Capítulo 8
No me siento muy bien, con eso me refiero física y sentimentalmente, estos días han sido muy duros y molestos ya paso una semana y no he visto a Nanoha, y no es porque ella me evite, soy yo la que lo hace, es que no quiero verla. En estos días he estado pensando en si ella realmente siente algo por mí, porque no entiendo, yo estoy dispuesta a gritarle al mundo lo que siento por ella, pero ella prefiere callar y esconder esos sentimientos, si realmente me quisiera, no me hubiera pedido que lo dejáramos… o tal vez soy yo la que se equivoca, pues no voy a negar que tiene razón al decir que no quiere lastimar a nadie, pero cómo hacemos, yo jamás me había enamorado, pero apareció ella y cambio mi forma de pensar, siempre pensé que eso del amor era una tontería y que solo te distraía, pero me equivoque, no puedo vivir ni un segundo sin pensar en ella, si querer abrazarla o besarla, y es esa la otra razón por la cual me aleje, siento que si la veo terminare comiéndomela a besos o tal vez peor, como la última vez que la vi, cuando un tipo molesto la estaba fastidiando y se atrevió a tocarla, me había segado y me lance a darle un fuerte golpe, ganas de sacarle los diente no me faltaban. Aquel día me perdí nuevamente en su mirada, tenía unas inmensas ganas de besarla, pero me contuve. también me molesto mucho que preguntara si había vuelto con Ginga, primero decide por ella sola que no podemos estar juntas y después pregunta si volví con mi ex, no me molesto que preguntara sino la forma en que lo hizo, claramente pude ver celos y un poco de molestia en su mirada, no tenía por qué estarlo, ella decidió por su cuenta que entre ella y yo no podía haber más que una amistad, me moleste mucho y más al escuchar sus razones, pero igual las ganas de besarla no se iban… que bueno que no lo hice porque después llego mi hermano. A mí él no me podía mentir, sabia cuando mentía y sé que su retraso no era debido al tráfico, yo sabía perfectamente donde estaba, ja… y Nanoha dice que él no es como yo… como me molesta recordar esas palabras.
Estaba dando vueltas en mi silla mientras miraba el techo de mi oficina. Solo he estado suspirando, no he tocado ningún papel, pues no hay mucho trabajo y los que están en el escritorio no son importantes, estoy aburrida. Lo peor es que llego otro pequeño problema… Ginga, después de nuestra charla en mi casa, ya no volvió a tocar el tema, después de algunos días la volví a ver, con un poco de pena y miedo a que volviera a decirme lo mismo que aquella vez, pero no simplemente ella se acercó y me saludo como si nunca hubiéramos estado juntas, como si volviéramos a ser amiga y por supuesto que no me queje, de hecho me alegre de que no volviera a hablarme de aquello, y no sé si está mal, pero todos estos días he estado desayunando con ella y he estado llegando un poco tarde a casa por llevarla a la suya, y la razón… Nanoha… está mal, estoy usando a Ginga para alejarme de Nanoha, yo la invito a desayunar y le digo a mi madre que es ella quien lo hace, y en lugar de irme ya que salgo antes que ella, la espero para ofrecerme a llevarla a casa y así llegar más tarde y no ver a Nanoha, admito que no verla me afecta, pero como ella dijo… es lo mejor.
-Fate…- mire hacia la puerta, ahí estaba ella mirándome con preocupación- ¿estás bien? –
- ¿Eh?... sí, ¿por qué lo preguntas? - dije acomodándome en mi silla.
-Porque te vez deprimida, y ni siquiera te diste cuenta de que estaba aquí. Tienes varios minutos mirando hacia el techo y suspirando- y ahora ¿qué le respondo?, no encuentro una buena mentira, definitivamente no me va a creer- piensas en esa chica- no pregunto y eso me asusta, aunque no se equivoca.
- ¿De qué hablas? Ginga, no hay ninguna chica, no entiendo por qué piensas eso, si me gustara alguien créeme no estaría aquí trabajando, o ¿me has visto con alguna chica tomada de la mano o algo así? – pregunte con una sonrisa, pero detrás de ésta había una mueca, por supuesto que no le diría que había otra chica, si se entera tal vez no va a dejar de preguntarme o incluso puede que la busque por ella misma, y si se entera que es Nanoha se va a enfurecer, eso es lo que yo pienso.
-Bueno, no… pero es que te comportas muy extraño-
-Solo son cosas tuyas, lo que pasa es que no me siento muy bien, me duele un poco la cabeza… eso es todo- volví a sonreír.
-Mmn, bueno- dijo no muy convencida.
-Pero ya, cambiando de tema…- no quería seguir hablando de eso, es lo mejor, tal vez Nanoha tenía razón, esto no puede ser… de algún modo Ginga terminaría lastimada y por supuesto que pienso en mi madre. Tenía pensado no rendirme, pero veo que esto es un imposible- ¿Qué te trae por aquí? ¿necesitabas algo? – pregunte sin quitar mi falsa sonrisa.
-Venía a pedirte un pequeño favor-
- ¿Qué tipo de favor? – pregunte apoyando los codos en el escritorio y juntando las manos.
-Pues veras, tengo un primo que me acaba de llamar y necesita que le lleve esta carpeta con un trabajo- dijo levantando una carpeta roja, yo enarque una ceja, no entiendo en qué la podía ayudar.
-Pero, no entiendo, ¿Cómo podría yo ayudarte? –
-Bueno, necesito estar ahí en menos de veinte minutos y no tengo auto…-
-Quieres que te lleve- afirme, ella asintió con un poco de vergüenza. Yo no tenía nada que hacer y si la llevo podre despejar un poco mi mente en el camino- está bien, vamos- tome las llaves de mi auto y me levante para caminar fuera de la oficina siendo seguida por ella. Estando afuera subí al auto y espere por ella, se había quedado parada afuera por un momento, yo la mire con una ceja enarcada, pues parecía que esperaba algo, pero lo deje pasar después de que se subió.
No había mucha conversación en el camino y me sentía un poco incomoda. Definitivamente esto no se parece en nada a cuando estaba con Nanoha, ella se veía tan hermosa cuando miraba distraída hacia la ventana, con ella no hacía falta conversación para sentirme muy cómoda… Ginga me pidió que me estacionara cerca de un gran edificio, al verlo abrí los ojos en sorpresa, yo conocía ese lugar y no quería entrar. Ella se bajó del auto y me pidió que hiciera lo mismo así que baje también.
-Vamos- dijo he hizo una seña para que la siguiera, después de un momento la seguí, espero que esto sea rápido.
-Oye, ¿Dónde está tu primo? – pregunte mientras miraba hacia todos lados.
- ¿Tienes prisa? – se acercó a mí y tomó mi mano lo cual me sobresalto.
-No… ¿Por qué lo preguntas? – todavía seguía mirando hacia todos lados.
-Porque pareces tenerla-
-No, nada de eso- trate de formar una sonrisa. Después de caminar hasta la entrada de ese edificio vimos a un chico con cabello rojo y ojos azules de piel blanca que aparentaba unos 15 años. Ella se acercó y lo abrazo para luego entregarle la carpeta.
-Fate, él es Erio Mondial, mi primo-
-Hola- saludo con la mano y yo la tome.
-Un placer, yo soy Fate Harlaown- salude y él sonrió.
-El placer es mío Harlaown-san-
-Por favor, solo llámame Fate- me miro a mí y luego a Ginga, parecía que quería decir algo- ¿pasa algo? – pregunte para darle confianza a hablar.
- ¿Es usted la pareja de Ginga-san? – esa pregunta me tomó por sorpresa y tenía pensado responderla enseguida, no quiero crear malentendidos, así que justo cuando abrí la boca para hablar, me interrumpieron.
-Así es… ella es mi pareja, ¿verdad que es encantadora? – dijo mientras se recargaba en mi brazo, yo voltee a verla con el ceño fruncido debido a lo que dijo y cuando estuve a punto de corregirla, escuche cosas caer al suelo, todos volteamos a ver en el interior del edificio, la única que tuvo una reacción diferente fui yo, abrí mis ojos en sorpresa al verla ahí, eso quiere decir que escucho la conversación… ella estaba agachada recogiendo los libros que se le habían caído, yo no dude y fui a ayudarla, pero parece que mi ayuda no era bien recibida porque ella me quitaba los libros de la mano con un poco de brusquedad. Pero vaya que son muchos libros.
-Profesora, ¿necesita ayuda? – ella en lugar de responder solo negó, ni siquiera nos veía, su mirada estaba apuntando al suelo. Después de recoger todos los libros me levante y le ofrecí mi mano para que ella se pusiera de pie, pero me ignoro y se levantó sin verme.
-Deja que te ayude a llevarlos- no puede ser, ya estoy cayendo en sus encantos y aún no ha hecho nada… ella negó, pero yo aún tenía algunos libros en la mano y no tenía pensado dárselos- por favor- estaba concentrada en ella, tanto que había olvidado que aquí estaban Ginga y su primo, ellos estaban olvidados, a mi ahora solo me importa esta mujer… definitivamente no puedo dejarme de este fuerte sentimiento… justo ahora estoy sintiendo una mirada asesina y aura oscura a mi lado, pero no me importa.
-Dame mis libros- su voz era seca y distante.
-Déjame ayudarte- escuché a Ginga carraspear, pero seguí ignorándola.
-Fate, no he pedido tu ayuda, no la quiero- trato de quitarme los libros pero me eche hacia atrás para que no pudiera tomarlos, y fue ahí cuando me miró, su mirada estaba oscura y fría, no voy a negar que me dolía, pero igual fruncí el ceño, no tiene por qué verme así yo no he hecho nada malo, no sé qué le pasa pero definitivamente no puedo dejar que esto se quede así, sé que le pedí que se alejara de mí, pero por alguna razón termino cerca de ella sin saber cómo… tome su brazo y la jale pegándola a mí, ella se sorprendió pero antes de que se separara me acerque a su oído.
-En la casa hablamos, de esta no te escapas- susurre y ella se soltó de mi agarre molesta.
-No hagas eso, tu novia puede malinterpretar la situación- ¿novia? Enarqué una ceja y recordé lo que Ginga había dicho hace un momento, ¿por eso Nanoha se comporta así?... por andar distraída ella logro quitarme los libros, los acomodo y después se dio la vuelta, no me miró solo se fue… sé que no debo explicarle nada, pero siento que debo hacerlo, no puedo vitarlo, así que eso hare, le explicare este malentendido… y admito que estoy molesta, pero no con Nanoha. Voltee a ver a Ginga y ella tenía el ceño fruncido mientras me veía, en otra situación me preocuparía y le preguntaría si está bien, pero ahora ya no siento nada… le pase por un lado y camine hacia mi auto, pero no sin antes decirle…
-Apúrate o te iras en bus- ella se sorprendió ante mis palabras, lo sé, aunque no vi su reacción, pues jamás la he tratado así…
En el auto no se atrevió a hablar, pues sabía perfectamente que si lo hacía yo le diría un millón de palabras en forma de regaño debido a la estupidez que dijo. Cuando llegamos a su casa ella se bajó y yo hice lo mismo, no iba a escaparse, camino rápidamente pero antes de que cruzara la puerta de su casa la cerré para que no entrara.
-No te vas hasta que me expliques, ¿por qué dijiste eso? – ella se volteó y me miró con el ceño fruncido.
-Así que no hay otra chica- hablo molesta, yo me aleje y me cruce de brazos.
-Si la hay o no, no es de tu incumbencia –
- ¿Quién es? – pregunto.
-Ya te dije que no es tu problema-
-No me digas… que es ella, Takamachi…-
-No…- negué rápidamente, no me arriesgo a que lo sepa.
- ¿Entonces? – pregunto poniendo sus manos a los lados de su cintura. Fruncí el ceño.
-No tiene nada que ver contigo- di la vuelta y volví a mi auto, pero antes de entrar me detuve sin mirarla- no vuelvas a decir esas mentiras, tú y yo no somos nada- subí y arranque el auto, ahora tengo que hablar con Nanoha, seguramente me va a evitar, quizás ni siquiera salga de su habitación. Me detuve en una esquina, tenía que pensar en que haría, si mi madre está en casa no voy a poder hablar con ella y si se encierra en su habitación tampoco, pues Chrono podría llegar o tal vez ya esté ahí. Daba pequeños golpes al volante con los dedos mientras pensaba con la vista gacha… creo que no voy a poder hablar con ella, por hoy no, tendré que esperar a mañana, aunque no sé si aguante.
Aun no entiendo por qué se molestó, no sé qué le pasa a esta mujer, si no me quiere por qué se pone así al escuchar lo que dijo Ginga, lo peor es que me encanta que se haya molestado, porque eso es una pequeña señal de que me quiere, en sus ojos se habían asomado los celos los vi claramente, y las ganas de besarla no desaparecían, la necesito, la deseo, la amo… pero ella se niega a esos sentimientos, es tan terca. Pero se veía muy hermosa hoy, bueno no la había visto durante una semana, pensé que al verla la ignoraría, pero termine cayendo en sus encantos… después de pensar mucho en qué hacer, decidí ir a otro lugar, un lugar donde me olvidaría de todo.
Puse en marcha el auto, no era muy lejos, llegue en menos de diez minutos. Bajé y entre, olía a humo y se escuchaba música de fondo, podía escuchar perfectamente las bolas de billar chocar y las fichas de dominó, también algunos gritos roncos. Pero era el mejor lugar al que podía ir, no me gustaban los oscuros con mucha música. Me acerque a la barra, tome asiento y llame para que me atendieran.
-Cuanto tiempo sin verte, dime ¿Qué ha sucedido? Porque para que estés aquí tiene que haberte pasado algo- no se equivoca, venia antes cuando tenía problemas, también cuando había empezado a salir con Ginga, venia para olvidar, y ahora vengo por lo mismo.
-Es bueno verte Zafira- salude aquel hombre musculoso de piel oscura, cabello blanco y ojos rojos más claros que los míos. Él es un amigo que conocí en este mismo lugar, la primera vez que vine él me pregunto la razón por la que yo estaba aquí, diciendo que alguien como yo no debería de estar en un lugar así, me pidió que le contara mi razón y después me decía, "olvídalo", y me ofrecía una bebida, después seguía viniendo a contarle mis problemas, al igual cuando salía con Ginga, pero después no volví a venir, ya no tenía por qué hacerlo. Y ahora estoy aquí nuevamente- dame lo mejor que tengas, algo que me haga olvidar hasta el día en que nací- el abrió los ojos en sorpresa y camino hacia donde se encontraban las botellas, después de unos minutos volvió con un gran vaso lleno hasta el borde, no dude y lo tome, pero después lo volví a poner en la barra mientras trataba de evitar hacer caras raras- esta fuerte- dije en un susurro.
-Cuéntame, ¿Qué ha pasado? – dijo limpiando unos vasos.
-Es una larga historia-
-Tengo mucho tiempo para escucharla-
-Bien, déjame cortarte la historia para no aburrirte…- él sonrió y asintió para que continuara- me he enamorado- abrió la boca un poco sorprendido y no pude evitar sonreír, pues una vez le dije que tal vez nunca me enamoraría.
-Pues, felicidades… pero no entiendo ¿Qué haces aquí? –
-Bueno… ella es…- mire hacia otro lado- la esposa de mi hermano- formo una "o" con su boca.
-Ahora entiendo, y ella, ¿te corresponde? – suspire ante su pregunta.
-No lo sé, o creo que si lo sé… es solo que, ella dice que no quiere lastimar a mi madre y a mi hermano-
-Entonces si te corresponde, pero teme lastimar a alguien… vaya que la tienes difícil- solo asentí y le di un trago a mi bebida- pero ella no sabe que se está lastimando y a ti también- tal vez él tenía razón… pero eso no la hará cambiar de opinión.
Me quede más tiempo en el bar, no solo para llegar tarde a casa sino para hablar más con Zafira, hacía mucho tiempo que no lo veía… pero llego el momento de marchar, estaba muy mareada y no podía conducir en estas condiciones. Tuve que pedir un taxi, pero no tarde mucho en llegar a casa, le page al taxista y creo que dé más, entre a la casa y las luces estaban apagadas, ya todos estaban durmiendo, me empecé a preguntar mientras subía las escaleras si Chrono había venido, ya que a veces no llega a dormir y por supuesto que sé dónde se queda. Estando en mi habitación me arroje a la cama sin quitarme la ropa, tenía mucho sueño así que apenas toque la cama caí en brazos de Morfeo.
…
Y así paso un mes y medio, saliendo del trabajo iba al bar y estuve llegando tarde a casa, a veces veía a Ginga en el trabajo y ella se acercaba para hablar, pero yo la ignoraba y seguía mi camino. A Nanoha no la había visto desde aquella vez, cada vez que llegaba a casa las luces se encontraban apagas y ella estaba durmiendo.
Pero este día fue diferente. Salí del bar a la misma hora y pedí un taxi para ir a casa, al llegar iba a subir las escaleras, pero alguien encendió una pequeña lampara que se encontraba en la sala, volteé y vi a mi madre con los brazos cruzados sentada en el sofá.
-Estas no son horas de llegada-
-Lo… lo setw…-
-Estabas tomando- no era una pregunta.
-S-solow unn poquitoo – trataba de hablar bien.
- ¿Solo un poco? Apenas y puedes ponerte de pie-
-Hay noo exageres-
-Por dios Fate- me miró preocupada- ¿Qué te molesta? Tú no eres así-
-Nada… solo fi a tomaar un poco- suspiro y froto su sien.
-Parece que no puedo hablar contigo, no si estas en esas condiciones-
-Si yia no mee necesitas iré… a mia habitación- ella no dijo nada y yo subí las escaleras, pero me detuve a la mitad- ¿Chrono llego? -pregunte mirándola, hasta pronuncie bien las palabras.
-No, probablemente no vendrá esta noche, creo que está ocupado con su trabajo-
-Mmm… ya veo…- no dije más y subí, si mi hermano no está en la habitación quiere decir que Nanoha está sola… lo pensé por un largo momento y luego mire la puerta de su habitación… no seguí pensándolo y me aproxime a su puerta, no tenía pensado tocar ya que preguntaría quien es, así que verifique si la puerta tenía seguro… giré la perilla y con eso confirme que no tenía seguro. No sabía si ella estaría durmiendo o no, realmente no sé qué estoy haciendo, el alcohol no me deja pensar claramente, así que abrí la puerta y entre, no estaba dormida, estaba recostada leyendo un libro y al verme abrió los ojos en sorpresa y se levantó de la cama. Me tambaleé un poco, pero pude cerrar la puerta y apoyarme en ésta.
- ¿Qué haces aquí? – hablo asustada, seguramente por miedo a que mi madre nos vea. Yo trataba de moverme para acercarme a ella, pero no podía moverme, sentía que si lo hacía me caería. Pero ella se acercó creo que para ayudarme y se detuvo a unos cuantos pasos- Fate, estas ebria- dijo preocupada, también trate de responder, pero no quiero sonar como una idiota borracha.
POV NANOHA:
Me sorprendí cuando entro a mi habitación sin tocar, y al ver que ella se tambaleaba y no se movía me acerque, pero me detuve cuando note que olía a alcohol, es la primera vez que la veo así- Fate, estas ebria- me preocupe, ella no suele emborracharse, a veces toma, pero no tanto. Vi que trataba de responder, pero las palabras no salían, creo que esta tan ebria que ni puede hablar. No sé qué hace aquí, tampoco dice nada y no se mueve- creo que te equivocaste de habit- no me dejo hablar, con la poca distancia ella se inclinó, me tomó de la cintura y me acerco a ella para luego juntar sus labios con los míos, empezó a besarme con ansias, me quede sorprendida por un momento, no sabía que iba a besarme, pero sentir sus labios me estaba fascinado, no pude evitar corresponder ignorando el sabor del alcohol. Me sorprendí cuando me cargo, me aferré a su cuello y rodé su cintura con mis piernas, puso sus manos en mi trasero y le dio un ligero apretón- mmn- gemí y creo que eso le afecto más, porque me llevo a la cama sin tambalearse y me recostó, empezó a besar mi cuello y a darle pequeños mordiscos sacándome fuertes gemidos, después comenzó a desabotonar mi camisa y cada lugar que descubría lo llenaba de besos. Me la quito completamente dejándome en ropa interior- F-Fate…chan… de… detente…- trate de detenerla poniendo mis manos en sus hombros para separarla, pero ella es más fuerte, aunque está siendo muy gentil a pesar de estar ebria.
-No quieres… que me detenga- susurro contra mi pecho, tenía razón no quería que ella parara, pero si alguien entra y nos ve vamos a meternos en graves problemas. Me sobresalte al sentir su mano en mi entrepierna, estaba tocando mi centro… se acercó a mi rostro y me beso- aquí no dice que me detenga- movía su mano de arriba abajo.
-Aah… espe… mmm- cerré mis ojos para sentir mucho mejor estas caricias.
-Dios mío, Nanoha… me encantas…- volvió a besarme y yo empecé a mover mis caderas, no podía controlarme esto que me hace me está volviendo loca. Lleve mis manos a su camisa y se la desabotone para luego arrojarla hacia algún lugar, después le quite el cinturón del pantalón y lo desabotone para después bajarlo lentamente, ella se levantó un poco para quitárselo completamente y volvió a lo que estaba, se ve tan bien con ese bóxer negro femenino. Besaba mi cuello con pasión, después bajo lentamente por mi cuerpo dando pequeños mordiscos que lograban sacarme gemidos, se detuvo en mi ombligo y le dio besos chupetones y mordiscos, después tomó los bordes de mi ropa interior para bajarla. Jamás me había sentido así con nadie, nadie me ha hecho sentir así de excitada… pero abrí los ojos al darme cuenta de que no siguió moviéndose, bajé mi vista para ver por qué se detuvo.
- ¿Fate-chan? – la moví y ella se dio la vuelta cayendo a mi lado… se había quedado dormida… bueno supongo que fue lo mejor, tal vez hizo esto porque estaba ebria, aunque me encanto como tocaba mi cuerpo con tanta delicadeza, como si me pudiera romper en cualquier momento… la acomode a un lado de la cama y la cobije, también era hora de que yo me durmiera, pero primero necesito tomar un baño, mi ropa interior no encuentra bien y yo tampoco… así que fui al baño a tomar una ducha. Mientras estaba en la ducha pensaba en lo bien que se sentiría estar así con ella, lavando nuestro cuerpo con caricias, aun puedo sentir sus besos y manos recorrer mi cuerpo. Será mejor que salga de aquí, porque terminare haciendo algo de lo que me avergonzare después.
Estando fuera del baño vi que ella seguía durmiendo, incluso se acomodó mejor, no pude evitar sonreír se ve tan tierna y sé que mañana tenemos que hablar de esto, aunque tal vez se le olvide, y aun no olvido que ella está saliendo con Nankajima-san. Por más que trate de olvidarla sé que no voy a poder, me dolió mucho cuando escuche que estaban juntas, pero entonces por qué vino a mi habitación y me hizo eso… suspire y me acosté a su lado, me cobije y apague la luz de la pequeña lampara que estaba en la mesa de noche, me acomode mejor y cerré los ojos para dormirme… después de unos segundos sentí unos brazos rodear mi cintura, sonreí y me acomode en su pecho, me gustaría estar así para siempre con ella, no sé cómo logro enamorarme tanto.
…
Desperté al sentir unas caricias en mi abdomen y luego unos besos en mi cuello, este despertar me estaba gustando, aunque no debemos hacer esto, está mal… debo detenerla anoche no pude y tuve suerte porque se durmió pero hoy si la detendré, no puedo hacer esto si Lindy-san o Chrono-kun se llegan enterar… trate de moverme para apartarme, pero ella puso más fuerza y se posiciono sobre mí.
-Esta vez no me vas a detener, no me importa lo que digas… ya deja de pelear con estos sentimientos porque vas a perder, simplemente acéptalos- susurro contra mis labios.
-Fate-chan… por favor, sabes que no podemos… tu madre…-
-Sí, lo sé pero, no puedo ni quiero dejar estos sentimiento- me beso y no dude en corresponder, ya no puedo más, al diablo con todo yo tampoco puedo ni quiero dejar mis sentimiento. Su lengua batallo con la mía y yo gustosa perdería esta batalla, el beso se tornó más apasionado y más rápido, pose mis manos en su espalda y ella puso las suyas en mi cabello y lo acaricio.
-Mm… espera… Fate-chan…- trate de hablar durante el beso- mou, detente…- ella se separó sonriente lo cual me contagio, pero debía detenerla pues aún está en ropa interior y no solo eso.
- ¿Qué pasa? – pregunto dándome besos en la cara y cuello causándome cosquillas.
-Mou, estas en ropa interior y además, hueles a alcohol – dije y ella entendió, se separó de mí y se levantó de la cama, pero después se dejó caer nuevamente mientras tomaba su cabeza entre sus manos- ¿estás bien? – me acerque por su espalda.
-No, me duele la cabeza-
-Eso te pasa por andar de borracha- la abrace por detrás- en esa mesita hay unas pastillas para el dolor de cabeza- apunte a la mesita de noche, ella asintió y se acercó a la mesita y tomó las pastillas con el vaso de agua que había traído anoche, suelo traer agua por si me da sed en la madrugada.
-Gracias- dijo luego de tomarse las pastillas- bueno, voy a tomar un baño- se levantó y me miró- ¿no quieres venir conmigo? – pregunto acercándose a mi rostro.
-No creo que sea una buena idea- hizo un puchero y se fue al baño. Yo me levante y me acerque a mi móvil, Chrono-kun no volvió anoche, eso es bueno ya que si veía a Fate-chan a mi lado en ropa interior definitivamente nos iba a descubrir, no tendría una buena excusa, aunque aun no entiendo, no me llamo ni mando un mensaje pasa avisar que no llegaría, lleva un mes así, ha dormido más tiempo fuera que aquí creo que debo preocuparme, ya no es normal… escuche que tocaban la puerta y me aproxime a abrirla con miedo, pues solo podía ser una persona…
-Nanoha-chan siento despertarte, pero ¿has visto a Fate? No está en su habitación- ¿le digo o no la verdad?… vamos necesito pensar en algo bueno, si le digo que no se dará cuenta de que miento.
-Ella… está aquí- dije tratando de sonar creyente, ella frunció un poco el ceño lo cual me asusto.
- ¿Por qué esta aquí? – pregunto mirándome fijamente y luego vio la ropa de ella en el suelo… el miedo se apodero de mí.
-Porque ella… llego anoche ebria y… creo que se equivocó de habitación… antes de que yo pudiera decir algo…- me sonroje pero continúe- ella se quitó la ropa y se acostó en la cama… trate de hablarle, pero ya se había dormido- mentira, mentira… ella vino a abusar de mí, pero no puedo decir eso.
-Oh, lo siento mucho Nanoha-chan, Fate-chan te causo molestias… pero ¿Por qué no me llamaste? –
-Aah, porque… no quería molestarla Lindy-san, pero realmente no es molestia- ella suspiro y me sonrió.
-Está bien- miró hacia la puerta de baño al escuchar la ducha- y está tomando un baño… cuando salga, por favor dile que necesito hablar con ella, la espera un gran regaño, y bajen a desayunar- dicho eso se fue, cerré la puerta y suspire. Cómo estas cosas me pasan a mí… mire hacia la puerta de baño la escuchar que se abría, salió con una toalla alrededor de su cintura y otra alrededor de sus hombros… acabo de excitarme y ella parece haberse dado cuenta… se acercó a mí y me tomó por la cintura.
-Fate-chan espera… tu mamá acaba de venir y…-
-Lo sé, la escuche antes de abrir el grifo. Creo que me va a dar un fuerte regaño- dijo mirando a la nada asustada, pero después sonrió y me miró, me mordí el labio y me acerque para besarla, ella correspondió, pero la detuve al sentir sus manos desviarse.
- mmn… Detente-
- ¿Por qué? – pregunto con un puchero.
-Porque ya amaneció y tu madre nos puede ver… pero si quieres…- me sonroje- espera hasta la noche- ella sonrió y me beso.
-Voy a mi habitación para cambiarme… te veré en el comedor- dijo después de romper el beso.
-Está bien… por cierto Fate-chan… creo que tenemos mucho de qué hablar…- dije al recordar las palabras de Nakajima-san.
-Tengo todo el día, no iré a trabajar hoy así que estaré aquí todo el día- asentí y ella salió de la habitación…
No sé si está saliendo con Nakajima-san, debemos hablar y aclarar algunas cosas, tenemos todo el día pues yo tampoco iré a trabajar, aunque creo que ella estará ocupada por unas largas horas, pues Lindy-san va a hablar con ella y eso no es cosa de rato sino de horas, empiezo a sentir lastima por ella… solo espero que no se tarde porque realmente deseo hablar con Fate-chan… aunque prefiero hablar de otra forma con ella, sin palabras… definitivamente no puedo ocultar estos sentimientos, es imposible… la amo.
Esto se puso bueno, lo que tanto esperabaaaan, tratare de actualizar antes pues esta es como una primera parte del cap, pero no se preocupen porque esta historia no contiene mucho drama, creo que ni drama tiene, pues no me gusta ese género… el próximo cap va a ser interesante ya que Fate finalmente le va a aclarar a Nanoha lo que dijo Ginga… espero le haya gustado gracias por seguirla.
HASTA LA PROXIMA.
