DECLAIMER: Los personajes de esta historia no me pertenecen, (de ser así sería la mujer más feliz del mundo y Darien solo seria para mí) pertenecen a la gran Naoko Takeuchi
Darien siempre ha amado a Serena y está seguro que ella también lo ama, pero ha estado lejos por mucho tiempo y ahora se da cuenta de que Serena ya no es la misma niña que él conoció. Con los años la gente cambia y . . . los sentimientos?
AMOR ETERNO?
Capitulo 3. ACLARANDO DUDAS, ENFRENTANDO TEMORES
Habían pasado ya varias semanas desde aquella noche – la noche del eclipse – como la llamaba Serena, al parecer todo transcurría en completa calma y sin novedades en la casa Tsukino, la rutina de sus padres seguía siendo la misma y ni ellos ni su hermano ni siquiera ella habían vuelto a mencionar nada acerca de su identidad como senshi.
Todo se apreciaba como si nunca hubiese habido tal revelación y tal vez para cualquiera en su situación eso hubiese sido lo ideal, que todos supieran pero que nadie la interrogara por ello – así está bien – pensaba Serena , es lo mejor, después de todo el que su familia se conformara con saber su identidad y no quisiera saber detalles era mucho mejor, había muchos secretos y cosas que no podía revelarles.
Cada noche para Serena era un constante conflicto, ya casi no dormía, se pasaba todo el tiempo pensando en todo lo que era y había hecho hasta ahora, en que les respondería a sus padres cuando quisieran saber de las demás senshis, de cómo luna le reveló sus poderes, de cuando conoció a sus amigas y descubrió que eran también guerreras – no fue casualidad – se decía; cuando las conocí no fue casualidad ya estábamos destinadas a encontrarnos a estar juntas para poder combatir a los numerosos enemigos que han aparecido.
Haciendo un recuento total de todo lo que habían pasado juntas desde que se descubrieron como senshis se daba cuenta de la magnitud de su responsabilidad, cuando recién se convirtió en sailor Moon peleaba solo por inercia porque así debía de ser y muchas veces solo por miedo a perder la vida su propia vida; conforme pasó el tiempo supo que su deber iba mas allá de salvarse a sí misma y a los seres que amaba y cuando recordó su vida pasada y que no solo era una sailor , sino también la princesa de la luna todo cambió, se aventuraría a decir que en ese momento fue cuando maduró.
Madures – sonrió al decir la palabra, bueno madurar como guerrera era una cosa, cada batalla, cada enemigo la había hecho crecer, con cada secreto descubierto con cada nuevo poder que adquiría no solo se hacía más fuerte físicamente sino también mentalmente; sobre todo después de la derrota de Sailor galaxia y ahora con los entrenamientos que le hizo pasar Rey , sus poderes habían adquirido dimensiones extraordinarias; sin embargo no era ese el crecimiento ni la madures que le apremiaban.
Lo que en verdad le preocupaba era la madures de ella como persona, nunca había dejado de ser una niña en su forma de actuar y de comportarse, claro que eso era lo que a opinión de sus amigas la hacía especial – su capacidad de soñar y de amar incondicionalmente – le habían dicho. Mas estaba segura que eso no cambiaria, ella podía amar y soñar y ser esa persona alegre que todos amaban, pero ya era hora de crecer no podía seguir eternamente dependiendo de las atenciones de los demás y comportándose tan impertinente , después de todo ahora las cosas se le presentaban diferentes.
Desde que su familia había descubierto su secreto habían cambiado cosas, tal vez imperceptibles a los ojos de las demás pero realmente notorias para ella.
Mama Ikuco ya había dejado de despertarle por las mañanas, en cambio cada vez que se la hacía tarde le esperaba en la puerta de la casa con dos almuerzos preparados para que desayunara en el camino y no solo eso también había dejado de reprenderle en cuanto a sus deberes y notas de la escuela.
Por su parte papa Kenji ya no la interrogaba cada día acerca de sus salidas y llegadas tarde, además había dejado de espiar las conversaciones que tenia con Darien cada vez que le llamaba por teléfono, y Sami, bueno su hermano seguía siendo igual de molesto con ella como siempre pero había notado que si algo le asustaba por las noches corría al cuarto de ella y no al de sus padres.
Es como un sueño- se decía – lo que toda chica desearía – unos padres comprensivos, amorosos que confían en ella, que no la reprenden y . . . y porque esto le molestaba tanto?, - algo aquí no estaba del todo bien – será que ahora entienden lo que es y porque hace las cosas o . . . será acaso que le tendrán miedo ? .
Se incorporó de su cama con un salto rápido casi como un reflejo ante la idea. No , definitivamente no; eso tenía que aclararlo inmediatamente, una cosa es que su familia la comprenda otra muy diferente que sean condescendientes con ella por temor.
Se dirigió con paso rápido hacia la puerta de su habitación dispuesta a aclarar todo esto que no la dejaba dormir, pero al salir al pasillo se dio cuenta de lo obscuro que estaba, claro era de madrugada , no era una hora muy conveniente para aclarar nada, que ella no pudiera dormir no quiere decir que nadie duerma, así que regresó a su cama, se envolvió en las sabanas e intentó dormir, pensando por supuesto como hablar con su familia al día siguiente. – Esto lo tengo que resolver lo más pronto posible – murmuró antes de que el cansancio la venciera y se quedara dormida.
Por la mañana muy temprano casi a la par del sol Serena ya se había levantado, estaba decidida a hablar seriamente con su familia, tenía que preparlo todo hoy no sería un día fácil – últimamente ningún día era fácil - .
Serena nunca ha sido muy buena ni la más brillante en cuanto a asuntos escolares y ahora después de meses de faltar estaba totalmente perdida. Su padre había pedido un permiso especial para que se ausentara de la escuela y pudiera recuperarse e irse al campamento de las montañas con Rey , ese permiso estaba vencido y era hora de regresar.
Serena jamás estuvo de acuerdo con ese permiso que le habían conseguido, después de todo aunque volvieran a aceptarla en la escuela en el mismo grado igual perdería el año, estaba tan atrasada en los estudios que le parecía una pérdida de tiempo asistir ya a estas alturas a la escuela a su parecer era mejor estar en casa, estudiar a su ritmo e inscribirse para el curso siguiente, pero sus amigas y sus padres habían insistido tanto en que regresase que no se pudo negar.
Ahora tenía mucho más trabajo que realizar, para ponerse al corriente. En la escuela le otorgaron cursos extras después del horario de clases y los fines de semana Amy la auxiliaría en los temas que más dificultad le causaran, aun así con todo ese trabajo encima se dio tiempo de organizar una comida especial para sus padres – con la ayuda de Lita en la cocina , claro – debía hablar con ellos seriamente, tenía que aclarar muchas cosas y acabar con sus noches de insomnio de una vez por todas.
La mesa estaba puesta de manera esplendorosa, muy elegante, lo justo para una ocasión especial. Cuando Lita se despidió para dejar a Serena con su familia jamás pensó el por qué había preparado todo eso, pero tampoco preguntó, después de todo nunca se hubiera imaginado que la identidad de la guerrera de la luna no fuese ya un secreto.
La familia Tsukino estaba muy contenta e impresionada, todo estaba tan lindo y los platillos se veían deliciosos.
- Serena tonta, jamás pensé que supieras cocinar, valla que estas llena de sorpresas eh¡ - dijo sami , aventando la mochila y corriendo a sentarse a la mesa, estaba ansioso por probarlo todo.
- Muchas gracias hija , pero a que debemos este detalle- dijo mirándola interrogante papa kenji.
Mama Ikuko en cambio muy sonriente la abrazó – que feliz estoy, seguro hoy viene Darien ¡ verdad?-
- Queeeeeee¡ - gritó papa Kenji atragantándose con la comida.
- No No mama, no como crees- respondió una Serena nerviosa.
- Entonces a que debemos esto pequeña?.-
- La verdad . . . es que , necesito hablar con ustedes, quería hacerlo desde hace tiempo, pero . . . Es sobre . . . sobre mi secreto –
- Nuestro secreto¡- recrimino Sami.
- Es sobre eso justamente¡ ahora es nuestro y ya no solo mío.
- Ah . . . es sobre eso. – dijo mama Ikuko algo triste.- si es por eso no te preocupes Serena, sabemos lo impórtate que es y no le hemos dicho a nadie, eres nuestra hija nuestra pequeñita y siempre lo serás así que te protegeremos, nunca revelaremos tu otra identidad.
- Si serena- dijo papa Kenji – a mi me ha costado comprender lo que eres hija, pero eso no quiere decir que no seamos discretos, de verdad.
- Nooo, No papá , escúchenme por favor.
Desde la noche, desde el día en que mama descubrió los poderes que tengo y tuve que revelarles mi identidad como Sailor Moon , hay muchas cosas que han sucedido y dudas que tengo con respecto a su comportamiento. Ahora parece que me evitasen, mama ya no te enojas conmigo por dormir de mas, papa ya no eres tan posesivo conmigo como antes, su forma de tratarme ha cambiado y no digo que no esté a gusto con ello pero . . . quisiera saber porque han cambiado con migo, es que . . . acaso , bueno soy una guerrera poderosa, es cierto, pero mis poderes y habilidades siempre los he utilizado para hacer el bien, para salvar y ayudar a las personas, jamás les haría daño , yo . . .
- Jajajajaja , serena cabeza de chorlito, tú crees que te tenemos miedo?
- ¿ Cómo ? – dijeron al unísono sus padres.
- Bueno . . . es que si no es así , porque ahora me evitan? . . . yo. . .
El calor de una mano sobre su hombro la interrumpió, su padre estaba parado frente a ella y la tomo por los hombros acercándola para que le mirase.
- Serena , hija . . . mírame.
Al levantar la vista Serena vio como las lágrimas escurrían por las mejillas de su padre.
- Perdóname. . . perdónanos, por todo, por cómo te hemos tratado, tal vez ha sido muy duro para ti y te hemos confundido. Desde que nos enteramos de que eres la valiente Sailor Moon, mama Ikuko y yo hemos hablado mucho, nos hemos dado cuenta de que todo lo que has pasado guardando este secreto . . .y muchos más, luchando con todos esos seres tan peligrosos, tratando de llevar una vida normal a la par de tu misión como guerrera, siempre has sido una buena hija Serena y ahora con todo lo que sabemos no solo estamos muy orgullosos de ti sino que también hemos decidido apoyarte, para que tu misión no sea tan dura, nosotros no tenemos poderes ni nada parecido para poder ayudar a Sailor Moon en sus luchas, pero si podemos hacer que Serena Tsukino lleve una vida menos agitada. Nuestra intención no era alejarte ni ignorarte, solo queríamos que tuvieras más espacio y menos preocupaciones.
- Mi pequeña, si no te levantaba ya por las mañanas es porque creía que estabas muy cansada con eso de las batallas, además hace tiempo que tu sola te levantas a la hora precisa y tu papá ha dejado de reprenderte e interrogarte cuando sales de casa, porque confiamos en ti, sabemos que tienes cosas de las cuales ocuparte y que no siempre vas a poder contarnos todo lo que está ocurriendo.
- Serena, a pesar de que ere una cabeza de chorlito, todos confiamos mucho en ti, en que siempre harás lo que es correcto.
Serena no pudo contener las lagrimas y apretando fuerte los puños trataba de controlarse, pero al sentir el abrazo de su padre no pudo hacer más que abrazarse fuertemente a él y llorar sobre su hombro como una niña, como su pequeña niña.
Estaba tan emocionada y alegre de saber que todos sus temores eran infundados, que "la noche del eclipse" no la había alejado de su familia, sino que ahora los aliados que tenía en este mundo eran más en cantidad y en fortaleza.
CUENTAMELO TODO.
Pasaron los meses y aunque pareciera obra de algún milagro Serena había logrado recuperar el año escolar y no solo eso, además sus calificaciones habían mejorado significativamente, ahora estaba a punto de terminar su segundo año de preparatoria y con un promedio fantástico, como si jamás se hubiera ausentado.
Pero no, no fue obra de ningún milagro, en verdad Serena había trabajado como nunca en su vida, decidida a corresponder a la confianza y atenciones que sus amigos y sobre todo su familia le habían brindado, asistió a todos los cursos extras, regularizaciones y demás que su tiempo le permitió.
Ahora a escasos días de terminar el curso escolar, las chicas planeaban unas vacaciones de verano inolvidables, mas no contaron con que Serena tenía planes distintos. . .
Las chicas invitaron a Serena a pasar las vacaciones en un Hotel-Spa de lujo en la playa, donde la madre de Amy había dado algunas conferencias. El lugar le había gustado tanto a la madre de Amy que le ofreció pagarle unos días junto a sus amigas para que se divirtieran y relajaran de los cursos tan extenuantes que habían llevado, pero se vieron decepcionadas cuando Serena les dijo que ya había hecho planes para el verano.
- Con tu familia, cierto? – le preguntaron muy tristes.
- No, este verano no iré con mi familia.
- Entonces?
- Voy a acompañar a Michiru en su gira de conciertos
- Que? Cómo? Porque? –gritaban todas al mismo tiempo.
- Calma chicas, Michiru y Haruka al ver todo lo que me he estado esforzando se dieron cuenta que va en serio eso de superarme, así que se ofrecieron a enseñarme modales y etiqueta, además van a enseñarme música; Haruka a tocar el piano y Michiru el Violín, claro no espero ser una concertista, pero ellas dicen que esto me ayudará mucho para desenvolverme en sociedad.
Ante tal respuesta todas quedaron atónitas, se habían dado cuenta del gran trabajo que su amiga había estado realizando, pero esto era demasiado, sin embargo Serena estaba tan emocionada y decidida que no se atrevieron a objetarle nada.
Llegaron al fin las vacaciones y entre lagrimas, risas y abrazos Serena se había despedido de sus amigas, aunque solo se ausentaría cuatro semanas la despedida fue muy emotiva.
Haruka y Michiru esperaban a Serena en el aeropuerto a medio día , así que muy temprano ya estaba lista, salieron de su casa antes de las diez y aunque papa Kenji pensó que era una exageración pues el aeropuerto no estaba a más de media hora de camino, tuvo que darles la razón al ver el intenso tráfico de la autopista.
Transcurrían el tiempo y el tráfico en la autopista parecía no moverse.
- No se preocupen , avanzamos lento pero por suerte salimos muy temprano de casa.
- Claro que sí, aunque tu papa no querías salir hasta una hora después, verdad? – dijo riendo Sami – Esto tarda demasiado, que aburrido¡
- Oye Serena, las chicas con las que vas a viajar , también son sailor, verdad?
Ante la pregunta casi afirmación de mama Ikuko, Serena se sonrojo un poco y le contestó muy tranquila.
- Si mamá, ellas también los son, solo sean discretos pues a ninguna de mis amigas les he dicho que ustedes ya están enterados de todo.
- Oye Serena, y de todas ellas quien es la más poderosa?
- Ay mamá ¡. Todas ellas tienen distintas habilidades y cada una de ellas es muy fuerte, todas siempre han demostrado su gran poder en el momento de cada batalla.
- Serena tonta, quien diría que alguien tan torpe como tu sería la líder de las poderosas Sailors Scauts.
- Oye Sami yo . . .
- Es cierto hija como es que tu llegaste a ser la líder de todas ellas? – interrumpió su papá
- Oh bueno . . . yo. . . No es que sea la líder papa, todas somos un equipo y nos apoyamos, ellas me quieren mucho, por eso siempre están cuidándome. – contesto algo nerviosa.
- Dime algo , esas chicas con las que vas a viajar, son más que amigas o solo a mi me lo parece?
- No mama solo son amigas, es solo que su amistad es muy especial; Haruka y Michiru tienen lazos muy fuertes, entre ellas no es necesario las palabras, se conocen tan bien la una a la otra, es como si fueran una misma entidad, sin duda sus planetas regentes están en completa armonía. Además aunque no lo parezca tienen un corazón muy generoso.
- Bueno Sere si todas tus amigas son sailors, ese chico con el que siempre hablas que es? – preguntó con una sonrisa traviesa mama Ikuko.
- Darien? – dijo Serena sin poder evitar sonrojarse.
- Si él, sabes no puedo dejar de pensar, el qué papel juega en todo esto, sabe quiénes son ustedes?.
Serena jugueteaba nerviosa la bolsa que llevaba en las manos, y no pudo ignorar la mirada fija de sus padres esperando ansiosos la respuesta.
- Bueno, Darien siempre ha estado conmigo, protegiéndome incluso antes de que encontrara a las demás senshis, el me acompañó desde mi primera misión y aunque no nos conocíamos entonces siempre combatimos juntos, siempre ha estado a mi lado y muchas veces me ha salvado la vida, el me da la fuerza que necesito para pelear y además . . . el y yo . . . estábamos destinados a encontrarnos. – suspiró.
Después de esto todos guardaron silencio, nadie se atrevía a disipar esa calidez del ambiente ni a perturbar la hermosa expresión que Serena adquiría cada vez que hablaba de Darien, después de todo ya habría tiempo de saber más sobre Sailor Moon y las Sailor Scauts.
Llegaron al aeropuerto poco antes de la hora señalada. Haruka y Michiru ya la esperaban en la puerta principal, Serena se despidió de su familia y su padre le ayudó a bajar las maletas del auto, cuando había caminado unos pasos su padre a alcanzó , la tomo de la mano y le dijo sonriendo-
- Estoy feliz de que tu corazón encontrara el amor y aun más feliz por saber que ese amor sea correspondido por un hombre que estará contigo en las buenas y en las malas de cada etapa que vivas.
Serena le sonrió y después de apretar fuerte con ambas manos la mano de su padre, siguió caminando mientras agitaba la mano, diciendo adiós.
- Que fue todo eso Bombón?
- Nada Haruka, solo mi padre dándose cuenta de que estoy creciendo. –dijo riéndose.
Hola a todos¡ Aquí les traigo el tercer capítulo. Contiene un subcapítulo que se me hizo mejor ponerlo aquí porque es muy pequeño para incluirlo de manera independiente.
Mil disculpas por la demora ¡ de verdad no quise retrasarme tanto pero me vi presa de un horrible monstruo llamado trabajo extra, que si no combatía llegaría otro más terrible llamado cuentas vencidas, así que no se molesten conmigo por favor.
Gracias por todos los REVIEW que he recibido son muy alentadoras , voy a contestarlos todos de manera personal, aunque no aquí sino directamente como mensajes personales.
ALEJANDRA. Espero que este capítulo también sea de tu agrado, gracias por leer mi historia.
Y a todos los que están leyendo esta historia por primera vez, no olviden dejar algún REVIEW, así le darán fuerza a mi despistado espíritu. GRACIAS¡
