Odio las mentiras o creo que soy gay

Había pasado casi un mes desde que conoció a Yuuri, pero aun así todo era muy confuso, los días siguientes a la graduación sus hermanos se comportaban como siempre, Georgi junto con él iban a la empresa de su padre para aprender el manejo total de las mismas, Mila iba a clases al igual de Yuri. Todo era paz y armonía en su vida. Sus padres incluso estaban ya organizando su viaje de pareja por el mundo.

Por su parte seguía recibiendo y escribiendo mensajes de Yuuri, al inicio eran cosas casuales, pero poco a poco los mensajes se tornaban más y más personales. Esperaba impaciente los mensajes que llegaban al menos 5 veces por día, en primer momento sus intenciones de mensajear con el japonés era averiguar los motivos para hablar tan mal de sus hermanos; pero con el tiempo simplemente la química entre ellos fluía.

Llevaban ya dos citas, la primera en un café tranquilo cerca de la universidad, en ella había descubierto que Yuuri tenía una hermana mayor que estaba pronto a casarse, además confirmó su teoría de que los padres de ambos estaban juntos en negocios, eso obviamente no era del conocimiento del menor.

¿Cuál es tu nombre completo Víctor? – Le había dicho mientras tomaban cafés juntos en su primera reunión.

Víctor Plisetsky – mintió, no estaba dispuesto a revelar su identidad hasta tener en sus manos las pruebas fi de dignas de la culpabilidad o inocencia de sus pequeños hermanos.

La segunda cita fue en un cine, dado el interés del menor en la animación rusa asistieron a un festival del mismo.

Cuando estas citas se daban Víctor mentía a su familia sobre su paradero, diciendo que iba a ver a viejos amigos. Pero para sus hermanos era obvio que algo no era normal, su hermano ya no les prestaba del todo la atención de antes, pasaba el día trabajando, para después ensimismarse en su teléfono por largas horas.

Llegaron a suponer que tal vez su hermano estaba aficionándose a algún juego o tal vez estaría buscando alguna mujer con la cual aliviar sus necesidades, pero no obtuvieron respuesta del primogénito.

Debe ser una muchacha, ya cayó – les había dicho Yakov, pero los tres no estaban nada contentos con la idea de que alguien además de ellos monopolizara de tal forma la atención que por derecho les tocaba a ellos; ya era complicado "turnarse" la atención y mimos de su hermano favorito, ahora con una mujer en su vida la cosa sería peor.

No, no estaban nada contentos con una mujer en la vida de su hermano.

Víctor

Hola yuuri~ (⌒▽⌒)

¿Quieres que salgamos hoy?

Podemos ir a pasear por ahí

Llámame

Hola Víctor, hoy no puedo.

Debo acompañar a mi hermana a la prueba de unas cosas

para la boda, pero ¿Qué te parece si salimos otro día?

Por cierto, ya le pregunté a mi hermana,

Así que estás cordialmente invitado a la boda

(ノ´∀`)

Víctor

Wow, estaré ahí. ヾ( ゜∇゜ )ノ

Bueno, entonces te veo otro día,

Dile que gracias a tú hermana por aceptarme.

Sus planes de ese día habían cambiado, quería llevar a Yuuri a un acuario, sin más se acostó en el sillón de la sala principal de su casa, sin planes, sin trabajo pendiente no quedaba más que pasar el tiempo de vago.

¿Hoy no saldrás? - Se asomó Yuri

No, hoy no gatito, tenía unos pendientes, pero me han cancelado. ¿Qué te parece sí vemos unas películas juntos? – se levantó y dejó espacio para que su hermano se sentara.

No lo creo, quería ir a comprar algo de ropa, ¿No quieres acompañarme? – dijo volteando la mirada.

¡Claro! – brincó de la felicidad –Me lo hubieras pedido desde antes, ¡Vamos!

Tomó a su hermano del brazo, en dirección a la cochera y de ahí a su auto personal.

Había bastante tráfico así que se quedaron parados varias veces, para Víctor no era gran problema, tendría más tiempo a solas con su pequeño gatito. Pero al parecer su hermano estaba algo inquieto. Estaba callado, simplemente viendo la ventana.

¿Sucede algo? – dijo sin quitar la mirada del frente, sabía que sí era frente a frente su hermano no hablaría con la verdad.

No

No creas que puedes engañarme Yuri Nikiforov – pensó por un segundo que así se llamaría Yuuri si es que algún día se casaran. –Sé cuándo ocultas algo, dime.

No… - empezó a sollozar – No es nada, yo sólo no quiero que tú lo sepas, no quiero me odies…

¡¿Pero qué?! ¡Es imposible que yo te odie! ¡Eres mi hermanito, desde que naciste no he hecho otra cosa que amarte!

¡Pero esto es algo grande! ¡No lo saben nuestros padres!

Ah… - tomo un respiro – Está bien Yuri, tú puedes decirme lo que sea, créeme yo nunca te dejare, sólo dime

¿Son problemas en la escuela?

No…

¿Alguien te está molestando?

Claro que no, sí alguien se atreviera le rompería la cara

Al menos esa característica de su hermano estaba intacta.

No me vayas a decir que embarazaste a alguna chica Yuri, eso sería de verdad grave.

¡Claro que no…! Eso jamás pasará… Porque yo…

¿Tu…?

Es que yo…

Vamos ya dilo – Víctor sólo esperaba a escuchar la confesión para mover cielo, mar y tierra para sacar a su hermano del problema en el que estuviera metido.

Yo… Creo que soy gay… - agachó la cabeza.

¡Qué! – frenó en seco causando que los autos de atrás comenzaras a tocar sus bocinas y añadiendo coloridos insultos hacía el mayor de los Nikiforov y de paso a su amada progenitora.

¡Sabía que me odiarías por esto! – Yuri comenzó a taparse la cara para ocultar sus lágrimas – ¡Georgi y Mila sólo me molestan con esto!

Espera un segundo – dijo mientras intentaba seguir la marcha del auto – Yo no estoy molesto, en absoluto, sólo me tomo de sorpresa… - al parecer las quejas de Yuuri podrían sí tener fundamento.

¿Enserio? – giro sus ojos llorosos a su hermano - ¿No te molesta? ¿No te doy asco?

¡Claro que no! ¡Yo siempre te apoyaré! ¡Sí para ti el amor está en un chico y no en una chica yo te apoyaré siempre! ¡Es más, aunque nuestros padres se molesten yo mismo te defenderé!

No vas a decirles ¿verdad?

Jajajaja, claro que no. Aunque espero que puedas decírselos tú mismo en algún momento. Pero de momento será nuestro secreto. –Dijo mientras intentaba estacionar el auto.

Víctor pasó buena parte de la tarde viendo a su hermano modelando varios conjuntos de ropa nueva, si bien para él los peculiares gustos de su hermano no eran algo que él mimo se pondría, estaba contento de verlo. Le recordaba su infancia en dónde a Yuri se le vestía con lindos mamelucos con capuchas de gato.

Y dime, ¿Hay alguien que te guste? – preguntó mientras estaban en la caja pagando.

Pues si… Aunque creo que ahora es un imposible. Él estaba en la universidad, pero acaba de graduarse, así que no podré verlo muy seguido. Aunque lo tengo en mis redes mira – señaló en su celular, sí eso confirmaba al menos el hecho de que Yuuri conocía a su hermano menor.

La foto que le mostró era reciente, se veía a Yuuri esperando en una tienda llena de vestidos de novias. Sosteniendo varias cajas blancas, al mero estilo de alguien que sólo fue llevado para cargar las compras de su hermana.

¡Espera! ¡No puede ser! – gritó Yuri

¿Qué pasa? – Víctor se perdió contemplando la foto en el pequeño aparato, Yuuri se veía realmente lindo acompañando a su hermana.

"Es un buen hermano" –esto era algo que le conmovía.

¡Mira la ubicación! – señaló –Está en esta plaza, ¡Vamos a buscarlo!

Espera ¿Qué? ¡No!

No estaba ni remotamente listo para enfrentar sus mentiras con Yuuri y menos para que su hermano descubriera que al parecer ambos se sentían atraídos por la misma persona.

Yuri lo tomó del brazo y con el otro cargó las bolsas. Lo llevaba prácticamente arrastrando por toda la plaza, incluso chocando con varias personas en el transcurso.

Yuri Nikiforov, ya fue suficiente. –regañó –estamos en un lugar público, no puedes comportarte de este modo.

Pero, es que quiero que lo veas… ¡Dijiste que me apoyarías! – refunfuñó

Claro que te apoyaré, pero eso no justifica que te comportes como un loco en la vía pública –en el fondo se sentía mal, no podía explicarle a su hermano la situación en la que estaba.

-Vamos, sólo lo veremos desde lejos, tal vez hasta me puedas dar consejos para conquistarlo… Eres mejor que yo tratando con las personas… Además, sólo quiero que veas a la persona a la que amo.

Sí, la situación era peor de lo que imaginaba, su gatito estaba enamorado de Yuuri, lo notaba con sólo verlo. En toda su vida jamás vio así a su hermano.

Mejor vámonos, después me lo puedes mostrar… -Era un hecho que tampoco era buena idea que Yuuri lo encontrara con esa compañía.

¡Ahí está! – dijo antes de echarse a correr solo y dejando las bolsas con sus compras atrás.

Está era una de las más grandes encrucijadas de la vida de Víctor, "seguir a Yuri o no hacerlo".

De hacerlo todo su engaño se sabría, de no hacerlo no podría corroborar lo que Yuuri le había dicho.

Después de meditarlo unos segundos decidió seguir a su hermano pero con una muy muy prudente distancia, lo mejor sería ver como se daba la situación, de ser necesario intervendría.

-¡Oye cerdo! –dijo mientras pateaba la parte trasera de la rodilla de Yuuri, causando que este se tambaleara y cayeran algunas de las cajas que traía en brazos. - ¿Qué haces en un lugar como este? Los cerdos deben estar en un chiquero

- Ah, eres tú de nuevo, ¿No tienes alguien más a quién molestar? – se notaba molesto.

Detrás de unas macetas de plástico estaba Víctor, horrorizado por lo que veía. Su hermanito, su bebé, estaba literalmente atormentando al motivo de sus suspiros.

Está bien, Yuri estaba algo ¿enamorado? Sí es que ese era el calificativo que podía ponerle, pero "eso" no era algo común, es como sí un muñeco diabólico se hubiera apoderado de su hermano y atormentaba a otro.

Después de ver cómo Yuri intentaba empujar al castaño su tolerancia llegó a tope, sí, ya no importaba que todas sus mentiras quedaran al descubierto, no era capaz de ver cómo su gatito se comportaba como un completo imbécil, lo regañaría como nunca lo había hecho.

¡Oye! ¡Ya fue suficiente!

Víctor quedó pasmado al ver cómo una mujer se acercaba a los yuris, evidentemente era la hermana del mayor, impidiendo que siguieran molestando a su hermano. Aquí Víctor aprendió algo nuevo de su hermano; al parecer no era tan bueno enfrentando a otros ya que la chica le gritó varias veces y simplemente se fue.

De regreso en el auto estaba todo en silencio, Víctor estaba molesto, mucho, Yuri jamás lo había visto tan molesto.

Sigo sin creer que te hayas comportado de esa manera.

Perdón…

Nada de perdón, tiraste a una persona ¡En medio de una tienda!

Lo sé… Perdón

¡No es a mí a quién tienes que pedir disculpas!

¡¿Entonces qué quieres que haga?! ¡Tampoco es como que me guste lastimarlo! ¡Pero cuando lo veo me doy cuenta de cuanto me gusta y me enoja porque no me hace caso!

Golpe bajo, sólo de imaginarse a Yuuri junto a su hermanito no era nada agradable.

Esa no es manera de tratar a alguien que te gusta. Cuando alguien te gusta debes tratarlo con respeto, ser cariñoso, ser detallista, mostrar tu afecto de una manera dulce, tratarlo cómo sí fuera de cristal y siempre buscar lo mejor para esa persona.

Víctor… tú… Lo sabía, estás saliendo con alguien. Por eso no nos haces caso

¿Qué? ¡Claro que no! – seguía mintiendo.

Pues entonces algo escondes, estas raro desde hace semanas…

No lo estoy, lo que sí es que estoy muy molesto contigo.

Lo sé, yo me disculparé. Lo prometo.

Recibiendo una palmada en la cabeza de su hermano mayor, Yuri terminó por calmarse y a su vez comenzó a planear como conquistar al japonés.

Llegando a su casa, encontraron a todos los miembros de su familia felices y revisando varios catálogos. Al parecer algo importante había pasado.

¿Qué es todo este alboroto? – preguntó Yuri

Vamos a una boda. Así que vean que se van a poner, pedí algunos catálogos de vestidos y trajes.- añadió Lilia mientras le pasaba algunos panfletos a sus hijos –Se casa la hija de uno de nuestros socios.

Ya te había hablado de ellos Vitya, son los japoneses de los hoteles. Así que prepárate para conocerlo, ya que te quedarás como encargado de todo muy pronto. – Yakov se levantó para palmear la espalda de su hijo mayor.

¡¿Te refieres a los Katsuki?! –Yuri grito de emoción

Esos mismos hermanito - respondió Georgi mientras marcaba cual traje de gustaba más.

La sangre de Víctor se heló, él ya tenía contemplado ir a la boda, pero solo, sin su familia, muchos menos presentarse con todos ellos como parte del gremio Nikiforov. Ahora estaba en medio de una gran tormenta, entre cómo llegar a una fiesta a dónde tanto por promesa como por compromiso debía ir.

Fingir, fue todo lo que pudo hacer, sentado con su familia buscando el mejor traje que podía, ideando en su cabeza cómo librarse del problema que tenía ahora.

Caída la noche se fue a acostar, el día había sido más pesado de lo que imaginó.

Escuchó cómo tocaban la puerta de su cuarto. Era su hermana Mila.

¿Sucede algo?

Pues… verás. Sí, podríamos decir que sí… - jugaba con sus dedos por los nervios.

¿Está todo bien? – empezó a preocuparse.

Víctor… tú… ¿Podrías ayudarme con un chico que me gusta?

Continuará…

Wow este cap fue de verdad difícil de escribir, me tarde casi dos días, cuando por lo regular no pasa de 3 hrs.

Actualicé primero este fic porque es el que tengo más abandonado.

Para aquellos que siguen también "Diario de la nueva escuela" les cuento que mañana o pasado mañana actualizaré. Me he demorado más de lo normal por problemas personales, pero ya estoy más calmada al respecto.

Sin más espero que sigan este fic.

Ya quiero ver la boda(U・ω・)⊃