoha está en el trabajo, creo que llegara en una hora, mientras que mi hermanito… no tengo ni idea de donde esta y espero llegue pronto necesito hablar con él. Entre a la sala y me deje caer en uno de los sillones mientras tiraba las llaves a la pequeña mesa de centro, me acerque a ésta y tomé la botella de vodka con un vaso, me serví un poco en el vaso y deje que se deslizara por mi garganta. Quede mirando a la nada mientras acariciaba el borde del vaso con mi dedo índice, ayer fue un día algo extraño, pero me alegra pasar más tiempo con Nanoha ahora conozco un poco más de ella, aunque no pensé que me empujaría a la piscina solo por reírme, ni si quiera me reía porque no supiera nadar, me reía de sus tiernas expresiones, cuando me dijo que no sabía nadar se había quedado mirándome fijamente mientras su mejilla izquierda estaba un poco inflada y su mirada entrecerrada, parecía una niña, creo que ella no sabía que tenía esa expresión, además merecía que yo también la tirara al agua, no me pregunto si yo sabía nadar cómo se le ocurre…. Pero al ver como se aferraba a mí y pataleaba me arrepentí, me sentí mal, mi intención era asustarla un poco… pero cuando la tuve en mis brazos…. Ella estaba tan cálida, su olor, sus ojos, me alegre cuando se calmó, pero cuando mi madre llego me había asustado, me había apartado de ella rápidamente, claro que no la había soltado, pero no quería que mi madre pensara otras cosas… y cuando salimos del agua, no pude evitar mirarla, podía ver su piel a través de su camisa, el color de su brasier, sé que eso estuvo mal y me arrepiento, no sé por que mi mirada se había posado en su camisa transparente… y en cuanto a la tormenta, no sé por que pero… me gustaría repetir ese momento, no sé por que estoy pensando en esto y sé que no debo…
El sonido de la puerta me saco de mis pensamientos, aunque no me moví ni hable, ya sabía quién era. Vi cómo se movía lentamente, como si no quisiera que nadie supiera de su llegada, volteo hacia donde yo estaba y se sobresaltó.
-Oh… Fate, me asustaste- dijo mientras se tocaba el pecho con una mano, yo no dije nada, me acomode en mi asiento y cruce la pierna, él me miró preocupado al ver que yo tenía el ceño fruncido y no decía nada, solo lo miraba- ¿pasa algo? – pregunto, yo suspire y dirigí mi vista al vaso que tenía en mi mano- Fate, me estas asustando –
-Chrono- el nombre salió en un suspiro cansado, lo volví a mirar y mi ceño seguía fruncido.
- ¿Sí?... –
- ¿Dónde estabas ayer? – pregunte sin rodeos, él me conoce y sabe perfectamente que yo no ando con rodeos. Se sorprendió por mi pregunta y aparto la vista, se mantuvo en silencio por unos segundos para luego volver a verme con una sonrisa, aunque sabe que no debe hacer eso, por dios este hombre me conoce, es obvio que está forzando esa sonrisa.
-Tuve que ir nuevamente al trabajo, ya sabes que…-
-Dime la verdad- interrumpí y mi ceño se frunció más, odio que me mienta y él lo sabe. bajó la mirada- y no creas que molestándote conmigo vas a escapar, eso no funciona, me vas a decir la verdad y ni se te ocurra inventar algo de nuevo-
-Fate… ayer me llamo Amy- abrí los ojos en sorpresa, él al darse cuenta de cómo lo miraba enseguida volvió a hablar- no es lo que piensas… ella quería hablar conmigo-
-Fuiste a su departamento- él sabía perfectamente que no era una pregunta sino una afirmación, volvió a bajar la mirada- ¿Qué era lo que quería hablar contigo? – pregunte molesta.
-Solo cosas…-
-No me mientas- la voz me salió cargada con mucha molestia.
-Ella quería hablar…sobre nosotros, quería volver a estar conmigo-
-Chrono, estas casado, ella te dejo y prefirió su carrera y a sus amigos antes que a ti- dije tratando de calmarme.
-Lo se… pero te juro que no pasó nada, le dije que ya era tarde y que me había casado con una gran mujer-
- ¿Por qué no volviste anoche? – lo miré fijamente esperando una respuesta creíble.
-Sí iba a volver, pero la conversación tardo más de lo que pensé y no me dio tiempo, no pude salir por la tormenta y la ciudad estaba totalmente oscura, además de que no había paso- no pude evitar fruncir más el ceño.
- ¡¿Te quedaste en su casa?! – pregunte ya muy molesta.
-…Sí… pero en serio no pasó nada, dormí en el sofá y ella en su habitación, no nos hablamos en toda la noche, apenas desperté me fui-
- ¿Entonces por que llegas a esta hora? Y ¿Por qué entraste de forma tan cautelosa? –
-Antes de venir, decidí ir a mi trabajo para terminar algunos papeles, por eso llegue a esta hora, y la razón por la que entre así fue porque no quería que mamá me reprendiera por no llegar anoche, aunque parece que igual no me salve del regaño- hubo silencio por unos segundos, deje escapar un suspiro y me levante, deje el vaso en la pequeña mesa y camine para salir de la sala, me detuve en el marco de la puerta, pero no voltee a verlo.
-Espero que no me hayas mentido, tienes suerte, mi madre no está- y dicho eso me fui a mi habitación, necesitaba una fresca y relajante ducha, busque ropa más cómoda y la deje en la cama, luego tome dos toallas y entre al baño de mi habitación. Se sentía muy bien el agua tibia recorriendo todo mi cuerpo, por alguna razón, la conversación con mi hermano no salía de mi cabeza, no parecía mentirme, pero la verdad es que no me importa él, sé que suena cruel, pero es la verdad, mi preocupación es por Nanoha, no quiero que él la lastime, no se lo perdonaría nunca esa mujer es maravillosa no merece que le hagan daño, si Chrono se atreve a lastimarla, se las verá conmigo. Y ahora ¿cómo termine pensando en ella? No entiendo, últimamente termino pensando en ella inconscientemente.
Menee mi cabeza con un poco de brusquedad, estoy empezando a sentirme extraña, quizás he estado mucho tiempo en la ducha, salí de ésta y tome una toalla para envolverla en mi cintura, con la otra seque mi cabello y luego la puse alrededor de mis hombros cubriendo mis pechos, sip, me siento como nueva, con una sonrisa salí del baño y tenía los ojos cerrados para sentir mejor el aire frio de la habitación, pero al abrirlos me encontré con alguien que definitivamente no esperaba. Nanoha estaba parada en la puerta de mi habitación con un sonrojo cubriendo sus mejillas y sus ojos estaban abiertos en sorpresa, aunque la sorprendida era yo, prácticamente estaba desnuda frente a la esposa de mi hermano, aunque no lo demuestre estoy avergonzada, ella parecía perdida, no decía nada y no se movía en lo absoluto, pero su mirada estaba fija en mí lo cual me pone un poco nerviosa. Cuando se dio cuenta de lo que pasaba se sobresaltó y me miró a los ojos avergonzada.
-L-lo siento- tartamudeo- es que yo…- yo no podía decir nada, estoy sorprendida y apenada, es extraño que no haya tocado la puerta antes de entrar, no esperaba encontrarla dentro de mi habitación. Se quedo callada por un momento, luego bajó la cabeza y se dio la vuelta- lo siento mucho- empezó a caminar para retirarse, pero reaccione a tiempo y pude alcanzarla antes de que se fuera.
- ¡Espera! - tome su mano- no pasa nada- hice que entrara de nuevo en la habitación, luego cerré la puerta sin soltarle la mano, la mire a los ojos y no dije nada, no sé cómo lo hace, pero cuando la miro a los ojos siento que el mundo desaparece, extraño lo sé. Tenía la cabeza gacha, así que hice que me mirara poniendo un dedo en su mentón y levantando la cabeza lentamente- yo… admito que me sorprendí un poco, pero no pasa nada- ella seguía preocupada a pesar de lo que le decía, sonreí y me acerque más- oye, en serio, no hiciste nada malo- acaricie su mejilla con mi mano, su piel es tan suave.
-Es que… - trato de explicar- toque la puerta y no contestabas, así que entre sin permiso, lo siento… no sabía que estabas tomando una ducha yo…-
-Está bien, no hay ningún problema, no escuche por el sonido de la ducha, nadie tiene la culpa- explique, se ve tan tierna con esas expresiones, sus mejillas con ese leve rubor y sus ojos con ese pequeño brillo- viniste a decirme algo… ¿No es así? - si ella entro en mi habitación así, tiene que ser por algo importante - ¿Qué es? – pregunte aún con una sonrisa, no podía evitar sonreír teniéndola así de cerca, se ve tan hermosa.
-Quería preguntarte, ¿si discutiste con Chrono-kun? Es que lo vi, no sé, triste o molesto- no pude evitar fruncir el ceño.
- ¿Qué te dijo? – ella ladeo la cabeza sin entender por qué tenía el ceño fruncido.
-Nada, pregunte si paso algo y él solo te nombro- aparte mi vista, no sé si decirle o no, Chrono no miente y cuando hablamos parecía haber dicho la verdad, supongo que no tengo que preocupar a Nanoha con cosas tontas- ¿Fate-chan? ¿Ustedes discutieron verdad? – volví a mirarla, no podía apartar mi vista, es como si su mirada fuese un imán que atrae a la mía, esos ojos son tan hermosos, ella se sonrojo, pero no aparto la vista- F-Fate-chan – tartamudeo, incluso sus tartamudeos son lindos.
- ¿He?... no- salí del trance en el que estaba, no sé que me está pasando- no discutimos, solo hablé con él, lo reprendí por no haber llegado anoche antes de la tormenta, eso es todo- ella enarco una ceja tratando de averiguar si mentía.
-Supongo que está bien…- susurro y no dijo más… un silencio se apodero de la habitación, no era un silencio incomodo, ella no se había movido y solo me miraba a los ojos con una pequeña sonrisa asomándose por sus labios, yo también sonreía y no sé por que lo hacía. Mi mano seguía acariciando su mejilla y no sé cómo mi otra mano termino en su cintura, aunque a ella no parecía molestarle, pues sus manos estaban en mis hombros y después bajaron por mis brazos lentamente, sentí que me estaba acariciando, creo que es mi imaginación, aunque su mirada ahora está recorriendo mi cuerpo, y ahora se está sonrojando, sus ojos están abiertos como platos, parece sorprendida, me pregunto por qué…. un momento… prácticamente estoy desnuda frente a ella. Me aparte lentamente.
-He, yo… tengo que…-
-S-sí…- camino hacia la puerta y la abrió- siento lo que paso- por un momento creí haberla visto mirándome de reojo de arriba a abajo antes de abrir completamente la puerta. Debe ser mi imaginación.
-Ya te dije que no hay problema- dicho eso se fue. Solté un largo suspiro y me deje caer en la cama, me quede observando el blanco techo de mi habitación, mi mente en estos momentos está llena de preguntas, últimamente estoy sintiéndome extraña y ahora de repente estoy sintiendo mucho calor, por dios, me acabo de bañar.
…
Me encontraba en mi estudio, debido a que Hayate apareció en mi trabajo de repente no había podido terminar con algunos papeles, así que en lugar de dejarlos y terminarlos mañana decidí traerlos conmigo y terminarlos en casa, ya eran las cinco de la tarde y mi madre había llegado hace cinco minutos, ahora se encontraba descansando en su habitación y desde que tuve esa conversación con Chrono no lo había vuelto a ver, también sé que no salió de la casa desde que llego, no es que lo esté vigilando él puede hacer con su vida lo que quiera, lo único que yo quiero es que no lastime a su esposa. Y otra vez me encuentro atrapada en mis pensamientos, no sé que está pasando conmigo.
-Oye- volteé hacia la puerta y me encontré a Nanoha recostada en el marco con los brazos cruzados- será mejor que dejes eso por un momento, la cena estará lista en unos minutos-
- ¿Estas ayudando a mi madre nuevamente? – pregunte sonriente.
-Nop, esta vez estoy cocinando yo – deje los papeles acomodados a un lado y me levante de la silla.
-Deja que te ayude- ella enarco una ceja y sonrió.
-Pensé que usabas lo del papeleo como excusa para no ayudar- solté una carcajada, la verdad es que a veces lo hacía, pero quiero estar más tiempo con ella.
-Eres cruel- ella solo se dio la vuelta y se encamino hacia abajo, yo la seguí y pude ver una sonrisa asomándose por sus labios lo cual me contagio.
Estando en la cocina ella me pidió que llevara algunas cosas a la mesa, la verdad es que estaba ansiosa por probar su comida, aunque no lo demostraba, luego busque los platos que ella servía, se ve muy delicioso y huele muy bien, espero mi madre no se moleste, porque siendo sincera creo que es mejor esta comida, solo ruego no decirlo en voz alta durante la cena. He probado la comida de muchas personas, pero creo que solo Nanoha y mi madre están al nivel, sé que no he probado la de Nanoha aún, pero solo olerla hace que mi estómago suene como el motor de un camión, ni siquiera la de Ginga puede llegar a este nivel, aunque nunca se lo dije, soy muy joven para morir, pero sí cocina muy bien ya he probado su comida varias veces… creí que me había acostumbrado a no hablarle, pero todavía no olvido esa mirada dolida que me dio aquel día, si tan solo pudiera amarla esto no estaría pasando, pero por más que trataba de verla como mi novia y no como mi amiga, no podía, simplemente no podía, cada vez que voy al hospital y me la encuentro, ella aparta la mirada y se aleja, ya no lleva las carpetas llenas de papeles para llenar a mi oficina, sino que manda a alguien más. Me siento culpable por lo que paso, ella me dio tanto amor y yo…
-Fate-chan… ¿Estás bien? – voltee a verla, en su mirada había preocupación, parece que me había metido en mis pensamientos de nuevo, pues había dejado de hacer las cosas que ella me pidió y tenía la cabeza gacha. No sabía que responderle.
-Yo… sí, estoy bien- trate de sonreír, pero ella enarco una ceja dando a entender que no me creía. Hizo que me sentara y luego ella se sentó en frente.
-Entiendo si no me quieres decir, pero me preocupa verte así, siempre que te veo estas sonriente incluso hace un momento lo estabas, no sé que pasó, de un momento a otro tu mirada paso de alegre a triste – estaba dispuesta a irme y no decirle nada, pero ella tomó mi mano e hizo que la mirara a los ojos, me sentí débil, no podía moverme su mirada me había atrapado, de nuevo.
-Nanoha, yo…- ella solo me miraba con una sonrisa cálida- Ginga termino conmigo…- no sé por que solté eso de golpe, podía haber dicho otra cosa. ella formo una "o" con su boca.
-Lo siento, no quería… recordarte… lo siento- dijo apenada, que tierna.
-Está bien no pasa nada, la verdad es que no estoy así porque me haya terminado, sino porque termine lastimándola- su mano dio un pequeño apretón a la mía.
-Oye, esas cosas pasan, no sé por que ella termino contigo, pero sé que no hiciste nada malo, tú eres una muy buena persona Fate-chan- tiene una muy hermosa sonrisa- además, en el corazón nadie manda, ni siquiera él mismo- le sonreí y era una sonrisa sincera.
-No sé cómo logras hacerme sonreír tan fácilmente-
-Suelen decírmelo mucho- dijo con orgullo.
-Me hubiera quedado callada- bufe.
-Nyahaha- dios, esa risa es música para mis oídos.
-Tú… ¿Cómo logras ser tan hermosa? – paro de reír y su rostro poco a poco empezó a enrojecerse mientras sus ojos se habrían en sorpresa, no era mi intención decir eso, simplemente salió de mí boca.
-Yo…-
-Por fin, hora de cenar- la voz de Chrono hizo que nos sobresaltáramos, entro al comedor y enseguida solté la mano de Nanoha, ella me miró con los ojos un poco apagados, pero no dijo nada, no sé por que me vio así o por qué después bajó la cabeza con un pequeño rubor en las mejillas… tampoco sé por qué sentí una extraña punzada en mi pecho al ver como Chrono se acercaba a besarla - ustedes dos andan muy calladas, ¿pasó algo? – ella se levantó rápidamente mientras negaba.
-No pasó nada, voy a buscar a tu madre- Chrono y yo nos quedamos extrañados por su actitud, parecía que quería huir. Cuando Nanoha se fue mire a mi hermano con seriedad, no entiendo por que se tensó, se supone que él no había hecho nada malo, pero su comportamiento me está haciendo dudar, sé que no debo desconfiar de mi hermano, pero su comportamiento es extraño.
- ¿Por qué me ves así Fate? – pregunto mientras me miraba fijamente.
-Por nada, ¿ahora ya no puedo verte? – ¿por qué me estoy molestando con mi hermano? No ha hecho nada malo, pero me siento molesta y sé que mi molestia va dirigida hacia él y no sé por qué, solo sé que esta molestia empezó cuando que lo vi besar a Nanoha, necesito calmarme él no hizo nada malo, solo beso a Nanoha y ella es su esposa, es normal.
-No es eso, pensé que ibas a seguir con lo de… olvídalo- no dije nada, me levanté y fui a la cocina para buscar las cosas que aún no había terminado de llevar al comedor, Chrono no había dicho nada más tampoco, solo se sentó y espero a Nanoha y a mi madre.
No sé que demonios me está pasando, pero creo que no es bueno.
Siento mucho la tardanza, pero es que últimamente ando ocupada, y no es excusa, estoy estudiando para un examen de nivelación y estoy obligada a estudiar inglés, también las clases de música y dentro de poco terminare mis vacaciones y empezare las clases, Auxilio. Voy a tratar de actualizar pronto.
Chat'de'Lune: jeje, no puedo creer que le acertaras un poco a lo de Chrono, eres tremenda en esto, definitivamente eres una gran lectora.
Dinnca: ciertamente parece que Nanoha es la que más se quiere acercar a la rubia, pero quizás la historia de una pequeña vuelta, y es cierto, no es justo que te pongan ojos de cachorrito a cada momento.
Saizoouuuh: parece que olvidaste quien es Nanoha, esa hermosa cobriza es muy infantil no importa donde este, además la escena de la piscina fue divertida, no lo niegues no. ?
Love novels: jaja, proto la besara, eso es lo que todos esperamos.
Nadaoriginal: como sabrás, siempre han sido muy densas, pero ya verás que pronto dejaran de serlo, solo falta saber quién deja de serlo primero. ?
Tenía ganas de responder los comentarios XD, tal vez también responda los próximos.
Hasta la Próxima.
