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Primera Publicación: 24 de Marzo 2012
Reedición: 17 de Enero 2018
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«Te atraparon»
—¿Cómo?
—Ropa holgada Misty —Brock alzó una ceja mientras Max iba a abrir la puerta—, tú no vistes de esa forma, y cuando estabas riéndote, te llevaste la mano al vientre…
—Bueno… —suspiró, no le quedaba más que admitir que lo estaba, después de todo, la había sabido leer muy bien su viejo amigo—. Sí, Brock tiene razón —dio un aplauso y dejó entrelazado sus dedos, estoy embarazada. Ya estoy terminando el primer trimestre.
—¡¿Y por qué no nos dijiste nada?! —May, Iris y Dawn saltaron a atacarla muy molestas—. ¡Somos amigas!
—Yo…
—Pero, ¿Estás feliz? —May tomó las manos de Misty con una sonrisa y ésta afirmó.
—¿Quién es el padre? —preguntó Dawn.
—¿Lo conocemos? —continuó May.
—Bueno… —nerviosa trato de ingeniárselas para salir libre pero una voz lo hizo por ella.
—Si —todas las miradas se dirigieron a la entrada—, lo conocen.
—Ash… —susurró Misty mirándolo fijamente, ¿Sería capaz de…?
—¿Ah sí? —Cilan se acercó al recién llegado con aire de detective—. ¿Lo conocemos?
—Les dije que sí, lo conocen —miró a la pelirroja y luego al grupo—. Soy yo. Yo soy el padre del hijo que Misty está esperando.
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Por Amor a Ti
Capítulo 09: "Enfrentando lo inevitable"
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Silencio, era lo que cubrió la bullida reunión de viejos amigos. La mirada del grupo iba de la pelirroja al moreno como si estuvieran jugando un partido de ping pong.
Misty miraba a Ash con ojos de rabia, si bien sabía que era algo que no podía evitar toda la vida. No estaba preparada para enfrentarlo.
—Yo… —abrió la boca y la cerró sin poder pronunciar otras palabras, la mirada desafiante de Ash, de ese moreno que la volvía loca, la dejo muda.
— ¡¿Por qué no nos dijeron que tenían una relación?! —fue la pregunta del grupo, pero no había ninguna respuesta.
—No somos parejas —dijo la líder, quien bajó la mirada tras ser observada por todos—. Sólo pasó.
Las miradas volvieron a Ash quien con la mirada seria y los puños apretados observaba a la pelirroja que ponía las manos sobre su vientre.
—Es verdad —corrió la mirada hacia sus amigos—, sólo que no en las circunstancias que imaginan. Digamos que fui el "donador".
Misty no pudo evitar el escalofrío que recorrió su espalda al oír esa palabra. ¿Acaso Ash ya había renunciado a su hijo? Lo observó, parecía indiferente, y algo dentro de ella se quebró.
—Misty quería ser madre, y yo como soy tan buen amigo —comentó con mucho cinismo en sus palabras, mientras la observaba de reojo—, la ayudé. Nada más que eso.
Las miradas desconcertadas que se dieron los chicos estaban llenas de desconciertos. Sí algo era sabido por los años de conocerse… había algo más… mucho más.
—¡Esto es una fiesta o un funeral! —exclamó Ash con esa enorme sonrisa que solo él poseía—. ¡Vamos! ¡Una reunión como está no se ve todos los días!
Ash estaba siendo demasiado sarcástico, y era muy evidente. Brock se acercó a él y se lo llevó a afuera junto con Cilan.
Misty mientras tanto se vio rodeada por May, Dawn e Iris quienes estaban más que enojadas. Los ceños fruncidos, los brazos en posición de jarra. No era una buena señal.
—¡Por todos los cielos! —exclamó May elevando los brazos.
—¿Eres tonta o qué? —completó Dawn, apoyando el pie derecho con brusquedad en el piso.
—¡Un hijo, Misty! Y de un hombre que te ama… ¡Como tan tonta! —siguió Iris sin poder comprender lo que pasaba.
—Ustedes no están en mis zapatos —declaró ofuscada mientras se abría paso entre las tres y volteaba a verlas—, ustedes no esperaron por años y años. Ustedes no vieron al resto de las parejas ser felices, tener su familia y una estar sola.
—No, pero ahora —comentó May cruzándose de brazos—, tienes lo que quieres.
—Sí pero… —buscó una silla—. No quiero estar con Ash… —se sentó con la mirada baja.
—¿Por qué no? —Iris se agachó para buscar la mirada—. Ash te ama. ¿No? —ella afirmó y las tres resoplaron de ira—. ¡Entonces!
—¡Yo no quiero! —gritó con las manos en su vientre—. Yo renuncié a Ash, yo renuncié a estar con él. Yo solo quería tener un hijo al cual querer y cuidar…
—¡Pero quieras o no, Ash es el padre de esa criatura! —gruñó Dawn—. ¡Tiene derechos!
—Tal vez… pero yo sé lo había aclarado antes de…
—¿Ash y tú… tuvieron relaciones o fue como dijo el "donador"?
Las mejillas ruborizadas les dieron a las chicas la respuesta esperada.
—¿Y cómo fue? —el morbo estaba latente en los tres pares de ojos—. ¿Fue tan malo que no lo quieres?
—¡No! —negó con la cabeza abrumada por los recuerdos de aquel tiempo juntos—. Ash fue muy dulce… —murmuró—, fue tan amable y cariñoso. Pero a la vez tan lleno de pasión…
—Ohhh —susurraron sorprendidas—, quien lo pensaría a pesar de ser el debut.
—¿Eh? —preguntó confundida—. ¿A qué se refieren?
—Bueno —comentó Dawn rascándose la punta de la nariz—, nosotras siempre nos burlamos de Ash por ser bien aniñado.
—¡Muy infantil! —acotó Iris.
—Pero, él tenía un gran valor con el tema de las relaciones —continuó May—, tú sabes, Ash tiene un tema tabú con respecto a su padre y no quería "regar" hijos por el mundo.
—Digamos que creo que ese fue el tema más sorprendente de que él sea el padre de tu hijo —Dawn ahora rascaba su frente por los nervios de la conversación—. Ash nos dijo que quería una familia estable, no quería hijos hasta afirmarse con su pareja y asegurarse de que podrían cuidar juntos de un bebé.
—¿Ash no había estado con nadie en estos años?
—No —le negaron—, digamos que no es fácil saber cuando un hombre es primerizo en eso pero… Estamos seguras que debutó contigo.
—¡Pero —estaba sorprendida, para que negarlo—, si a Ash los años le han hecho un favor! —exclamó—. Tiene un cuerpo que ¡Oh My God! Unos brazos tan firmes que me hacían parecer una pluma y besa que te quita el aliento.
Las tres estaban tan sorprendidas como Misty de lo dicho por esta última quien volvió a bajar la mirada avergonzada.
«Si yo tuviera un hijo daría mi vida por cuidarlo junto a la persona de la que me enamore.»
Las palabras que Ash le había dicho cuando se reencontraron la invadieron de nuevo.
« Si algún día, tu hijo pregunta por su padre, quiero que sepa que soy yo. Es horrible vivir sin un padre, lo sé muy bien Misty. No quiero que tu hijo pase por lo mismo.»
Miró a las chicas que hablaban de sus hijos… y ella recordó algo que la hizo ponerse de pie.
«Misty… no actúes como si nunca más volviera a tener hijos; te ayudo con esto, y luego buscaré a alguien con quien armar mi vida normalmente»
Ash la amaba a ella, ya se lo había dicho. ¿Ella sería capaz de ver a Ash feliz con otra persona, que tenga otros hijos? Estaba claro que no; aunque eso sonara muy egoísta, tenía que hacer algo.
—Chicas, yo amo a Ash —les dijo consiguiendo la atención de las tres—, siempre lo he hecho pero tengo miedo.
—¿Miedo?
—Ash me ha dejado para el final, no puedo luchar contra esos fantasmas —apretó los puños—. Lo esperé por años, hasta que sentí que me ahogaba. Estaba dispuesta a todo por acabar con aquel amor que tengo desde que soy una niña. ¿Entienden? —las miró—. Me enamoré de Ash a primera vista cuando recién iniciábamos nuestro viaje. ¡Llevo toda mi vida enamorada de él! Y duele… y no me parece que por un hijo, que decidí tener, nos veamos atados.
—¿No crees que Ash debería ver eso?
—¿Cómo?
—¡Sí! —afirmó la chica de cabello morado—. Ambos se aman, ambos van a ser padres. ¡Por todos los cielos Misty reacciona!
—No es el hijo quien los ata, es el amor que se tienen. Ese amor que nació de niños y ha madurado con los años hasta darles un fruto de ese amor —apoyaron las tres sus manos en el vientre de la líder.
—Quizás, Ash si se demoró un poquitín en ir a Celeste, pero lo hizo. —May levantó las manos al aire—, no lo estamos justificando, pero lo hizo. Libre de todo atado, libre para iniciar una relación contigo, de poder casarse y tener hijos sin estar preocupados de viajes y otras cosas. Ash ahora puede sentar cabeza, es por eso que no ha ido antes por ti.
—Yo…
—Fíjate en esto —Dawn empezó a ir y venir delante de ella—, sí Ash hubiera venido antes. Tú te la pasarías quejando de que no tiene tiempo ni para ti ni para la relación. Hubieran terminado hace puff de tiempo y otro Blaziken cantaría.
—Tal vez… —con la duda y la incertidumbre reflejados en sus ojos verdes, las chicas se miraron sonrientes. Su cometido, había logrado su objetivo.
En el patio, los chicos estaban palmeando la espalda de Ash para darle ánimos. Tanto Brock como Cilan estaban seguros de que lograría ablandar el corazón de la pelirroja.
—Todos conocemos a Misty —comentó Brock—, lo lograras —afirmó con una sonrisa—. Ella puede que esté resentida, pero en algún momento comprenderá que tiene todo lo que quería. Todo por lo que espero.
—Ojalá así sea —se dijo más para si mismo—. Chicos —se apoyó contra la pared con las manos en la espalda—, ustedes saben por todo lo que pasé para poder llegar a este término. Yo quería darle una estabilidad antes de ir a buscarla. Yo no quiero cometer errores, quería estar junto a ella, poder abrazarla y darle todos esos besos pendientes. Si tardé fue porque quería lo mejor.
—Mmm —Cilan apoyó el codo izquierdo en la mano derecha—, creo que aquí está el ingrediente que estaba perjudicando la receta.
—¿Eh? —preguntaron los otros dos confundidos.
—Quizás todos nosotros sepamos eso, pero —inclinó un poco la cabeza hacia la derecha—. Es Misty quien debería saberlo antes que nadie. ¿Lo sabe?
—No —negó con la cabeza—, no se lo he dicho. No he tenido tiempo ni la oportunidad para hacerlo.
—¿Qué esperas? —preguntó Brock impaciente.
—No sé, tengo que buscar la manera y el lugar indicado.
—¡Pero que mejor momento que el que estas viviendo ahora mismo!
—¡Oigan! —se quejó—. No vayan a hacer ninguna de esas tonteras de dejarnos solos…
…
..
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Lo hicieron.
Ash y Misty miraban para todos lados del salón donde se llevaba acabo la reunión sin saber que hacer. No estaban en la mejor posición, pero no podían huir, no sí querían que sus amigos los dejaran en paz.
—Yo —dijeron al mismo tiempo, pero se detuvieron.
—Discúlpame —le pidió Ash—, pero quiero ser yo el que hable —Misty sólo afirmó con la cabeza—. Misty creo que tú ya tuviste la oportunidad de decir muchas cosas, en cambio yo no. Por favor, no me interrumpas. Quiero decirte esto y después me voy a ir. No voy a volver a buscarte Misty, hasta que tú creas conveniente lo contrario. Siempre supe lo que tú sentías por mí —le afirmó sorprendiendo totalmente a la chica—, creo que por eso me confié. Estaba seguro que tú aguantarías hasta que yo dejara todo mis asuntos en regla y pudiera dedicarme completamente a ti. Me tardé más de lo que pensaba, pero no creía justo tener una relación contigo cuando no podía dedicarme a ella como deseaba. Tampoco podía llegar y decirte "Misty, te amo, pero ¿sabes? No puedo estar contigo porque tengo otras cosas que hacer antes de ti. Así que espera". —resopló—. No quería atarte a una ilusión, por eso me callé. Si en este tiempo, tú tenías la suerte de conseguir a otra persona que te amé y tú le respondías. ¿Por qué atarte a mí? ¿Por qué no darte a ti la opción de esperar o renunciar? Fue una lastima que renunciaras. Te juro que me duele demasiado saber que por un poco, lo nuestro no pudo ser. Pero al menos —le sonrió—, sé que ese niño que surgió del amor que te tengo… va a provocarte lágrimas de felicidad, de emoción e infinitas sonrisas. Miles de situaciones y acontecimientos en los que yo no voy a participar, aunque me esté muriendo por poder. Porque él, es mi regalo para ti. He hecho tu sueño realidad Misty, y eso para mí, es algo increíble.
—Ash —balbuceó con la voz entrecortada y las mejillas mojadas de las traviesas lágrimas que se escapaban con prisa de sus ojos esmeraldas.
—Esa es mi verdad Misty, quería que las sepas —le hizo una reverencia—. Si me disculpas, tengo una junta en Sinnoh en una semana y tengo que viajar mañana. Que tengas buen viaje de regreso, despídeme de los chicos.
«Wow… wow» dijo con voz firme su mente «Ash acaba de sorprendernos, ¿verdad?»
—Sí —respondió como un susurro.
Los chicos volvieron a reunirse sorprendidos por la partida de Ash, pero no dijeron nada. Ya se habían inmiscuido demasiado.
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Las semanas fueron pasando y la presentación del libro «Aventuras Legendarias» -nombre con el que quedó el libro de Misty- estaba a la vuelta de la esquina.
Sinceramente no se estaba sintiendo nada bien, las nauseas se habían intensificado con el correr de los días, ni hablar del hambre y el sueño. Parecía un zombie la mayor parte del día.
Pero su bebé iba creciendo en su ser y eso valía toda la pena.
Muchos ramos de rosas invadieron la entrada del gimnasio el día de la presentación. Sus amigos y sus hermanas le hacían llegar sus felicitaciones por su primer libro. Recogió todas las tarjetas y las leyó una por una.
Se emocionó con cada una de ellas, las hormonas las tenían echa toda una tonta, aunque claro, no tenía ninguna de Ash.
«Tiempo, él dijo que no te molestaría. Y como hombre de palabra, lo está cumpliendo»
—Lo sé… —asintió, y la verdad, sentía que algo le faltaba cada vez más. Se suponía que con bebé ya no iba a sentirse sola; sin embargo, se sentía todo lo contrario. Sola, sin su compañía… se sentía sola—. ¡Maldición! —protestó.
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La sala de conferencia de ciudad Celeste estaba llena; todos esperaban ansiosos la declaración de la autora del libro que reunía las primeras aventuras por esa hermosa región diecisiete años atrás.
Misty apareció con un vestido suelto negro con grandes flores rosadas y el cabello atado hacia el lado derecho lleno de bucles. Se paró en el centro de la larga mesa y se sentó con una sonrisa.
—Muchas gracias por estar aquí en este día especial para mí —les enseñó el libro de tapa azul índigo—. Este es mi primer libro de una serie de seis libros que pienso escribir. En ellos están narradas las aventuras que he vivido desde que inicie mi viaje Pokémon y culminara con mi nombramiento como líder del gimnasio Celeste. Este primer libro, está dedicado a todos los maravillosos amigos que hice durante ese viaje, a mis amigos Pokémon y sobre todo a Brock… —aspiró profundo y continuó— y a Ash. Gracias a ellos dos, aprendí lo maravilloso que es, tener amigos.
