Estimado Nicolás Claus del Polo Norte.

Recibe con gusto mis saludos y mi agradecimiento por el trabajo que haces con los niños del mundo. Son muy pocas las personas como tú, aunque en los últimos años después del demonio Ashura, cada vez son más las personas con honestos sentimientos.

Así como nuestros chicos de Shibusen.

A decir verdad, cuando todo comenzó tuve temor de ellos, por los peligros que estaban viniendo en torbellino contra chicos tan jóvenes que apenas entrené lo suficiente. Hoy, al igual que Sid, Stein, Marie y Spirit, nos sentimos llenos de orgullo por saber que fuimos sus mentores. No me malentiendas, hay nuevos chicos todos los años con el espíritu de combate para preservar el mundo, es sólo que estos jóvenes enfrentaron el mayor peligro de todos los tiempos y a pesar de las pérdidas, se hicieron más fuerte y vencieron.

Los veo avanzar sin tantos remordimientos, ya no sólo física y mentalmente, muy a dolor de Spirit y Sid, también románticamente. Soul y Maka, Black y Tsubaki, Kim y Ox, Jacqueline, Kilik, Kid, las hermanas Thompson… todos están descubriendo otra faceta de su vida, complementándose para forjar su alma más honesta de lo que ya es.

No tengo mucho que pedir más que poder pasar más tiempo con ellos y ver ése crecimiento. Son pocas oportunidades como ésta que se tienen y, quien sabe, no está mal ver un nuevo milagro por la luna. Con ésa pequeña chica que merece igual felicidad y por la que seguimos luchando.

Con gratos recuerdos, Mira Nygus.