Si lo se demoré pero para ser sincera había estado tan ocupada que no había tenido tiempo ni de leer otras historias y mucho menos de escribir, pero bueno, he regresado a tratar de terminar lo que comencé hace 3 años (¿)
Vestida formal, hermosa como siempre, atareada como nunca, pero dándose un tiempo para esto, su mejor amiga y ella hacía mucho que no tenían un tiempo para conversar a solas, pero aprovechaban momentos libres para hacerlo, así es la vida adulta y universitaria y más aun cuando te has mudado de país, pensó Mimi Tachikawa observando una rubia cabellera entrar a la cafetería, Zoe Ishida de 20 años lucía preciosa, más que de costumbre y podría decirse que hasta más madura, sonrió para su mejor amiga quien le devolvió el gesto y se puso de pie para recibirla en un abrazo cariñoso
Por Dios Mimi estas hermosa cuanto te había extrañado perdón por la demora– se excusó la rubia – la sesión se extendió más de lo debido – finalizó tomando asiento
Tú estás aún más hermosa que nunca y no te preocupes he aprovechado el tiempo – comentó Mimi señalándole un libro inmenso que reposaba en la mesa
Te has vuelto una nerd – dijo Zoe con diversión
Mi noble carrera lo merece – respondió Tachikawa haciendo un puchero infantil – ser médico necesita dedicación, esfuerzo, estudio y sacrificios – siguió solemne provocando una cara de susto fingido en Ishida
Yo que pensaba que ambas seríamos divas de por vida pero no, te hiciste ñoña – rió pero esta vez acompañada de la castaña que tenía en frente
Qué tal te ha tratado Boston hasta ahora? – preguntó Mimi tomando un sorbo de su frapuccino
Bastante bien a decir verdad, se parece mucho a Londres, ya sé por que te gusta tanto – opinó su amiga sonrió asistiendo – pero cuéntame que tal Yamato?
Mejor que nunca – respondió la castaña con mirada enamorada – nos sabemos coordinar perfectamente , sus clases terminan antes que las mias la mayoría de los días pero nuestras responsabilidades siguen funcionando de la misma manera que el primer día y los fines de semana siempre encontramos espacio para nosotros, es perfecto – concluyó suspirando
Pero tus padres y hermanos siguen sin saber que viven juntos – le recordó divertida y quiso reír cuando su amiga se sonrojó abruptamente
Si ellos se enteraran me obligarían a volver a Japón y eso no está en mis planes queridita – respondió decidida, Zoe suspiró negando con la cabeza, su mejor amiga y su hermano mayor Yamato tenían una perfecta historia de amor, llevaban juntos algunos años y aunque tenían peleas como cualquier pareja, seguían juntos, era tan bonito, de repente el celular de la rubia sonó, ella leyó el mensaje y sonrió un poco, al notar esto Mimi se puso seria
Cómo sigue el gemelo? – preguntó
Todo normal y si sonrieras al preguntarlo, tan solo fingiendo que eres feliz por nosotros créeme que me sentiría mejor, gracias – respondió algo cortante Zoe
Sigo sin entender muchas de tus decisiones Zoe, no puedo ser falsa, eso no existe entre bff
Por el amor de Dios Mimi, es tu amigo al igual que yo, deberías sentirte contenta pues está por venir y te pediría que te comportaras por favor – pidió seria, vio como la expresión de su mejor amiga cambió y sintió una mano en su hombro izquierdo, llevó su mirada hacia el rostro del dueño de aquella mano
Buenos días señoritas – respondió Kouichi mirando a Mimi y luego posando sus labios en los de Zoe
Buenos días Kouichi – respondió seca Mimi quien aun no se acostumbraba a los actos amorosos de sus acompañantes – bueno, ya que esto se ha convertido en un desayuno romántico y no quiero hacer mal tercio creo que lo mejor es irme – dijo recogiendo sus cosas
Pero si acabamos de empezar a hablar – comentó Zoe con expresión dolida viendo como su mejor amiga se retiraba
Lo sé pero tengo una prueba y estaba escapando de mis ocupaciones, adiós muchachos, cuídense – terminó la castaña caminando hacia la salida del café, Zoe suspiró fuertemente
Algún día todos se harán a la idea de que estamos juntos amor, no te preocupes – dijo Kouichi tomándola de la mano haciendo que se parara y abrazándola un poco – Zoe correspondió "pero si ni yo me hago a la idea aún" pensó sintiéndose impotente.
Por qué no hiciste el gol por ti mismo en lugar de darme la asistencia? – preguntó un chico rubio a otro de cabellera morada que salía de la ducha
Porque jugamos en equipo – respondió encogiéndose de hombros – si en los entrenamientos no confío en mis compañeros de equipo no lo podré hacer durante un partido real –el rubio sonrió y le revolvió el cabello, aunque Ken haya crecido, haya ganado músculos y confianza, el alemán seguía siendo mucho mas alto y corpulento que él
Gran explicación capitán, como siempre – respondió entrando a la ducha, Ken sonrió mientras abría su casillero y se empezaba a vestir.
Fue difícil, muchísimo, dejar el país y ser enviado a estudiar contra su voluntad algo que no quería, sentir que el alma se le venía a los pies cuando su padre lo anunció con tanto orgullo, y él solo sentía rencor, rencor porque nadie le preguntó que opinaba de aquello, pudo ver como sus hermanos en especial Kouji lo miraban con asombro e incredulidad pero sobre todo con pesar, él supo que Kouichi quería estar en su lugar y que Kouji lo apoyaba en seguir lo que él quería ser, lloró como un bebé en brazos de su novia, y aunque después se sintió avergonzado, ahora que era mayor se daba cuenta que llorar estaba bien, Takuya en cambio se quedó pasmado al saber que su mejor amigo se iría pero más pasmado se quedó cuando le contó el descabellado plan que su hermanito le había ayudado a organizar.
Tras un año de estudios en Suiza y después de cumplir la mayoría de edad abandonó la Universidad y se encaminó a Alemania, el Bayern Munich había sido el único equipo en darle un año de plazo para unirse a ellos, y ahora 5 años después, estaba orgulloso y satisfecho con todo lo que había logrado.
Su padre se había vuelto loco, su madre había llorado como Magdalena, Kouji estaba más que feliz de que su plan haya funcionado, Kouichi había recuperado las esperanzas de ser el magnate de la familia, Takuya se trasladó a estudiar en Alemania y Yolei…Yolei se había mudado con él tan pronto como él le comunicó que viajaría para quedarse de forma permanente en aquel país, ella reunió sus ahorros de toda la vida y sin importarle la opinión y el abandono de sus padres viajó para vivir con él. No todo había sido un lecho de rosas pero hoy en día estaba felizmente casado con aquella loca mujer, esperando a su primer primogénito, su mamá y Kouji lo visitaban a menudo, Kouichi lo llamaba cuando tenía tiempo, sus amigos lo visitaban cuando podían y aunque le doliera decirlo así, no tenía papá.
Sin pensar más en cosas que lo atormentaban condujo camino a su departamento en una zona alejada a la ciudad, Yolei estaba en Japón haciéndose su chequeo con el doctor de su familia, no es que no hubiera buenos profesionales en Alemania, pero su familia así lo había pedido, y tras 4 años separados y teniendo el dinero de sobra para cubrirlo todo Yolei viajaba por mes a Odaiba, estaba en su cuarto mes, pronto él la acompañaría aunque no le emocionara mucho la idea de volver a su país después de 6 años.
¿Cómo había llegado a ese punto de su vida en el que casi todo le valía mierda?
¿Cómo era posible que a sus 20 años de vida su vida girara en torno a giras, fans, entrevistas y nada más?
Kouji Minamoto más que sentirse aburrido y fastidiado se sentía vacío, sabía que tenía el dinero para hacer lo que le plazca y que miles de mujeres morían por una noche con él o hasta toda una noche, pero para él eso no valía la pena.
A veces cuando cerraba los ojos podía sentir su olor, sus delicados dedos acariciando su cabello, su cara, sus labios junto a los suyos, todo, no podía negar cuánto extrañaba a Zoe Ishida, no podía dejar de pensar en ella, así como tampoco podía dejar de pensar en cuánto la odiaba, a ella y a su hermano, perdón, su gemelo, aunque algo dentro de sí se destrozaba cuando descubría que no los odiaba, que ambos significaban algo muy importante para él, pero el verlos juntos ahora solo hacía que los celos, el rencor y la soledad que sentía lo cegaran.
Una vez graduado todo estaba bien, pensó en miles de caminos a seguir con la música y el amor de su vida a su lado, cuando dicen que lo que se planea sale mal estaban en lo correcto, nada de lo que el soñó se había hecho realidad, bueno quizás la parte de ser un guitarrista famoso sí, pero de qué sirve tanta fama si no te llena completamente?
En 5 Kouji – le avisó su manager Wang, un joven de 27 años procedente de China quien había dedicado los últimos 3 años a él
Enseguida – respondió desganado el guitarrista saliendo de su camerino a su sesión de fotos para ropa interior, él Kouji Minamoto quien odiaba sacarse fotos hace años ahora se podía decir que vivía de ellas, suspiró, definitivamente si había cambiado completamente.
Yamato Ishida se encontraba como cualquier muchacho de 21 años en su departamento, limpiándolo, cada pequeño detalle, él siempre había sido muy tedioso con el asunto de la limpieza, y cuando tu novia es Mimi Tachikawa y viven juntos, la limpieza era algo difícil de tener y mantener, eso sí, no se quejaba de la deliciosa comida que tenían cada día, ni de los besos, ni los abrazos, ni las caricias, ni los detalles, podía sonar como un tonto enamorado pero su vida era perfecta, la gente y miles de estudios decían que la perfección no existía pero él cree haberla encontrado; ahora mismo se dedicaba a barrer el piso de la sala cuando escucho como la puerta se abría, él pensó que llegarían su hermosa novia y su querida hermanita riendo de algún chiste, se emocionó al saber que vería a Zoe después de un largo año
Estoy en casa – dijo la voz de su novia, la cual sonó algo seria, esperó unos segundos a que su hermana dijera algo, pero no escuchó nada – Matt? – preguntó Mimi
Aquí estoy – dijo él asomándose por el agujero que daba el paso a la sala mientras le sonreía – cómo te fue? – le preguntó al verla acercarse, ella le besó fugaz y dulcemente los labios
No tan bien – contestó desanimada sacándose su bufanda, al ver el gesto de confusión del rubio explicó – Zoe llegó y está muy bien por cierto, pero tras un par de minutos Kouichi apareció y eso no me gustó en lo más mínimo – agachó la cabeza, escuchó como Matt suspiraba, seguido le tomó la mano
Yo entiendo que todo esto haya sido terrible para ti – comentó Matt mientas caminaba hacia el sofá y se sentaban – tú eras y sigues siendo la mejor amiga de ambos, pero si para ti fue difícil, puedes imaginar cuanto lo fue para ellos?
Más de una vez se había preguntado eso, la verdad, ella no se encontraba en Japón para cuando eso sucedió, alzó la mirada y vió los ojos azules de su novio mirándola con cariño, se acercó a él para besarlo con todo el amor que le tenía, él le correspondió al instante, tras un par de segundos se separaron para abrazarse, Mimi no quería pensar en esos problemas, no quería ni pensar en como se sentiría terminar con Matt y evitarse a tal punto de buscar compañía en otras personas, le había dolido mucho la separación de sus mejores amigos pero ella no podía hacer nada al respecto, lo había intentado, más de una vez y finalmente se había rendido, más aun cuando en la cena anual Zoe apareció tomada de la mano y como novia de Kouichi Minamoto.
Vivimos lejos de todo y todos – dijo Matt en un susurro – cuando los veas, aunque no te guste, se amable, lo cortés no quita lo valiente
Tampoco puedo ser hipócrita – repuso
No te estoy pidiendo eso, solo que lo soportes, es tu mejor amiga, mi hermana y un viejo amigo – explicó – tenemos que seguir con el ritmo de la vida
Te amo sabías? – dijo Mimi contra su pecho
Se alejó para besarla una vez más. Cuando Matt cumplió 18 años se mudó a la ciudad de Boston, tras ser aceptado en Harvard su deber era trasladarse a aquella ciudad, durante su primer año o como le decían en Estados Unidos freshman year todo fue complicado, él venía de una casa llena de gente, sus padres trabajaban mucho pero sus hermanos compartían el día a día con él, su banda, su novia, aunque las primeras 2 semanas hayan sido de completa relajación y de disfrutar el placer de la soledad, llegó un momento en el que esa misma lo empezó a atormentar, poco a poco se fue acostumbrando , aunque ver fotos de sus seres queridos por Facebook no lo ayudaba en lo más mínimo; cuando en diciembre regresó a Odaiba a pasar navidades en su casa, recibió la mejor noticia del mundo, Mimi había sido aceptada para asistir a Harvard, sólo Dios sabe cuan alegres ambos se sintieron, después de sus 2 años de relación, la prescencia constante del otro se habia hecho costumbre, todos sus amigos le contaban lo deprimida y triste que se veía a Mimi desde que el se había ido, cuanto lloro, algo que él jamás vió cuando hacían Skype o sintió cuando hablaban por teléfono o chateaban, sin embargo, ese día se enteró que estarían juntos una vez más. Obviamente la familia Tachikawa se había opuesto terminantemente a que ellos vivieran juntos, aún así compraron un departamento muy cerca de la casa de él para que la cuidara, pues su princesa no podía estar sola y desprotegida en otro país, lejos de ellos, cuando finalmente los Tachikawa llegaron a Estados Unidos, lo hicieron con 2 meses de anticipación, hicieron a sus empleados arreglar y re decorar el último piso de su más lujoso hotel en Boston para convertirlo en un pen house para su niña, mientras esto se llevaba a cabo toda la familia y Yamato pasearon por la costa Este y Oeste, tras diversión y una despedida llena de lágrimas, la familia Tachikawa regresó a Japón, con excepción de Takuya quien vivía en Alemania, al siguiente día Matt se mudó con ella, era más fácil pues si Mimi quisiera trasladar todo a su apartamento le tomaría días y muchos dólares en contratar quien les ayude, ahora él arrendaba ese apartamento lo que les hacía tener dinero de emergencia, todo era perfecto, no necesitaban de nada más
Amor – lo llamó ella y él la miró – vamos por comida China hoy? – pidió con voz de niña chiquita
Comida comida y comida – rió Matt ganándose un golpesito en el nombro – auch – se quejó – por supuesto mi princesa
La comida ayuda en todo momento honey – respondió caminando fuera de la sala
Stop using your english to sound cuter sweetie – dijo en voz alta escuchando su risa al abrir la nevera
Stop using your english to preach me Ishida – él sonrió, su vida si era perfecta
Cuando dijeron que la vida adulta era complicada nadie se equivocaba, con tantas cosas en la cabeza apenas y podía pensar en que pronto debía viajar a Alemania, su hermano sería papá y su madre tenía años rogándole que lo fuera a visitar, pero es que llegar a donde había llegado le había costado más de lo que cualquiera pudiera pensar, estaba en esa cumbre por la que luchó durante años, estar opacado por la sombra de su hermano mayor, más inteligente y mejor jugador, y su hermano gemelo más popular y con talento para la música lo dejaban a él como el quizás más encantador pero a la vez el que nunca resaltaba en algo que de verdad valiera la pena, Ken era muy simpático y Kouji educado a más no poder, no resaltó en nada hasta que Ken huyó a Alemania, su familia cayó en pedazos, su padre no quería salir de su oficina, Kouji vivía prácticamente en casa de los Ishida o Tachikawa y él? Pues él se aprovecho de la situación, jamás descuido sus estudios ni a su familia, se quedó siempre en casa y poco a poco cuando su padre fue volviendo a ella lo notó, notó que él podía tanto como Ken en rendimiento escolar y conversaron, noche tras noche, salieron de viaje de negocios, su padre se aseguró de que Kouichi, su hijo menor estaba hecho para los negocios de una forma diferente a la que alguna vez pensó Ken estaba hecho, durante toda esta época Kouji tuvo problemas con Zoe, ella le pidió siempre dedicarse mas a sus estudios y a su familia, el orgullo de su gemelo hacía que no soportara pedidos de nadie, peleas iban y venían, Mimi siempre aparecía para arreglar la situación, pero cuando se mudó a Boston a estudiar Medicina y Nutrición, Zoe quedó sola con Kouji y a merced de los consejos del gemelo que consideraban un gran amigo, fue asi como el le dijo que su hermano había nacido para estar solo, que lo dejara disfrutar de ella y que si se sentía sola lo buscara, podía sacar tiempo de las clases de negocios impartidas por su padre para verla y hacerle compañía, tras su insistencia ella aceptó, mas de una vez, Kouji se empezó a notar en el mundo artístico, y tras conseguir drogas de forma sencilla si le permitían decirlo, pagó a meseros de los eventos para administrársela en todas sus comidas, pagó a fotógrafos para que lo captaran en distintas poses comprometedoras con señoritas, pagó a alguien para hacer los pagos y él quedar impune, que su hermano haya llegado más alla con aquellas mujeres de lo que él pensó que llegaría no era su culpa, la ahora ex novia de su hermano gemelo lloró en su hombro por 1 año y algunos meses, y hace 4 meses finalmente habían consolidaron una relación que no agradó a muchos, pero su felicidad ahora era plena, quien necesitaba la aprobación de Mimi? Quien necesitaba el cariño de su hermano gemelo? Quien quería tener cientos de amigos o conservar a los antiguos? Quizás muchas personas, pero él, Kouichi Minamoto no era la respuesta, miraba a su novia alimentar ganzos en Boston Common Park y supo que era todo lo que necesitaba, o no, en realidad, lo único que necesitaba es que toda esa historia y más quedaran en secreto, de preferencia, para siempre.
Ok entonces hasta aquí llegó, espero tener más tiempo y actualizar una vez por semana, que opinan del giro que tomó la historia? Preguntas? Sugerencias? Quieren a Taichi y Sora más presentes? O algún otro personaje? Háganmelo saber, volvi a motivarme con esto :D
