Odio ocultarme o ¿Qué sabes de mi novio?

Fotos, pequeño conjunto de pixeles que aun con la peor de las impresoras podía arruinar o salvar la vida de una persona, esos pequeños papeles que nos muestran de manera objetiva la realidad, aquellas que nos guste o no, nos impiden negar sucesos. Fotos, aquello que había estado evitando durante toda su relación con Yuuri, con excusas y más mentiras, era más que obvio para el menor de los Katsuki que tener una foto con su querido novio rondando por las redes le daba un chane para que el gremio Nikiforov dejara de atosigarlo. Pero su querido ruso siempre se negaba a estas. Lo más cerca que logró obtener fue una foto dónde se veían un poco las piernas de Víctor, cuando ambos estaban sentados en una banca de un parque.

Fotos, sí lo que Georgi le lanzó al escritorio fueron evidencias físicas de él, con Yuuri y los amigos de este, gozando la vida, divirtiéndose.

¿Y bien? ¿Tienes algo que decir a tú favor? –Georgi no estaba dispuesto a escuchar excusas.

No entiendo ni un poco de qué me hablas, sólo salí con unos conocidos a comer y pasar el rato ¿Acaso está mal? – otra mentira más para la bolsa.

Por favor Víctor, deja de ofender así mi inteligencia, sé a la perfección que estás saliendo con Yuuri.

Ok, ya no había más que tener un pequeño vomito verbal…

Está bien, me descubriste.

De hecho te descubrí desde hace semanas – Georgi tomo asiento, la plática sería larga –Lo he estado siguiendo desde hace tiempo

¿Lo estás acosando? – Ya no había forma de defender más a sus hermanos.

Acosar es una palabra muy fea, digamos que lo estaba "cuidando", pero cuál fue mi casualidad de que de pronto mi hermano se pasa todo el tiempo con él, sin mencionar que te la pasas en su departamento.

Georgi, eso está mal. ¿Qué rayos les pasa a los tres? No sé qué demonios tienen en esas cabezas, lo molestan, lo fastidian, lo acosan, se le ofrecen. ¡Con un demonio! –todas sus quejas de hace ya casi 6 meses habían terminado por explotar- Creí que eran diferentes y mira nada más con que me vengo a encontrar.

Mira quién lo dice "Víctor Plisetsky"… -Georgi era siempre obediente de su hermano, pero probablemente era el único que se atrevía a confrontarlo directamente, Mila y Yuri jamás lo hacían. –Ahora me vas a decir que no te estás inventando una vida ficticia ¿Acaso lo que tú haces no es también algo malo? ¡Le mientes descaradamente!

¿Cómo supiste eso?

Por favor Víctor, "Plisetsky" es el nombre de soltera de mamá, el día de la boda de la chica Katsuki yo entregué nuestros pases y curiosamente estaba un "Víctor Nikiforov" y un "Víctor Plisetsky" en la lista de invitados… Honestamente debes agradecer que Yuuri sea algo distraído porque te aseguro que no estás siendo muy discreto con tu doble vida.

Muy bien, ya que parece ser que no tengo más que ocultar mi duda es ¿Qué piensas hacer al respecto?, ¿Le vas a decir a Yuuri?, ¿Le vas a decir a Mila y Yuri? –Una pequeña parte de él esperaba que así fuera, que de una vez por todas se acabaran las mentira; tal vez podría ponerle un arreglo a todo y seguir con su vida.

Me temo que no, pese a que nos mentiste a todos. No tengo intención de hacerte fácil el camino de la verdad. Pero eso sí te diré estoy muy decepcionado de ti, siempre supe que Mila es una terca berrinchuda y que Yuri es un indeciso enojón; pero tú, tu era mi ejemplo a seguir. Nosotros te admiramos, cómo no tienes una idea. Cuando pensamos que podrías llegar a tener una pareja y que pronto podrías casarte por primera vez en mucho tiempo nos pusimos del mismo lado, el de impedir que una chica que no fuera digna de ti te llevara de nuestro lado. –Era la primera vez que Víctor vio en su hermano esa expresión, colmada de enojo y decepción –Además nosotros no nos hemos llevado bien desde hace mucho tiempo, sólo fingíamos.

Espera ¿Qué? – Ya nada tenía sentido.

Cómo lo oyes, desde que Mila se fijó en Yuuri no hemos estado en paz, ni que decir cuando Yuri entró a la universidad y da la casualidad de que también le gustaba.

Pero ustedes… Ustedes siempre estaban juntos, no puedo creer que desde que me fui estuvieran peleando. – En ese momento recordó las palabras de su padre cuando regresó, cuando le sugirió que ayudara con

sus hermanos porque la situación no era buena. Pero en toda su estancia jamás habían existido altercados dignos de mención.

¡Ellos tienen la culpa! ¡Yo lo vi primero! ¡A mí me gustaba desde que éramos compañeros! En cuanto se lo dije a Mila de la nada le "nació" el amor, lo mismo con Yuri.

¡Yuuri no es un juguete que alguien "vio primero", es una persona Georgi! – La paciencia ya se había terminado.

Se quedaron unos minutos en silencio viéndose a los ojos, hasta que por fin Georgi cedió y bajó el tono de voz, el mayor hizo lo mismo. Ambos estaban enojados con el otro, pero debían mantener la calma, al final eran hermanos y se amaban. Esto era un obstáculo en la vida que ambos debían afrontar.

Lo amo… y no pienso renunciar a él –dijo Víctor al aire

Supuse que eso ibas a decir, pero sabes. Ya no estoy interesado, no negaré que toda mi atención ha estado en él desde hace mucho tiempo, pero supongo que al final no era para mí.

Te lo agradezco, de verdad.

No me agradezcas nada. Te recuerdo que Yuuri no sabe nada, quién sabe sí te perdone. Me pasé 5 años en la escuela con él y te aseguro que no es de los que es tranquilo, pero cuando se enoja es temible.

Sí, lo sé…

¿Quién diría que 4 de 4 Nikiforov caímos por la misma persona? Supongo que es cierto eso de que los hermanos tienen gustos similares.

Ah… No sé cómo demonios voy a salir de esto… Mila y Yuri me van a odiar…

No se sí a odiarte, pero al menos te aseguro que no te van a hablar en mucho tiempo.

No es mucho consuelo… Supongo que tendré que pedirles perdón 3 veces al día…

Por cierto Víctor… -Georgi se sentó en la orilla del sillón.

Aja… -por mero instinto Víctor retrocedió lo más que pudo de su silla.

¿Ya lo hiciste con él verdad? –Sí era algo morbosa su pregunta, pero Georgi creyó que eso le daría fin a sus sueños con el nipón.

¡Georgi Nikiforov! ¡Eso es privado! –gritó sonrosado hasta la orejas

Ah ya veo… Qué bueno que al menos uno de nosotros sea feliz. –El mensaje fue más que claro.

Ambos hermanos se levantaron, salieron de la oficina tomaron el auto de mayor en el que se fueron juntos.

Víctor llevó a su hermano a comer para después ir a un bar en dónde el menor se emborracho y lloró por su amor perdido, pero a la vez brindó por la felicidad y el amor de su hermano mayor.

"Porque no te mate cuando se entere" –dijo brindando antes de caer inconsciente.

Para Yuuri la vida era ahora mismo color rosa, por fin uno de sus problemas llamada Mila Nikiforov se había rendido, los mensajes de Georgi dejaban de llegar, Yuri estaba molestando, pero no con la misma frecuencia de antes; su hermana le había llenado de regalos de su viaje de bodas, su padre le estaba instruyendo en el manejo de los negocios, ya que las negociaciones con los Nikiforov empezarían pronto y como su máxima felicidad ahora tenía un novio al cual amaba profundamente, con el que pasaba cada momento libre que ambos tuviera.

Había aprendido que Víctor tiene un lado muy caprichoso, pero no era algo que él no supiera manejar, que cuando era más joven llevaba el cabello largo, le gustaba comer y beber pero nunca se emborrachaba. Le gustaban las películas cursis, odiaba las que trataban de autos o robots. Descubrió que tenía un pequeño lugar en la cadera y que este amaba cuando lo besaba en ese punto.

Su mudanza estaba por fin completa, por lo que pensó en conseguirse un pequeño compañero con quién compartir.

"Será nuestro bebé" – pensaba

Sabía que su relación con Víctor no le daría hijos tal cual propios, pero ya había muchas nuevas formas de tener bebés. Sería algo que hablaría más adelante con su amado. Pero en sus planes estaba conseguir un cachorro. Le era más que obvio que Víctor era de los que amaban a los perros, en eso eran iguales. Por lo que pasó buena parte de su tarde saliendo de la oficina en varios albergues para perros.

Los requisitos que le pedían eran mucho más complejos de los que llegó a imaginar, desde la edad, capacidad económica, si estaba casado, tenía hijos, vivía solo o con familia, quién cuidaría al can. Sentía como si estuviera en un proceso de adopción de un infante.

Cansado de cagar y dejando "solicitudes" en algunos de los alberges siguió su camino, hacía más frío del normal, eso era algo con lo que no acababa de lidiar de vivir en Rusia, en Japón y Estados Unidos hacía frío en los inviernos, pero no era nada comparado a lo que había ahí.

Metió sus manos en su chaqueta y camino, pesé a que su padre le había dado un auto, con la oferta de contratarle un chofer, éste no aceptó. Al final le era difícil acostumbrarse a esa vida de ricos que llevaban. Prefería usar el transporte público o andar a pie, eso le ayudaba cuando necesitaba tomar decisiones o cuando estaba triste.

Pasadas unas cuadras escuchó la bocina de un auto que se le acercaba. No reconocía el auto en absoluto, hasta que se bajó la ventanilla de atrás y vio como Georgi asomaba de ella.

Sube

No gracias –giro para continuar con su camino

Anda, prometo que no te haré nada –prácticamente gritaba desde la ventana –Además está por empezar a nevar, te juro que sí se pone feo van a cerrar los trenes.

¿Por qué habría de confiar en ti…?

No te estoy pidiendo que confíes en mí, sólo que te subas al auto y ya.

No, mejor no. Adiós.

Anda, no seas tan grosero, quiero hablar contigo.

Ése día nevaba como hace mucho no pasaba, al menos no desde que Mari lo recuerde. Le gustaba Rusia, ahí había conocido al que ahora llamaba esposo y dónde su padre había encontrado una "mina de oro", sobre todo ahora que los negocios se extenderían con una peculiar familia rusa, que apenas logró ver de lejos el día de su boda.

Ella misma se negó a tener el control del pequeño imperio que su padre había construido, pero aún con todas las negativas Toshiya terminó por heredarle algunos negocios, no eran los más grandes, ni de cerca los que más ganancias dejaban, pero eran los que ella deseaba manejar. Quería tener hijos algún día así que ser mujer de negocios si bien no le impedía serlo, ella prefería una vida tranquila encargándose del cuidado de su familia.

Paseando del brazo de su esposo recorría varias tiendas, ambos deseaban comprar algunas cosas que necesitaban para su nuevo hogar. De paso le compró algunas playeras y ropa interior a su hermano menor. Yuuri era a sus ojos algo más similar a un pequeño niño muy alto incapaz de vivir en una independencia total (Aunque él juraba que sí) por lo que en su papel de hermana de vez en cuando se encargaba de que su hermano no viviera siempre usando sus ropas viejas que lo hacían tan feliz. También hacía visitas sin avisar a su departamento para asegurarse de que el menor no estuviera viviendo de comida instantánea o pizzas.

En últimas fechas esos esfuerzos extras no estaban siendo requeridos, ya que el actual novio de su hermanito al parecer también había notado que Yuuri podía ser verdaderamente descuidado con su bienestar, así que se encargaba de dar ese pequeño soporte. Ya fuera llevándole comida sana, cuidando que el menor no se distrajera viendo la tv y con eso no durmiera, además como un extra, su hermano no quería verse mal o desarreglado frente a su pareja, por lo que ahora veía siempre la manera de tener ropa limpia y no tan vieja entre sus cajones.

Ambos recién casados terminaban de comprar algunas prendas cuando Mari notó un a unos pasos de ella a alguien más que conocido.

¿Oye ese no es el novio de tú hermano? –le preguntó su esposo Andrey

Sí, es él.

¡Oye Víc...! –subió un poco su voz

Ambos quedaron perplejos cuando vieron al albino con una chica de cabello negro abrazándolo y besándolo en la mejilla, tomados del brazo dirigiéndose a una tienda de lencería.

Continuará…

Hola a mis queridos lectores a los que hace un mes no le he dado actuu. Perdón de verdad, pero bueno la vida es compleja, con subidas y bajadas, con felicidad y depresiones.

Con tiempo libre… como para verme las 5 temporadas de Orange is the new black completa en vez de ponerme a escribir ((()=)) Además de que algunas sabrán trabajo en un fansub de yaoi y he tenido mucho trabajo también de ahí, así que acababa ya cansada de estar en la pc (Д、゜)

Pero bueno acá les dejo el capítulo. Quería poner otra escena (? De Georgi con Yuuri, pero mejor lo dejo para la que sigue. Originalmente quería que Georgi fuera algo antagonista, pero meditándolo bien no me gustó del todo la idea, se me hacía muy cliché y además quería preservar la fraternidad entre los Nikiforov.

La parte más extensa y densa está por venir, ya tengo en mi cabeza como será todo con Yurio, con Yuuri cuando se entere de la verdad y cómo demonios le hará Víctor.

Sin más por el momento me despido, perdón sí el capítulo no es tan largo como los otros, pero es que de meter más sería demasiado largo y pesado para leerlo.

Sin más espero sus votos, likes, follows, kudos etc.

Este fic se publica en AO3, wattpad y fanfiction, queda prohibida su traducción, adaptación y copia.